"Antes
de la operación "reconciliación" de
Nicolás Sarkozy en Rwanda, este
25 de febrero, hacía la víspera un
desplazamiento a Gabón que huele a "Françafrica"
(*)
a la antigua.« Ya no hay pré
carré (**) y no debe volver a haberlo »,
declaraba sin embargo el presidente
en una entrevista publicada en el
periódico gabonés L’Union
el mismo día en el que aterrizaba en
Franceville (¡todo un programa!)
para depositar allí un ramo de
flores ante el mausoleo a Omar
Bongo, muerto el pasado junio tras
haber dirigido Gabón durante
cuarenta y un años. Una visita
dedicada a la opción de mantener la
base militar francesa de Libreville,
en Gabón, mientras la situada en
Dakar, después de la de Abidjan,
está ya en vías de cierre.
Dirigido actualmente por Ali Bongo,
antiguo ministro de defensa de su
padre - una sucesión sino impuesta,
al menos "acompañada" por el padrino
francés - el complaciente Gabón ha
sido preferido al a veces díscolo
Senegal. Y tanto peor si, debido a
eso, el supuesto nuevo curso de las
relaciones de Francia con sus
antiguas colonias ha quedado en
entredicho: "el emirato" gabonés con
su millón y medio de habitantes, es
el símbolo mismo de esa "Françafrica"
que el actual gobierno francés
afirma no querer encarnar:
el
mantenimiento de una base militar en
Libreville (en la actualidad con 950
hombres) continuará sirviendo de
seguro de vida al régimen gabonés
... y a los 10.000 residentes y los
120 empresas tricolores (entre ellas
la petrolera Total);
menos
a desmano que Dakar, este punto de
apoyo permitirá seguir influyendo
sobre el Golfo de Guinea (¡y su
petróleo!), y sobre los países en
crisis de África del Oeste (Costa de
Marfil, Guinea, Níger) y del África
Central (Chad, República
Centroafricana, Camerún, los dos
Congos ...) - es decir de seguir
jugando, conservando incluso las
formas - a "gendarme de África".
Revisión de los
acuerdos militares
El nuevo acuerdo de
defensa firmado el miércoles con
Gabón no prevé ya, al contrario que
los antiguos acuerdos de defensa que
ligaban a Francia con sus antiguas
colonias africanas, la intervención
automática de París en caso de
amenaza tanto exterior como
interior. Después de Camerún y Togo,
Gabón es el tercer país africano en
revisar en este sentido los acuerdos
militares que, en algunos casos, se
remontan a la fecha de su
independencia en 1960.

Sin embargo, este reexamen no ha
podido concluirse antes de finales
de 2009 como había anunciado Nicolas Sarkozy.
Cinco acuerdos de defensa están
todavía en discusión: República
Centroafricana ( para revisar el
acuerdo firmado en 1960), Costa de
Marfil (1961), Senegal
(1973), Yibuti (1977), Camerún
(1978). Todos estos textos debían
ser publicados íntegramente, pero
¡nadie los ha visto todavía! Se
había dicho también que el
parlamento participaría en su
elaboración: no ha sido así.
Además, como ha hecho notar Raphaël Granvaud, de la
asociación
Survie [1],
esta revisión de los acuerdos de
defensa no afecta más que a la parte
visible del iceberg. Una miríada de
acuerdos militares denominados
"técnicos" no están incluidos en
esta promesa de transparencia: «
Bastarían para legitimar toda una
gama de recursos militares que
permitirían que la balanza se
inclinase del lado deseado, sin
implicar forzosamente a las tropas
francesas de manera directa y
frontal en el campo de batalla:
suministro de material de guerra,
información militar, "consejeros"
que planifican las operaciones;
interposición entre
beligerantes y santuarización de
sitios estratégicos en beneficio de
uno u otro campo, bajo la cobertura
de evacuación de residentes,
operación humanitaria, etc. »
Ciertamente,
« Francia no tiene vocación
de mantener indefinidamente fuerzas
armadas en África »,
declaraba Nicolás Sarkozy en uno de
sus discursos ante los diputados
surafricanos, el 28 de febrero
de 2008. Sin embargo, lo habría
hecho durante la 5ª República. Y una
parte de estas tropas (en torno a 6000 hombres
en las bases permanentes) están
todavía sobre el terreno, cincuenta
años después de la ola de las
independencias.
La retirada se ha planteado (o se ha
acelerado, dado que estaba ya
suficientemente comprometida),
además, por la presión de la crisis
económica, más que por una designio
político: es cierto que África no
supone mas que el 3 % del
comercio exterior de Francia (1%
corresponde a la zona del franco),
frente al 40% en los años 1960. Y
que los principales clientes
africanos están hoy fuera de la zona
francófona: Angola, Africa del Sur, Nigeria...
Soberanía senegalesa
Senegal, que celebra el cincuenta
aniversario de su independencia el 4
de abril próximo, ha presentado el
cierre de la base francesa de Dakar
como un símbolo de la soberanía
recuperada. El presidente senegalés Abdoulaye Wade
había valorado, el pasado año, que
esta presencia militar francesa -
aunque podía explicarse para algunos
países con regímenes frágiles –
no tenía justificación alguna en
Senegal. El nuevo acuerdo entre
París y Dakar, que debería firmarse
antes del 4 de abril, se basará en
la cooperación militar técnica.
La evacuación, por parte de los 1 200 soldados
de la Fuerzas francesas de
Cabo-Verde, del acantonamiento de Bel Air – un
lugar único, no lejos del mar,
frente a la isla de Gorée – liberará
unas cuarenta hectáreas de terreno
en un sector estratégico, en el
corazón de la capital, que
constituye ya objetivo de varios
proyectos hoteleros. La "plataforma
regional de cooperación" que se
plantea dejar en Dakar, sustituyendo
a la base, tendrá efectivos muy
reducidos, con unas agrupaciones de
aire y de marina: deberán gestionar
las escalas, y los depósitos de
materiales - con destino a la país
oeste-africano o las fuerzas
francesas en tránsito. En cuanto al
Batallón de infantería de marina,
será disuelto poniendo fin a un
presencia secular".
http://blog.mondediplo.net/2010-02-25-La-France-fidele-a-la-dynastie-Bongo
Notas del traductor:
(*) Francáfrica es la
denominación que determinados medios
franceses y africanos dan a la
pervivencia en África de los modos
de comportamiento propios del
colonialismo francés. La
Francáfrica es también la zona
del continente africano en la que se
siguen dando estos comportamientos.
(**) Grupo de países africanos,
antiguas colonias francesas, en los
que se dan relaciones "especiales",
secretas con el Elíseo por las que
el gobierno francés, con la
complicidad de dirigentes africanos,
sigue decidiendo y controlando buena
parte de la realidad política de
esos países. Francafrica y
pre-carre señalan fenómenos
coincidentes. El pre-carre
sería el correlato africano de la
francáfrica.