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HOJAS INFORMATIVAS
25
de junio de 2008
La novena Cumbre de la CEMAC: a
vueltas con la integración regional
La mayoría de
las informaciones sobre la novena Cumbre de la Cemac están
dedicadas al discurso-balance de Paul Biya. Ha sido un discurso
lleno de grandes palabras y ningún compromiso medible. El
presidente camerunés ha animado al resto de participantes en la
reunión a ser "audaces y abiertos" en el proceso de integración
regional.
Entre esos
participantes en la primera jornada de la Cumbre hay que
destacar al presidente del Banco Africano de Desarrollo (BAD)
Donald Kaberuka que ha manifestado:"La región ha experimentado
un progreso significativo en lo que hace a su crecimiento(...)
el Producto Interior Bruto ha conocido un crecimiento medio
cercano al 8%. Pero la calidad de este crecimiento sostenido
fundamentalmente por el boom petrolero y minero, no ha supuesto
una reducción importante de la pobreza".
http://www.french.xinhuanet.com/french/2008-06/25/content_657743.htm
En contraste con las
floridas expresiones de los altos dignatarios de la Cemac,
algunos medios de comunicación han puesto de manifiesto en los
últimos días los problemas que presenta el proceso de
integración. El diario camerunés Mutatións publicaba el
pasado día 20 un articulo con el expresivo título: "Camerún/Guinea
Ecuatorial: Des-integración": "A finales del pasado mes de
abril, Guinea Ecuatorial hacía públicas las nuevas condiciones
para la obtención del permiso de residencia para los cameruneses
que viven en su territorio o aspiran a instalarse en él.
Unas normas que se
hacían públicas tras los nuevos actos de xenofobia producidos en
le nuevo eldorado petrolero y que se dirigían fundamentalmente a
los residentes nigerianos y cameruneses, acusados aquí de todos
los males.
Las nuevas medidas de
las autoridades de Malabo suponen un endurecimiento de las
condiciones de obtención del preciado permiso para unas personas
que, en el caso de los cameruneses, se suponen
pertenecientes a su misma zona económica. Las condiciones
necesarias para poder hacer pié entre "nuestros hermanos ecuato"
son las siguientes: "una autorización del gobernador, un
certificado de apertura de una cuenta corriente, un certificado
de buena vecindad, una declaración sobre su honor, un
certificado de haber pagado los impuestos, un certificado de
buena conducta, una declaración de no estar endeudado, dos
fotografías, una fotocopia del pasaporte con la visa de entrada
en Guinea, los resultados del test del VIH...
Más allá de la
estigmatización subyacente a la exigencia de pasar el test del
VIH en un país en el que las endemias tropicales se muestran
devastadoras - lo que hace suponer que las prioridades de la
salud pública son manifiestamente otras-, dos condiciones
expresan, como poco, un carácter claramente subjetivo. El
certificado de buena vecindad y el de buena conducta. El texto
remitido a la prensa por las autoridades consulares de Guinea
Ecuatorial en Yaundé no precisa quien debía atestiguar quien era
buen vecino y quien se portaba bien. Sobre todo en el caso de
quienes acabasen de llegar de Camerún.
De manera
caricaturesca, una camerunesa que no hiciese caso a las
pretensiones de su vecino ecuatoguineano o su compatriota obrero
que no compartiera el fruto de su trabajo en el bar de la
esquina con sus vecinos, autóctonos de esta antigua colonia
española, podía ver como finalizaba su estancia en esta tierra
de acogida. E igualmente aquellos que residiesen ya en Guinea
Ecuatorial y quisieran renovar su permiso de residencia y
necesitasen un certificado de buena vecindad.
Son unas medidas que
aparecen en el momento en el que los responsables de la
Comunidad Económica del África Central (Cemac) sostienen que la
creación de un pasaporte idéntico para todos los habitantes de
los seis países miembros, como el que tienen desde hace algún
tiempo en África del Oeste (zona Uemoa), destinado a garantizar
la libre circulación intramuros de los habitantes de la zona, se
hará efectivo durante la cumbre de jefes de Estado de la Cemac que se anuncia para el
lunes en Yaundé. Esto supondrá un avance cierto en el proceso
de integración en el que no hay mas que declaraciones bien
intencionadas cada vez que los jefes de Estado de la región se
reúnen en ese tipo de fiestas en las que no faltan afirmaciones
de pertenencia a un zócalo sociológico común en el que son
útiles lenguas no heredadas del colonialismo.
Sin embargo, unas
medidas como las tomadas el pasado abril conducen al
escepticismo en lo que hace a la efectividad de esta integración
cuya cortedad hace de la Cemac la organización económica más
débil económicamente del mundo en cuanto se restan los ingresos
generados por la explotación petrolera. Con un mercado de a
penas 30 millones de consumidores, la Cemac es, aún a escala
continental, un enano.
¿Van a continuar los
egoísmos o es necesaria una dinámica económica común para poder
ofrecer mejores perspectivas a unas poblaciones que viven en
unos países en las que la riqueza de los recursos naturales
contrasta con mucha nitidez con la pobreza de las masas? Lo que
es evidentemente ilusorio es volverse hacia el exterior dado que
el Fondo Monetario Internacional, en su Estudio sobre las
Perspectivas del África Subsahariana (abril 2008) reconoce que
la elevación al doble de la ayuda al desarrollo en el horizonte
2010, tomada por los jefes de Estados del G8, es dudosa dado que
a fecha de hoy no se ha hecho nada todavía en ese sentido.
Solo si es capaz de
avanzar por este camino de la integración cabría la posibilidad de que la cumbre
de Yaundé no fuese una cumbre como otras muchas de las que han
venido celebrándose".
Editado y distribuido por ASODEGUE
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