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HOJAS INFORMATIVAS

 

  10 de julio de 2006

Otras opiniones sobre le IV Congreso del PDGE

   No son muchos los medios de comunicación que se han hecho eco de la celebración del IV Congreso del PDGE. La agencia France Press difundió el día 8 el siguiente despacho con el título "Los años pasan pero nada cambia": "Los mismos eslóganes, el mismo culto a la personalidad, los mismos discursos y el mismo resultado: la reelección del presidente fundador Teodoro Obiang Nguema. Los años pasan pero los congresos del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) no cambian. 

   Iniciado el miércoles con un largo discurso del jefe del Estado ecuatoguineano, el cuarto congreso del partido en el poder ha terminado la noche del viernes ante tres mil militantes muy entusiastas con otra larga arenga del propio general Obiang, solo y único heroe de esos tres mil militantes reunidos en Bata, la capital económica del país.   

   Investido candidato del PDGE para las elecciones presidenciales de 2009,  Teodoro Obiang Nguema está por todas partes. De pié y con traje negro en un gran cartel colocado a la entrada del palacio de congresos de la ciudad, en retrato en los carteles que agitan los militantes, impreso sobre los vestidos de las mujeres encargadas de entretener el fervor de la sala.   

   En la noche del viernes el presidente ecuatoguineano, de 64 años, que reina en el país con  mano de hierro tras un  golpe de Estado producido en 1979, estaba en la tribuna para clausurar los debates rodeado de banderas, celebrando, como es habitual, la fe del partido y de su jefe en la « consolidación de la democracia” y la “continuidad de la paz y del progreso”.  

   Igual que en congresos anteriores, ha tomado como blanco de sus críticas a quienes « conspiran » para « desestabilizar al régimen » y, sobre todo, a quienes se permiten denunciar la situación de un país que es el tercer productor de bruto del África subsahariana, pero en el que la inmensa mayoría de su millón de habitantes continúa viviendo en el más extrema desasistencia. .  

   "Hay una prensa hostil, una prensa cuyo único objetivo es alborotar ensuciando la imagen de Guinea Ecuatorial y de su gobierno » denunció el viernes el presidente Obiang.  

   "Trabajan a suelto, les pagan y por eso dicen esas tonterías », continuó. “¿Quién ha dado autorización a la prensa extranjera para mezclarse en los asuntos de otro país? Guinea Ecuatorial no se mezcla en los asuntos de otras naciones, por eso mismo les pido que nos dejen en paz”. 

   Después de la prensa, el número uno ecuatoguineano la ha tomado con los proveedores de fondos internacionales. “Ningún país o institución quiere ayudar a Guinea Ecuatorial porque dicen que somos ricos. Nadie nos había ayudado tampoco antes », afirmó.   

   "Ahora la divina providencia nos ha ofrecido la oportunidad (...) de poder disfrutar de nuestros recursos naturales”, continuó Teodoro Obiang Nguema. "Todos quieren desviar nuestra atención para expoliar nuestras riquezas (...) Nos hablan de corrupción, de desvío de dineros, pero vamos a demostrarles que somos capaces de cambiar el país » ha prometido entre nutridos aplausos de su auditorio.   

   Finalmente, el jefe del Estado de la antigua colonia española ha recordado a sus adversarios políticos del exilio, a esos « criminales sobre los que pesan condenas judiciales » dijo. Y para mostrar su apertura, ha expresado su agradecimiento a “la oposición que se expresa en términos positivos”.  

   Algo antes, uno de los dirigentes de la oposición llamada « democrática », Modú Acusé, había hecho un gran elogio de los méritos del presidente ante sus entregados partidarios. “Aquí nadie puede luchar contra Obiang, toda Guinea Ecuatorial está con él”, exclamó. Después añadió esta frase cargada de sentido: “El presidente es un hombre bueno (…) nos da de comer y el que come no habla…".

   - También el día 8 la misma agencia había difundido este otro despacho sobre las condiciones de vida en Bata, en especial sobre los problemas en el abastecimiento de agua: " Es un agujero  abierto entre unas letrinas y un brazo del río lleno de basuras. El olor pestilente produce arcadas pero para los habitantes del barrio Shanghai de Bata, este pozo sigue siendo, tras diez años de boom petrolero, la única fuente de agra potable.   

   « Es por el barro », explica una mujer que vive en la capital económica de Guinea Ecuatorial y que prefiere no dar su nombre. “Cuando llueve el barro salpica dentro del pozo y se acumula en el fondo, pero no pasa nada, no es malo”, añade, mientras saca del pozo su cubo viejo de hojalata del que chorrea agua de color oscuro. 

   Unos centenares de metros más allá,  está Comandachina, otro núcleo enmarañado de casas de madera con tejas onduladas, que ocupa todo el campo visual. Los habitantes de este barrio beben también agua de los pozos en dudoso estado.

   "Nosotros también utilizamos el agua que los chicos nos suben a casa », se queja Ramona, propietaria de uno de los numerosos y recientes chalets que bordean la avenida para ocultar las chabolas de los más pobres.  

   "Si no coges agua de la lluvia, estas condenado a beber, cocinar y lavarte con agua de los pozos», explica Francisco, un funcionario instalado en Mbangang, el suburbio mas grande de Bata. “Es así desde que existe esta ciudad. Estamos acostumbrados”. 

   Durante la colonia, solo unos pocos colonos españoles tenían el privilegio de tener agua abriendo los grifos de sus casas. Venía de unas cuvas que rellenaban en los ríos. « Después de la independencia (1968), el agua no ha vuelto a salir por esos grifos », protesta amargamente Antonio, ingeniero de profesión. 

   Después de varios años con un crecimiento económico de dos cifras y de centenares de millones de dólares de ingresos presupuestarios, el maná petrolero que cae desde comienzos de los años 1990 sobre Guinea Ecuatorial no ha permitido ofrecer a los 300.000 habitantes de Bata, la ciudad más grande del país, el lujo del agua corriente.   

   El país del presidente Teodoro Obiang Nguema ocupa en la actualidad el tercer lugar entre los productores de bruto del África subsahariana, por detrás de Nigeria y de Angola, pero la gran mayoría de su millón de habitantes continúa viviendo en una precariedad extrema. 

   Estos últimos años, han aparecido en Bata  edificios de más de diez pisos, chalets y  vehículos de gama alta, en su mayoría propiedad de la familia presidencial y de la élite en el poder. La falta de agua potable sigue acarreando molestias permanentes a su población.   

   “En los barrios, se han cavado la mayoría de los pozos al lado de las letrinas por razones de economía de espacio” nos cuenta Pedro, médico en el hospital de la ciudad. “A una cierta profundidad, pueden mezclarse los excrementos con el agua estancada de los pozos lo que favorece también la multiplicación de mosquitos”, continúa, “por eso el paludismo y las fiebres tifoideas son auténticos azotes en la ciudad”. 

   Oficialmente las autoridades aseguran que la construcción de una red de llevada de agua, financiada por la Unión Europea (UE), debería solucionar en unos pocos años el problema del agua en Bata. 

   Mientras tanto, sólo unos pocos de sus habitantes se sienten satisfechos de la ciudad, es el caso de ese empleado de banca vecino del complejo residencial de la familia presidencial en la carretera del aeropuerto, que puede disfrutar del lujo del agua corriente.  

   "He instalado mis propias bombas », se felicita Manuel, « pero me ha costado más de dos millones de francos CFA (3.000 euros)".

   - La agencia Xinhua, decía también el día 8 desde Yaundé: "El presidente ecutoguineano Teodoro Obiang Nguema ha sido investido candidato de su Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) para la elección presidencial prevista para 2009, según una información procedente el sábado desde Malabo, capital de Guinea Ecuatorial. En el poder desde 1979, el candidato "único y natural" del PDGE ha sido reelegido también en la noche del jueves por sus militantes, reunidos en congreso desde el miércoles en Bata, la capital económica ecuatoguineana para un nuevo mandato de cinco años a la cabeza del antiguo partido único.   

   De 64 años, el general Obiang Nguema dirige Guinea Ecuatorial desde 1979.

   A pesar del maná petrolero que llega al país desde los años 1990, en la actualidad el tercer productor de bruto del África subsahariana, la gran mayoría de su millón de habitantes continúa viviendo en la pobreza".

 

Agresiones múltiples

   El diario valenciano Las Provincias publicó ayer domingo la noticia siguiente: "Un vecino de Castellón protagonizó ayer de madrugada una historia digna de las mejores películas de acción. A. O. A., de 57 años y con domicilio en la avenida Enrique Gimeno, amenazó de muerte a su mujer y a su hija antes de atropellar a un agente de la Policía Local y destrozar tres coches patrulla.

   A las 04.23 horas, la Policía Local recibió el aviso de una menor que aseguraba que su padre la había encerrado en casa junto a su madre bajo amenazas de muerte.

   Inmediatamente se presentó en el domicilio una patrulla que, después de hablar con la madre y la hija localizó al presunto agresor en el interior de un Opel Frontera de su propiedad, aparcado a pocos metros de la vivienda. El sospechoso, al ver acercarse a los agentes, puso en marcha el coche y trató de arrollar a los dos policías, resultando herido en la pierna y en la cadera uno de ellos.

   Ante la agresividad mostrada por el supuesto agresor, los policías efectuaron seis disparos intimidatorios a las ruedas y a la parte frontal del vehículo. El hombre trató de embestirlos de nuevo, aunque en esta ocasión logran parapetarse detrás de unos árboles.

Marcha atrás
   Al quedar el coche empotrado en el tronco de un árbol, los policías intentaron acceder al interior del vehículo pero su ocupante puso el seguro y lo impidió. Inmediatamente dio marcha atrás y realizó el tercer intento de atropello, pero esta vez los agentes se refugiaron en una finca.

   Ante la imposibilidad de atrapar a los agentes, el conductor del Opel embistió el coche patrulla, que quedó destrozado. El agresor intentó darse a la fuga pero quedó atrapado entre dos nuevas dotaciones policiales que llegaron para reforzar a sus compañeros.

   Cuando lograron atrapar al vehículo, los agentes bajaron del coche e intentaron sacar al supuesto agresor rompiendo la ventanilla del acompañante, pero éste les sorprendió utilizando contra ellos un spray que sacó de la guantera. Finalmente, y tras forcejear con cinco de los seis agentes, estos lo redujeron y detuvieron.

   A.O.A., natural de Guinea Ecuatorial, fue acusado de un presunto delito de violencia doméstica, otro de resistencia y atentado contra agente de la autoridad y también por daños a la propiedad.

   Según fuentes policiales, el detenido estaba en trámites de separación, algo que no aceptaba, por lo que desde hace un mes había protagonizado numerosos episodios de violencia doméstica con agresiones físicas y psicológicas tanto a su mujer como a su hija". 

   La versión de los hechos publicada por el diario Levante es la siguiente: "Un hombre de mediana edad fue detenido en la madrugada de ayer después de protagonizar una violenta huida cuando agentes de la Policía Local acudieron a su domicilio por un supuesto delito de violencia doméstica. El hombre intentó atropellar a la primera patrulla y causó daños materiales a tres vehículos policiales antes de que seis agentes consiguieran reducirle.

   Los hechos empezaron a las 4.23 horas de ayer, cuando el 092 recibió la llamada de una joven, vecina de Castelló, que aseguraba que su padre la había encerrado junto a su madre y había amenazado a ambas de muerte. Según relató la joven, la madre quería separarse de él por agresiones físicas y psicológicas sufridas durante el último mes, y el hombre las encerró diciendo que si llamaban a alguien, «saldréis en todos los periódicos porque os mataré», según informan fuentes policiales.

   Tras recibir esta llamada, dos agentes de la Policía Local acudieron al lugar, una vivienda unifamiliar de la avenida Enrique Gimeno, donde encontraron a la madre y la hija sin que aparentemente el hombre se encontrara allí. Los agentes observaron la presencia de dos móviles rotos y la madre confirmó el relato que había hecho la hija. Además, indicó que su marido acababa de salir y que estaría probablemente en su automóvil, un todoterreno Opel Frontera.

   Los agentes abandonaron el domicilio y avistaron el todoterreno a unos 20 metros. Cuando empezaron a caminar hacia él, el hombre arrancó el coche y avanzó hacia los agentes «a grandes revoluciones», según las fuentes citadas. Los dos policías se refugiaron tras unos árboles, pero el individuo llegó a atropellar a uno de ellos, que sufrió heridas en el costado y en una pierna. En una segunda embestida, el hombre chocó su vehículo contra un árbol, y los agentes aprovecharon para refugiarse tras la entrada de la vivienda.
El hombre embistió entonces contra la entrada, sin conseguir atravesarla, y los agentes efectuaron hasta seis disparos disuasorios contra el frontal del vehículo y las ruedas delanteras.

   Entonces, el hombre dirigió su vehículo hacia el vehículo policial allí estacionado, y le embistió varias veces provocándole cuantiosos destrozos, y después se dio a la fuga, dejando atrás importantes daños materiales en el portal y los árboles contra los que había embestido.
Los agentes dieron el aviso para que se movilizaran nuevas unidades, y dos patrullas consiguieron cerrar el paso al hombre situándose delante y detrás de él. Al verse atrapado, el individuo embistió primero contra la radiopatrulla que tenía delante y luego contra la que tenía detrás, y al no ver posibilidad de salida intentó avanzar empujando a uno de los vehículos policiales.

Agrede con spray a otro agente

   Mientras tanto, un agente a pie logró romper el cristal del copiloto del Opel Frontera, pero en ese momento el hombre le roció con un spray. Sin embargo, el gas formó también una nube en el interior del vehículo, de manera que el individuo se vio forzado a salir. Emprendió entonces una pelea con un agente, al que le provocó varias magulladuras. Finalmente, este agente y otros cinco consiguieron reducirlo y proceder a su detención.

   El individuo responde a las iniciales de A.O.A., tiene 57 años, es nacido en Guinea Ecuatorial y vecino de Castelló. Tras provocar heridas a varios policías y daños materiales a tres radiopatrullas, se le imputan delitos de violencia doméstica, atentado a agente de la autoridad, daños en la propiedad a vehículos policiales y daños en propiedad privada".


 

 

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