MÁS DETENCIONES EN GABÓN Y TAMBIÉN EN
BATA
Un
despacho de AFP, fechado a día de ayer en Libreville,
confirma la presión de las autoridades gabonesas sobre los
residentes guineanos en aquel país. Según la agencia
francesa, el número de detenidos podría ser de cuatro o
cinco y son muchos más los guineanos que están siendo
investigados. Siempre según France Press, entre los detenidos
podrían estar Adolfo Obiang Bicó y Leoncio Esono. Adolfo
Bicó ha sido acusado por las autoridades de Malabo de
inspirador de la supuesta invasión que habría tenido lugar
en Corisco el pasado viernes a las dos de la madrugada.
Leoncio Esono aparece como "instructor militar de los
invasores" en la versión de las autoridades de Malabo
[aunque estas indicaban que estaba "infiltrado" en
el interior de Guinea]. Adolfo Bicó dirige desde Estados
Unidos el movimiento Monalige y parece haber frecuentado
Gabón en los dos últimos años.
Como
informábamos ayer entre estos detenidos está Jose Luis Ndong
Obiang, residente en Libreville, pariente de Diosdado Ndong
Nze y de Nicolás Ení Obiang, fallecidos ambos en los hechos
del viernes.
En
la tarde de ayer fue detenido en Bata Juan de la Mata Ayong,
hermano de Diosdado Ndong Nze. Juan de la Mata Ayong es
militante de CPDS, organización en la que ha ocupado cargos
de responsabilidad regional. Tiene en torno a 50 años y es
trabajador eventual. También ha sido detenido Marcos Atom,
otro pariente de Diosdado y de Nicolás.
Las
autoridades guineanas no han dado más detalles sobre el
número de muertos que se produjeron en Corisco, sobre el
paradero de los catorce "huidos", ni la razón por
la que entre los fallecidos hay, al menos, un vecino de
Corisco. Todo su interés (seguido también por las
autoridades de Libreville) parece centrarse en presionar a los
familiares de los supuestamente implicados. ¿Es una
estrategia para averiguar la verdad o para amedrentar a la
población?
Las
autoridades gabonesas, y en especial alguno de sus cuerpos
policiales, han mostrado una cierta debilidad con el régimen
dictatorial guineano. Los detenidos en Libreville no deben ser
maltratados, deben respetárseles todos sus derechos legales y
no pueden entregados a la policía guineana en cuyas manos
serían, sin duda alguna, objeto de torturas y podrían ser
asesinados o condenados a muerte.
Hacemos un llamamiento a todas las organizaciones
internacionales de derechos humanos (en especial a Amnistía
Internacional) para que adviertan seriamente de ello al
gobierno de Gabón.