HOJAS INFORMATIVAS
22
de junio de 2009
Historias de
la colonia
"Jefaturas,
reinado y poder colonial: evolución de la estructura política de
los bubis en la isla de Bioko"
Nuria
Fernandez Moreno, profesora del Departamento de Antropología
Social y Cultural de la UNED, Antropología Online 2007
"Esta
etnografía relata la transformación que experimentó una
estructura política local relativamente acéfala al tomar
contacto con otras poblaciones. El trasvase de poderes que tuvo
lugar en esta población a finales del s. XIX es un ejemplo más
de lo que le ocurrió a numerosos pueblos del África subsahariana.
La centralización de jefaturas dispersas, la formación de
monarquías o de incipientes estados, y finalmente el traspaso de
poderes a instituciones políticas coloniales, ha sido una
constante en la construcción de los estados-nación que se
crearon tras la independencia de las colonias africanas.
El caso bubi de la
isla de Bioko se desarrolla en un periodo de tiempo muy breve
pero muy intenso, pues en pocos años se configuró una jefatura
centralizada que culminó con la formación de un reinado. Este
periodo discurrió paralelo al avance colonial, que en aquellos
años era lento. Inmediatamente después de este apogeo de
liderazgo local, durante el reinado sucesor, los dos procesos,
el de centralización y el de colonización se entrecruzan y es
cuando se produce la pérdida de autonomía política bubi al
tiempo que culmina una acelerada expansión colonial.
LOS BUBIS
La etnia bubi
es la población autóctona de la isla de Bioko, que forma parte
de la región insular de la República de Guinea Ecuatorial.
Actualmente los bubis representan sólo el 9% de la población. Su
procedencia es incierta (diferentes
migraciones, de pueblos con una agricultura basada en el cultivo
del ñame y de la palmera de aceite; la única evidencia la
ofrecen los restos arqueológicos que revelan una primera
ocupación paleolítica en torno a los 4 mil años a. c.) Los
primeros pobladores bantús de la isla no pueden considerarse
antecesores de los actuales bubis que debieron arribar a la isla
en el neolítico, este periodo se inicia en la isla de Bioko hace
unos 2 mil años prolongándose hasta el s. XIX.
Durante la primera etapa de este
poblamiento neolítico que se extiende hasta el s. XI, los
pobladores se establecieron fundamentalmente en la costa,
formando poblados estables dedicados a la pesca y al cultivo del
ñame. A lo largo de la siguiente etapa neolítica, hasta el s.
XVIII comenzó el poblamiento del interior de la isla y el inicio
de la agricultura intensiva. Ello daría lugar a dos tipos de
economía: la agrícola y la pesquera (población interior y la de
la costa). Los pescadores harían el trueque por productos
agrícolas de los pobladores del interior, a cuyos jefes debían
rendir vasallaje. Durante la última etapa neolítica, siglos
XVIII y XIX, desaparecen progresivamente la industria de la
piedra y de la cerámica; la economía bubi sufre cambios
trascendentales como consecuencia de las primeras transacciones
comerciales que entablan con extranjeros africanos y europeos
quienes les proporcionan las primeras piezas de metal (también a
partir de aquí comienzan las primeras referencias escritas de
los bubi).
La ausencia de la industria
metalúrgica en la isla es para los investigadores la anomalía
más destacada del registro arqueológico de Bioko y el argumento
principal para haber caracterizado la evolución cultural bubi
como un desarrollo exclusivamente insular y un ejemplo
excepcional de permanencia en una fase neolítica hasta la
llegada de los europeos a sus costas.
La abrupta topografía de Bioko
dificultó el contacto con las poblaciones foráneas y propició
cierto aislamiento dando lugar a diferentes dialectos bubis que
hoy todavía perviven.
LOS PRIMEROS CONTACTOS
CON LOS EUROPEOS
Fue en el s.
XIX cuando se establecen los primeros europeos, los intereses
comerciales se centraron en la demanda de aceite de palma, de
vital interés en aquel tiempo para el progreso de la industria
en Europa.
En el año 1827 los ingleses fundan
en el extremo septentrional de la isla de Clarence (hoy Malabo,
su capital). Una década más tarde, España emprende la empresa
colonizadora con visos de permanencia junto con las primeras
misiones claretianas que fueron los artífices de la
evangelización en la isla. La colonización española se prolongó
a lo largo de un siglo, hasta que en 1968 la colonia adquiere su
independencia.
ORGANIZACIÓN
POLÍTICO-SOCIAL
En la
actualidad, la organización social bubi se articula en torno a
dos grupos de filiación: el matriclan y el patriclan, de manera
que la descendencia hereda ambos clanes. Cada matriclan y cada
patriclan poseen tres tipos de espíritus: el principal que es
venerado como espíritu protector o fundador, de éste proceden
los espíritus de la creación y se canalizan por la línea
paterna, mientras que los lazos de sangre se
transmiten por la materna.
Los clanes bubis son exógamos y
segmentados en linajes sin nombre. Tanto los patriclanes como
los matriclanes tienen un jefe, asimismo la mujer de mayor edad
del matriclan comparte jefatura con el varón.
Antiguamente también existía la
poliginia, aunque era restringida a las jerarquías altas y en
estos matrimonios se da el valor de la novia (conchas ensartadas
en ristras que se empleaban como moneda de cambio y como
adornos, símbolo de riqueza). La residencia posmarital era
patrilocal. Actualmente el tipo de familia matrilocal es
bastante frecuente, agrupando en la misma unidad residencial a
tres generaciones: la madre, los hijos e hijas solteros y una o
varias hijas con su descendencia.
En el pasado, existía una cierta
autonomía de gobierno entre los diferentes clanes propiciado por
el aislamiento y la dispersión.
La sucesión de las jefaturas es
patrilineal y por orden de primogenitura entre los varones,
mientras que la herencia es matrilineal, de forma que para
mantener la propiedad dentro del matriclan, el hombre deja la
herencia a los sobrinos uterinos.
Por lo que se refiere a la sucesión
al cargo de abba, que representa la máxima
autoridad religiosa y al trono de la monarquía, intervienen
también los vínculos rituales; es decir, para que un individuo
pueda acceder al trono su páter legal (el esposo ritual de su
madre) y no su padre biológico es quien debe pertenecer al clan
real; y lo mismo sucede con el abba. En el caso de monarquía, la
madre también debe pertenecer al clan real. Únicamente el abba
puede coronar al rey y viceversa.
Todos los patriclanes, a su vez se
dividen en subpatriclanes con distinto rango social lo que
evidencia la existencia en el pasado de una jerarquización
social interna muy estructurada.
JEFATURAS BUBIS EN EL
SIGLO XIX. LUCHAS INTERNAS: FUSIONES Y ESCISIONES DE LOS CLANES
Los procesos de
fusión y escisión como mecanismo de adaptación en los sistemas
de linajes es un problema recurrente en la historia de los
pueblos. Esta dinámica ha sido muy frecuente en la isla de Bioko,
lo cual provocó una continua reestructuración del sistema de
jefaturas.
Entre los bubis los relatos de
fundación de pueblos son relatos de guerras y huidas.
La supremacía de unos pueblos sobre
otros desencadenó estas guerras fraticidas que duraron hasta
finales del s. XIX, motivadas por litigios territoriales o por
secuestros de mujeres.
La mayoría de las guerras tuvieron
lugar entre comarcas vecinas, en ocasiones varias comarcas
aceptaban la autoridad de un único jefe de gran prestigio.
MIGRACIONES DE LOS CLANES
BUBIS EN EL INTERIOR DE LA ISLA
Todas estas
guerras dieron lugar a numerosas migraciones de los diferentes
pueblos bubis por el interior de la isla, lo cual, les obligó a
establecer nuevos asentamientos a los que denominaron con los
mismos nombres de los que procedían y de los que se escindieron.
Por ello hay tantos nombres de poblados repetidos en la
actualidad que presentan mayor interés para explicar las
divisiones internas entre ellos.
El desplazamiento de patriclanes o
segmentación de los mismos hacia otra parte de la isla, provocó
también la división de los matriclanes al llevar consigo a las
mujeres.
LUCHAS EXTERNAS CONTRA
LOS ASENTAMIENTOS CRIOLLOS
A los enfrentamientos
que se desataban entre los bubis, se vinieron a sumar los que
mantuvieron con otros pueblos africanos que habían ido
estableciéndose en la isla. Al fundarse Clarence, la armada
inglesa la utilizó como base para el control y la represión del
tráfico de esclavos, que eran liberados en la isla. Así, fueron
poblando el norte de la isla con una población criolla de
krumanes y con otros libertos, a sus descendientes se les
llamaría fernandinos. A lo largo del s. XIX (primera mitad), la
colonización del litoral de la isla estuvo protagonizada por
estos criollos, cuya actividad principal fue la de comerciar con
los bubis y con los barcos europeos que recalaban en la isla.
Estos asentamientos,
al principio, fueron aceptados por los bubis con resignación y
cierto escepticismo, nunca aceptaron su presencia, pero tampoco
los expulsaron. Poco después surgieron los conflictos por la
tierra, demandada cada vez más por los nuevos colonos. Por otra
parte, las disputas entre las poblaciones criollas por la
función de intermediarios entre los nativos y los europeos
provocaron numerosos enfrentamientos conocidos como “las guerras
de Luba”. Los krumanes cometían continuos atropellos contra los
bubis arrasando sus poblados. El comercio estaba marcado por la
violencia y los abusos de los krumanes entre quienes también
buscaban refugio las mujeres bubis repudiadas por adulterio.
Durante la 2ª guerra
de Luba, en la primera etapa, los fernandinos se aliaron con los
bubis para desbancar a los krumanes, para después luchar contra
los bubis y extender así su mercado por todo el litoral
(mediados del XIX). En este momento, los españoles inician
tímidamente su expansión por el control de la colonia, y es
entonces cuando se tiene conocimiento de la autoridad que
ejercía el rey Moka sobre toda la región meridional de la isla.
LA MONARQUÍA BUBI
La monarquía llegó
con la última migración a la isla de Bioko. En la zona montañosa
interior del sur de la isla, se concentraron en un mismo lugar
los dos grandes núcleos del poder: el religioso y el político. Y
aquí es donde se inicia la centralización de las jefaturas
dispersas por la isla.
EL REINADO DE MOKA:
CENTRALIZACIÓN DE JEFATURAS Y APOGEO DE LA MONARQUÍA
En la 2ª mitad del s.
XIX, las dificultades a las que se enfrentó España para
colonizar sus posesiones derivaban de la ignorancia de aquellos
territorios. El proceso de colonización se caracterizó por una
precaria organización política y administrativa, debido a lo
cual la soberanía de España únicamente era reconocida por los
pueblos costeros, mientras que en el interior los jefes creían
que eran independientes.
En el interior debió
ocurrir una evolución social cuya consecuencia fue que los
distintos estados que había se confederaron reconociendo la
autoridad de Moka como jefe indiscutible. Representaba entre los
bubis la línea más conservadora y distante con respecto a las
relaciones que debían mantener con los españoles. Llegó a
prohibir a todos los bubis ofrecer hospitalidad y víveres a
cualquier extranjero que se aproximara a sus dominios. Según
Baumann esta política era positiva para los bubis, ya que
advertía el peligro que tendría su pueblo al contactar con los
blancos. Moka se consideraba además el jefe de todos los
extranjeros de la isla, y su permanencia en ella era una
concesión que les hacía.
Moka vivía recluido
en el valle, lo que originó con este aislamiento fue un gran
misterio en torno a su persona, pero no le impidió conocer todo
lo que ocurría bajo sus dominios, ni recaudar los tributos que
exigía. Para lo cual existía una segunda dinastía, conocida como
Bioko. Los reyes de esta dinastía se desplazaban por toda la
isla ya que eran los responsables de mantener la paz entre los
poblados, asimismo eran los intermediarios con el rey y le daban
cuentas de todo lo que acaecía. El rey garantizaba protección y
orden.
Una de las claves que
contribuyó a reforzar el dominio de Moka sobre los jefes de
otros poblados fue su superioridad militar. Moka instauró la
lujúa para controlar todos los pueblos meridionales y acabar con
las continuas luchas que mantenían entre ellos. Estas sociedades
políticas guerreras se encargaban del gobierno y de la defensa
de cada comarca. Cada tribu estaba organizada en 4 sociedades
públicas que correspondían a 4 generaciones, pero sólo una de
ellas gobernaba. Estas sociedades tenían un carácter
supraclánico, pues sus miembros pertenecían a cualquiera de los
patriclanes.
Moka reforzó también
las instituciones relacionadas con la justicia, que junto con la
lujúa desempeñaron un papel clave en la expansión y control del
poder, y por tanto en la centralización. Moka desarrolló una
forma de gobierno basada en una fuerza militar de nobles
guerreros y en una asamblea compuesta también por nobles.
Con el paso de los
años, el oscurantismo que rodeaba al rey Moka se fue
desvaneciendo. Él conocía la llegada de los misioneros y
finalmente transigió para ser visitado por los españoles. A
partir de entonces se sucedieron una serie de encuentros entre
el rey y los misioneros, aunque mantenía su actitud de no
permitir establecer ninguna misión en el valle ni enviar niños a
la escuela. Trataba de manipular la influencia europea sin que
fuera abatido por ella.
Al final del reinado
de Moka, los misioneros introdujeron el cultivo de la patata en
el valle, lo que facilitó rápidamente la misión evangelizadora
de aquel foco de resistencia que tanto empeño había tenido en
vencer. Moka fue ampliando sus concesiones desde el momento en
que la misión se estableció en el valle. A partir de entonces el
gobierno colonial se abre paso hasta lograr el control político
de los nativos durante el siguiente reinado.
El 23 de febrero de
1899 murió Moka, al año Sas Ebuera que había sido su
lugarteniente, usurpa el trono al legítimo heredero (Malabo),
Sas era un hombre poderoso, miembro de la corte y el ejército
pero no era de la monarquía, y la política conciliadora de Moka
en sus últimos años contrastaba con la de él, que prohibía a sus
súbditos que trataran con los españoles. Se negó a recaudar los
tributos y a reglamentar la propiedad la propiedad según dictaba
el gobierno colonial, con lo que fue arrestado y trasladado
(murió en el hospital al negarse a comer por creer que le iban a
envenenar).
REINADO DE MALABO.
DECLIVE DE LA MONARQUÍA Y TRASPASO DE PODER A LA AUTORIDAD
COLONIAL
En 1904, año de la
muerte de Sas Ebuera, Malabo es coronado como legítimo heredero.
Su reinado se caracterizó por la apertura hacia los españoles y
la buena relación con los misioneros, este periodo estuvo
marcado por el sometimiento a la autoridad colonial.
Durante su mandato
concurrieron una serie de sucesos:
-
se disuelve la lujúa
-
el sumo sacerdote abba muere sin dejar sucesor
-
las revueltas iniciadas por Sas desencadenó la llamada guerra
del bubi (se negaban a realizar los trabajos forzosos)
Todo esto desencadenó un giro en la
estructura del poder centralizado.
En 1917 los bubis ya
estaban completamente desarmados, y en los años 20, la autonomía
bubi estaba aplastada. El gobierno y las misiones comenzaron el
proceso de reunificación de las aldeas y poblados en las
llamadas rancherías, desde donde resultaba más fácil llevar a
cabo la evangelización y el control de la población. Esto
trastocó la sociedad bubi, supuso una reestructuración de los
hábitos de los bubis en todos sus ámbitos: político, económico y
en la convivencia de la vida cotidiana, pues les obliga a un
modo de vida más sedentario y gregario. Las jerarquías políticas
se vieron modificadas y con ellas las jefaturas de los clanes.
La adjudicación de los pequeños terrenos para cultivo estaba en
manos del gobierno colonial. Así consiguieron reunir a la
población en torno a las iglesias y misiones que iban
construyendo. Pero no lograron conseguir la mano de obra
suficiente para trabajar las fincas.
En 1937 murió Malabo,
le sucedió su hermano Oriche, pero en estos dos últimos reinados
lo que quedó patente fue el declive de la monarquía bubi,
limitándose a ser una autoridad simbólica. Aunque los consejos
de poblado poseían un cierto margen de autoridad en materia de
asuntos locales.
ARGUMENTOS SOBRE LA
EVOLUCIÓN DE JEFATURAS A MONARQUÍAS
La centralización
durante el proceso de formación del estado bubi nunca fue
completa. La isla nunca fue totalmente gobernada por un solo
jefe, pues cada poblado tenía su jefe, y varios poblados
formaban un distrito con un jefe al frente. También existían
jefaturas sobre varios distritos que se agrupaban en comarcas o
regiones. El hecho de que Moka consiguiera imponer una paz entre
todos ellos no significa que gozara de un poder absoluto sobre
toda la isla; el final de su reinado es un claro ejemplo del
riesgo de fragmentación.
¿Por qué surgió una
monarquía centralizada en aquel momento concreto y en aquel
lugar? ¿por qué esa dinastía fue capaz de mantener y expandir su
supremacía en gran parte de la isla? La supremacía emergió en el
contexto del s. XIX, donde existía un comercio marcado por la
violencia de los conflictos tanto entre los bubis como entre
éstos y las otras poblaciones africanas asentadas en la isla.
Como consecuencia de esto las jefaturas bubis experimentaron
numerosas escisiones provocando una estructura social de “bola
de nieve” (Barnes): cada subordinado acaba actuando como un
superior y los jefes menores al escindirse van formando su
propia organización política.
ARGUMENTOS A PROPÓSITO DE
LAS ESCISIONES
A lo largo de la
historia de los pueblos se ha comprobado la existencia de un
problema recurrente de adaptación en los sistemas de linajes; se
trata de los procesos de fusión y escisión. Según la teoría de
la Circunscripción de Robert Carneiro (1970), estos problemas de
adaptación se generan a partir de fluctuaciones, debidas bien a
la escasez de los recursos, bien al descenso o al aumento
demográfico, es decir, cuando se produce un desequilibrio
insostenible entre recursos y densidad de población. Las
escisiones de los grupos según Harris (1988) forman parte de una
estrategia para dispersar las poblaciones, reducir el
crecimiento dentro de una misma aldea y evitar explotar
conjuntamente un mismo territorio compartiendo beneficios. En
estos casos donde la población está sometida a una presión
demográfica ciertos segmentos de la población tienden a
desplazarse geográficamente.
Volviendo al caso
bubi, uno de los desencadenantes principales de los
enfrentamientos tanto entre los bubis como contra los krumanes,
era el rapto de mujeres. La población bubi padeció un descenso
progresivo desde finales del s. XIX coincidiendo también con el
periodo de centralización y se prolongó durante la colonización.
Por el contrario, los asentamientos de los extranjeros africanos
fueron aumentando desde mediados del s. XIX relegando a la
población bubi a un segundo lugar.
En consecuencia, las
escisiones de los clanes bubis que configuraban aquel panorama
de jefaturas relativamente independiente, podrían ser atribuidas
más que a las condiciones del entorno al ámbito político de las
relaciones de poder, a luchas internas por el liderazgo de
jefaturas.
ARGUMENTOS SOBRE LA
CENTRALIZACIÓN DE JEFATURAS
Los argumentos más
comunes para explicar la aparición de los reinados o la
centralización de jefaturas, se basan en la acumulación de
suficiente riqueza y poder en la defensa frente a las
intrusiones extranjeras. Otro factor fue el aislamiento inusual
de los bubis, pues a pesar de la temprana presencia europea
siempre trataron de mantenerse aislados, trasladando incluso,
sus asentamientos a lugares inaccesibles.
El liderazgo de
Moka no estuvo basado en la riqueza sino en la legitimación
espiritual. La dimensión sagrada de esta monarquía, expresada en
las complejas normas de sucesión al trono, de rituales de
coronación y en la intervención ritual y jerárquica de los
ceremoniales agrícolas, estaba reforzada por la presencia y
participación conjunta con el abba, que era la máxima autoridad
religiosa.
La necesidad de defenderse frente a
las intrusiones extranjeras fue una de las causas que impulsó
los procesos de unificación y centralización.
La población bubi se sometió bajo un
mismo mando, no por un problema de subsistencia, sino porque la
inseguridad y la amenaza a la que estaban sometidos hacía más
necesaria la unión. Inseguridad debido a los continuos
enfrentamientos internos, y amenaza en un doble frente: la que
suponía el imparable avance colonial y las que sufrían con las
continuas luchas contra los comerciantes africanos. Todo ello
sin olvidar su condición de población minoritaria en la isla. El
control extranjero del comercio en la costa fue debilitando su
estructura socio-política, las fuerzas económicas y sociales
remodelaron radicalmente la sociedad bubi.
¿Por qué surgió en un
solo lugar y en esa región en concreto? ¿Por qué se materializó
en la figura de Moka en ese preciso momento?: la situación
socio-política bubi de entonces era suficientemente propicia
para unirse y someterse bajo un mando que surgiera con
suficiente carisma. Había también una disposición por parte de
la población a aceptar la idea de una jefatura suprema como
gobierno deseable. Los elementos que confluyeron para la
aparición del reinado en el valle son evidentes: este lugar
reúne todas las condiciones favorables, 1º la monarquía ya
residía en esa región que se encuentra entre las montañas del
interior meridional de la isla, un lugar de difícil acceso,
donde la colonización no llegó hasta el final, ya que se inició
en los poblados septentrionales cuyos
asentamientos están en el litoral; 2º en el valle de Moka
también residía la jerarquía religiosa que contribuía a
legitimar la dimensión sagrada de la jefatura política y
reforzaba la idea de centralización; 3º lo que diferenció a Moka
de otros posibles líderes fue que logró implantar unas nuevas y
eficaces instituciones militares y judiciales; pudo y supo
reforzar el elaborado sistema de estratificación social que ya
tenían los bubis".
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