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HOJAS INFORMATIVAS
15
de junio de 2000
¿CON
QUIEN ESTÁN LOS AMERICANOS?
El
Departamento de Estado norteamericano ha distribuido con fecha
7 de junio un artículo (página web de la Oficina de
Programas de Información Internacional del Departamento de
Estado, versión francesa http://usinfo.state.gov/francais/french.htm)
firmado por Jim Fisher-Thompson ("periodista del
Departamento de Estado") en el que se presenta el
testimonio de "uno de los miembros del grupo de
observadores enviados por los Estados Unidos a Guinea
Ecuatorial con motivo de las elecciones municipales". El
tono del articulo, titulado Sorprendente participación en las
elecciones de Guinea Ecuatorial y algunas consideraciones
incluidas en él, contrastan con el tratamiento que hasta
ahora venía dando el gobierno de los Estados Unidos a los
temas guineanos.
Hasta
ahora se consideraba que las compañías petroleras americanas
colaboraban abiertamente con la dictadura guineana
asesorándola políticamente, organizándole campañas de
lavado de cara (internacionales y dentro de Estados Unidos),
adelantándole los costes de la embajada guineana en USA y en
Naciones Unidas, adelantándole los costes del tratamiento
médico del dictador y algún otro alto funcionario y,
fundamentalmente, "mirando para otro lado" ante el
evidente desvío que de los dineros procedentes del petróleo
hacen Obiang y sus más directos allegados. Frente a esto el
Departamento de Estado ha venido criticando al régimen de
Guinea en sus informes anuales sobre la situación de los
derechos humanos en el mundo (el último de ellos en febrero
de este mismo año); la embajada norteamericana en Yaundé ha
venido manteniendo de manera estable contactos con la
oposición democrática en el interior (quizás últimamente
menos regulares) y, al parecer, algunos partidos opositores
con la dirección en el exilio habrían tenido también
contactos recientemente con el Departamento de Estado
norteamericano; algunos senadores USA han visitado Guinea con
la intención de estabilizar los contactos con las
instituciones del régimen guineano pero el carácter
impresentable de estas últimas les ha disuadido de su primera
intención...
En
contraste con este marco de referencia, en el citado artículo
se habla del "grupo de observadores" integrado por
Malik Chaka, analista agregado a la subcomisión de Asuntos
Africanos de la Cámara de Representantes, Ahmed Rajah,
director de la publicación "Africa Analysis",
Melvin Foote, director de "Constituency for Africa"
(CFA) y por Gregory Simpkins y Jeff Morrissey, miembros ambos
del IDS (Institute for Democratics Strategic, al que se
caracteriza como "un organismo no gubernamental americano
que ha contribuido a la formación de la Comisión Electoral
ecuato-guineana") pero son precisamente los testimonios
del último de ellos los que centran su contenido.
Jeff
Morrissey llegó a Guinea el 25 de mayo (tres días antes de
las elecciones) y abandonó el país el 2 de junio. Realizó
sus tareas de observación en la región de Río Muni
especialmente en mesas electorales de Mongomo, Mongomeyen,
Añisoc y Ncue. Dice Morressey: "Desde mi punto de vista,
debo decir que han sido unas elecciones honestas y libres. He
observado algunas actuaciones inconvenientes por parte de las
autoridades pero cuando se les ha llamado la atención sobre
algunas imperfecciones, las han corregido rápidamente"
(Recuérdese que las elecciones fueron boicoteadas por la
oposición democrática y que, pese a la evidente abstención,
las autoridades guineanas han dado como definitivos un
porcentaje de participación superior al 91% y un 95’7% de
votos al gubernamental PDGE).
El
observador, de cuya imparcialidad no parece dudar Fisher
Thompson, sigue diciendo "La participación ha sido
bastante satisfactoria si se tiene en cuenta que se trataba de
una consulta (...) no presidencial, en las que las gentes se
sienten menos incitadas a votar". Señala, eso sí, que
en algunas circunscripciones sólo participaba el partido del
gobierno y, después, entre el candor y el cinismo, cuenta que
la "atmósfera era positiva, festiva incluso",
parecía no ya un "acontecimiento social" sino un
"acto cívico". El entusiasmo de Morrissey alcanza
su cenit en Ncue, donde a la hora del escrutinio el
"director electoral local" gritaba "¡La
Antorcha!" cada vez que aparecía un voto para el PDGE
(La Antorcha es el símbolo del PDGE y el nombre de su
sección más violenta y más arbitraria, la de los jóvenes
deseosos de hacer méritos y competir en abusos hacia el
pueblo guineano)... Finalmente nos habla del buen orden de los
colegios electorales y del buen uso de los mecanismos de
control (la tinta indeleble).
En
este mismo artículo se incluyen las declaraciones de "un
alto funcionario americano, que desea mantener su
anonimato": "En comparación con acontecimientos
anteriores, Guinea Ecuatorial ha hecho auténticos progresos
en el ámbito de los derechos humanos, aunque le queda
todavía mucho por recorrer" "Hemos tenido siempre
motivos de inquietud en materia de derechos humanos, sobre
todo en lo que hace a detenciones por motivos políticos y a
procesos llevados a cabo por tribunales militares"... Sin
embargo el país disfruta en el presente de estabilidad
política "y estamos satisfechos de saber que los Estados
Unidos, especialmente sus sociedades petroleras han invertido
recientemente en él cinco mil millones de dólares".
El
"periodista del Departamento de Estado" dice en una
parte del artículo que Guinea "pone de manifiesto
esfuerzos continuados con vistas a consolidar sus objetivos
democráticos tras un periodo de dictadura y de ruina
económica. Su estabilidad política reviste una importancia
tanto más esencial dada su recuperación económica, debida
al descubrimiento en sus aguas territoriales de vastos
yacimientos petroleros que podrían hacer de él uno de los
países más ricos de África".
Teniendo
en cuenta este discurso, tan cercano al del gobierno de Obiang,
vamos, finalmente, a ampliar la información que hemos venido
dando sobre las empresas norteamericanas que asesoran en la
actualidad al régimen guineano. Las primeras de estas
empresas aparecieron en los años 95-96 coincidiendo con el
aumento claro de la producción de petróleo y fueron el lobby
Black, Manafort, Stone & Kelly y la International
Foundation for Elections Systems (IFES).. El lobby ha
organizado todas las campañas publicitarias en los Estados
Unidos e intentó montar una gran operación publicitaria en
Malabo y Bata coincidiendo con las elecciones presidenciales
de febrero de 1996 que fracasó entre la torpeza y la
desvergüenza de las autoridades guineanas. El IFES actuó
como observador en estas elecciones, además de asesorar al
gobierno de Obiang en la eliminación de los aspectos más
evidentes de las violaciones de los derechos humanos. Su
informe resultó sin duda demasiado crítico para las
dirigentes guineanos. Ambas empresas llegaron de la mano de
Mobil Oil... A partir de 1998 se pierde la pista del IFES en
Guinea. En la página web de esta organización (http://www.ifes.org)
tampoco aparecen trabajos en este país con posterioridad a
esa fecha. El lobby fue despedido en febrero del año 2000 (en
este momento se llamaba Black, Kelly, Scruggs & Healey) y
sustituido por Africa Global Partners. La relación entre
ambas empresas se establece a través de David Miller que
había trabajado en la primera de ellas antes de 1985 y fundó
la segunda en noviembre de 1999. Su primer contrato fue
precisamente con Guinea y se firmó en febrero de 2000 por un
importe de 284.000 dólares al semestre. Africa Global Partnes
asesora al gobierno de Guinea en la creación de la Oficina de
Derechos Humanos proyectada por los países de la CEMAC en su
reunión de julio de 1999, celebrada precisamente en Malabo.
Acompañan también a los representantes guineanos en sus
comparecencias en Naciones Unidas sobre temas relacionados con
los derechos humanos. Junto con David Miller colaboran en esta
empresa Mina Nedelcovych, diplomada por Yale, profesora de
economía en las universidades de Florida y Marruecos,
colaboradora, en tiempos, en la USID y representante de los
USA en el Banco Africano de Desarrollo (1989-93) y Kevin
Callwood, diplomado en Harvard, con una amplia carrera en
puestos de asesoría en el Congreso norteamericano.
Nedelcovich y Callwood han estado ligados a puesto de
designación en la administración Bush. Miller lo ha sido en
la administración Clinton.
African
Global Partners está a punto de conseguir uno de sus primeros
objetivos: la apertura de un consulado norteamericano en
Malabo. La embajada norteamericana en Guinea cerró en 1995.
El
Institute for Democratics Strategics (IDS) que cubre, en parte
al menos, algunas de las funciones de la IFES y del que con
tanta familiaridad habla el "periodista del Departamento
de Estado" era para nosotros un perfecto desconocido.
Obiang
ha firmado a mediados de abril un contrato de asesoramiento
con la MPRI, compañía privada de adiestramiento militar
dirigida por un grupo de militares jubilados (más de 15
generales en su consejo de dirección) que imparten cursos de:
liderazgo, organización, toma de decisiones, formación de
cuadros, entrenamiento militar, antiterrorismo... (http://www.mpri.com).
Dentro de las actividades puramente militares incluyen:
entrenamiento; equipamiento, diseño y planificación de
fuerzas; asistencia operativa y organizativa; apoyo a
programas de reacción militar rápida; programas de
asistencia a transiciones a la democracia... Todos sus
contratos en el extranjero cuentan con la autorización del
Departamento de Estado norteamericano. El contrato inicial con
Guinea ha sido autorizado por Susan Rice a gestiones Ed
Soyster y Dorn Mullori (vicepresidentes del Departamento
Internacional del MPRI) y se ocupará de la organización y el
equipamiento de la defensa marítima de Guinea, en particular
lo que hace a la compra de guardacostas... El MPRI dispone de
contratos en los Balcanes. En África tiene contratos con el
ejército nigeriano y está en negociaciones con el de Angola.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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