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HOJAS INFORMATIVAS
2 de marzo
de 2007
Otro
accidente con victimas. Ahora en Baney
A principios
de semana un camión cargado de cemento se quedó sin frenos a
la entrada de Baney. Perdido el control del vehículo (se
trata, como es sabido, de una cuesta abajo), arrolló a un
grupo de personas que estaba cogiendo agua. Hubo dos muertos y
nueve heridos. El conductor se dio a la fuga. Los heridos (al
menos una parte de ellos) han sido trasladados a Camerún para
que reciban el tratamiento médico adecuado.
A.
El accidente de Baney reproduce
con bastante exactitud el que tuvo lugar en noviembre en
Malabo y que causó la muerte de dos estudiantes. Alguien podrá
decir que se trata de eso, de accidentes, y que son por tanto
impredecibles. Es una verdad a medias. En Guinea Ecuatorial se
mezclan dos modelos de Estado, un Estado omnipresente,
controlador en extremo de todos aquellos aspectos que tienen
que ver con la vida política de sus ciudadanos y un Estado
inexistente en lo que hace a sus derechos sociales. Hechos
como los de Baney y Malabo se sitúan en la segunda de
estas características. El gobierno de Obiang empeñado en un
modelo de "desarrollo salvaje" [un falso desarrollo porque
está al servicio de unos pocos] no ejerce el menor control
sobre las actividades empresariales. En este caso no ejerce el
menor control sobre las condiciones en las que circulan los
camiones cargados de material dedicado al alocado "desarrollo"
de construcciones que se da en buena parte del país.
No es, sin embargo,
el único aspecto en el que se nota la ausencia del Estado. En
el tercer país productor de petróleo del África subsahariana,
en un país en el que entran cada año cientos de millones de
dólares, las victimas de este tipo de accidentes (y de
cualquier otro) quedan absolutamente desprotegidas. Quedan
desprotegidos porque no existe en el país un sistema de Salud
que merezca tal nombre y porque no existe el menor atisbo de
algo que se parezca a una Seguridad Social.
Es cierto que esta
situación, provocada por Obiang y los suyos, es aprovechada
por Obiang y los suyos para sacar a relucir uno de los
"rostros del dictador" que creen más presentable: Obiang, el
Magnánimo. No tardaremos mucho en saber que Obiang "ha pagado"
las atenciones médicas que los heridos de Baney reciban en
Camerún. Obiang, el Magnánimo, es en realidad Obiang, el
Sátrapa, que cree que su país está habitado por súbditos y no
por ciudadanos y que los ecuatoguineanos deben carecer de
derechos y aspirar sólo a su caridad. ¿Hasta cuando?
Obiang
ayuda a Mugabe. Mugabe viaja a Malabo
Mugabe se refirió el
pasado miércoles en Windoek, en una reunión con residentes
zimbabuanos en Namibia, a los envíos de petróleo que Guinea
Ecuatorial ha empezado a suministrarle. Mugabe dijo que el
petróleo les llegaba en "condiciones favorables" y añadió que
"debemos pagarlo cada tres meses". No explicó más, no dijo la
cantidad, ni el precio del crudo que han recibido, añadió, eso
sí, que el viernes (por hoy) estaría en Malabo y también que
el suministro de este crudo es una prioridad para su gobierno.
Fuente:
Mail & Guardian [http://www.mg.co.za/] de ayer jueves.
A.
El crudo que Obiang proporciona
a Mugabe "en condiciones favorables" procede del que las
empresas petroleras entregan al Estado ecuatoguineano como
parte de los pagos correspondientes a las concesiones de las
que disfrutan en el país.
Las relaciones
internacionales del régimen de Obiang son acordes con su
propia naturaleza. Los amigos de Obiang son todos ellos
personajes impresentables: José Eduardo Dos Santos, Robert
Mugabe... Igual de corruptos, igual de autoritarios.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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