HOJAS INFORMATIVAS
12 de julio de 2005
Un semestre perdido
Si tomamos una cierta distancia del acontecer
diario de la política guineana (dotada de un ritmo
aparentemente frenético) no caben muchas dudas sobre el
calificativo que hay que aplicar al periodo enero-julio de
2005. Ha sido un semestre perdido.
Hemos repetido muchas veces la que
consideramos premisa básica para la constitución de una
alternativa real al régimen guineano: el establecimiento de
un pacto, más o menos formal, entre la oposición democrática
guineana y la “comunidad internacional”.
¿Cuánto se ha avanzado en este sentido? La
verdad es que nada, o muy poco.
Al hablar de la oposición democrática
guineana hay que citar la celebración del III Congreso de
CPDS y el avance por este mismo camino de otras fuerzas políticas.
Por primera vez desde la independencia guineana existen
organizaciones implantadas en el conjunto del país,
claramente identificadas con los principios democráticos y
dispuestas a invertir el sentido que ha tenido hasta ahora la
política en aquel país (de servir a una minoría, a servir a
la mayoría del país).
CPDS y otras fuerzas políticas del interior
(la gran mayoría de ellas)
han optado por una vía democrática y pacífica para
la que es indispensable el ensanchamiento del espacio político.
Este proceso debería ser el primer objetivo de la oposición
y de la “comunidad internacional” interesada en Guinea
Ecuatorial. No faltamos a la verdad si decimos que la
“comunidad internacional”, con España a la cabeza, no ha
comparecido ante este primer compromiso con la democracia
guineana.
La visita del ministro Moratinos (finales de
febrero) se anunció bajo dos lemas: la democracia aparecerá
en el centro de las relaciones entre España y Guinea; la España
moderna y democrática del siglo XXI quiere contribuir de
manera decisiva a la modernización, social y política, de la
sociedad guineana. La realidad (ha transcurrido tiempo
suficiente para que puedan medirse ya los resultados) es que,
lejos de esas expectativas, el Ministerio español de Asuntos
Exteriores, que se embarcó en una política de “pasos
cortos” (de pequeñas transformaciones en sentido democrático
asistidas por la presencia española), ha acabado enredado en
una maraña de amagos y regates, bajo la amenaza permanente de
crisis en las relaciones entre los dos países, y sin ningún
resultado positivo.
No solo no se ha producido avance alguno en le ámbito de las
libertades políticas, sino que tampoco se han corregido
algunas de las más claras violaciones de los derechos humanos
cometidas en los últimos tiempos (el encarcelamiento de Weja
Chicampo, entre otros).
El Ministerio español cometió el error de
tomar posiciones en el dilema Obiang-Moto (un dilema más
aparente que real, si se tiene en cuenta la perdida de
perfiles políticos del segundo, empeñado en una oposición más
personal que política) y ha cometido algún error en sus
relaciones con el dirigente del Partido del Progreso. Es difícil
entender la actitud oficial española en el periodo de su
“desaparición” en Croacia y tampoco parece claro porqué,
transcurridos varios meses, no se ha publicado una información
veraz sobre este tema tal como se prometió en su momento.
Esta y otras indecisiones han contribuido (no
son la causa principal, pero han contribuido) a la extensión
entre los círculos más visibles del exilio (en ningún caso
los más representativos) de actitudes que favorecen muy poco
la necesaria comprensión y el apoyo en la sociedad española
a la causa de los opositores guineanos.
El exilio guineano ha vivido en los últimos
meses situaciones de inquietud justificada y de una cierta
desesperación política. Como hemos dicho en otras
oportunidades los exilados guineanos tienen derecho a vivir no
solamente seguros, sino también tranquilos, y no hay duda de
que “alguien” con buena información y algunos medios ha
amenazado a una parte de ellos. Hemos echado en falta acciones
de la administración española destinadas a aclarar los
hechos y tranquilizar a los afectados. [Otra cosa es hablar
del asalto de supuestos sicarios de Obiang, o delincuentes
comunes, a Manuel
Moto Tomo respecto al cual hemos venido manteniendo, y así
seguimos, que la única actitud sensata es esperar el
resultado de las investigaciones policiales].
Tampoco
carece de explicación la falta de esperanzas de los exilados.
Aunque aquí, sin querer atribuirnos posiciones intermedias (y
por tanto “virtuosas”), nuestra opinión es que mientras
unos avanzan demasiado poco (y demasiado despacio) en los
procesos necesarios, otros pierden demasiado tiempo en
aventuras imposibles, escasamente democráticas y que no
conducen a ninguna parte. El resultado final no favorece un
clima de optimismo.
Congreso
Constituyente de las Juventudes de CPDS y Seminario sobre
Derechos Humanos
El próximo miércoles dará comienzo en Bata, capital de
la región continental, el Primer Congreso de las Juventudes
de CPDS que tiene carácter constituyente. A sus sesiones, que
tendrán lugar los días 13 y 14, está prevista la asistencia
de más de un centenar de delegados en representación de toda
la organización. Deberán aprobarse la Declaración Política
y los Estatutos de la organización y se elegirá la Dirección
Política.
Los días 15 y 16, también en Bata, se celebrará organizado
por CPDS un seminario sobre Derechos Humanos. Está prevista
la asistencia de 140 miembros de esta organización y 60
personas en representación de otros partidos y organizaciones
sociales y sus sesiones se consideran abiertas a cualquier
persona que quiera asistir. Las autoridades guineanas han
puesto todo tipo de dificultades para que asistan personas
ajenas a CPDS o a la representación de los demás partidos.
La organización tiene prevista la asistencia de
representantes diplomáticos acreditados en Guinea y de
representantes de la Iglesia Católica y otras confesiones
religiosas. El primer día del Seminario estará dedicado al
conocimiento de los Derechos Humanos en las organizaciones del
CPDS y en general en la sociedad guineana. En la segunda sesión
se discutirá sobre la situación de los Derechos Humanos en
Guinea Ecuatorial.
Bernardino
León, Secretario de Estado de Asuntos Exteriores visitará
Guinea en los próximos días
La agencia Europa Press informa en un despacho desde Dakar
que el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores ha iniciado
una "gira por seis países de África occidental
(Senegal, Ghana, Costa de Marfil, Nigeria, Malí y Guinea
Ecuatorial, nación que se incorporó a la gira a última
hora)".
Editado y distribuido por ASODEGUE
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