NOTICIAS ASODEGUE

 
   

 

 

 

 

 

HOJAS INFORMATIVAS

 

 

8 de julio de 2006

Los aplausos de los delegados designan a Obiang presidente del PDGE y candidato a las elecciones presidenciales. Obiang afirma en su primera intervención que no piensa cambiar

   No hubo sesión en la mañana de ayer en el IV Congreso del PDGE. Obiang no apareció hasta la una de la tarde y fue entonces cuando se retomó el orden del día, empezando por su designación como presidente del partido para los próximos cinco años. La cosa fue como sigue: Filisberto Ntutumu, secretario general del PDGE, leyó una "moción de apoyo" a la candidatura de Obiang. No se especificó quien firmaba esa moción, si era la ejecutiva del partido, su consejo nacional, el congreso, el conjunto de la militancia o quizás el propio Obiang. Se leyó también un artículo del reglamento interno del PDGE en el que se reconocen los distintos procedimientos para aprobar una moción y se dijo que en este caso se optaba por el recogido en su apartado c: la aprobación "por aplausos". Efectivamente, los congresistas se pusieron en pié, aplaudieron unos y otros agitaron unas banderas del PDGE que se les habían repartido con anterioridad. Se consideró aprobada la moción.

   Siguió una ronda de felicitaciones en la que intervinieron "la primera dama", representantes diplomáticos africanos y el representante de Cuba y dos delegaciones que no estaban en Bata el día de la inauguración del congreso:  una del Movimiento Africano para la Democracia y el Progreso, de Benin, y otra del Partido Democrático de Gabón, el del presidente Bongo. Pidió también la palabra Carmelo Modú (de UDS) y prometió todo el apoyo y toda la colaboración al dictador por parte de su partido.

   Toda esta liturgia se repitió para la designación de Obiang como candidato a la presidencia de la República. De nuevo Filisberto Ntutumu leyó una "moción de apoyo"... hasta el final.

   En ese momento Obiang hizo una intervención breve en la que prometió "no defraudar", aseguró que "no iba a cambiar", dijo "que tenía capacidad para continuar con el desarrollo del país" y en lo que debía considerar una manifestación de patriotismo, afirmó que "quería que se respetase a Guinea Ecuatorial y se la dejase de considerar como un pequeño país".

   Se interrumpió la sesión para reanudarla a las seis y media de la tarde. Se leyeron entonces los "nuevos cargos" designados por el "nuevo presidente".[En los congresos del PDGE sólo se "elige" al presidente y este designa a todos los demás cargos]. Solo ha habido dos modificaciones y ello en dos cargos poco significativos: Alberto Sima y Maria Cristina Djombe Djongani dejan sus puestos de vicepresidentes y son sustituidos por Severino Obiang Bengono y Evangelina Oyó Ebule. Severino Obiang es natural de Niefang y Evangelina Oyó es diputada del PDGE y estudió derecho en España.

   No se han producido cambios en el Consejo Nacional.

   A continuación se leyeron y se aprobaron por la misma vía "de aplausos" las resoluciones del congreso. Fueron unas veinticinco.

   Subieron entonces al estrado "cinco ancianos en representación de los cinco grupos étnicos más importantes del país". En realidad no eran tan ancianos y habían sido designados entre los asistentes al congreso. Eran: José Manga (bisió), Maria Vizantino Olivera (annobonesa), Severino Batanga Ndoló (ndowe), Gervasio Abu Bocari (bubi) y José Nsi Ondó (fang). Intervinieron por ese orden y José Manga puso el listón alto: pidió que Obiang fuera designado "presidente perpetuo" del partido, los que le siguieron hicieron lo mismo.

   A las nueve y media de la noche empezó lo que se consideró la sesión de clausura. Se leyeron mociones de agradecimiento a las personas que habían trabajado en el congreso, una declaración y un comunicado final del PDGE y el discurso del "nuevo" presidente.

   Obiang dijo que estaba satisfecho con este IV congreso, que era el congreso en el que más habían participado los militantes, y que había funcionado la crítica y la autocrítica; habló de la paz y el orden y criticó las prácticas de mercenariado; hizo un llamamiento a los partidos ecuatoguineanos para que participasen en el gobierno sobre todo a aquellos que tuvieran capacidad de liderazgo; se refirió también a los políticos del exilio y les invitó a volver al país y a participar en la política; afirmó que el IV congreso era "el congreso de consolidación de la democracia". Pasó a hablar del sida, dijo que era una realidad y que todos deberían protegerse. Criticó a los responsables de la sanidad, la educación y la información: dijo que se les destinaba mucho dinero pero que no se notaban los resultados. Citó la "lista negra" de la UE para las compañías aéreas y afirmó no saber porqué interviene la UE en estos asuntos. Contó que algunos de sus ministros le habían aconsejado que, en represalia, se prohibiesen los vuelos de las compañías de países de la UE por el cielo ecuatoguineano pero que él no estaba de acuerdo por que creía que estos vuelos contribuían mucho al desarrollo del país. Habó también de su intención de crear una nuevo compañía aérea capaz de superar todos los controles y que asegurase la comunicación entre la isla y el continente. Insinuó que estaba cercano el final del monopolio en las telecomunicaciones de GETESA, sobre todo si se negaba a construir una antena que diera cobertura a todo el territorio. Afirmó que se respetaban los derechos humanos. Sobre los "plateados" dijo que estaban fomentados por gentes descontentas  y que serían muy duros con ellos cuando los encontraran. Se refirió a las barreras de control en las carreteras: justificó su existencia por su lucha contra la inmigración ilegal y la necesidad de controlar el comercio de productos peligrosos (droga fundamentalmente) y prometió una norma que castigue a los militares que, borrachos o sobrios, abusen de su autoridad en los controles. Se refirió a los sectores en cuyo desarrollo estaba interesado y citó entre ellos al turismo...

   [¿Hay alguna verdad en todo este discurso? Sinceramente muy pocas. Los presupuestos ecuatoguineanos destinan cantidades exiguas a la enseñanza, la sanidad, la vivienda y en general a todas las necesidades del pueblo ecuatoguineano. Obiang utiliza dos varas de medir, una para los gastos sociales que deberían beneficiar a toda la población (que le parecen muchos) y otra para los dineros que se despistan hacia los bolsillos de su familia. En sus discursos no hay mas que intentos de desviar la atención, intentos de hacer creer que son otros los responsable de lo que pasa, de la miseria generalizada del país. Nada va a cambiar con el PDGE y Obiang en el poder. ¿Van a poder volver los exilados políticos? La reciente expulsión de Weja Chicampo, tras pasar más de dos años en Black Beach, no parece que indicar que esas sean las verdaderas intenciones del dictador. Sus verdaderas intenciones están en su ignorancia de los grandes problemas del país (sanidad, educación, vivienda... y también libertades políticas y respeto de los derechos humanos), y se traslucen también en los "pequeños": ¿Alguien puede creerse que las barreras en Guinea están destinadas a combatir la droga y la inmigración ilegal? ¿Cuantos alijos se han detectado en esas barreras en los últimos años, en las últimas décadas? Y también ante los problemas "nuevos", ¿por qué no encuentran a los "plateados"? Las últimas destituciones hechas en la "Seguridad" han  afectado a quienes protegían a los plateados o a quienes querían detenerlos...

   En nuestra opinión, y ya ampliaremos este comentario, el IV congreso del PDGE ha sido un congreso de espaldas a las necesidades y los problemas de la gran mayoría de los ecuaotuineanos]

   Las sesiones acabaron a las doce de la noche y un rato después tuvo lugar una "recepción" para congresistas e invitados. Duró hasta la madrugada.

  

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

Índice Noticias