|
HOJAS INFORMATIVAS
16 de julio
de 2008
Texto del decreto por el que se
nombra el "nuevo gobierno". Relación de ministros y
viceministros
"DECRETO Núm 42 / 2008, de fecha
14 de julio, por el que se nombra a los miembros del Gobierno,
disposición de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial
De conformidad
con lo dispuesto en el artículo 54, de la Ley Fundamental de
Guinea Ecuatorial, y previas consultas mutuas con el Primer
Ministro- Jefe de Gobierno. En atención a las circunstancias que
me concurren sus personas, y en uso de las facultadas que Me
confiere el artículo 39, inciso g) de la Ley Fundamental de
Estado, Vengo en nombrar a los miembros del Gobierno como sigue:
1.-
Ministro de la Presidencia de la República Encargado de
Misiones, Exmo Sr. D. ALEJANDRO EVUNA OWONO ASANGONO.
2.-
Ministro de la Presidencia de la República Encargado del
Gabinete Civil, Excmo Sr D. BRAULIO NCOGO ABEGUE.
3.-
Ministro Secretario General de la Presidencia del Gobierno,
Encargado de la Coodinación Administrativa, Excmo Sr. D. VICENTE
EHATE TOMI.
4.-
Ministro de Relaciones con el Parlamento y Asunto Jurídicos,
Excmo Sr. D. ANGEL MASIE MIBUY.
5.-
Ministro de la Presidencia del Gobierno Encargado de la
Integración Regional, Excmo Sr. D. BALTASAR ENGOGA EDJO.
6.-
Ministro de Asuntos Extriores, Cooperación Internacional y
Francofonía, Exmo Sr. D. PASTOR MICHA ONDO BILE.
7.-
Ministro de Justicia, Culto e Instituciones Penitenciarias,
Excmo Sr. D SALVADOR ONDO NCUMU.
8.-
Ministro del Interior y Corporaciones Locales, Excmo Sr. D.
CLEMENTE ENGOGA NGUEMA ONGUENE.
9.-
Ministro de Defensa Nacional Excmo Sr. D. ANTONIO MBA NGUEMA.
10.-
Ministro de Seguridad Nacional, Excmo Sr. D. MANUEL NGUEMA MBA.
11.-
Minstro de Transportes, Tecnología, Correos y
Telecomunicaciones, Excmo Sr. D. ENRIQUE MERCADER COSTA.
12.-
Ministro de Obras Públicas e Insfraestructuras, Excmo Sr. D
MARCELINO OYONO NTUTUMU
13.-
Ministro de Economía Comercio y Promoción Empresarial, Excmo Sr.
D. PEDRO ONDO NGUEMA.
14.-
Ministro de Planificación, Desarrollo Económico e Inversiones,
Excmo Sr. D. JOSE ELA OYANA.
15.-
Ministro de Hacienda y Presupuestos, Excmo Sr. D. ESTANISLAO DON
MALAVO.
16.-
Ministro de Minas, Industria y Energía, Excmo. Sr. D. MARCELINO
OWONO EDU.
17.-
Ministro de Educación, Ciencia y Deportes, Excmo. Sr. D. ANSELMO
ONDO ESONO.
18.-
Ministro de Sanidad y Bienestar Social, Excmo. Sr. D. FRANCISCO
PASCUAL OBAMA ASUE.
19.-
Ministro de trabajo y Seguridad Social, Excmo. Sr. D. MAURICIO
BOKUNG ASUMU.
20.-
Ministro de Agricultura y bosques, Excmo. Sr. D. TEODORO
Nguema Obiang MANGUE.
21.-
Ministra de Asuntos Sociales y Promoción de la mujer, Excma.
Sra. Da. EULALIA ENVO BELA;
22.-
Ministro de Pesca y Medio Ambiente, Excmo. Sr. D. ANASTASIO
ASUMU MUM MUÑOZ;
23.-
Ministro de información, Cultura y turismo, Excmo. Sr. D.
JERONIMO OSA OSA EKORO.
24.-
Ministro de Función Pública y Planificación Administrativa,
Excmo. Sr. D. SALVADOR MANGUE AYINGONO.
25.-
Viceministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional y
Francofonía, Excmo. Sr. D. JOSE ESONO MICHA.
26.-
Viceministro de Justicia, Culto e Instituciones Penitenciarias,
MARTIN NDONG NSUE.
27.-
Viceministro del Interior y Corporaciones Locales, Excmo. Sr. D.
LEOCADIO NDONG MOÑUNG.
28.-
Viceministro de Defensa Nacional, Excmo. Sr. Don ANTONIO OBAMA
NDONG.
29.-
Viceministro de Seguridad Nacional, Excmo. Sr. Don FRANCISCO EDU
NGUA.
30.-
Viceministro Transportes, Tecnología, Correos y
Telecomunicaciones, Excmo. Sr. Don ISIDORO EYIMOSUY ANEME.
31.-
Viceministro de Obras Públicas e Infraestructuras, Excmo. Sr.
Don ALEJANDRO MICHA NSUE.
32.-
Viceministra DE Economía, Comercio y Promoción Empresarial,
Excma. Sra. Doña FRANCISCA TACHUOP BELOPE.
33.-
Viceministro de Planificación, Desarrollo Ecnómico E
Inversiones, Excmo. Sr. Don MARTIN- CRISANTOS EBE MBA.
34.-
Viceministro de Hacienda Encargado de la Tesorería y
Presupuestos, Excmo. Sr. Don MELCHOR ESONO EDJO.
35.-
Viceministro de Minas, Industría y Energía, Excmo. Sr. Don
GABRIEL MBEGA LIMA.
36.-
Viceministro de Educación, Ciencia y Deportes, Excmo. Sr.
Don Miguel ESONO MANSOGO.
37.-
Viceministra de Sanidad y Bienestar Social, Excma. Sra. Doña
MARIA VIDA ASUE NDONG.
38.-
Viceministro de trabajo y Seguridad Social, Excmo. Sr. Don
SANTIAGO ESUA NKO.
39.-
Viceministro de Agricultura y Bosques, Excmo. Sr. Don DOMINGO
OLOMO NVE.
40.-
Viceministro de Pesca y Medio Ambiente, Excmo S.r Don CARLOS
NSUE OTONG.
41.-
Viceministra de Información, Cultura y Turismo, Excma. Sra. Doña
PURIFICACIÓN OPO BARILA.
42.-
Viceministra de la Función Pública y Planificación
Administrativa, Excma. Sra. Doña PURIFICACIÓN BUARI LASAQUERO.
Así
lo dispongo por el presente Decreto dado en Malabo, a catorce
días del mes de julio del año dos mil ocho".
Texto tomado de la página oficial del gobierno ecuatoguineano
UP y CPDS: "Cambios sin
importancia. Son los mismos de siempre"
Daniel Darío Martínez
Ayecaba en nombre de Unión Popular califica de "continuista" al
nuevo gobierno. "No ha habido cambios. Son siempre los mismo.
Nuestra impresión es muy pesimista respecto a este gobierno".
"No cabe destacar ningún
nombramiento, ni ningún cambio de ministros. Sobre todos ellos
ha habido en algún momento sospechas de corrupción o de desvío
de fondos públicos. No se entiende que Obiang acuse al gobierno
anterior de corrupción y ahora nombre a los mismos".
"¿Por qué no ha nombrado ningún
ministro de los partidos acólitos? En realidad porque no los
necesita. En cualquier caso ellos verán qué política han venido
haciendo. A nosotros no nos afecta.
Es cierto que Teodorin "no ha
ascendido". Nosotros pensamos que su momento sonará a partir de
2009. Ya está haciendo campaña por los poblados haciendo
regalos.
Plácido Micó, secretario
general de CPDS, afirma que "todos los gobiernos de Obiang son
iguales. Más de lo mismo. Las mismas personas para seguir
haciendo lo de siempre: corrupción, hostigamiento a los partidos
opositores, destrozar el país y conducirlo hacia del
totalitarismo de partido único que es el proyecto del PDGE".
"Es un gobierno injusto para
los partidos "acólitos" que han participado en una coalición con
el PDGE y ven ahora como no se les incluye en el gobierno. Esto
pone de manifiesto la política de Obiang respecto a quienes en
su momento decidieron crear formaciones distintas al PDGE. Los
ha utilizado, los ha sobornado y ha acabado con el crédito que
pudieron tener ante la población. Ahora los tira como un trapo.
"Obiang ha intentado una vez
más hacer eso mismo con CPDS, que entrase en el gobierno para
quemarlo ante la opinión publica guineana y también ante la
opinión internacional. Ha planteado la formula de siempre:
pedirnos una terna para elegir él a quien hace ministro y de qué
cartera".
"Por lo demás, ha prescindido
de todos aquellos que han mostrado un criterio independiente, de
los que no recurren permanentemente al "si señor".
"Entre los nombramientos no hay
nada destacable. Es cierto que Teodorin sigue en el mismo
ministerio pero porque es el ministerio que le gusta. No merece
la pena perder el tiempo buscando significado a que unos suban y
otros bajen en el aprecio de Obiang. Obiang los usa, luego los
deja durante un periodo para ver en que medida le rinden
pleitesía y después los recupera, o no los recupera. Según le
da".
Noble Energy localiza un nuevo
yacimiento de gas y petróleo
[Pinchar
aquí]
"El petróleo y las urnas.
Evolución del Estado en Guinea Ecuatorial"
Jordi Sant Gisbert, Nova África
nº 23, julio 2008
Introducción
En agosto
de 2008, durante un viaje por el interior de Guinea Ecuatorial,
fui a visitar a un antiguo amigo a la ciudad de Mongomo. Nos
habíamos conocido tres años antes en la capital, Malabo. Él era
un activo miembro de una asociación de jóvenes con la cual yo
había colaborado en uno de sus proyectos. Ahora, la asociación
no existía y él y sus compañeros de singladura ocupaban cargos
de índole importante dentro de la administración estatal, en el
ámbito de la jurisprudencia.
Intercambiando puntos de vista acerca de la situación del país,
él argumentaba que en la actualidad, a diferencia de cuando nos
habíamos conocido, la República de Guinea Ecuatorial estaba
asentando, a base de un arduo trabajo y de los beneficios
generados por el petróleo, un auténtico estado de derecho.
Cuando puse en duda su afirmación, contrargumentando que desde
mi punto de vista la arbitrariedad del estado todavía era muy
palpable, él afirmó que el principal culpable de esta situación
era la población ecuatoguineana que se mostraba pasiva ante
cualquier injusticia que le rodease y dejaba espacio para que
algunos militares y funcionarios mantuvieran pautas de
comportamiento corruptas. Concluyó, al mismo tiempo, que esta
subyugación todavía era fruto de los años de dominación colonial
española y que era la madurez de la propia sociedad quien
terminaría con esta situación.
Si estas
afirmaciones fueran ciertas, parcial o totalmente, las
elecciones legislativas y municipales del pasado 4 de mayo no
hubieran dejado un resultado tan escandalosamente irreal. De los
100 diputados en juego, 99 irán a manos de la coalición
gubernamental liderada por el Partido Democrático de Guinea
Ecuatorial, y al presidente Teodoro Obiang Ngema, que
controlará, como hace desde 1979, el poder de este pequeño
estado del África Central. El fraude vuelve a aparecer como el
principal protagonista de la contienda electoral demostrando que
el estado de derecho es todavía una utopía.
El
objetivo de este artículo es reflexionar, a partir de la
contienda electoral, sobre el funcionamiento actual del estado
ecuatoguineano, analizando sus actores internos y externos, su
evolución en los últimos años y las dinámicas y potencialidades
de cambio que presentan ciertas iniciativas para el país.
La
celebración de las elecciones
Las
elecciones de 2008 se presentaban para algunos observadores como
una gran oportunidad para “consolidar” el proceso de
democratización del país, iniciado formalmente en 1991 con la
proclamación de una constitución que reconocía el
multiparlamentarismo. Las voces más optimistas principalmente
procedían de dos núcleos.
Por una
parte algunos partidos aceptados como oposición reconocían que
sus actividades políticas habían ganado peso fruto del mayor
espacio de actuación que el régimen les otorgaba.1
Los partidos que aspiraban a obtener representación política
eran tres. Convergencia para la Democracia Social (CPDS), Unión
Popular (UP) y Acción Popular de Guinea Ecuatorial (APGE). La
otra versión era la de la embajada americana y la del gobierno
español que, con su ayuda técnica, creían haber asentado las
bases para la celebración de unas elecciones libres y justas.
Muchas
dudas se resolvieron ya durante la misma convocatoria electoral
(realizada antes de que terminase la elaboración del censo) y
denunciada constantemente por algunos partidos de la oposición,
acusando al gobierno de boicotear a través de la intimidación
militar o de grupos afines al régimen los actos de campaña de
sus respectivos partidos, sobretodo en el interior del país.
Sin
embargo, la jornada electoral fue el momento menos diáfano en
todo el proceso. Desde las primeras horas de la mañana, los
partidos de la oposición fueron testimonios de grandes
irregularidades, la mayoría de ellas muy conocidas en el
contexto guineano. Es el caso por ejemplo del voto público,
acción de mostrar la papeleta antes de depositarla en la urna
normalmente ante la coacción de un miembro de la Mesa electoral
o de un militar. También se registraron otras irregularidades,
como la ausencia de papeletas de los partidos de la oposición en
distintos colegios electorales, la realización del voto
transeúnte (votantes no presentes en le censo) o el voto
delegado, donde un jefe del poblado ejercía el voto de sus
conciudadanos. Muchos mesas electorales estaban presididas por
miembros del gobierno o del PDGE, contraviniendo las leyes
electorales, mientras que los interventores del CPDS, UP, y APGE
recibieron constantes amenazas y algunos fueron detenidos
arbitrariamente para que no pudieran ejercer su función.
El
recuento de votos también fue polémico, porque el CPDS, aún no
reconociendo el recuento de votos, afirmó que el reparto de
escaños según votos recibidos por su partido fue erróneo. Otras
reacciones arbitrarias fueron anular listas de la oposición en
distintas poblaciones por estar incompletas, cuando muchas de
las listas del PDG tampoco lo estaban. Por todo ello, el CPDS,
al cual se le otorga el único escaño, ha impugnado los
resultados a la Junta Electoral Nacional, aunque sabe que ésta
tiene muchos números de ser desestimada.
La
inverosimilitud de los resultados tampoco permite calibrar
cuales son los apoyos reales de la sociedad guineana al régimen.
Aunque es cierto que existen presiones constantes para que la
población apoye públicamente al régimen (camisetas del PDGE,
pósters del presidente, asistencia obligada a las celebraciones
nacionales, etc.), sería poco riguroso declarar que la mayoría
de la población está en contra del actual presidente.
A nivel
internacional, las reacciones sobre el proceso electoral fueron
muy limitadas. Aunque es cierto que el gobierno guineano impidió
que periodistas extranjeros, sobretodo españoles, hicieran una
cobertura normal de los últimos días de campaña y de la jornada
electoral, una representación del Parlamento español, formada
por un diputado del PSOE, uno del PP y uno de CiU estuvo
invitada como observadora. Su viaje fue relámpago y la misma
noche del 4 de mayo volvía a Madrid. Evidentemente los márgenes
de movimiento de esta delegación fueron limitados y sus visitas
se centraron en colegios electorales con un funcionamiento
aceptable, pero durante todo el día recibieron las quejas de los
partidos de la oposición que denunciaban desesperadamente las
múltiples actividades de fraude. Sin embargo, la declaración
firmada por los tres parlamentarios fue inequívoca al afirmar
que la jornada electoral había significado un nuevo avance para
la democratización del país.2
Desde
Madrid las declaraciones acerca del resultado electoral fueron
matizadas. Desde la Plataforma de apoyo para la Democracia en
Guinea Ecuatorial no solo se denunciaba lo ocurrido sino que se
instaba al gobierno español a no reconocer los resultados3.
Sin embargo, ni el presidente Zapatero ni el Ministro de
Exteriores Miguel Ángel Moratinos hicieron nada al respecto.
Los pilares del poder y formas de gobierno
Para
entender con un poco más de profundidad lo ocurrido en Guinea es
necesario establecer cuáles son los actores que juegan un papel
importante en la vida política de este país. La literatura
africanista ha presentado este estado como uno de los mejores
ejemplos nepatrimonialismo. Este sistema político, tan enraizado
en otros estados africanos, debe sus raíces al periodo colonial
(despotismo y arbitrariedad) y a las estructuras sociales
africanas (vínculos verticales) y entiende al estado como una
estructura política dominada por lógicas clientelares y de
patronazgo, con una preponderancia de las relaciones familiares.
La
esfera pública, privada y familiar quedan entremezcladas
propiciando una sensación de caos político que algunos autores
han catalogado como instrumentalización política del desorden.4
El estado
está controlado, a través de distintas esferas de poder, por el
clan esangui de la ciudad de Mongomo de la etnia mayoritaria
fang. Además de familiar, otras características atribuidas en
los últimos años al estado ecuatoguineano son la
preponderancia, debido a que
domina cualquier faceta de la vida pública; el autoritarismo,
con un nulo respeto a las leyes establecidas y la violencia,
marcada por el protagonismo de la clase militar y los constantes
abusos a los derechos humanos5.
El papel
de la oposición política también ha sido cuestionado, debido a
que el régimen ha prohibido o cooptado gran parte de la
oposición. La que se mantiene firme dispone de un margen de
acción muy limitado y su participación en la arena política ha
despertado las críticas de sectores exiliados que denuncian que
presentarse en las elecciones es legitimar el poder del PDGE. En
estos últimos cuatro años el único partido con representación
parlamentaria (dos diputados), ha sido el CPDS que aún sabiendo
los límites de su capacidad de modificación del estatus quo, ha
preferido participar en el exiguo espacio político que le deja
el régimen para denunciar constantemente las incongruencias del
funcionamiento del gobierno.
Otras
formaciones políticas que aspiraban a seguir el modelo del CPDS
eran UP que después de su último congreso consiguió arrinconar
las facciones pro-régimen que amenazaban con la cooptación y
APGE, que nace de una escisión del Partido del Progreso (PP).
Existen
multitud de formaciones políticas, muchas de ellas ilegalizadas
y que centran su exigua actividad desde el exterior, normalmente
en España, donde se encuentra por un lado el Partido del
Progreso (PP), que en 2003 organizó un Gobierno en el Exilio, y
la coalición Demócratas por el Cambio (DECAM), liderada por el
profesor y escritor bubi Justo Bolekia Boleká. La iniciativa del
PP ha sido constantemente deslegitimada por muchos de sus
compatriotas, por su alto grado de elitismo y por estar liderado
por su controvertido líder, Severo Moto, acusado por el régimen
de orquestar distintos intentos de golpe de estado y actualmente
condenado a prisión por la justicia española por tráfico de
armas, hecho por el cual el escritor Donato Nndongo Bidyogo ha
señalado que se está convirtiendo en un mártir de la causa
guineana.6
Pero los
cimientos del poder del actual Gobierno se establecen de una
forma más directa con sus relaciones externas y los recursos
naturales, la extraversión de su sistema político y económico.
Actualmente, Guinea Ecuatorial, con apenas medio millón de
habitantes, es el tercer productor de petróleo africano después
de Angola y Nigeria. El descubrimiento del crudo es bastante
reciente ya que las primeras prospecciones exitosas se
realizaron a principios de la década de 1990, aunque las
primeras extracciones no empezaron hasta 1995.
La
progresión de la producción ha sido meteórica y actualmente se
sitúa cerca del medio millón de barriles diarios. La totalidad
de la producción es exportada porque el país no dispone de
industria propia y el 98% de la riqueza nacional se basa en la
venta de este producto.
Los
efectos del boom del petróleo son evidentes y el PIB per cápita
se sitúa a niveles europeos. La gran mayoría de los
hidrocarburos (petróleo y gas) son explotados por empresas
americanas, aunque progresivamente han ido apareciendo, al igual
que en toda África Central, la CNOOC (China) Petronás (Malasia)
o Gazprom (Rusia).
De este
modo, las relaciones diplomáticas del estado guineano con las
principales potencias mundiales son exquisitas y representan la
base del mantenimiento del régimen actual. Si las reformas
políticas que se introdujeron en 1991 fueron una respuesta a las
amenazas de los donantes que exigían una progresiva
democratización de los estados una vez terminada la contienda
bipolar, hoy en día quien marca los cambios en la política
guineana es el propio gobierno, que exige de los
estados-clientes ora que legitimen tímidas reformas como grandes
cambios, ora que no se pronuncien ante situaciones de dudosa
legalidad como las actuales elecciones o la situación de los
Derechos Humanos.
Podemos
ejemplificar esta situación con algunos casos. El primero sería
el papel del Gobierno americano que, a través de su embajada en
Malabo, actúa de amplificador de las bondades del régimen a
cambio de mantener una relación preferencial con las empresas de
capital estadounidense. Esta embajada se reabrió, a petición del
lobby petrolero norteamericano, justamente el año 2002, después
de que cerrara en 1995 como protesta por la grave situación de
los derechos humanos en el país. El esfuerzo valía la pena
porque distintos estudios revelaban que el porcentaje de
beneficio para las multinacionales americanas en las
explotaciones guineanas era de las más grandes de todo el mundo,
oscilando entre el 70 y el 85%.7
Curiosamente, los informes actuales todavía mantienen un tono
crítico, pero con un enfoque muy distinto. La situación de los
Derechos Humanos, según se desprende de los informes del
Departamento de Estado norteamericano, es un problema que no
mantiene relación con el sistema político y que puede ser
revertida a través de los distintos programas de cooperación que
se están realizando, muchos de ellos financiados por las propias
empresas.8
Lejos de
ser una casualidad, es importante resaltar que el gobierno
guineano, además de tener una representación diplomática en
Washington, recientemente ha abierto un consulado en la ciudad
de Houston (Texas), sede principal de Exxon Mobile9.
El segundo
ejemplo serían las exquisitas relaciones que el gobierno
guineano mantiene con la China. Su sed de importar petróleo ha
propiciado el establecimiento de una relación bilateral por la
cual el gobierno chino ofrece la construcción de grandes
infraestructuras para el país (carreteras, aeropuertos, puertos,
red eléctrica, etc.) a cambio de petróleo. Las ventajas para el
gobierno guineano son notorias, pues no dispone de ninguna
empresa ni pública ni mixta para gestionar tales construcciones,
muchas de las cuales, a su vez, se orientan para servir las
necesidades de la propia industria petrolera (la planta
hidroeléctrica de Malabo o el puerto de Luba) o fortalecer, como
es el caso de la construcción del edificio de la
radiotelevisión, el poder y el control del propio gobierno.
Además, el modelo de relación con China viene de la mano de un
nulo cuestionamiento político, una condonación sustancial de la
deuda bilateral, y la venta de armamento y asesoramiento militar.10
Las
relaciones del gobierno con Francia también son estrechas.
Aunque la participación francesa en el sector de los
hidrocarburos se reduce a la comercialización del petróleo (la
mayoría de las gasolineras son Total), los capitales franceses
son visibles en el sector de las telecomunicaciones y ostentan
el 40% de la Sociedad Anónima de telecomunicaciones de Guinea
Ecuatorial. También hay que recordar que el país está dentro de
la zona del franco CFA y mantiene estrechos lazos con la
francofonía.
El
gobierno guineano ha podido mantener sin excesivos problemas la
estructura patrimonial gracias a la extroversión de su economía
y a los grandes beneficios que le ha aportado el petróleo. No
necesita fuentes alternativas para mantener su privilegiada
posición y esto se demuestra con la nula capacidad (y voluntad)
impositiva. Sin duda esto hace que gran parte de la población,
tanto rural como urbana actúe, laboralmente en un sector no
regulado (economía no formal) en unas condiciones altamente
dificultosas.
Diplomacia e intereses económicos: España en Guinea
La
relación entre España y Guinea Ecuatorial, desde la
independencia de ésta última en 1968, ha ido de la mano de la
tensión política. El primer presidente, Macías Ngema, no fue el
escogido por el Gobierno franquista que, de este modo, perdió el
proceso de independencia pactada que tan buenos resultados
ofreció para franceses y británicos. Macías Ngema expulsó a los
pocos empresarios españoles que decidieron quedarse en el país,
decomisó sus propiedades y buscó apoyo en el bloque del este,
liderado por la Unión Soviética.11
Con la
llegada manu militari al poder de su sobrino Teodoro
Obiang Ngema en 1979, el gobierno guineano giró la mirada hacia
las potencias capitalistas y buscó recuperar las relaciones con
la antigua metrópoli en aras de establecer algún tipo de
cooperación financiera que sacara al país de la pésima situación
en la que se encontraba. Sin embargo la recuperación de las
relaciones se vio supeditada a la oportunidad de acercarse, con
Marruecos como interlocutor, a la francofonía y entrar en la
zona de franco CFA.
En el
campo económico es importante resaltar que las primeras
prospecciones petroleras fueron realizadas por la española
Hispanoil y la francesa Elf. Al no prosperar, éstas dejaron el
campo abierto a las intervenciones de las empresas americanas,
que surtieron efecto a mediados de la década de 1990. De este
modo, Guinea se convertía en un socio preferencial de los
Estados Unidos. España perdía todo peso económico, y más aún con
las buenas relaciones del Gobierno español con la administración
americana durante el período de Aznar (1996-2004) que alejaron
cualquier idea de disputar la hegemonía americana en el país.
En el
campo político, España ha sido tradicionalmente el país donde se
han establecido los exiliados políticos guineanos. Como ya hemos
comentado, existen numerosas fuerzas políticas y plataformas de
apoyo a un cambio de régimen. Estas iniciativas han intentado
utilizar el gobierno español como amplificador de sus voces. Sin
embargo, la presión que se ha hecho desde Madrid ha sido muy
tímida, principalmente por la falta de coherencia entre los dos
principales partidos españoles (PP, PSOE), que siempre han
mostrado la voluntad de favorecer a uno de los partidos de la
oposición (PP, CPDS), y en segundo lugar por la falta de
herramientas de que ha dispuesto y la poca relevancia que ha
tenido la cuestión política de Guinea en los grandes foros
políticos.
Sin
embargo existen elementos de cambio, aunque no positivos
precisamente. Si bien los campos de acción del capital económico
en Guinea siguen siendo limitados, actualmente existe un interés
creciente por parte de Repsol para explorar nuevos pozos
petroleros. Recientemente, su Director de Responsabilidad Social
Corporativa ha afirmado la participación de Repsol en una
exploración os resultados de la cual todavía están por confirmar12.
También Unión Fenosa ha sido seleccionada para participar,
juntamente con la compañía nacional Sonagás en la construcción
de un gran proyecto energético en el Golfo de Guinea que contará
con una planta de licuefacción y gaseoductos que unirán las
plataformas guineanas con los países limítrofes.13
Asimismo,
una delegación de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y
Navegación de Barcelona realizó este mismo mes de mayo una
estancia en el país con el objetivo de “analizar las
oportunidades económicas y los factores competitivos del área de
Malabo y Bata, establecer relaciones empresariales, realizar
transacciones comerciales con empresas locales y promover
nuestra región para atraer negocios e inversiones
internacionales”.
14
Todas
estas estrategias del capital privado quedan auspiciadas en la
política exterior española. El propio Plan África reconoce que
uno de los siete grandes objetivos es “el refuerzo y la
diversificación de los intercambios económicos, así como el
fomento de las inversiones, sin olvidar la creciente importancia
estratégica de la región subsahariana, y en particular el Golfo
de Guinea, para nuestra seguridad energética y las oportunidades
de negocio en el sector de hidrocarburos para las empresas
españolas”.15
Las
consecuencias políticas de esta nueva estrategia se han podido
visualizar claramente. Del distanciamiento y hostilidad de los
primeros años de la década actual, presenciamos una cada vez
mayor colaboración entre ambos gobiernos. Uno de los puntos
culminantes de esta relación fueron las distintas visitas de
representantes del gobierno y empresas españolas a Guinea a lo
largo del año 2006 y la posterior visita del presidente guineano
a Madrid en noviembre de 2006. Aunque a excepción del PSOE,
todos los partidos políticos protestaron por la visita e
impidieron la presencia del mandatario en el Congreso de los
Diputados, la oposición guineana pudo observar el giro
copernicano de la política española a favor de los intereses
empresariales.
Para
maquillar esta estrategia de acercamiento político a un régimen
tan insalubre, la maquinaria de cooperación al desarrollo no ha
parado de funcionar. El propio Plan África, que establece Guinea
como área prioritaria, asume la necesidad de fortalecer la
cooperación, con una fuerte asignación económica destinada a
proyectos asistencialistas en el campo de la educación, la
sanidad, y el fortalecimiento institucional. Algunos
especialistas han valorado que la estrategia de cooperación
española en Guinea es solo un intento de ocultar los intereses
económicos del sector privado, mientras que otros anuncian que
Obiang es el primer interesado en restablecer las inversiones de
españoles, con las cuales moderará aún más las posibles críticas
que puedan llegar desde España16.
Los efectos de la economía del petróleo: la maldición de los
recursos naturales.
Guinea
Ecuatorial entra dentro de una serie de países los cuales se ha
considerado que su riqueza natural, lejos de mejorar la
situación económica social y política del país, la he empeorado.
A nivel
social la paradoja la muestran los propios macroindicadores.
Guinea es el país en el que mayor distancia existe entre el
puesto que ocupa dentro del PIB por cápita (30) y el Índice de
desarrollo humano (127)17.
Aunque los indicadores no son totalmente representativos del
bienestar de una sociedad como la guineana, los resultados son
incuestionables. Esto se debe a la nula redistribución de la
rentas procedentes del petróleo y a la cada vez más marcada
diferenciación social entre aquellos círculos que tienen acceso
al los beneficios y los que se quedan al margen. Las
infraestructuras sanitaria y educativa siguen siendo ínfimas.
También
hay que destacar que, si bien el sector petrolero representa el
85% del PIB, la proporción de la población dedicada a ésta
industria no llega al 1%. Esto se debe a que la totalidad de la
explotación es offshore (dentro del mar) y gestionada por
empresas extranjeras que aún teniendo el compromiso de
incorporar personal local, no genera grandes bolsas de trabajo,
mientras que la participación de la empresa estatal Gepetrol es
muy limitada. Lo que sí percibe la población guineana son los
efectos de la dutch disease (enfermedad holandesa), que
pone énfasis en las consecuencias negativas en los países que
basan su economía en la actividad extractiva: inversión estatal
en grandes infraestructuras al servicio de la propia industria,
endeudamiento público (poco demostrable en el caso guineano) y
sobretodo la inflación, que se deja especialmente notar en la
capital.
18
A nivel
económico también destacan los casos de corrupción masiva de las
elites políticas. El más conocido, tal vez, fue el de las
cuentas secretas descubiertas, durante el año 2004, en el Banco
nortamericano Riggs, cuando el senado de los Estados Unidos
investigaba la desviación de fondos del ex-presidente chileno
Augusto Pinochet. El informe reconocía la existencia de pagos de
las principales petroleras que operaban en Guinea a cuentas
secretas a nombre de “La República de Guinea
Ecuatorial-Tesorería del Estado”, familiares del presidente,
embajadas, estudiantes y empresas fantasma.
La
situación de los Derechos Humanos también continúa siendo muy
problemática. Amnistía Internacional denuncia que aunque exista
una ley aprobada en 2006 que prohíbe la tortura, algunas
detenciones arbitrarias siguen terminando en torturas en las
dependencias policiales. Otro de los casos más denunciados por
este informe son los desalojos forzados que se están produciendo
en la capital y los incendios provocados en los barrios más
humildes de la ciudad donde hay que construir nuevas viviendas
sin ningún derecho para los antiguos inquilinos.19
El gran
desarrollo infraestructural que está viviendo el país resulta
cuestionable. En primer lugar se está favoreciendo el sector de
las comunicaciones (puertos, aeropuertos y carreteras),
servicios muy poco utilizados por la gran mayoría de la
población. Además de estar gestionadas por empresas chinas que
utilizan mano de obra expatriada, destaca la presencia cada vez
más importante de empresas árabes como Arab Constructors,
presente también en otros países del África Oriental y que
mantienen a la población local en una situación laboral indigna,
con jornadas de más de 10 horas, 6 o hasta 7 días a la semana y
sin ningún contrato.
El
discurso desarrollista del Gobierno y el papel de la
transparencia como estrategia de cambio.
A
diferencia de hace 4 o 5 años, actualmente el gobierno guineano
presume de sus rentas del petróleo y asegura su óptima gestión a
favor de la población. En noviembre del pasado año se celebró a
bombo y platillo la II Conferencia de Desarrollo Económico
Nacional que supuestamente reunía representantes tanto del
Gobierno como de las empresas y de la sociedad civil con el
objetivo de debatir acerca de las estrategias de desarrollo del
país. En su discurso inaugural, el Presidente afirmó sin ningún
tipo de tapujo que “el gobierno enfocará su atención en el
desarrollo de la infraestructura social que será la envidia del
continente y del mundo"20.
Uno de los
puntos tratados en esta conferencia fue el Plan para el
Desarrollo Económico y Social, una iniciativa promovida por el
Gobierno que propone de cara al 2020 diversificar la economía,
invertir en seguridad, educación, infraestructuras y sanidad. En
este mismo encuentro se habló de la antes mencionada enfermedad
holandesa, pero no como una situación a corregir sino como una
situación a evitar. Aunque los datos promocionados por el PNUD
apuntan a la regresión del IDH (del 120 en 2006 al 127 en 2008),
el gobierno sigue presumiendo de las bondades de su actual
gestión de los recursos petroleros y una mejora de los servicios
básicos poco visible en el día a día de la mayoría de la
población.
Lejos de
ser una ingenuidad, lo que está demostrando el actual gobierno
es una gran capacidad de articular discursos vacíos que
contentan las pocas voces que pueden inquietar la continuidad
del régimen patrimonial. El gobierno defiende, a través de sus
medios de comunicación, que el proceso que está viviendo el país
es parecido al que Botswana ha realizado con los beneficios de
la explotación de los diamantes.
La
estrategia de silenciar las denuncias sobre el fraude electoral
o la situación de los derechos humanos son respuestas cínicas
pero con una gran dosis de sutileza. Obiang sabe que es más
efectivo dejar las jergas al estilo Mugabe y optar por
respuestas y acciones mucho más refinadas. Si España denunciaba
la situación de los derechos humanos en 2005, una simple ley
contra la tortura, que no puede ser bien supervisada por nadie,
sirve para acallar momentáneamente gran parte de las críticas
institucionales. Lo mismo pasa con los observadores electorales,
que sin capacidad de corroborar el fraude acaban legitimando, a
través de ambiguas declaraciones, los resultados electorales.
El
principal escollo (si no el único) que debe afrontar el gobierno
es la transparencia de los recursos petroleros. El movimiento a
favor de la transparencia ha centrado su atención en los últimos
años en situaciones de explotación de hidrocarburos y en países
de perfil muy semejante al guineano. En 1999, la organización
Global Witness publicó una investigación donde se desvelaba la
complicidad entre las empresas petroleras y mineras y las partes
combatientes en el conflicto de Angola21.
A partir de entonces empezaron a publicarse una serie de
informes que denunciaban la relación corrupta entre
multinacionales y gobiernos en países ricos en minerales e
hidrocarburos pero con índices de pobreza muy altos o conflictos
que parecían interminables.
Organizaciones como Internacional Transparency o Global Witness
vienen denunciando la falta de transparencia entre las empresas
extractivas y el Gobierno guineano. El caso de la Banca Riggs no
es el único, pues múltiples informes han desvelado las fortunas
que poseen los hijos de Obiang, en especial Teodorín,
procedentes de las rentas del petróleo.22
En el año
2002 aparece la campaña Publish What You Pay (Publiquen lo que
pagan), formada por organizaciones de la sociedad civil de todo
el mundo con el objetivo de promover la transparencia en el
pago, el recibo y la administración de los ingresos provenientes
de las industrias del petróleo, gas y minería23.
Dentro de las acciones promovidas por esta coalición está
presionar a los gobiernos ricos en recursos naturales para que
publiquen auditorías fiables e identificar cómo estos beneficios
afectan a los presupuestos del estado. Por otra parte también
existe la voluntad de presionar a los gobiernos del norte para
que éstos entiendan que una gestión transparente es una de las
mejoras herramientas de apoyo a las sociedades afectadas, y
trabajar para establecer una reglamentación bursátil y bancaria
que impida que la participación y el crédito llegue a empresas
no trasparentes.
Los
impactos de los primeros estudios hicieron que el
posicionamiento a favor de la transparencia ganara adeptos e
importancia en los foros internacionales. La transparencia
pasaba de ser una herramienta contra la corrupción a una
condición básica para el desarrollo (erradicación de la pobreza)
y la gobernabilidad (democracia) aceptada por la Comunidad
Internacional. Este nuevo discurso implicaba un cambio de
estrategia. Los nuevos objetivos marcados reflejaban un mayor
interés por los marcos legales que rodeaban el negocio
petrolero, en detrimento de planteamientos de denuncia política.
En el
mismo año 2002, en la Cumbre de Desarrollo Sostenible, el
ex-presidente británico Tony Blair lanzó la Iniciativa para la
Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI, en inglés).
Esta iniciativa animaba a que, de forma voluntaria, empresas y
gobiernos publicaran sus pagos y cobros a la vez que establecía
que la sociedad civil de cada país debía participar en el
proceso para validar los resultados.
La EITI,
financiada por gobiernos del norte y por el Banco Mundial,
establece la categoría de países candidatos —aquellos que se
comprometen a iniciar la iniciativa— y países miembros —aquellos
que han cumplido con todos las fases de publicación y validación
de cuentas. Seis años después de su fundación existen 23 países
candidatos (16 de los cuales africanos) y ninguno es todavía
miembro
24.
Guinea
Ecuatorial aparece como candidato desde sus inicios, pero en
2006 un informe publicado por Revenue Watch denunciaba ya que
era uno de los siete países que todavía no había elaborado un
plan de trabajo25.
En vistas de las posibles críticas recibidas, el gobierno
decidió el pasado 2007 realizar los primeros encuentros con la
sociedad civil para establecer las prioridades. La retórica del
gobierno entorno a este proceso se revela muy activa, pero los
pasos a seguir nos deben hacer tomar precauciones al respecto.
Uno de los
puntos claves a seguir es el papel que jugará la sociedad civil
y la oposición política en el proceso. No sería de extrañar que
el gobierno autolegitimara el proceso. La oposición política,
dados los resultados electorales, tendrá una presencia
irrisoria, mientras que el papel de sociedad civil es un
interrogante. No parece que existan por el momento muchas
organizaciones guineanas con total libertad para obrar de
observador directo en ese proceso. Por este motivo, los
principales coordinadores de la EITI y la PWYP insisten en que
una de la prioridades en Guinea Ecuatorial son los proyectos de
creación y fortalecimiento de la sociedad civil (advocacy,
en inglés)26.
Resulta paradójico, sin embargo, que las voces más optimistas
sobre la instauración de la transparencia como motor de
desarrollo desvinculen el hecho de fortalecer sociedad civil con
el autoritarismo gubernamental y se gasten esfuerzos en indagar
sobre las potencialidades de “crear“ sociedad civil mientras los
principales activistas guineanos siguen en el exilio.
El régimen
de Obiang es demasiado fuerte y astuto como para no controlar el
establecimiento de una sociedad civil precoz, cuando el propio
concepto todavía es discutido por gran parte de los politólogos
africanistas. Es por eso que las potencialidades de cambio a
través del establecimiento de la transparencia de los beneficios
de los hidrocarburos deben ser tomadas con mucha precaución.
Conclusión
El
presente artículo ha pretendido defender que la situación actual
en Guinea Ecuatorial presenta algunos elementos de complejidad
que deben ser abordados. Las relaciones de extraversión, basadas
en unas buenas relaciones diplomáticas gracias a la explotación
del petróleo, mantienen al régimen actual en una cómoda posición
que le permite seguir disfrutando de un sistema neopatrimonial.
Las nuevas
dinámicas de presión han sido modificadas, siendo la
transparencia de los beneficios del petróleo el eje de acción de
la Comunidad Internacional. Sin embargo, el régimen de Obiang
Ngema, lejos de rechazar las iniciativas y recomendaciones a
favor de la transparencia, ha adoptado un discurso favorable que
puede resultar muy engañoso por su nula eficacia hasta el
momento y la injusta legitimidad que con su adopción se le
atribuye. Esto le permite mantener viejas estrategias de control
social (autoritarismo, violencia, fraude electoral) como ejes
centrales de su actuación, y demuestra una gran capacidad para
readaptarse a las nuevas y dóciles exigencias del sistema
internacional. Una gestión transparente de los recursos
petroleros no es sinónimo de bienestar social y menos de cambio
político, y esta parece ser la lección que mejor ha aprendido el
régimen guineano
1
Entrevista a Avelino Mocache, Secretario General de APGE,
publicada en el Periódico de Catalunya el día 4 de mayo de 2008
2
Los parlamentarios asistentes representaban al Grupo Socialista
(Fátima Aburto), del Partido Popular (Francesc Ricomá) y de
Convergencia i Unió (Jordi Xuclá),
3
http://www.asodegue.org/mayo14081.htm
4
Chabal, P y Daloz, J.P: África Camina. Ed Bellaterra,
2001
5
Campos Serrano, A: Nuevos recursos y viejas opresiones.
Dinámicas políticas en Guinea Ecuatorial,. Nova África, núm
14. 2004
6
Ndongo Bidyogo, D.: "Mártires".
Mundo Negro núm 529, mayo de 2008
7
International Monetary Fund Staff country report No. 99/113.
Equatorial Guinea: Recent Economic Developments. Octubre
1993
8
http://www.state.gov/r/pa/ei/bgn/7221.htm
9
http://www.state.gov/r/pa/ei/bgn/7221.htm
10
Marín Quemada, J.M.: Guinea Ecuatorial: de la política
económica a la política de hidrocarburos , Boletín Real
Instituto Elcano nº 94, 25 julio
11
Ruiz Miguel, C.: El difícil acercamiento de España a Guinea
Ecuatorial ARI nº 18-2004, febrero de 2004
12
Declaraciones de Eduardo García Montero, Director de
Responsabilidad Corporativa y Asuntos Institucionales de Repsol
YPF en el Taller de Difusión sobre EITI, organizado en Madrid
por la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional.
13
http://www.salacomunicacion.unionfenosa.es/
14
www.asodegue.org.
Puede consultarse la convocatoria en www.clubexportadores.org
15
Resumen Ejecutivo del Plan África www.maec.es/SiteCollectionDocuments/Home/planafrica.pdf
16
Velloso, A.: El timo de la cooperación. Revista Pueblos,
septiembre de 2007.
17
PNUD, 2007 www.undp.org
18
Campos Serrano y Micó, Plácido: Trabajo y Libertades
Sindicales en Guinea Ecuatorial. Fundación Paz y Solidaridad
“Serafín Aliaga” – CCOO Confederación Internacional de
Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) Madrid, 2006
19
Guinea Ecuatorial en el Informe de Amnistía Internacional 2008.
www.asodegue.org
20
El disurso inaugural y la información acerca la Conferencia
pueden ser consultadas en la página Web del gobierno
www.espanol.guinea-equatorial.com
21
Global Witness: A Crude Awakening.
Londres, 1999.
www.globalwitness.org
22 Global Witness:
Tiempo para la Transparencia,
Londres 2004
23
www.publishwhatyoupay.org
24
www. eitransparency.org
25
Revenue Watch Institute, Eye on EITI, EE.UU, 2006
26
Esta visión fue ampliamente expuesta en el Taller sobre
Transparencia celebrado en Madrid el 25 de mayo de 2008,
defendida por Carlos Monge, miembro de la Junta de la EITI
Tusantu Tongulalu, miembro de la organización EG Justicie.
Editado y distribuido por ASODEGUE
Índice Noticias
|