LISBOA, 23 Jul.
(EUROPA PRESS) - La Comunidad de Países de Lengua
Portuguesa (CPDS), cuya cumbre se celebra este viernes en
Luanda, capital de Angola, ha aplazado su decisión respecto
a la adhesión de Guinea Ecuatorial a este organismo, según
informaron fuentes diplomáticas citadas por el canal privado
de televisión portugués SIC Notícias.
El presidente de Guinea
Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, se encuentra entre los
participantes, en calidad de invitado, de la VIII cumbre de
la CPLP, un organismo que funciona desde hace 14 años y en
el que Guinea Ecuatorial desea pasar de país observador a
miembro de pleno derecho. Para facilitar las cosas, Obiang
decretó el pasado martes que el portugués se convierta en el
"tercer idioma oficial" del país, después del castellano y
el francés.
A pesar de los esfuerzos de
Brasil, la potencia diplomática con más fuerza en el seno de
la CPLP y "el país que más apoyaba la entrada de Guinea
Ecuatorial por razones geoestratégicas" --según SIC--, al
final no ha sido posible debido a la oposición de los
representantes de la diplomacia portuguesa.
El texto final sobre este
tema ha sido redactado por el ministro de Asuntos Exteriores
de Portugal, Luís Amado. Concretamente, el texto indica que
la solicitud de adhesión ha sido aceptada pero que la
decisión al respecto se tomará en otra ocasión. El proceso
de adhesión, según fuentes diplomáticas lusas, es similar al
que rige para la Unión Europea o el Mercosur.
Tanto Guinea Ecuatorial
como Brasil y otros países del Golfo de Guinea
pertenecientes a la CPLP deseaban que la decisión se tomase
en la cumbre de Luanda. No obstante, el propio primer
ministro portugués, José Sócrates, había afirmado ayer que
no se iba a decidir nada sobre la posible adhesión de Malabo
en esta reunión.
POLÉMICA
La posible adhesión de
Malabo ha creado una gran polémica en Portugal y en el mundo
lusófono en general, donde ya son muchas las voces que, por
una parte, han denunciado el balance del régimen
ecuatoguineano en materia de Derechos Humanos y, por otra,
han criticado la admisión de países en los que el idioma
portugués se habla muy poco o prácticamente nada.
A principios de esta
semana, trece personalidades de los ocho países miembros de
la CPLP denunciaron las violaciones de Derechos Humanos en
Guinea Ecuatorial y advirtieron de que, en caso de admitir
la adhesión de Malabo --un país en el que, afirmaron, la
lengua portuguesa es "prácticamente desconocida"--, la CPLP
sufriría un "grave descrédito".
La sección portuguesa de
Amnistía Internacional reclamó el pasado 12 de julio que la
posible adhesión de Guinea Ecuatorial como miembro de pleno
derecho de la CPLP esté condicionada a una mejora en la
situación de los Derechos Humanos, en concreto a la
supresión de la pena de muerte, al fin de las torturas y las
detenciones extrajudiciales por parte de "los órganos del
Estado" y a la "liberación inmediata e incondicional de los
presos de conciencia".
En Guinea Ecuatorial, un
alto porcentaje de la población habla idiomas autóctonos, en
especial el fang (300.000 hablantes en la región
continental) y el bubi (40.000 hablantes en Bioco), pese lo
cual no figuran como lenguas oficiales y en la ley
promulgada el martes por Obiang únicamente "se reconocen las
lenguas aborígenes como integrantes de la cultura nacional".
En Cabo Verde, donde todo el mundo habla el criollo, desde
hace años se está intentando que esta lengua sea declarada
idioma oficial junto al portugués.
En declaraciones a la
agencia de noticias Lusa, Celestino Bacale, vicesecretario
general de la principal formación opositora guineana,
Convergencia para la Democracia Social (CPDS), advirtió de
que la posible adhesión del país a la CPLP no va suponer
"ningún cambio" en la "dictadura".
"Quienes cambian son los
que antes criticaban la situación de Guinea Ecuatorial y
ahora se dejan convencer con el dinero, el petróleo y los
negocios", aseveró. "En cuanto a la promesa de declarar al
portugués como idioma oficial de Guinea Ecuatorial, va a
suceder lo que ya pasó con el francés, que es idioma oficial
desde hace muchos años y casi nadie lo utiliza entre la
población", agregó.