HOJAS INFORMATIVAS
29 de julio de 2005
¿Contra
quien va el cierre de la embajada?
La embajada de Guinea en España lleva un mes cerrada. Tomando
como pretexto el asalto padecido en sus instalaciones de la
calle Claudio Coello de Madrid, la administración de Obiang
(pocas veces esta denominación es tan exacta) ha cesado en
sus prestaciones al conjunto de la comunidad guineana en
nuestro país. Por lo que nosotros sabemos hay afectados por,
al menos, los motivos siguientes:
- Guineanos que necesitan renovar su pasaporte y no pueden
hacerlo. Entre ellos están quienes, en trance de regularizar
su situación laboral y su permanencia en España, necesitaban
renovar su pasaporte en estas fechas para obtener los permisos
de trabajo y residencia. Corren el riesgo de no poder
completar su documentación en el plazo previsto por la
administración española. Otro grupo son los guineanos
residentes en España que tienen el billete comprado para
viajar con vacaciones a su país y necesitan renovar el
pasaporte. Perderán, al menos, el precio del billete.
- Guineanos con nacionalidad española que habían comprado el
billete para viajar a Guinea en estas fechas y necesitaban
obtener el visado. Perderán, al menos, el dinero del billete.
- Guineanos que están gestionando su nacionalización en España
y que deberán esperar a la reapertura de la embajada para
conseguirla.
- e incluso guineanos que quieren casarse en España y que
deberán aplazar su boda dado que necesitan que la embajada
les vise la documentación procedente de Guinea.
Naturalmente a todos ellos hay que añadir los españoles (y
de cualquier otra nacionalidad) que tuvieran que viajar a
Guinea o hacer gestiones en la embajada.
¿Hay alguna justificación para este cierre? Realmente
ninguna. No hemos opinado sobre el asalto a la embajada, y no
se le oculta a nadie que no somos favorables a este tipo de
"hazañas", muy poco justificadas y que no conducen
a ningún sitio. Pero es difícil encontrar en el asalto
justificación para el cese de una serie de prestaciones que
la administraciones está obligada a dar a sus conciudadanos.
¿Por qué no abren unas oficinas provisionales,
convenientemente seguras?
La razón no está ni en la administración española, ni en
el exilio político guineano, la razón está en la propia
naturaleza de la dictadura guineana. Como todas las dictaduras
responde a cualquier signo de oposición, justificado o no,
con medidas represivas dirigidas contra toda la población.
Digamos, por último, que no entendemos porqué los
representantes de la administración española que han
presentado sus disculpas por el asalto directamente al
dictador, no le han planteado la necesidad de reabrir, a fecha
fija, la embajada de Madrid.
Editado y distribuido por ASODEGUE
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