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HOJAS INFORMATIVAS

 

14 de junio de 2005

¡¡¡Escribe a las petroleras!!! 

A ExxonMobil, Chevron Texaco, Amerada Hess, Marathon Oil y BG Plc Gas

   El próximo 15 de julio se cumple un año de la publicación del Informe del Senado norteamericano sobre la banca Riggs. Hasta entonces eran de sobra conocidos los “pésimos antecedentes en el ámbito de los derechos humanos, de las libertades civiles y de la democracia” del régimen de Guinea Ecuatorial. El Informe confirmó, además, la existencia de amplias redes de corrupción, organizadas desde el circulo central del sistema, desde la familia Obiang.  

   Se precisaban algunos de estos aspectos: “los miembros del Subcomité descubrieron un numero importante de pagos hechos por las empresas petroleras que operan en Guinea Ecuatorial a altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial, a sus familiares, o a entidades controladas por éstos altos cargos o sus familiares. Por ejemplo, se hicieron pagos, que en ocasiones superaban el millón de dólares, en concepto de arrendamiento o compra de terrenos en Guinea Ecuatorial, gastos de la embajada de Guinea Ecuatorial., por los servicios de seguridad contratados en el interior del país o por pagos destinados a estudiantes guineanos que cursan sus estudios en el extranjero”. 

   Los redactores del Informe incluían entre sus conclusiones: “Las compañías petroleras que operan en Guinea Ecuatorial pueden haber contribuido a prácticas de corrupción en este país al haber efectuado grandes pagos a, o habiendo creado empresas mixtas con, altos cargos de su gobierno, sus familiares o empresas controladas por ellos, con una mínima transparencia”. 

   Y acababan recomendando: “Las compañías petroleras que operan en Guinea Ecuatorial deben hacer públicos todos los pagos hechos a, o empresas mixtas creadas con, altos cargos del país, sus familiares, o empresas controladas por ellos, y deben prohibir futuros negocios en los que altos cargos o sus familiares tengan beneficios o intereses directos. El Congreso debe enmendar el Foreign Corrupt Practices Act para exigir a las empresas estadounidenses que publiquen los pagos importantes hechos a, o los negocios realizados con, los responsables de un país, sus familiares, o entidades controladas por ellos”.  

   ¿Ha cambiado algo la situación a lo largo de este año? ¿Se ha hecho caso a esas recomendaciones? Creemos que no. Las empresas petroleras no han hecho públicos ninguno de los pagos que recomendaba el Senado norteamericano. Recientemente, un articulo del diario The Guardian (de 2 de junio) se refiere ampliamente a la falta de transparencia en los contratos que ligan a las empresas Maratón Oil y BG Plc Gas con GEPetrol para la explotación de la planta de GNL (gas natural licuado) de la isla de Bioko. (GEPetrol es una empresa propiedad del Estado guineano y, según todas las sospechas también de la familia Obiang). Son contratos formalizados en los últimos años y sobre los que  BG se ha negado a publicar cualquier información relevante; Marathon no parece tampoco haber hecho esfuerzos en ese sentido. 

    Es una situación que podría sorprender si se tiene en cuenta que tanto Marathon como BG han suscrito la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI), pero en realidad no hace sino confirmar las noticias poco tranquilizadoras que hablan del interés de las petroleras para que el gobierno guineano suscriba, pero no cumpla, los requisitos de esa Iniciativa; para que se le acepte en ella sin que sea necesario ningún control de la sociedad civil guineana y para que sólo se difundan aspectos irrelevantes de los negocios del petróleo y el gas. 

   El Informe del Senado norteamericano parece atribuir el comportamiento de las petroleras en Guinea Ecuatorial a las especiales condiciones de este país y dice: “Este tipo de control económico [el control de la familia de la Obiang sobre la economía del país] obliga a las empresas extranjeras que quieran operar en Guinea Ecuatorial a asociarse con el presidente, sus familiares o las empresas que controlan, teniendo a veces que pagarles importantes cantidades de dinero. La forma en la que deben comportarse las empresas petroleras en esta situación plantea difíciles interrogantes políticos”. 

   Habría, sin embargo, indicios que apuntan en otra dirección. La revista norteamericana The Nation ha publicado el pasado día 9 un artículo de Naomi Klein en el que se dice: “Según un informe del programa 60 minutos, a Guinea Ecuatorial que mantiene un importante acuerdo petrolero con ExxonMobil, “le corresponderá menos del 12 % de los ingresos correspondientes al primer año del contrato” – un porcentaje, tan bajo, que hubiera sido escandaloso aún en los tiempos en los que el pillaje colonial estaba en su apogeo”.    

   David Leigh, autor del articulo de The Guardian antes citado, argumenta en el mismo sentido: “En conjunto, los informes del FMI indican que en los últimos años Guinea tan sólo ha obtenido entre el 15 y el 30% del importe total de la venta de crudo y gas, mientras que lo habitual en el África Subsahariana está entre el 45 y el 90%”. 

   Parecería que, efectivamente, las empresas petroleras se han visto forzadas a aceptar algún compromiso con los corruptos dirigentes guineanos, pero empieza a haber indicios suficientes para pensar que esas empresas han encontrado también en la dictadura de la familia Obiang una oportunidad de negocio que les permite actuar en el país en unas condiciones excepcionalmente favorables. 

   En realidad, el artículo de The Guardian devuelve a la actualidad algunos de los temores de los últimos años de la década de los 90: que la dictadura guineana estuviera vendiendo los recursos del país a un precio excepcionalmente barato para que se le garantizase su propia supervivencia.  

   En nuestra opinión, si se confirmasen todos estos extremos de esta nota, podría haberse definido un marco difícil para las relaciones entre ustedes (las petroleras norteamericanas y BG) y las perspectivas democráticas del pueblo guineano. Obiang, cuyo régimen (ustedes no lo ignoran) no va a ser eterno, podría haber colocado una bomba de relojería en el futuro democrático del país.  

   Creemos que cualquier esfuerzo que se dirija en una perspectiva contraria debería ser bien recibido y por ello les sugerimos adopten las medidas siguientes: 

1)     Publiquen lo que pagan y a quien se lo pagan. Hagan de la transparencia un principio fundamental de sus relaciones con el estado guineano y con los componentes de la familia Obiang. No contribuyan a que el gobierno guineano haga un cumplimiento meramente formal de los principios de la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI). 

2)     Acepten el principio de que las riquezas (petroleras y de gas) que existen en el subsuelo guineano son propiedad del pueblo de Guinea. No participen en practicas que favorezcan la corrupción (como era, sin duda, el ingreso en cuentas bancarias poco claras y situadas en el extranjero de los pagos que deben hacer al Estado guineano). Esfuércense en que deje de ser cierto la afirmación del  Fondo Monetario Internacional del pasado mayo, “por desgracia, esta riqueza [las riquezas procedentes del petróleo] no se ha empleado en realizar mejoras apreciables en las condiciones de vida” (The Guardian, 2 junio 2005) 

3)     No aparezcan ligados a los intereses de la familia Obiang. Cada vez son menos los que dudan del carácter violento, antidemocrático y corrupto de su régimen.  Alinearse con él es poner obstáculos a la marcha inexorable de los guineanos hacia su libertad. En la Guinea democrática habrá sitio, sin duda, para todos los que quieran trabajar por el bienestar de todos los guineanos en un marco de justicia y de igualdad”. 

 

¡¡¡Escribe a las petroleras!!! 

   Sugerimos a todos los lectores de esta página que escriban a las petroleras norteamericanas y a BG remitiéndoles esta nota (u otra similar redactada por ellos) y coincidiendo con el aniversario de la publicación del Informe del Senado norteamericano (desde el 15 de junio al 1 de agosto). 

   Podrán hacerlo en las direcciones siguientes:

   - Amerada Hess   rbartzokas@hess.com    

   - Chevron Texaco:    comment@chevron.com  

   - Marathon Oil:   integrity@marathonoil.com     

   - Exxon Mobil      

   - BG Plc Gas: Box.info@bg-group.com  

   [Asodegue animó hace dos años una campaña similar con un éxito aceptable. Mantendremos publicidad de esta campaña en la página desde el 15 de junio al 1 de agosto]  

 

"Reporteros sin frontera" denuncia el secuestro de ejemplares de "La Verdad"

   La organización "Reporteros sin frontera" ha hecho público en el día de hoy el comunicado siguiente: "Reporteros sin Fronteras denuncia "el clima irrespirable reservado para la información no oficial" en Guinea Ecuatorial pocos días después de que, el 9 de junio de 2005, la policía de Bata, segunda ciudad del país, embargara el periódico La Verdad, del partido de oposición Convergencia para la Democracia Social (CPDS).

   "Más allá de este caso particular, que una vez más afecta a La Verdad, lo que resulta escandaloso es la situación general de la información independiente, en Guinea Ecuatorial", ha declarado Reporteros sin Fronteras. "En ese país, dirigido con mano de hierro por un notorio predador de la libertad de prensa, la menor veleidad de la oposición está abocada al embargo, la detención o la cárcel. El país de Teodoro Obiang Nguema, llamado el "Kuwait de Africa" por su potencial petrolífero, es sobre todo una de las "zonas grises" de la libertad de expresión del continente, un infierno inmóvil para los periodistas".

   El 9 de junio de 2005, la policía aeroportuaria de la ciudad de Bata embargó sin explicaciones los paquetes que contenían los 200 ejemplares del periódico La Verdad, publicado por el CPDS, destinados a ser distribuidos en la parte continental del país. Frente al monopolio de la radio y la televisión estatales, ese boletín, de publicación irregular, es la única voz de expresión de la oposición. En Guinea Ecuatorial, los medios de comunicación de masas, la radio y la televisión, están en manos de las autoridades. Sus periodistas carecen de todo margen de maniobra y no hacen otra cosa que reproducir la propaganda oficial. Así, en julio de 2003, en un programa semanal de sensibilización sobre cuestiones de interés nacional, la radio pública afirmó que el presidente Teodoro Obiang Nguema era "el dios de Guinea Ecuatorial" y podía "decidir matar sin que nadie pudiera pedirle cuentas, y sin ir al infierno".

   El 8 de junio, en el aeropuerto de la capital, Malabo, la policía había embargado algunos documentos que llevaba el dirigente del CPDS Plácido Miko, cuando regresaba al país. Los agentes de policía le explicaron que obedecían una orden "superior".

El 11 de abril, Pablo Gracia Sáez, redactor jefe del servicio en español de la agencia panafricana afrol News, con sede en Noruega, recibió una llamada de teléfono amenazante del portavoz de la presidencia Miguel Oyono, quien había acusado violentamente a afrol News de estar efectuando "una campaña contra Guinea Ecuatorial". "Está usted pendiente de un hilo", dijo el portavoz antes de advertir al periodista sobre las "consecuencias" de sus escritos.

   El 21 de julio de 2004 el gobierno anunció su intención de emprender acciones civiles y penales contra la prensa internacional, por "sus comentarios tendenciosos" sobre las relaciones entre el banco norteamericano Riggs y el presidente Obiang. Se dirigía especialmente a la prensa española, tras haberse dado a conocer un informe de la subcomisión del Senado norteamericano sobre el banco Riggs. En el informe, los senadores aseguraban que, entre 1995 y 2004, el banco administró más de 60 cuentas bancarias del gobierno de Guinea Ecuatorial, cerrado los ojos en operaciones de corrupción.

   El 9 de marzo de 2004, Rodrigo Angue Nguema, corresponsal de la Agencia France-Presse (AFP) y de Radio France International (RFI) en Malabo, fue violentamente expulsado por el jefe de prensa de Teodoro Obiang Nguema, quien le prohibió asistir a una conferencia de prensa del Presidente. Solo los medios estatales tenían autorización para cubrir el acontecimiento.

   Pocos meses antes, el 3 de noviembre de 2003, la policía detuvo a Rodrigo Angue Nguema en su domicilio, por orden del fiscal general. Interrogaron al periodista a propósito de un rumor de golpe de Estado, del que había dado cuenta en un despacho del 29 de octubre de 2003. Para la policía el reportero, que fue el único en escribir sobre aquel asunto, tenía que poseer informaciones susceptibles de interesar a las fuerzas del orden. Ocho días más tarde le pusieron en libertad".

 

Espectacular despliegue militar en Malabo

   La pasada noche se ha producido un espectacular despliegue militar en Malabo. Grupos de soldados, en número no inferior a los veinte en cada caso, han estado apostados en los cruces de calles y en las carreteras de salida de la ciudad. Hasta este momento no tenemos información de las razones de tal presencia militar. 

 

Conferencia sobre el petróleo y el gas en el Golfo de Guinea

   Entre los días 20 y 22 de junio tendrá lugar en el Waldorf Hilton de Londres una conferencia sobre el petróleo y el gas en el Golfo de Guinea. Entre los asistentes estarán Zeidane Ould H´Meida, ministro de energía de Mauritania; Gabriel Nguema Lima, viceministro del petróleo de Guinea Ecuatorial; Frank Denelle, presidente de Shell Gabón; Jusuf Abassalah, ministro del petróleo de Chad...

 

 

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