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HOJAS  INFORMATIVAS

 

30 de julio de 2009

"El derrocamiento de Macías. La caída del tigre"

Donato Ndongo Bidyogo, La Aventura de la Historia nº 130, agosto 2009

   Temiendo ser la siguiente víctima del tirano de Guinea Ecuatorial, su sobrino Teodoro Obiang, el segundo hombre fuerte de la dictadura, lo hizo fusilar tras un golpe del que se cumplen treinta años. Donato Ndongo-Bidyogo detalla la trágica situación de la ex colonia española y los pormenores de la asonada militar.

   "Hace tres décadas, el 3 de agosto de 1979, Teodoro Obiang Nguema derrocó a Francisco Macías Nguema y se aupó al poder en Guinea Ecuatorial. Su acción, aplaudida por los guineanos y la comunidad internacional, estuvo plenamente justificada: el país se encontraba en una callejón sin salida, aplastado por la brutal tiranía impuesta por su primer presidente, elegido democráticamente once años atrás, cuando esa nación centroafricana obtuvo su independencia de España, el 12 de octubre de 1968.

   La libertad duró cinco meses. Macías, el más radical de los independentistas guineanos, aconsejado por sus mentores españoles - su principal asesor fue el notario antifranquista Antonio García-Trevijano- adoptó una fraseología "anticolonialista" y una actitud agresiva contra la antigua metrópoli. Tuvo facilidades para ello: la España oficial se hallaba dividida sobre la cuestión guineana, entre las tesis continuistas del vicepresidente, almirante Luís Carrero Blanco, patrocinador a un tiempo del conservador Bonifacio Ondó Edu y del dirigente separatista bubi Edmundo Bosió, y las preferencias del ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella, que había apostado por le líder nacionalista Atanasio Ndongo  Moyón. Ambos perdieron las elecciones frente a Macías.

   El nuevo presidente buscó entonces la manera de deshacerse de sus oponentes y vengarse de la manifiesta hostilidad española. Su nacionalismo racista y xenófobo condujo a la expulsión del primer embajador español, Juan Durán Loriga, cuya consecuencia inmediata fue la precipitada repatriación de las tropas y de la casi totalidad de los 8.000 españoles residentes. Pocos días después de la independencia, Ondó Edu  se refugió en el vecino Gabón, de donde fue devuelto , siendo encarcelado y asesinado. Tensión que culminó el 5 de marzo de 1969, cuando Atanasio Ndongo, ministro de Asuntos Exteriores, protagonizó un confuso intento de derrocamiento, cuyo fracaso le llevó a la muerte, junto a la plana mayor de su partido. Macías tenía ya los pretextos para instaurar un régimen personalista y una de las tiranías más sanguinarias del siglo XX.

   Según todos los cálculos, incluido el de los militares que le depusieron el 3 de agosto de 1979, el "presidente vitalicio" y "único milagro de Guinea Ecuatorial" - se adjudicó más de medio centenar de títulos estrambóticos- dejó un país exhausto: unas 50.000 personas murieron a causa de la inusitada violencia política y otras 10.000 "desparecieron"; al menos 160.000 - un tercio de la población- se refugiaron en el exterior; 5.000 presos políticos abarrotaban las inhumanas cárceles, y 30.000 guineanos realizaban trabajos forzados en el pueblo natal del dictador, Nzangayong, en el distrito de Mongomo, y en las fincas de cacao de la isla de Fernando Poo, rebautizada "Isla Macías Nguema".

   Colapso económico. La economía estaba hundida: las 48.000 toneladas de cacao producidas en 1967 - el cacao guineano era uno de los más cotizados en las bolsas internaciones - se había reducido a 3.000; la producción maderera se redujo de 350.000 toneladas a 25.000, y la de café, de 8.000 a sólo 1.000. Los funcionarios eran obligados a trabajar en las decadentes explotaciones agrícolas y en las contadas obras públicas. El Estado dejó de funcionar. En política exterior, Macías se alineó con el bloque comunista, en especial con la Unión Soviética, Corea del norte, China y Cuba; España, Estados Unidos y demás países occidentales habían roto las relaciones diplomáticas; solo Francia mantenía a su embajador en Malabo.

   En 1976, Macías expulsó a los 60.000 braceros nigerianos asentados en el país, la mayoría en la isla, contratados durante la etapa colonial para cubrir las necesidades de mano de obra en las fincas de cacao. Temiendo una invasión de Nigeria como represalia, el presidente se refugió en su poblado: almacenaba en su casa todo el dinero del país, incluidas las reservas de divisas, y realizaba personalmente todos los pagos; allí recibía también a embajadores y visitantes extranjeros. Microestado mísero, aislado y olvidado, el mundo desconocía la existencia de Guinea Ecuatorial y el sufrimiento de sus habitantes. Durante la conferencia constitucional que había preparado la independencia en 1967 y 1968, la España del general Francio había decretado secreto oficial toda información relativa a su excolonia. Aunque hubo un periodo de tolerancia informativa después de la independencia , el fiasco que supuso la descolonización llevó de nuevo a Franco a prohibir toda mención de Guinea Ecuatorial en los medios de comunicación españoles. La medida adoptada en 1971, estaba destinada a proteger a determinados personajes de aquel régimen con intereses coloniales; pero también, debido a las reiteradas amenazas de Macías de tomar represalias contra los pocos españoles que prefirieron seguir en su país. Así se puso de manifiesto cuando en octubre de 1976, el primer Gobierno de Adolfo Suarez levantó la "materia reservada"; Macías amenazó literalmente a los diplomáticos que acudieron a comunicarle la medida, Emilio Pan de Soraluce y Emilio Cassinello - jefe de Protocolo y subdirector general de Asuntos de África, respectivamente- con "echar a las masas incontrolables" contra los residentes españoles. En efecto, el último domingo de octubre de 1976, diez mil guineanos vociferantes se congregaron durante dos horas ante la Embajada de España en Malabo para "protestar" contra el "imperialismo " español.

   Espontáneos del régimen. En noviembre, la revista Cambio 16 señaló a los "dirigentes" del "aparato represor" del régimen e instigadores de la "manifestación": Buenaventura Ochaga Ngomo, jefe de los 2000 milicianos y secretario general del Partido Único Nacional de Trabajadores (PUNT); el "capitán Teodoro Nguema", jefe del Ejército - que calculaba en 1500 efectivos - , formado en España y que se ocupaba predominantemente de la Guardia Nacional"; un denominado "comandante  Marcelo", jefe de la guarnición de Luba, y el capitán Salvador, jefe de la de Bata".

   Desde que Macías abandonó la capital en 1976, el "hombre fuerte" de la isla era, en efecto, Teodoro Obiang Nguema. Alumno durante dos años en la Academia Militar de Zaragoza, de la que salió como alférez. Obiang fue ascendiendo en la Guardia Nacional gracias a la circunstancia de ser sobrino tribal - no carnal - del presidente, ambos del clan esangui. Algún día se conocerán los detalles de tan fulgurante carrerea militar y política. A principios de 1979, Obiang era el militar de mayor graduación - después de Macías, "general mayor" de las Fuerzas Armadas-, al ostentar el grado de teniente coronel; era, además, viceministro de Defensa - con Macías como titular -, administrador de las fincas estatales - las propiedades arrebatadas a los españoles y después nacionalizadas - y jefe de las cárceles. Nada se movía en la región insular sin su conocimiento y consentimiento. Tan amplios poderes suscitaban los recelos de otros miembros destacados del régimen, que, en aquel reino del caos, sólo podían vivir de la delación.

   Muerte en Black Beach. Ante los reiterados avisos de que Obiang estaba acumulando demasiado poder, Macías empezó a recelar. A principios de año, Obiang viajó a su pueblo, Akoakan, a pocos kilómetros de la ciudad de Mongomo, para las exequias de su padre; está comprobado que Macías le humilló de manera ignominiosa, por lo cual regresó a Malabo resentido y temeroso por su futuro. No era la primera vez: a finales de 1976, Buenaventura Ochaga, Jesús Alfonso Oyono, ministro de Obras Públicas, y el sacerdote José Esono, fueron encarcelados y asesinados en el tétrico penal de Black Beach; según testigos presenciales, al enterarse Macías, se lo recriminó con duraza a Obiang, aunque no tomó ninguna medida. Pero esta vez era distinto: Teonesto, hijo del presidente regresaría en breve de Cuba, donde recibía formación militar, y su padre planeaba otorgarle los cargos ocupados por Obiang.

   Éste conocía bien las consecuencias de caer en desgracia, pues el Tigre ni perdonaba ni era compasivo. Enterado de las intenciones del presidente a finales de julio, decidió pasar a la ofensiva. Envió a Libreville (Gabón) a su primera esposa, Constancia Mangue, acompañada de su hijo Teodorín, de su hermano Antonio y de su tío Fructutoso Mba Oñana, ambos militares; aprovechando el vuelo semanal de Iberia, que nunca se interrumpió pesa la la ruptura de relaciones diplomáticas, para enviar a Canarias a su segunda esposa, Celestino Lima, y a su familia. Exploró con suma discreción la posible reacción de algunos países, e inició los preparativos del golpe. Aprovechaba la noche para reunirse con los compañeros de academia aún vivos -la mayoría había muerto-, alguno de ellos presos en Black Beach: Salvador Ela Nseng, Eulogio Oyó Riquesa y Cristiano Seriche Bioco-Malabo.

   La toma de Bata. Planificada la acción, las tropas leales embarcaron hacia Bata - principal ciudad de la zona continental - en el único buque que tenía el país, el Acacio Mañé Ela. Tomada Bata - gracias a Florencio Mayé Ela, comandante de Marina - en la madrugada del 3 de agosto, los conjurados decretaron el toque de queda e hicieron pública por radio la destitución de Macías.

   La población acogió la noticia con estupor y alegría apenas contenida. Terminaban onde años de terror. La isla de Bioco - nunca denominadción de la ntigua Fernando Poo - fue "gandas" con facilidad. Las tropas enviadas a Bata se encaminron hcia el interior. Dirigidas por el capitán Oyó Riquesa, ayudado por Seriche, Santiago Bee Ayetebe y félix Mba Nchama, tenían como destino Mongomo, para apresar al presidente depuesto. Éste, enterdo de la sonada, movilizó a sus leales.

   Ambos ejércitos, apenas difenenciados por el brazalete rojo de los golpistas, se encontraron en Bindung, a unos 25 kilómetros de Bata. No duró mucho la batalla, pero fue encarnizada. La columna de Obiang tenía más alta la moral, era más numerosa y estaba mejor pertrechada. Los macíasistas ser replegaron hasta Niefang, a 80 kilómetros de Bata, donde se fortificaron, gracias a los chinos: les engañaron haciéndoles creer que Guinea Estaba siendo invadida por un país extranjero. La artillería china destrozó un tanque, muriendo uno de sus ocupantes. Cuando los chinos supieron que se trataba de un asunto interno, cesó su apoyo a Macías. En Niefang, el encontronazo fue violento, con numerosas bajas, cuyo cómputo resulta imposible porque nadie se preocupó de anotar los datos. Pero se sabe que varios civiles fueron fusilados; entre ellos, el alcalde Ndong Mba Owono, que había dado cobijo a Macías durante la refriega; Baca Nsuy, jefe local del PUNT, y Santos Olo, dirigente de las tristemente céleres Juventudes de Macías.

   Abandonado por todos. En la huida hacia Mongomo, el ex presidente iba siendo abandonado; quines cambiaban apresuradamente de bando vaciaban los depósitos de combustible de los vehículos militares. Las autoridades civiles y militares fieles a Macías se rendían y las tropas de Obiang eran recibidas con júbilo por donde pasaban. En Añisok, el delegado del Gobierno, un ex boxeador apodado Antón King, paradigma del sadismo y crueldad de la tiranía que terminaba, murió apedreado por el pueblo enfurecido. Los golpistas ocuparon Mongomo sin resistencia alguna, y llegaron a Nzangayong, la guarida del Tigre, que fue saqueada. Los expedicionarios se apropiaron de todos los fondos depositados en la residencia presidencial, dinero que pronto sería declarado ilegal por el constituido Consejo Militar Supremo. Pero Macías no aparecía. Varios días después una mujer puso a los militares sobre su pista: andaba merodeando por la selva, solo, extraviado, hambriento, desvalido. Cuando fue apresado por el teniente Pedro Motú Mamiaga, de nada le sirvieron los supuestos "poderes mágicos" con los que había aterrorizado a la población durante una década.

   Herido levemente en un brazo, el ex presidente fue conducido a Bata y después a Malabo. Sometido a un juicio sumarísimo, fue fusilado el 30 de septiembre de 1979. El mismo día - ironías de la Historia - en que era proclamado presidente electo once años atrás".

   [El número 130 de La Aventura de la Historia está a la venta en los quioscos. Incluye algunas fotografías nuevas, o al menos no conocidas por nosotros, que nos parecen muy interesantes. Las que ilustran el artículo en esta página han sido elegidas por nosotros]

 

APGE mantiene sus demandas

   Ayer se reunión en Bata la Comisión Ejecutiva Nacional de APGE para analizar la situación a la que se enfrenta su partido y la situación de las demandas presentadas recientemente ante la justicia ecuatoguineana. La Comisión Ejecutiva ratificó su actitud de firmeza para que se celebre un Congreso Extraordinario del partido que acabe con la crisis del partido. Se informó también sobre la situación de las demandas presentadas en las que se pide la anulación de las conclusiones del supuesto "Consejo Nacional de APGE" celebrado en Bata los días 28 y 29 de junio y se exige la celebración de ese Congreso Extraordinario.

   Ese supuesto "Consejo Nacional de APGE" intentó formalizar la expulsión del partido de la mayoría de la actual Comisión Ejecutiva Nacional (la "tendencia de Mocache" es, como se sabe, claramente mayoritaria). Este tipo de iniciativas retratan a una parte de los políticos ecuatoguineanos que "cuando sean mayores quieren ser como Obiang". Carmelo Mba Bacale cree que puede hacer en APGE lo que hace Obiang en el PDGE. Peor aún, quiere hacer en APGE cosas que ni Obiang hace en el PDGE. Los estatutos de APGE no le permiten destituir a los miembros de la Ejecutiva. Los del PDGE sí se lo permiten a Obiang, pero Mba Bacale no está, que sepamos, en el PDGE. Obiang puede destituir a miembros de la ejecutiva de su partido pero no les priva de su condición de militantes. Mba Bacale quiere ir más allá que nadie y pretende expulsar a todos los miembros de la Ejecutiva.

   En toda esta operación (igual que en UP) la responsabilidad última corresponde a Clemente Engonga, ministro del Interior. El señor ministro apoya a Carmelo pese a saber que su tendencia es muy minoritaria y aunque le consta  que no ganaría nunca un Congreso. Incita a Carmelo a que liquide su partido, y se quede con sus siglas, por motivaciones económicas (puede que haya otras razones, pero las económicas son muy importantes): Clemente y Carmelo se reparten la financiación que otorga a APGE el Estado ecuatoguineano. A ninguno de los dos les interesa que APGE sea un partido de verdad que les exija explicaciones.

 

Obispos y ministros

   Ayer recibimos un correo desde Guinea firmado por Atare Atare. Dice así: "El sábado pasado (18/07/09), el Obispo Matojo Oyana del distrito de Bata (Guinea Ecuatorial, celebró una misa en el poblado del Ministro Marcelino Abigui por su cumpleaños. ¿Un Obispo como este puede denunciar las injusticias que causan estos miembros del gobierno?".

 

Obiang escribe a Nouvel Observateur

   "El presidente de Guinea Ecuatorial responde a un artículo de nouvelobs.com 

   El presidente de la República de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, reaccionó el martes 28 de julio al artículo titulado "Denis Sassou-Nguesso grand favori à sa succession au Congo", aparecido el 11 de julio de 2009 en nouvelobs.com. He aquí su derecho de réplica. 

   "Este artículo presenta al presidente como "amenazado" por una denuncia penal presentada en París por la asociación TRANSPARENCY INTERNATIONAL FRANCE. 

   El presidente indica que la admisibilidad de esta denuncia es discutible y ha sido discutida y que el Ministerio Público ha apelado la orden del juez de instrucción de aceptarla. 

   Aparte, los hechos presentados en esta denuncia contra el presidente son falsos. Se basan en fuentes erróneas, especialmente en el informe de los senadores norteamericanos Levin y Coleman de 15/07/04, el informe de Global Witness de 24 de marzo de 2004, el artículo de Stéphane Bern 'Bandera roja y billete verde' aparecido en 'Le Figaro' el 12/04/06. Todo ello fue retomado en el informe del Comité Católico contra el Hambre y por el Desarrollo (CCFD) publicado en junio de 2009. Se ha respondido a estas acusaciones sin fundamento en un documento titulado 'Informe sobre Guinea Ecuatorial en respuesta al informe del Senado norteamericano de septiembre de 2004' y por un comunicado de AFP del 8 de mayo de 2009. 

   Como indica el periodista camerunés Paul TEDGA, si estos acusadores "hubieran estado realmente preocupados por la transparencia en la gestión de los fondos públicos (...) habrían comenzado por barrer delante de su propia puerta (...), la puerta de Francia" (publicado en 'Afrique Education' – junio de 2009). 

   El presidente invita a todos los que tengan corazón que superen los prejuicios y vengan a constatar la realidad de su país que, a pesar de las dificultades y de la falta de cualquier ayuda exterior, lleva a cabo grandes proyectos para su población y para África".

 

 
DROIT DE REPONSE

Le président de Guinée Equatoriale répond à un article de nouvelobs.com

NOUVELOBS.COM | 28.07.2009 | 18:55

 

Le Président de la République de Guinée Equatoriale, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, réagit, mardi 28 juillet, à l’article intitulé "Denis Sassou-Nguesso grand favori à sa succession au Congo", paru le 11 juillet 2009 sur nouvelobs.com. Voici son droit de réponse.

Cet article stigmatise le Président comme "menacé" par une plainte pénale déposée à Paris par l’association TRANSPARENCY INTERNATIONAL FRANCE.
Le Président indique que la recevabilité de cette plainte est contestable et contestée et que le Ministère Public a fait appel de l’ordonnance du juge d’instruction l’ayant acceptée.
En outre, les faits visés dans cette plainte à l’encontre du Président sont faux. Ils reposent sur des sources erronées et notamment : le rapport des sénateurs américains Levin et Coleman du 15/07/04, le rapport de Global Witness du 24 mars 2004, l’article de Stéphane Bern « Drapeau rouge et billet vert » paru dans le Figaro du 12/04/06. Le tout est repris dans le rapport du Comité catholique contre la faim et pour le développement (CCFD) publié en juin 2009. Il a été répondu à ces accusations sans fondement dans un document intitulé Rapport de la Guinée Equatoriale en réponse au rapport du Sénat américain de septembre 2004 et par un communiqué à l’AFP du 8 mai 2009.
Comme l’indique le journaliste camerounais Paul TEDGA, ces accusateurs s’ils « étaient réellement préoccupés par la transparence dans la gestion des fonds publics, (…) auraient commencé par balayer devant leur porte, (…) la porte France » (in Afrique Education – juin 2009)
Le Président invite tous ceux qui auront à cœur d’aller au-delà des préjugés à venir constater la réalité de son pays qui, en dépit des difficultés et de l’absence de toute aide extérieure, porte de grands projets pour sa population et pour l’Afrique.

   http://tempsreel.nouvelobs.com/actualites/international/afrique/20090728.OBS5772/le_president_de_guinee_equatoriale_repond_a_un_article_.html

   El artículo de Nouvel Observateur al que se hace referencia parece ser en realidad un despacho de la agencia Reuters, firmado por Christian Tsoumou y dice así: "BRAZZAVILLE (Reuters) - El presidente Denis Sassou-Nguesso tiene prácticamente garantizada su reelección el domingo en el Congo para un nuevo mandato de siete años, tras unas elecciones mantenidas por el gobierno y que la oposición quería retrasar.

   El periodo pre-electoral ha estado dominado por las denuncias de numerosos partidos opositores que reclamaban un retraso de las votaciones a fin de solucionar una serie de disfunciones relativas, según ellos, la comisión electoral, el censo o la prohibición de cuatro candidaturas entre ellas las del antiguo Primer Ministro Ange Edouard Poungui.

   Sus llamamientos han sido ignorados por el poder. "Se pida o no el boicot, las elecciones tendrán lugar. Se harán, además, pacíficamente", ha declarado esta semana Denis Sassou-Nguesso.

   Una coalición bautizada Front des partis de l'opposition congolaise, que reúne a 18 formaciones políticas, ha hecho un llamamiento a la población para una campaña de desobediencia civil que impida la celebración del escrutinio. Sus llamamientos han sido letra muerte y las manifestaciones en la capital Brazzaville han tenido muy poco seguimiento.

   Del mismo modo se han ignorado los llamamientos del principal candidato de la oposición, Mathias Dzon, antiguo ministro de Hacienda y lider de la Alliance pour la république et la démocratie, para la creación de una nueva comisión electoral, más independiente.

   Mientras que Denis Sassou-Nguesso ha desarrollado su campaña a través de todo el país, a todo lujo de camisetas, gorras e insignias, los 12 candidatos restantes han tenido una exposición menor y rara vez se han aventurado fuera de la capital.

   "La oposición, que no estaba suficientemente definida, se ha escindido y fraccionado", señala Antony Goldman, consultor independiente. "Es una mezcla de autodestrucción y de astucia política partidista (por parte del poder).

   Presión en el extranjero

   Denis Sassou-Nguesso tomó el poder en el Congo en un golpe de Estado en 1979.

   Lo perdió en 1992 en unas elecciones multipartidistas que dieron la victoria a Pascal Lissouba, quien sería expulsado del poder en la guerra civil de 1997 tras la que Sassou-Nguesso se reinstaló en la jefatura del Estado.

   Ganó las elecciones presidenciales de 2002 tras unas votaciones boicoteadas por sus principales rivales que las calificaron de simulacro.

   El desarrollo de las elecciones legislativas de 2007 han sido también muy criticadas por la oposición que acusa al poder de haber manipulado el censo inscribiendo a personas fallecidas.

   Los rumores y los temores de que las tensiones degenerasen en violencia. como sucedió en el pasado, han llevado a algunos habitantes de Brazzaville a abandonar la capital. Varias organizaciones han lanzado llamamiento a la calma durante esta semana.

   Aunque controla su país con puño de hierro, Denis Sassou-Nguesso se enfrenta con fuertes presiones desde el extranjero.

   Está entre los tres presidentes africanos, junto con Omar Bongo (Gabón) y Teodoro Obiang (Guinea Ecuatorial), amenazados por una denuncia presentada en Francia por una ONG anti-corrupción.

   Además, la muerte en febrero del periodista franco-congoleño Bruno Jacquet Ossébi, que hacía campaña contra la corrupción, ha sido considerada como sospechosa por Reporteros sin Fronteras.

   En lo que hace a la economía, aunque las expectativas de los inversores son débiles, según el consultor Antony Goldman, las elecciones son una oportunidad para que las autoridades mejoren su imagen.

   "Las elecciones tendrán influencia sobre las inversiones y el Congo necesita inversiones", afirma al respecto de una economía que sigue dependiendo de las exportaciones de petróleo. Con 220.000 barriles diarios el Congo es el quinto productor de petróleo del continente africano".

   http://tempsreel.nouvelobs.com/depeches/international/europe/20090711.REU5711/europe/

 

   A: Realmente Obiang está muy preocupado por su "imagen internacional". Es la única razón que puede explicar que conteste a una mera alusión como es la que hace Nouvel Observateur en su número de 11 de julio.

   Hablemos, sin embargo, de otra cosa. En círculos cercanos al dictador se intenta vanalizar ahora, cinco años después de su publicación, el informe del senado norteamericano sobre la corrupción detectada en el banco Riggs. Se afirma para ello una verdad evidente: Obiang no ha sido procesado por la justicia norteamericana. Es cierto. La justicia norteamericana persiguió a los responsables y a los empleados del banco que tras un intento de venta frustrado acabó por cerrar (creemos recordar que en 2006). ¿Tenía que procesar a Obiang? Es posible que debiera, pero no tenía que hacerlo, como no procesó a Pinochet que contaba con los mismos antecedentes y en el mismo banco que el dictador ecuatoguineano. ¿Donde procesaron a Pinochet? En su país, en Chile. ¿Donde tienen que procesar a Obiang por los delitos cometidos contra su país y su pueblo? En Guinea Ecuatorial.

   Para impedirlo, para que no puedan procesarlo por robo manifiesto de las riquezas del país es, entre otras cosas, por lo que Obiang mantiene una justicia sometida (en realidad una parodia de justicia) en Guinea.

   Obiang, su familia y sus círculos más cercanos, roban doblemente al pueblo guineano. Roban, en primer lugar, apropiándose directamente de buena parte de los ingresos del petróleo (y el gas) con la complicidad de las empresas petroleras (y gasísticas) norteamericanas [a estas sí podrían procesarlas en EEUU] y roban en segundo lugar mediante el saqueo anual del Presupuesto del Estado. Es decir se apropian directamente de una parte del dinero del petróleo que no llega nunca a las arcas del Estado y se apropian después de buena parte del dinero que sí llega al Estado manejando sus cuentas y el Presupuesto. Así es.

 

Fotografía de Obiang en Marruecos

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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