HOJAS INFORMATIVAS
21
de junio de 2005
Se mantiene
reservado el pronostico de Manuel Pedro Tomo
Las informaciones dadas por los médicos a medio día de hoy
siguen manteniendo reservado el pronostico de Manuel Pedro
Tomo. Por su parte el agresor detenido sigue también bajo
tratamiento médico y no ha podido todavía prestar declaración.
La
seguridad de los guineanos en España
Lo sucedido ayer en
Alcorcón es sin duda un hecho grave. Sean los agresores
delincuentes comunes (que en nuestra opinión es lo más
probable) o se trate de sicarios al servicio del dictador
guineano es un hecho grave ante el que queremos expresar
nuestra solidaridad con su familia.
Hemos insistido varias veces en los últimos tiempos en que
los guineanos exilados en nuestro país tienen derecho a vivir
con seguridad y también con tranquilidad. En los últimos
meses muchos de los más conocidos, y algunos no tan
conocidos, han recibido amenazas telefónicas que parecerían
tener un origen común. En todos los casos las amenazas iban más
allá de los propios refugiados y se hacían extensivas a sus
familias (sus esposas y sus hijos, sobre todo si estos son
pequeños). Las voces amenazantes han mostrado tener
conocimiento, desde luego de sus domicilios, pero también de
sus costumbres y de algunas de sus propiedades.
Es cierto que después no ha sucedido nada (excluido un
incidente en Granada que podría tener una causa familiar), o
al menos no había pasado hasta ayer, pero parece claro que
han sido demasiadas llamadas y llevan detrás demasiado
trabajo como para que puedan atribuirse a otra causa que
no sea la voluntad de hostigamiento del régimen guineano. Por
otra parte, cualquier guineano sabe que el único campo en el
que no cabe tomarse a broma lo que dicen Obiang y los suyos es
el de las amenazas, el de la represión.
Hay factores que complican, además, la situación. En primer
lugar la absoluta libertad con la que viajan a España algunos
de los más impresentables "funcionarios" de ese régimen,
incluidos los torturadores. Sobre el clima de alarma provocado
por las llamadas, la presencia en nuestro país de algunos de
los más desaprensivos miembros del régimen, no favorece la
tranquilidad de los refugiados.
Tampoco habría que echar en saco roto, la insistencia de algún
dirigente del exilio en hacer de su supuesta inseguridad un
elemento de propaganda no sólo contra el gobierno guineano,
sino también contra el español.
Se equivocarían, sin embargo, las autoridades españolas si
toman la parte por el todo, si piensan que detrás de las
denuncias de los refugiados guineanos no hay más que una
estrategia política.
Esperamos que identifiquen pronto a los autores del asalto a
Manuel Moto Tomo y que si se trata de sicarios de Obiang, se
interprete lo sucedido como un hecho muy grave, un gesto
claramente inamistoso hacia nuestro país que tenga
consecuencias, entre otras, en la seguridad de todos los
guineanos refugiados en España. Pero aún si son delincuentes
comunes debería aprovecharse lo sucedido para investigar las
llamadas que amenazan a los guineanos y garantizarles la tranquilidad
a la que tienen derecho, lejos de la dictadura que castiga
desde hace décadas a su país.
Detenida
en Malabo una madre cuándo quería vender a su hijo de pocos
meses
La agencia Panapress difundió ayer la noticia
siguiente: "Una joven ha sido detenida en Malabo cuando
intentaba vender a su hijo de tres meses para "atender a
las necesidades de sus otros dos hijos", informó la
televisión nacional.
Tras su detención, la joven madre, de 18 años, fue conducida
al ministerio de Asuntos Sociales donde declaró ante las
autoridades que tenía dificultades para alimentar a sus hijos
porque sus padres no querían ayudarles a cubrir sus ayudas
alimentarias.
Hace una semana, en Malabo, otra mujer joven abandonó a su
hijo de pocos meses en la acera, frente a la oficina en la que
trabaja su amante que había rechazado ocuparse de la
alimentación del niño".
Editado y distribuido por ASODEGUE
Índice Noticias
|