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HOJAS INFORMATIVAS

 

8 de marzo de 2007

Aproximación a la situación de las  mujeres  en Guinea Ecuatorial

   No es sencillo referirse con datos reales y contrastados a la situación de las mujeres en Guinea Ecuatorial. Podemos decir, de manera general, que las mujeres en Guinea Ecuatorial, en el medio urbano se ocupan fundamentalmente de las tareas del hogar y en el medio rural lo hacen también de los cultivos relacionados con la alimentación de las familias. La mayoría de las mujeres, pese al proceso de modernización salvaje que padece el país, siguen viviendo en el medio rural. En las ciudades es creciente el proceso de incorporación a las empresas, a la función publica y a los centros educativos. No disponemos, sin embargo, de datos que reflejen esta realidad.

   La legislación ecuatoguineana no reconoce diferencias salariales entre hombres y mujeres. Cuando el gobierno fija los salarios del sector privado no se hacen diferencias entre uno y otro sexo. La realidad es muy otra en un país en el que la inexistencia de sindicatos permite a los empresarios manejar a voluntad la realidad de las empresas en todos los aspectos y entre ellos, especialmente, el salarial. La presencia de mujeres sigue siendo baja en todos los sectores laborales excepto en aquellos que se relacionan con actividades tenidas como típicamente femeninas: el sector de limpiezas y de empleadas de hogar, por ejemplo.

   La situación legal de las mujeres es de manifiesta desigualdad. En la actual legislatura llegó a la Cámara de Representantes del Pueblo un proyecto de ley que modificaba la legislación del matrimonio consuetudinario. [Podemos decir, con alguna simplificación, que "la dote, en su concepción tradicional, supedita la mujer al hombre"]. La  discusión de este proyecto produjo un enorme debate dentro del propio PDGE e hizo que afloraran grandes resistencias. Acabó siendo retirado. CPDS lo consideró una iniciativa improvisada, poco meditada.

   Sergio Abeso Tomo, Presidente del Tribunal Supremo, ha preparado recientemente un nuevo proyecto de Código de la Familia y las Personas. Su redacción va en la línea de las legislaciones de Senegal y otros países africanos que intentan adaptar el derecho tradicional a las Convenciones Internacionales sobre derechos de la familia, de las mujeres y en general del individuo. Su discusión, si llega a plantearse, será sin duda larga y complicada.

   Un número importante de las demandas que se presentan ante la Comisión de Quejas y Peticiones del Parlamento ecuatoguineano hacen referencia a temas relacionados con el derecho de familia.

   La prostitución es también una realidad creciente. El número de las mujeres denominadas en términos coloquiales "buscablancos" ha aumentado mucho en los últimos años. Se trata de mujeres (en algunos casos, casi niñas) ecuatoguineanas, camerunesas y de otros países y su número está en relación con la presencia de expatriados llegados al país con las industrias del petróleo y otras. En los últimos tiempos hay hasta mujeres de origen chino que ejercen como prostitutas. Sin embargo, no es este el único modelo de prostitución. Hay otro, mucho menos visible, ligado claramente a la pobreza y en el que participan un número creciente de mujeres, algunas también muy jóvenes. Su ejercicio contribuye a mantener situaciones de supeditación  y, en otro ámbito de cosas, a propagar enfermedades como el sida.

   La venta de notas por sexo es una realidad contrastada en los centros educativos ecuatoguineanos.

   Hay pocas estadísticas sobre el sida. Existe, sin embargo, la impresión de que, como en otros países africanos, el número de mujeres infectadas por esta dolencia es superior al de hombres. No existe una autentica política de prevención de esta pandemia. La gestión de algunos de los "servicios estatales" ligados a ella son ejemplos de ineficiencia y de corrupción.

   Son frecuentes las dolencias específicamente femeninas sobre las que tampoco existen políticas de prevención o de detección precoz. Es el caso del cáncer del cuello uterino y del cáncer de mama. La menopausia no es tenida en cuenta en el campo sanitario.

   Existe un gran número de familias monoparentales en las que los cabezas de familia son mujeres. En un número muy importante son familias con rentas marcadamente bajas.

   El régimen incluye habitualmente a mujeres entre sus ministros. Es un intento de oscurecer el carácter claramente machista de sus políticas y de la realidad social que están contribuyendo a crear.

   La mayoría de los partidos ecuatoguineanos cuentan con una rama femenina las más de las veces meramente decorativa. Los partidos de la oposición democrática intentan, no sin dificultades, unir en su política hacia las mujeres los aspectos reivindicativos y asistenciales.

   La democracia llevará a Guinea Ecuatorial una clara mejoría de la situación legal y material de las mujeres.

 

"Situación de la mujer en Guinea Ecuatorial"

Maria Caridad Riloha Ebuera, T.E. Exterior, Trabajadores de la Enseñanza, Federación de la Enseñanza de Comisiones Obreras, nº 270, febrero 2006

   Como sucede con sus congéneres africanas, la situación de la mujer guineoecuatoriana sigue siendo la derivada de la funciones sociales que tradicionalmente se le han asignado, que son fundamentalmente la de paridora-madre y la de sujeto de apoyo económico para el hogar.

   "La maternidad sigue siendo un aspecto muy importante para la consideración social de la mujer, la cual se ve literalmente acosada desde temprana juventud por hombres de todas las edades y condiciones. Siguen siendo casos excepcionales los de las mujeres que superan la etapa de la juventud sin haber parido su primer hijo. No tener hijos empieza a ser motivo de crítica social y razón de preocupación para las interesadas más o menos a partir de los veinte años. Hay una pausa de relajación cuando las jóvenes persisten en su formación académica; en este caso, comienzan a ser observadas con una mezcla de recelo y admiración.

   En general, no se concibe una mujer sin hombre, sin hijos. Existe una tendencia obsesiva en los hombres por “proteger” a cualquier mujer en edad de procreación, o de producción. Si parir hijos sigue siendo importante para dar a una mujer los honores sociales que merece, no podemos afirmar lo mismo de las obligaciones que lleva consigo la maternidad: el cuidado de los hijos se descuida cada vez más, pues las madres, quienes muchas veces se encuentran solas para criar a sus hijos, se ven desbordadas e incapaces de afrontar su calamidad. Como consecuencia, la mortalidad infantil, lejos de disminuir, aumenta; se ha generalizado la situación de las abuelas-cuna (mujeres que se pasan la vida criando, primero a sus hijos, después a sus nietos, cuando no simultáneamente).

   El hecho de que cada vez sean más las mujeres que prefieren soportar una situación de poligamia para que sus hijos no queden desprotegidos es también consecuencia de las situaciones difíciles que viven.

   Salvo quizá en la etnia bubi, la consideración social de la mujer nunca ha ido pareja a su capacidad de producción. Ya sea por la comercialización de los productos agrícolas excedentes de la producción familiar por cierto a su cargo - ya sea por los ingresos que generan sus pequeños puestos de venta en los núcleos urbanos, la mujer siempre ha coadyuvado a la economía del hogar. El hecho de que a lo largo de la historia la mujer haya aportado a los gastos familiares debiera haber sido motivo para que, en nuestra sociedad, la igualdad de género fuera ya un objetivo conseguido; no obstante, el arraigo del machismo, y la falta de formación de la propia mujer, quien, incapaz de gestionar sus ingresos, se ve obligada a ponerlos en manos de su marido, no han hecho posible ese logro.

   Pero si algo ha asimilado rápido y bien la mujer guieneoecuatoriana en esta última década, ha sido la idea de que su independencia económica es fundamental para su libertad y su bienestar. En un principio, el cambio de actitud vital que trae consigo esta idea provocó muchos divorcios; actualmente los hombres han comprendido que sus mujeres no son tan malas gestoras y algunos las dejan administrar parte de sus bienes (siempre bajo su tutela), ya que ellas disponen de más tiempo para hacerlo y, sobre todo, porque están menos fiscalizadas. En algunas familias, las mujeres se han convertido en imprescindibles colaboradoras de sus maridos: son buenas inversoras de los dividendos del petróleo.

   Las asociaciones de mujeres y mixtas, con fines económicos, han sido también de gran ayuda para la independencia económica de la mujer.

   No quisiera terminar este apartado sin destacar que la situación de la mujer en el medio rural no ha variado apenas en los últimos quince años porque, con la euforia del petróleo, el gobierno no invierte en agricultura,- única fuente de ingresos de la mujer rural -. Al contrario, puede decirse incluso que ha habido una situación de regresión ya que sus productos, sin protección del gobierno, deben competir en los mercados nacionales con productos importados de los países del entorno.



 

Mujer y educación en Guinea Ecuatorial

   En materia de educación, la mujer guineoecuatoriana goza de los mismos derechos que el hombre, y se educa en centros escolares mixtos desde el nivel infantil al superior. La sociedad tiene el sano hábito de escolarizar a niños y niñas: la masificación escolar en los niveles de preescolar y primaria son prueba evidente de ello. Cuando en los hogares hay pequeños, ancianos o algún negocio, que precisan la atención de alguien, se divide a los niños y las niñas entre los dos turnos de asistencia escolar que ofrece el Estado: matinal y vespertino.

   La educación pública es gratuita en todos los niveles de educación. Los padres procuran que sus hijos terminen, al menos, la Primaria. La primera gran recesión en el número de mujeres escolarizadas se produce entre el último año de la educación primaria y los dos primeros de la educación secundaria (edades comprendidas entre 12 y 15 años), cuando la niña entra en la pubertad, y ello por las siguientes razones:

   1. Embarazos precoces.

   2. Cuando las familias viven situaciones de extrema precariedad, a esta edad, se plantean ya poner a sus primogénitos a trabajar, ya sean niños o niñas.

   Estas dos razones priman para justificar el progresivo abandono escolar de las niñas hasta los niveles superiores, en los que el número de chicas que llegan es inferior a 1/3 de los chicos. Este dato llama más la atención si se tiene en cuenta que la población femenina es superior en los niveles inferiores de escolarización.

   En mi opinión, ni el Estado ni los distintos gobiernos han apoyado suficientemente a la mujer en edad de formación porque no han legislado claramente los límites de la niñez, no han elaborado programas para apoyar a las mujeres con ánimos de formarse académicamente, no han castigado la prostitución juvenil, y porque han estado lejos de aplicar la recomendación de “discriminación positiva para la mujer” de Beijing, tan necesaria para nuestra sociedad.

   Existe un Ministerio para Asuntos Sociales de la Mujer, que ha estado casi siempre tutelado por mujeres y, sin embargo, la mujer en etapa de formación no ha sido una preocupación para sus funcionarios; a lo sumo, han organizado conferencias apoyando campañas del Ministerio de Sanidad. Las jóvenes han quedado siempre al margen de los objetivos del ministerio tutor para los asuntos de la mujer.

   En los núcleos urbanos, los centros de alfabetización para adultos y los de formación profesional han sido de gran ayuda para la formación de las mujeres, pero lamentablemente las múltiples cargas y obligaciones de éstas son un handicap para una asistencia más numerosa.

   Las familias cuyas hijas terminan la educación primaria en las escuelas rurales las envían a las ciudades a casa de algún pariente para continuar con la educación secundaria. Cuando no existe esa posibilidad, la única alternativa es el matrimonio.

La mujer en los ámbitos de poder en Guinea Ecuatorial

   Guinea Ecuatorial no escapa al problema mundial de la escasa representatividad de la mujer en ámbitos de toma de decisión. No obstante, hemos de reconocer que su situación no presenta un panorama muy desolador, sobre todo si se tiene en cuenta su gran capacidad de superación.

   La mujer guineoecuatoriana ejerce su derecho al voto, hereda bienes, y ocupa cargos políticos: ministras, secretarias de estado, directoras generales, embajadoras, secretarias de embajadas, parlamentarias, directoras de proyectos, directoras de banco, directoras de centros educativos… Salvo la jefatura de estado, la mujer ha ocupado cargos en todas las instancias de poder en Guinea Ecuatorial y, por cierto, demostrando ser tan eficiente como sus colegas varones, para llevar a cabo los programas diseñados por el gobierno.

   Para terminar, algunos datos que pueden ilustrar la realidad de la mujer en Guinea Ecuatorial: las mujeres representan el 52% de la población. Son el 5% de los parlamentarios, el 23% del funcionariado, el 23% de los ayudantes sanitarios, el 19% de las maestros, el 1'6% de los profesores, el 0'2% de los abogados. La esperanza de vida de la mujer guineoecuatoriana es de 53 años y el 67% está alfabetizado (Remei Sipi Mayo: Inmigración y género, el caso de Guinea Ecuatorial.2005)."


 

   [http://ccoo.trimedia.es/bdigital/muj/20060308_muj/pdf/SupTExtFeb%2006Mujer.pdf]

 

Plácido Micó denuncia acoso y hostigamiento

   La agencia EFE distribuyó ayer el despacho siguiente: "El líder de Convergencia para la Democracia Social (CPDS), Plácido Micó, denunció hoy que el Gobierno del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, ha iniciado una campaña de 'acoso y hostigamiento' contra la oposición que podría tener como finalidad un adelanto electoral.

   Micó, diputado del parlamento unicameral ecuatoguineano, dijo a EFE que 'muchas veces, cuando de repente inician o renuevan con inusitada intensidad sus acciones intimidatorias es porque tienen alguna intención oculta y, a lo mejor, adelantan las elecciones'.

   Micó señaló que el pasado 25 de febrero, en el distrito de Akurenam, parte continental del Río Muni, 16 personas, entre ellas menores de edad, fueron 'vilmente torturados' por la policía por ser militantes, simpatizantes o hijos de miembros de su formación política, información que fue negada por el ministro del Interior, Clemente Egonga Nguema.

   Reveló, asimismo, que el distrito de Añisok, las autoridades del distrito han comunicado a los opositores que mantengan sus comercios cerrados a partir de mañana hasta el domingo.

   El Jefe de Estado ecuatoguineano visitará el distrito de Añisok esta semana dentro de una gira-campaña en la región continental del país comenzada el pasado febrero para 'confirmar' su candidatura por cuarta vez consecutiva a la Presidencia de la República.

   La ex colonia española en África subsahariana tiene previsto celebrar comicios legislativos y municipales el próximo año y las presidenciales en 2009, lo que pondrá a prueba la voluntad democratizadora manifestada por Obiang durante la viaje que realizó a España el pasado noviembre".
 

El II Encuentro "España- África: Mujeres por un mundo mejor"  

   El periódico 20 minutos informa así de la marcha de las jornadas: "Pasadas las nueve y media de la mañana del miércoles dio comienzo en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid el II Encuentro España-África, en el que más de 250 mujeres de 43 países africanos y 150 españolas del mundo de la política, la empresa, la salud y la cultura se reunieron durante todo el día de y hasta este jueves para aportar ideas y conocimientos en un esfuerzo por alcanzar la igualdad y el bienestar de las mujeres, en especial de las africanas.

   Bajo la presidencia de la Reina Sofía y la presencia de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y personalidades como la Presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, o la Primera Ministra de Mozambique, Luisa Dias Diogo, la periodista Francine Gálvez dio comienzo al evento.

   Esta es la segunda edición del encuentro que tuvo lugar hace exactamente un año en Maputo, donde los gobiernos de España y Mozambique impulsaron una iniciativa para promocionar la agenda de las mujeres en el continente africano.

   La periodista recalcó las desigualdades a las que las mujeres se ven sometidas en este continente.

   “Si hay alguna esperanza de futuro reside en la fuerza y energía de las mujeres africanas. Eso es lo que comprendieron en el primer encuentro celebrado el pasado año en Mozambique. Allí nos dimos cuenta de que nosotras somos el motor del desarrollo”.

   En aquel primer encuentro se acordaron cinco objetivos básicos de los que durante estos días se hará balance:

  1. Crear una red de mujeres africanas y españolas coordinada por los gobiernos de Mozambique y España que se encarguen de crear foros en internet.

  2. La creación de un grupo de trabajo que elabore un mapa sobre la educación de las niñas en África.

  3. Mejorar el acceso a la salud mediante la formación de un grupo de trabajo que estudie los acuerdos con compañías farmacéuticas para obtener antirretrovirales a bajo coste. Crear campañas de distribución masiva de profilácticos y salud sexual en varios países africanos.

  4. Otorgarles mayor autonomía personal y económica a las mujeres.

  5. Celebrar en España un segundo encuentro para evaluar el trabajo realizado.

   Tras la inauguración del evento por parte de la Reina Doña Sofía ha tomado la palabra la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que recordó el lema con el que la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, consiguió acceder al poder: “Todos los hombres le han fallado a Liberia, dejemos que lo intente una mujer”.

   De la Vega se mostró convencida de que las mujeres “tenemos y generamos confianza. Confianza en nuestras capacidades, estamos más seguras por nuestro esfuerzo y lo transmitimos, y hace posible la gobernabilidad y el equilibrio social”.

El difícil momento de Mozambique

   En el acto, la primera ministra Mozambique, Luisa Dias Diogo, recordó el difícil momento por el que atraviesa su país, afectado por los desastres naturales huracanes, ciclones y lluvias torrenciales, que afectan a 500.000 mozambiqueños -110.000 están viviendo en centros de acogida-.

   Asimismo enumeró los avances que su país ha alcanzado en materia de igualdad, consiguiendo mayor acceso a la educación para las niñas, el alto nivel que ha alcanzado la mujer a nivel administrativo, judicial y familiar.

   Tras ella, la presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, destacó que las asociaciones de mujeres, como las mujeres juristas, han sacado adelante una legislación que aumenta las penas por crímenes contra la mujer.

   En este momento, a diferencia de antes, la pena máxima es cadena perpetua y la mínima, diez años.

   Durante su discurso animó a analizar las causas de la impunidad hacía los casos de violencia hacia mujeres, tales como la pobreza y los conflictos, y a unir esfuerzos por desarrollar el camino hacia la igualdad de la mujer".

 

   El periódico El Día de Tenerife cuenta así los debates: ""No existen derechos humanos sin derechos humanos de las mujeres", recalcó la primera ministra mozambiqueña Luisa Diogo durante la inauguración -presidida por la reina Sofía- del II Encuentro España-África "Mujeres por un mundo mejor". Y Barbara Hendricks, cantante y Premio Príncipe de Asturias de las Artes, remachó durante los debates que esos "derechos humanos empiezan en casa", con una "mirada a los ojos del marido para exigirle un trato respetuoso y de igual a igual".

   La preocupación por implicar a los hombres en ese esfuerzo por la igualdad se asomó ayer al Encuentro en algunas intervenciones. Y lo hizo con tono crítico: "Los que deciden comenzar las guerras son nuestros maridos, hermanos, padres", protestó la Premio Nobel de la Paz 2004 Wangari Maathai. Pero también con una especie de "realismo necesario". En muchos casos, reconoció la presidenta liberiana Ellen Johnson-Sirleaf a propósito de la lucha contra la violencia machista, "el apoyo de los hombres es esencial, porque la maquinaria de la reforma está en manos masculinas, y grupos de mujeres ya han conseguido recabar ese apoyo colectivo".

   De ahí la sugerencia de la ministra de la Presidencia ugandesa, Beatrice Wubadeya, de "una conferencia para conseguir que los hombres estén de nuestra parte". Y la reflexión de la propia Hendricks, que resumió en un triple convencimiento. Primero, de que "las mujeres tienen poder, porque en sus manos tienen la vida y la responsabilidad de cuidar otras vidas de ancianos o niños". Segundo, de que "lo que hace falta es que podamos ejercerlo". Y tercero, de que "hay que empoderar a las hijas, pero también a los hijos, a los que tenemos que enseñar a respetar a sus hermanas y a sus futuras esposas e hijas".

   La idea de empoderamiento de la mujer, un concepto ya consolidado internacionalmente para describir el logro femenino de un "poder real" más allá de la simple legislación, dominó la primera de las dos jornadas del Encuentro, que reunió a casi 500 representantes de 46 países. "Ya tenemos leyes, lo que debemos hacer es aplicarlas", apuntó la vicepresidenta del Parlamento surafricano, Gwen Mahlangu Nkabinde. Y Amelia Valcárcel, integrante del Consejo de Estado español, completó la argumentación: "Hemos conseguido muchas cosas ya, y justo por eso necesitamos poder, individual y colectivo, y que ese poder se respete. Hasta ahora -apostilló-, sólo hemos tenido poder en la parte de atrás".

   Durante siglos , "nuestra libertad es muy reciente", precisó Valcárcel, a la población femenina apenas le quedó la trastienda de todos los problemas y desastres. Maathai señaló que "las mujeres son las más afectadas por el conflicto y la violencia que se ejerce deliberadamente contra ellas". En las guerras, añadió, se las "deja en casa al cuidado de los niños", y si sus maridos mueren, ellas y sus hijos menores se convierten casi siempre en "los primeros refugiados". Pero no sólo en las guerras. Su día a día es más duro en todos los ámbitos y, como recalcó Jonson-Sirleaf, su "pobreza y discriminación son el caldo de cultivo de la violencia de género", que en el caso de las violaciones queda muchas veces impune bajo un manto de "estigmatización y conspiración de silencio".  

 

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