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HOJAS INFORMATIVAS

 

22 de julio de 2004

 

OBIANG INSISTE: ACUSA AHORA A LOS SERVICIOS SECRETOS ESPAÑOLES DE ESTAR AL TANTO DEL INTENTO DE GOLPE DE ESTADO DEL PASADO MARZO

   Ayer tuvo lugar en París, durante una hora, la anunciada reunión entre el presidente francés Jacques Chirac y Teodoro Obiang. A la salida, el dictador guineano manifestó: "No puedo asegurar que hubiera Estados implicados [en el intento de golpe de estado del pasado marzo] pero el hecho de que la tentativa se organizase en España me hace pensar que los servicios secretos españoles estaban al corriente". Los dirigentes guineanos realizan en los últimos días gestos poco amistosos hacia España ¿cual es la razón? Parece claro, en nuestra opinión, que quieren tender una cortina de humo tras la difusión del informe del Senado norteamericano sobre las cuentas de Obiang en la Banca Riggs. 

   Llevan semanas preparando una operación mediática en torno a los juicios (en Harare y Malabo) contra los supuestos mercenarios del 7 de marzo y prefieren ese tema a sus problemas de corrupción. La complicidad española en el intento de golpe le otorga un matiz a la situación que a Obiang y a los suyos le parecen atractivos. 

   El régimen guineano dispone de un par de discursos que cree legitimadores y media docena escasa de jugadas políticas reiteradamente ensayadas. Uno de esos discursos es el "anticolonial": el de la España añorante de la colonia, envidiosa de la "prosperidad" guineana, siempre dispuesta a desestabilizar el país. [A Obiang le gusta decir en la intimidad: "Si los españoles hubieran seguido aquí, los guineanos no hubiésemos pasado de ser camareros en nuestra propia tierra"]. 

   Una de sus jugadas políticas favoritas es la de provocar a la diplomacia española para probar hasta donde está dispuesto a llegar nuestro país en su implicación en los temas guineanos. Estas son, creemos, las razones de la actual situación. Temerosos de las consecuencias internas que pueden tener las noticias sobre la "privatización", en los bolsillos de la familia Obiang, de los ingresos del petróleo han decidido recurrir a algunas de las habilidades más tradicionales del régimen guineano. 

   Si la presión sobre España no les sale bien al menos habrán ganado tiempo y sembrado alguna confusión, pero si consiguen que "se arrugue" la diplomacia española habrán quedado bien ante los suyos e intentarán trasladar su éxito a dos terrenos fundamentales para ellos: recortar las relaciones del gobierno español con la oposición democrática y recortar, en general, el escasísimo ejercicio de las libertades dentro de Guinea. Si a esto se añade que una parte de la escenificación haya tenido lugar en Paris, Obiang creerá haber humillado a España y haber puesto en marcha otra vez una de las jugadas que considera más ingeniosas: el enfrentamiento entre Francia y España, las dos antiguas potencias coloniales de la zona.

 

¿UNA OPORTUNIDAD DE NEGOCIO PARA LOS EUROPEOS?

   La publicación francesa Africa Energy Intelligence analiza en su número 491, de 21 de julio de 2004, las consecuencias del informe del Senado norteamericano relativo a la banca Riggs, al que califica de "vitriólico" y de "ataque violento a los socios americanos de Obiang", desde una perspectiva que nos parece notable: como una oportunidad de negocio para las empresas africanas y europeas. 

    Entre otras cosas dice: "Los europeos al acecho. Previendo la publicación del informe del Senado, el propio presidente Obiang viajó el mes pasado a Washington para cerrar las cuentas del país en la banca [se refiere a la banca Riggs]. Una oportunidad para las empresas europeas, algunas de las cuales (como el español Banco de Santander o el británico HSBC) tratan ya con Malabo y otros (en especial la Societé General) están ya presentes en la isla. En cuanto a las petroleras norteamericanas, obligadas a denunciar públicamente algunas de sus relaciones con Malabo, dejan la puerta abierta a sus competidores. Amerada Hess, que ha anunciado la ruptura de su contrato con Sonavi, ha asegurado también ante el Senado que no se encargará de la venta de las partes correspondientes al gobierno [guineano] en el bloque G. Como había explicado ya Africa Energy Intelligence, será una empresa londinense, STAG, controlada por un francés, Jean-Paul Driot, la que se encargará de estas gestiones y de todo el trading por cuenta de Malabo. STAG trabaja con el banco francés BNP-Paribas y con dos antiguos directivos de Total, Jean-Jacques Château e Yvon Magueur".

   En otros momentos se refiere a las nuevas relaciones Pretoria-Malabo y sus consecuencias en la obtención de concesiones para empresas surafricanas del sector del petróleo, al acuerdo con Gabón para la explotación conjunta de Mbañé e islotes adyacentes y a los proyectos de expansión en el Golfo de Guinea, y en Guinea Ecuatorial de la empresa estatal nigeriana MNPC, Nigerian National Petroleum Corporation. Todo ello en el sentido de ir llenando el "vacío americano".

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

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