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HOJAS INFORMATIVAS
6
de junio de 2008
Mirando hacia el futuro
La naturaleza
y los modos de hacer del régimen ecuatoguineano hacen
imprescindibles esfuerzos de racionalidad para entender (al
menos intentarlo) dónde estamos y qué cabe esperar del futuro
político próximo. Estos esfuerzos son más necesarios cuando una
parte de la oposición sitúa al dictador en el mito, y se aleja
de la política a la hora de enfrentarse con él, y algunas
referencias tenidas hasta hace poco como fundamentales (nos
referimos al Ministerio español de Asuntos Exteriores) se alejan
de todo análisis realista para introducirse en una política de
acertijos (¿se caerá Obiang, como Saulo, del caballo y se
convertirá milagrosamente en demócrata?) donde se privilegian
hasta la exageración los datos favorables y se ignoran los que
contradicen.
Nuestra idea es que,
más allá de los relatos sobre incidentes y pucherazos
electorales, Obiang sale de las elecciones habiendo designado
personalmente a todos y cada uno de los componentes de la Cámara
de Representantes del Pueblo y lo ha hecho porque quiere
conseguir en la presente legislatura la aprobación, no
contestada, de normas fundamentales para el "proceso sucesorio".
Este proceso de modificaciones podría llegar hasta la reforma
constitucional. En segundo lugar, Obiang se ha cansado de la
política de fiscalización llevada a cabo por CPDS en sus
prácticas presupuestarias. En Guinea Ecuatorial no se elaboran
verdaderos presupuestos y la ejecución de lo que se aprueba con
ese nombre depende de la voluntad y los negocios de la familia
Obiang. Guinea Ecuatorial sigue siendo uno de los paraísos
mundiales de la corrupción y hay síntomas suficientes para
entender que Obiang está preparando una segunda fase de
expansión de sus negocios para la que requiere también
unanimidades, silencios cómplices y no disidencias.
Lo sucedido en las
"primarias" del PDGE es acorde con estos objetivos. Rechazadas
las candidaturas oficialistas por los votos de los militantes,
Obiang ha designado personalmente a todos los que iba a hacer
posteriormente diputados. Las listas del PDGE se han conocido el
mismo día de la votación y la incertidumbre ha motivado a los
posibles candidatos a competir durante semanas por los favores
del sátrapa. Muchas de las agresiones padecidas por la oposición
en la campaña electoral han sido el resultado de este estado de
ánimo.
El adelanto, en un
año y medio, de las elecciones legislativas tenía como objetivo,
además, la expulsión de CPDS de las instituciones. Todos los
cálculos (en Guinea, naturalmente, no hay encuestas) apuntaban a
que el partido opositor multiplicaría ampliamente su
representación en unas elecciones mínimamente libres. Obiang
había comentado ya, "si dos me montan este número, ¿qué pasaría
con quince o veinte?". El sátrapa preparó unos resultados,
forzando hasta las matemáticas, para reducir la representación
opositora a un sólo diputado en la confianza, además, de que
éste acabe por renunciar a su escaño.
¿Qué normas quiere
aprobar el dictador? Obiang animó, por primera vez, a todos sus
hijos a participar en las "primarias" del PDGE y todos ellos,
salvo Teodorin (ampliamente votado por la militancia de
Bata), fueron rechazados. Tampoco los incluyó después su padre
en las listas definitivas. Teodorin es la pieza designada
desde hace mucho por una parte de la familia Obiang, en especial
por la "primera dama", para continuar la "dinastía". Se apuntan
distintas posibilidades pero todas ellas en el sentido de un
encumbramiento rápido del primogénito y una primera experiencia
en el poder asistida (y vigilada) desde fuera por un Obiang
todavía activo.
Los próximos tiempos
no serán fáciles para la oposición democrática que deberá hacer
un uso hábil de todas sus posibilidades de organización y
movilización y resistir la oleada de unanimidades con la
que van a presionarles desde el gobierno. En algunos círculos se
ha pretendido que las elecciones eran la crisis final de la vía
democrática y pacífica y a partir de ahora entrábamos, ya para
siempre, en la "era de los milagros". No es cierto. CPDS había
iniciado, con notable acierto, una vía de presencia en las
instituciones con la intención de dotarlas de auténtico
contenido y animar desde allí la participación de unos
ciudadanos limitados todavía, en buena parte, por los miedos
heredados de los periodos más duros de las dictaduras ("Macías
sembró el miedo, Obiang lo administra"). El pucherazo del día 4
de mayo es una importante avería en ese camino pero no va a
conducir a CPDS, y tampoco a APGE y UP, a renunciar a sus
objetivos. Habrán de trabajar menos en nombre de los
ciudadanos y más con los ciudadanos.
Para este periodo
difícil necesitarán de más solidaridad por parte de todos los
demócratas. Insistimos en la necesidad de seguir atentos la
actualidad ecuatoguineana y prodigar gestos de apoyo explícito a
todas las organizaciones que defienden la libertad y la
democracia en Guinea Ecuatorial. Hacemos un llamamiento en este
sentido a todos partidos y organizaciones, también al gobierno
español, democráticas de nuestro país.
Editado y distribuido por ASODEGUE
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