Manuel Ollé es un reconocido
penalista y profesor de Derecho en la
Universidad Nebrija,
además de presidente de APDHE.
Ollé, con fama de ser “el David de la abogacía”, ya se ha
enfrentado en los tribunales a, entre otros,
Augusto Pinochet, el
argentino Ricardo Cavallo
y los militares guatemaltecos. Ahora, Ollé y APDHE siguen su
lucha contra los dictadores con la querella presentada por
presunto blanqueo de capitales contra
Teodoro Obiang y su
entorno. La Fiscalía ha apoyado la querella.
La primera lectura, tanto
jurídica como política, de esta querella, es que,
según diversos juristas consultados por
El
Confidencial Digital, el delito del que se acusa a
miembros destacados de la Administración guineana conlleva
penas de cárcel. Fuentes de toda solvencia destacan a
ECD
que la condena en los tribunales se da por absolutamente
segura.
Una lectura en clave
estrictamente política tiene que ver con la grave
alarma generada tanto
en el Gobierno español
como en el guineano a
causa de estos hechos, a menos de un mes de que una comitiva
española, encabezada por el ministro
Moratinos, viaje a
Guinea Ecuatorial en
un momento dulce de las relaciones bilaterales porque por
primera vez hay dinero español en
Guinea Ecuatorial (Repsol,
Unión Fenosa, Francisco Hernando y muchos otros
pequeños inversores).
La querella tiene una envergadura política indudable al
dirigirse contra buena parte del ‘establishment’ guineano,
entre otros, el presidente
Obiang, y Marcelino
Owono, ministro de Minas;
Teodoro Biyogo Nsu,
cuñado del presidente, embajador en Brasil y ex embajador en
EE UU y Naciones Unidas;
Pastor Micha Ondo, ministro de Asuntos Exteriores (e
íntimo amigo de Moratinos);
Gabriel Mbega Obiang, hijo del presidente y ex
viceministro de Minas, Industria y Energía;
Miguel Abia Biteo, ex
primer ministro; y Atanasio
Ela Ntugu, ex ministro de Minas. Como Jefe de Estado,
Teodoro Obiang está sujeto a inmunidad pero no así alguno de
los citados.
Lo que han investigado Ollé y APDHE con
detectives privados
son las cuentas e inversiones de una compañía radicada en
Panamá, de nombre Kalunga
Company SA, cuentas e inversiones en las que los
citados tendrían parte. La acusación popular muestra una
gran confianza de que, con los medios de la
Fiscalía, se pueda
proceder a poner en claro los movimientos de las cuentas,
abiertas en una sucursal del
Banco Santander y protegidas hasta el momento por el
secreto bancario. Ollé y APDHE afirman tener pruebas de que,
por un estimado de 19
millones de euros, a cada imposición en efectivo le
seguían inmediatas compras de bienes, en su mayor parte
inmuebles. APDHE está recibiendo presiones, que este
confidencial no ha podido especificar, por parte del
Gobierno guineano.
Fuentes cercanas al procedimiento judicial comentan varios
rasgos del mismo a ECD:
-- En primer lugar, se espera
que el procedimiento dure todavía varios años, en
parte porque se han de pedir comisiones rogatorias a
EEUU, donde el manejo
del dinero de Obiang, uno de los líderes más ricos del
mundo, llevó a la quiebra judicial del
banco Riggs, una de
las más antiguas y prestigiosas instituciones de
Washington.
-- Las mismas fuentes se han hecho eco del bajo perfil de la
respuesta institucional del gobierno de Guinea Ecuatorial a
través de su abogado en Madrid,
Jorge Trías Sagnier.
-- Sorpresa por la falta de
cautela y el descaro de Obiang y los suyos en el
manejo de su dinero e inversiones en España. Estos se
achacan a un presunto sentimiento de inmunidad así como al
vínculo afectivo antiguo que Obiang y otros ecuatoguineanos
mantienen con Canarias.
-- La reacción del Gobierno de Guinea Ecuatorial se basa en
contrarrestar - a través de sus medios oficiales - la
importancia de la querella aduciendo que en
tiempos de la colonia
se robaron muchos recursos del país y que el apellido de la
juez encargada del caso (Ana Isabel de Vega) coincide con el
de un colono español distinguido por su pésimo trato hacia
los guineanos".
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