OBIANG INSISTE:
ACUSA AHORA A LOS SERVICIOS SECRETOS ESPAÑOLES DE ESTAR AL
TANTO DEL INTENTO DE GOLPE DE ESTADO DEL PASADO MARZO
Ayer
tuvo lugar en París, durante una hora, la anunciada reunión
entre el presidente francés Jacques Chirac y Teodoro Obiang.
A la salida, el dictador guineano manifestó: "No puedo
asegurar que hubiera Estados implicados [en el intento de
golpe de estado del pasado marzo] pero el hecho de que la
tentativa se organizase en España me hace pensar que los
servicios secretos españoles estaban al corriente". Los
dirigentes guineanos realizan en los últimos días gestos
poco amistosos hacia España ¿cual es la razón? Parece
claro, en nuestra opinión, que quieren tender una cortina de
humo tras la difusión del informe del Senado norteamericano
sobre las cuentas de Obiang en la Banca Riggs.
Llevan semanas preparando una operación mediática en torno a
los juicios (en Harare y Malabo) contra los supuestos
mercenarios del 7 de marzo y prefieren ese tema a sus
problemas de corrupción. La complicidad española en el
intento de golpe le otorga un matiz a la situación que a
Obiang y a los suyos le parecen atractivos.
El
régimen guineano dispone de un par de discursos que cree
legitimadores y media docena escasa de jugadas políticas
reiteradamente ensayadas. Uno de esos discursos es el
"anticolonial": el de la España añorante de la
colonia, envidiosa de la "prosperidad" guineana,
siempre dispuesta a desestabilizar el país. [A Obiang le
gusta decir en la intimidad: "Si los españoles hubieran
seguido aquí, los guineanos no hubiésemos pasado de ser
camareros en nuestra propia tierra"].
Una
de sus jugadas políticas favoritas es la de provocar a la
diplomacia española para probar hasta donde está dispuesto a
llegar nuestro país en su implicación en los temas
guineanos. Estas son, creemos, las razones de la actual
situación. Temerosos de las consecuencias internas que pueden
tener las noticias sobre la "privatización", en los
bolsillos de la familia Obiang, de los ingresos del petróleo
han decidido recurrir a algunas de las habilidades más
tradicionales del régimen guineano.
Si
la presión sobre España no les sale bien al menos habrán
ganado tiempo y sembrado alguna confusión, pero si consiguen
que "se arrugue" la diplomacia española habrán
quedado bien ante los suyos e intentarán trasladar su éxito
a dos terrenos fundamentales para ellos: recortar las
relaciones del gobierno español con la oposición
democrática y recortar, en general, el escasísimo ejercicio
de las libertades dentro de Guinea. Si a esto se añade que
una parte de la escenificación haya tenido lugar en Paris,
Obiang creerá haber humillado a España y haber puesto en
marcha otra vez una de las jugadas que considera más
ingeniosas: el enfrentamiento entre Francia y España, las dos
antiguas potencias coloniales de la zona.
¿UNA
OPORTUNIDAD DE NEGOCIO PARA LOS EUROPEOS?
La
publicación francesa Africa Energy Intelligence analiza en su
número 491, de 21 de julio de 2004, las consecuencias del
informe del Senado norteamericano relativo a la banca Riggs,
al que califica de "vitriólico" y de "ataque
violento a los socios americanos de Obiang", desde una
perspectiva que nos parece notable: como una oportunidad de
negocio para las empresas africanas y europeas.
Entre otras cosas dice: "Los europeos al acecho.
Previendo la publicación del informe del Senado, el propio
presidente Obiang viajó el mes pasado a Washington para
cerrar las cuentas del país en la banca [se refiere a la
banca Riggs]. Una oportunidad para las empresas europeas,
algunas de las cuales (como el español Banco de Santander o
el británico HSBC) tratan ya con Malabo y otros (en especial
la Societé General) están ya presentes en la isla. En cuanto
a las petroleras norteamericanas, obligadas a denunciar
públicamente algunas de sus relaciones con Malabo, dejan la
puerta abierta a sus competidores. Amerada Hess, que ha
anunciado la ruptura de su contrato con Sonavi, ha asegurado
también ante el Senado que no se encargará de la venta de
las partes correspondientes al gobierno [guineano] en el
bloque G. Como había explicado ya Africa Energy Intelligence,
será una empresa londinense, STAG, controlada por un
francés, Jean-Paul Driot, la que se encargará de estas
gestiones y de todo el trading por cuenta de Malabo. STAG
trabaja con el banco francés BNP-Paribas y con dos antiguos
directivos de Total, Jean-Jacques Château e Yvon Magueur".
En
otros momentos se refiere a las nuevas relaciones
Pretoria-Malabo y sus consecuencias en la obtención de
concesiones para empresas surafricanas del sector del
petróleo, al acuerdo con Gabón para la explotación conjunta
de Mbañé e islotes adyacentes y a los proyectos de
expansión en el Golfo de Guinea, y en Guinea Ecuatorial de la
empresa estatal nigeriana MNPC, Nigerian National Petroleum
Corporation. Todo ello en el sentido de ir llenando el
"vacío americano".