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HOJAS INFORMATIVAS
21
de junio de 2008
El fiscal eleva a veinte años la
petición contra los guineanos juzgados en Malabo
El juicio
contra Simon Mann y seis ecuatoguineanos que ha venido
celebrándose en Malabo quedó ayer visto para sentencia. El
fiscal ha elevado la petición de pena contra estos últimos de
cuatro años y medio a veinte años de cárcel por supuesta "falta
de colaboración con la justicia". Su abogado defensor Fabián
Nsue pidió para ellos la libre absolución.
Cruz Obiang, Emiliano Esono Micha,
Gerardo Angüe, Gumersindo Ramírez Faustino, Bonifacio Nguema
Ndong y Juan Ecomo Ndong fueron detenidos el pasado mes de
marzo, junto con Saturnino Nkogo, por supuesta implicación en el
envío de armas de segunda manos hecho desde España. La pasada
semana fueron informados de que su sumario había cambiado de
calificación y había pasado de ser un sumario normal a
considerarse "de urgencia" (sumarísimo) y sería visto, con el de
Simon Mann, a partir del martes día 17. Todos ellos eligieron a
Fabián Nsue como defensor. El fiscal general comunicó esta
decisión a Fabián a finales de la pasada semana y le indicó que
el sumario (de 500 a 600 páginas) estaba a su disposición en
Black Beach donde podría consultarlo íntegramente. A pesar de
las peticiones del abogado para que se le permitiese sacar el
sumario a su bufete para estudiarlo con más comodidad, su
solicitud no fue aceptada. Los seis acusados sólo pudieron
reunirse una vez, antes de la vista pública, con su abogado
defensor. La reunión tuvo lugar durante el pasado fin de semana
(sábado y domingo). Según la defensa, este modo de actuar supone
defectos procesales enormes, pone trabas importantísimas a su
trabajo y supone una grave violación de los plazos indicados por
la ley.
La defensa manifestó
también su protesta porque los interrogatorios del juez a los
seis ecutoguineanos se hubiesen hecho sin su presencia (otra
gravísima violación de las garantías procesales). En realidad,
noticias fiables de Malabo indican que el juez a tenido un papel
secundario en la redacción del sumario cuyos verdaderos autores
son José Oló (fiscal general del Estado) y Manuel Nguema Mba
(ministro de Seguridad, conocido torturador y tío de Obiang).
"El juez ha ido por Black Beach para estar presente en los
interrogatorios y a firmar. Nada más" nos indican desde fuentes
fiables.
Todos los detenidos,
con la excepción de Gerardo Angüe, han sido objeto de torturas.
"En Black Beach no se tortura, donde se tortura es en la
policía" y Gerardo fue conducido directamente a Black Beach tras
su detención sin pasar por ninguna comisaría.
En las reuniones
previas a la vista se indicó a la defensa de los guineanos que
ninguno de ellos sería implicado en lo sucedido en marzo de
2004, sin embargo, a lo largo del juicio el fiscal ha cambiado
su postura y, en varias oportunidades, les ha acusado de
colaborares directos en la intentona de Simon Mann. Fabián Nsue
ha negado cualquier participación en aquellos hechos y ha
manifestado que el fiscal no ha conseguido demostrar en ningún
momento su implicación en el envío de armas de desecho desde
España. Para confirmar su nula participación en el intento de
2004, Fabián Nsue ha pedido la presencia ante el tribunal de
Nick Du Toit (jefe de los mercenarios presentes en Guinea
Ecuatorial, encarcelado en este momento en Black Beach) para que
testificase si conocía, o no, a alguno de sus defendidos. El
tribunal ha desestimado esta solicitud.
Los seis guineanos se
desdijeron de su primeras declaraciones, en las que reconocían
su participación en el envío de armas desde España, alegando que
las habían hecho bajo coacción, en un ambiente de enorme
violencia y en lugares como las comisarías o Black Beach que son
instalaciones policiales o militares. Fabián Nsue ha sido
interrumpido por el tribunal en todas sus alusiones a la muerte
en prisión de Saturnino Nkogo (el tribunal ha dado por zanjada
aquella muerte, que oficialmente se denomina "suicidio").
El fiscal había
pedido para cada uno de ellos cuatro años y medio de cárcel y su
defensor, por las razones antes indicadas, pidió su libre
absolución. El fiscal, en sus conclusiones finales, elevó su
petición a veinte años de cárcel para cada uno de ellos
argumentando que "no habían colaborado con la justicia".
Visto para sentencia
La agencia France
Press publicó ayer un despacho en el que se da cuenta del
final de la vista pública del juicio que ha venido celebrándose
durante esta semana en Malabo. El despacho dice:
“Me disculpo por lo sucedido y
estoy contento que eso (el golpe) no llegara a producirse”,
afirmó al final de la vista el principal acusado". El Fiscal
General del Estado, José Oló Obono ha pedido 31 años y 8 meses
de prisión contra el mercenario".

José Oló Obono
Acusado ser el cerebro del
golpe, Simon Mann, se habría convertido en el comandante de la
guardia del nuevo régimen, según pruebas presentadas por la
acusación ante el tribunal. Simon Mann sería el encargado del
reclutamiento de ese cuerpo y habría tenido también “la
exclusividad” en algunos sectores de la economía ecuatoguineana,
además de los ingresos que le habría proporcionado su
participación directa en el golpe.
Mann reconoció la autenticidad
de los documentos que se presentaron cuya lectura había seguido
con la mirada puesta en el suelo.
El libanés Mohamed Salaami, un
hombre de negocios instalado en Guinea Ecuatorial desde el año
2000 contra el que se han pedido 24 años de cárcel, afirmó
también en esta última sesión: "Cuando se está en un país
extranjero, se deben respetar sus leyes".
El fiscal ha pedido 22 años de
prisión contra los acusados guineanos "porque mintieron a la
justicia" al no reconocer su militancia en el partido del
opositor Severo Moto.
El fiscal pidió una
investigación suplementaria sobre el papel de Fortunato Ofa.
http://afp.google.com/article/ALeqM5g5zrWuk3ebmydJtC41SEztGKWXJw
La declaración de Marrakech
"MARRAKECH, Marruecos (AFP) — Los
ministros de Comercio de África y de Sudamérica acordaron el
jueves ayudar a los países de estas dos regiones más afectados
por el alza de los productos alimenticios y petroleros, tras una
conferencia que acabó el jueves en Marrakech.
"Nos comprometemos a dar prueba
de solidaridad con los países de África y Sudamérica más
afectados por las fluctuaciones de los precios de los productos
alimenticios y petroleros", se asegura en la Declaración de
Marrakech, adoptada por los representantes de 65 países
africanos y sudamericanos.
Los firmantes se declararon
"profundamente preocupados por los efectos devastadores de la
reciente escalada de precios de los productos alimenticios que
representa una amenaza real por la seguridad alimenticia, la
seguridad humana, la estabilidad y el desarrollo sostenible,
particularmente de nuestras dos regiones".
Algunos de los países
participantes en la conferencia hicieron un llamado para que los
países africanos y sudamericanos productores de petróleo
aprovisionen al resto de Estados de estas regiones no
productores en condiciones preferenciales.

Un campesino africano
También hicieron un llamamiento
a la comunidad internacional para que tome en consideración sus
"crecientes preocupaciones" sobre este aspecto.
La conferencia de Marrakech
tenía dos objetivos: "coordinar las acciones de los países de
África y Sudamérica durante las negociaciones comerciales
internacionales y desarrollar intercambios comerciales entre las
dos regiones", declaró el ministro marroquí de Comercio
Exterior, Abdelatif Maâzouz.
En su declaración, los
ministros decidieron reforzar los lazos comerciales entre las
dos regiones para "sacar ventajas económicas que ofrecen unos
mercados regionales más amplios".
Para mejorar los intercambios
comerciales entre las dos regiones, los participantes se
mostraron "determinados a apoyar y promover los mecanismos
destinados a aumentar el comercio inter-regional entre África y
Sudamérica, incluyendo acuerdos preferenciales entre los países
de las dos regiones".
Los participantes expresaron su
deseo de "contribuir activamente" a la conclusión, en el plazo
más breve posible, de la ronda de negociaciones de Doha
auspiciadas por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El objetivo es llegar a "un
sistema comercial multilateral universal, funciona, basado en
reglas, abierto, no discriminatorio e igualitario que fomente el
desarrollo".
Para los países africanos y
sudamericanos, "la agricultura es una de las locomotoras de la
ronda de Doha y es el sector que conoce más distorsiones, en
perjuicio de los países en desarrollo", se asegura en la
declaración.
En este sentido, los ministros
llamaron a una reducción de las subvenciones agrícolas para
atenuar la crisis alimenticia mundial, según declaró el
viceministro brasileño de Comercio y coordinados de los países
sudamericanos en esta conferencia, Ivan Ramalho.
África y Sudamérica representan
el 20% de la población mundial, mientras que su contribución al
comercio mundial no supera el 2,6% para los países africanos y
el 2,8% para los sudamericanos, según el ministro marroquí, que
presidió la conferencia.
Las exportaciones africanas con
destino a Sudamérica alcanzaron en el 2006 los 11.000 millones
de dólares (el 3% del total de sus exportaciones), mientras que
el valor de las importaciones procedentes del sur del continente
americano fue de 13.500 millones de dólares (el 5% del total de
las importaciones africanas)".
Fuente: Agencia France Press,
20 de junio de 2008.
Editado y distribuido por ASODEGUE
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