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HOJAS  INFORMATIVAS

 

30 de junio de 2009

Testimonio de un desalojado

   Pinchar en http://www.youtube.com/watch?v=140bXYn9-Gk

 

El censo en Gabón y en Guinea Ecuatorial

   Una corriente exculpatoria de los abusos de Obiang y su régimen ha venido recurriendo durante años a la teoría de que "lo que pasa en Guinea es lo mismo que pasa en Gabón o en Camerún". La ausencia de libertades, la parodia reiterada de elecciones, el saqueo sistemático de los recursos públicos, la inseguridad jurídica, la pobreza fomentada de las instituciones, el escandaloso "reparto" de la riqueza serían elementos no exclusivos de Guinea, sino comunes a toda la zona. Este elemento "geográfico" daría entrada, en una posible discusión, a elementos procedentes del "bricolaje antropológico", esos elementos que acaban conduciendo a algunas de las tesis más carcas que aún sobreviven en el zurrón del "pensamiento occidental": los regímenes autoritarios y corruptos forman parte del patrimonio cultural africano, la mayoría de los pueblos africanos no están preparados para el autogobierno y, desde luego, para la democracia.

   Nosotros no estamos de acuerdo y, rebajando el nivel de una posible controversia, afirmamos que, en cualquier caso, aún con todas sus miserias, Obiang no es como Bongo o Paul Biya. Obiang es mucho peor. En el régimen de Obiang se llevan al paroxismo los defectos de los países vecinos. Las cloacas de la Françafrica que ahora se muestran a la vista de todos son pecata minuta comparada con la miseria económica y moral que crean y fomentan Obiang y sus acólitos. [En unos días podremos informar de una espectacular trama corrupta detectada recientemente en Malabo]. Insistimos, sin embargo, en que no queremos hablar hoy de teorías generales sino de aspectos muy concretos. En Gabón, desaparecido Bongo, se disponen a celebrar unas elecciones presidenciales. La discusión de las medidas a adoptar ante estos comicios separan con líneas bastante nítidas a los "partidos del sistema" de los "partidos de la oposición". Los primeros piden unas elecciones rápidas, los opositores sugieren que se retrasen hasta dentro de cinco o seis meses de modo que puedan organizarse en una situación de mayor libertad y concurrir con más posibilidades de éxito. Hasta aquí nada se sale de lo normal. Sin embargo, en la discusión de los plazos hay cosas mas sorprendentes. Personajes "del sistema", el propio Primer Ministro incluso, han pedido que las elecciones se hagan pronto pero con el plazo suficiente para mejorar un elemento fundamental: el censo. En Gabón, donde se producen importantes irregularidades electorales pero sin llegar a los abusos de Guinea Ecuatorial, los posibles candidatos "del sistema" que no pertenecen a la familia Bongo, piden un periodo suficiente para hacer un nuevo censo, un censo que no de ventaja a ninguno de los candidatos. En Gabón, los que saben como se urden los fraudes, reconocen que el censo es el primer elemento para torcer la voluntad popular y exigen un plazo suficiente para elaborar un censo nuevo con garantías para todos.

   ¿Qué pasa en Guinea? En Guinea (donde, por cierto, tampoco se conoce la fecha de las presidenciales, pero en este caso por la simple voluntad del dictador) el gobierno esta ya representando la parodia habitual anterior a todas las elecciones. Han iniciado los visitas por los distritos para exhortar a delegados, alcaldes, autoridades varias, jefes de poblado, etc. [a todos aquellos a los que encarga el día electoral que fabriquen el fraude con sus propias manos] a que practiquen "juego limpio" (!). En Guinea Ecuatorial, el censo y la Junta Electoral Nacional (presidida por un ministro del gobierno y en la que el PDGE se asegura mayoría absoluta) son elementos no profesionalizados, ajenos a cualquier control democrático y son también los primeros elementos de fraude que entran en juego en el proceso electoral.

   En este punto podría establecerse, quizás, alguna similitud entre lo que sucede en los dos países...

   Sin embargo, unas elecciones democráticas en Guinea no solo exigen un cambio fundamental en los mecanismos de confección del censo y en la composición de la Junta Electoral. Es imprescindible que cesen las maniobras de acoso a los partidos democráticos (caso APGE y UP) y que se legalicen aquellos otros, con una existencia de años (caso de la FDR y el MAIB), cuya exclusión solo sirve al empobrecimiento de la vida política guineana buscada por el dictador y los suyos. Es también imprescindible que con el plazo suficiente para que todos los partidos que quieran puedan concurrir en igualdad de condiciones, el gobierno ecuatoguineano abra un plazo para la legalización de nuevas (o veteranas) formaciones políticas.

   Se equivoca el régimen ecuatoguineano si piensa que va a poder repetir una y otra vez la misma rutina, los mismos sistemas de fraude ante la mirada impasible de la "comunicad internacional". No vamos a insistir, ni a dar grandes explicaciones, pero, en nuestra opinión, esa mirada (la de la comunidad internacional) está cambiando...

  

"Guinea, esa lacra no tan lejana"

   La revista canaria Tara publicó ayer el artículo siguiente del que es autor Luís León Barreto (*):

 

   José Antonio López Hidalgo vive en La Palma, enseña en el instituto de Los Sauces. En su obra hay una obsesión, y a ella regresa una y otra vez. Su fantasma particular es Guinea Ecuatorial, donde fue profesor cooperante, ya se sabe que Africa engancha de modo casi enfermizo. Miembro de la ACAE, hace poco ha publicado su novela El punto se desborda, en Ediciones Idea, que fue la ganadora del premio internacional Juan Rulfo en 2006. Negros y blancos, corrupciones, desconfianzas, una jungla de luces, mentiras y ruindades. La soberbia del colonizador, la asfixia del trópico. Los abusos y las impunidades. Una literatura esclarecedora, y por lo tanto incómoda para el poder. En palabras del jurado que distinguió este texto entre 600 participantes de tres continentes, la obra expone “la visión de una vida sofocante de corrupción y subdesarrollo en un medio donde la miseria coexiste con los privilegios.”

   España es la madrastra que descoloniza pésimamente, como sucedió en el Sáhara. Y ahora que el petróleo derrama prosperidad sólo para unos pocos el pequeño territorio ecuatorial es un lugar claustrofóbico, el reino de las bestias depredadoras, un puro anticipo del infierno. El estilo de López Hidalgo es enérgico, testimonial, vigoroso; su voz es un bisturí que rasga en la llaga de una sociedad desaprovechada, donde la riqueza va a parar sólo a unos pocos, donde el pueblo llano subsiste en la indigencia y el olvido.

   Como el autor manifestó en una entrevista a Pablo Martín Carbajal, volvería a Guinea –esa colonia que estuvo psicológicamente tan cerca de Canarias- pero no mientras haya una dictadura. “Es un lugar prodigioso, a pesar de las enfermedades. Esta novela la escribí porque había cuentas por saldar. El realismo fantástico no surgió en América Latina sino en África”, afirma. Pues en el continente negro se multiplican los horrores, se aprecia la desmesura del gran Macondo colonial, el lugar donde vierte la cloaca universal que una y otra vez arruina tantas expectativas. El libro es una sucesión de episodios alucinantes, muestra un mundo que se resquebraja. Los explotadores, los bárbaros, los villanos, los prostituidos por occidente, las sesiones de sevillanas y fiestas rocieras en La Corte del embajador. La codicia y el olvido, la hechicería y la tribu, la omnipresencia del soborno y de las alimañas. “En el trópico, jefe, los hombres no necesitan estar muertos para corromperse”, leemos en la página 22. De este modo el libro es más que un documento, constituye un contraluz sobre una realidad de la que apenas tenemos noticia. No están lejanos los tiempos en que tanto Guinea como el Sahara eran asuntos reservados, y en cierto modo lo siguen siendo.

   El libro consiste en una larga confesión tensa, repleta de episodios insólitos que tanto sorprenden a la mentalidad europea. La propuesta de López Hidalgo está llena de fuerza, se crece en la rabia vengadora. En definitiva Guinea sigue siendo la gran desconocida, una de esas asignaturas pendientes de nuestras relaciones internacionales. En definitiva, el libro muestra un álbum de laberintos diabólicos, de ruinas que se repiten como alucinaciones. La esperanza de un futuro mejor está lejos: el autor nos ha traído ante los ojos las miasmas de un cuerpo que se está pudriendo a la intemperie. En la literatura escrita en Canarias López Hidalgo ataca una propuesta poco frecuente, no en vano practica la literatura como exorcismo, incluso como venganza.

(*) Periodista y escritor

   A: La novela El punto se desborda recibió en 2006 el Premio Juan Rulfo. Ha sido editada en marzo de 2009 por Ediciones Idea. La reseña de la editorial puede leerse en http://www.edicionesidea.com/aplicacion/noticias/ver.asp?ID=389

 

Más sobre la amnistía en Nigeria

   El presidente de Nigeria, Umaru Yar'Adua, pretende que Henry Okah, líder del Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger (MEND), la principal organización guerrillera de Nigeria, acepte la amnistía que ha ofrecido a los grupos armados de la región petrolera del sur del país, informó hoy la Presidencia.

   Según el portavoz presidencial, Olusegun Adeniyi, Yar'Adua ha pedido al responsable de la aplicación de la amnistía, el general retirado Godwin Abbe, que se entreviste con Okah, que se en la cárcel procesado por traición, y le ofrezca formalmente que se acoja a ella y acepte las condiciones.

   Para que le sea aplicada la amnistía, decretada la semana pasada y que se aplicará a partir del 6 de agosto y hasta el 4 de octubre, Okah tendría que aceptar la entrega de las armas y renunciar formalmente a la violencia.

Henry Okah

   Además, si Okah acepta, el Gobierno de Abuya tendría que realizar gestiones diplomáticas con Angola, donde fue detenido Okah y desde donde se le extraditó a Nigeria, y con Guinea Ecuatorial, que lo reclama, aunque Adeniyi indicó que esas consultas se podrían completar en "un par de días" .

   Sin embargo, el MEND rechazó el pasado sábado la amnistía y señaló que la oferta gubernamental "no está dirigida, aparentemente, a grupos combatientes por la libertad, como el MEND, sino a ladrones armados, violadores, secuestradores y otros criminales".

   "Si la proclamación estuviera dirigida a combatientes por la libertad que siguen una causa, se habría ocupado de asuntos básicos como una genuina liberación incondicional para Henry Okah y otros prisioneros políticos, un verdadero federalismo y una investigación de las ejecuciones extrajudiciales", indicó el grupo guerrillero.

   El comunicado del grupo rebelde añadía que si el Gobierno fuera serio en su oferta de amnistía, habría incluido en la misma asuntos tales como "la retirada de las tropas (de la zona del Delta), los desplazados civiles, la reconstrucción de sus saqueadas aldeas y su rehabilitación".

   El MEND ha llevado a cabo en las últimas semanas diversos ataques contra instalaciones de varias multinacionales petroleras en la zona productora del sur de Nigeria, lo que ha reducido en otros 300.000 barriles la producción diaria de crudo del país.

   La cuota de extracción diaria asignada por la OPEP a Nigeria es de 2,6 millones de barriles diarios, pero los ataques y sabotajes del MEND han reducido esa producción a alrededor de 1,3 millones de barriles al día, lo que ha contribuido a la subida de los precios internacionales del crudo.

   El MEND y otros grupos iniciaron en 2006 sus actividades armadas para reclamar del Gobierno nigeriano más autonomía e inversiones en la empobrecida región petrolera del Delta del Níger.

   Desde entonces han atacado oleoductos, gasoductos, instalaciones de extracción y estaciones de bombeo y han secuestrado a empleados de compañías petroleras nacionales y extranjeras".

   Fuente: Agencia EFE, 30 de junio.


 

 

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