HOJAS INFORMATIVAS
6 de julio
de 2006
Desorden y
"normalidad" en la inauguración del IV Congreso del PDGE
Con el
desorden habitual en los actos organizados por el partido del
gobierno ecuatoguineano se iniciaron ayer en Bata las sesiones
de su IV Congreso ordinario. El salón de actos estuvo
permanente abarrotado, hubo asistentes sentados (en sillas) en
los pasillos y, como estaba anunciado, las sesiones podían
seguirse también a través de un panel en el exterior.
Las sesiones de
mañana y tarde transcurrieron en un ambiente de "normalidad"
(el desorden forma parte de la normalidad del PDGE) y se
abrieron con unas palabras de salutación del alcalde de Bata
tras las que debería haber intervenido el Presidente del
Consejo Distrital del PDGE de Bata. Llamado dos veces a través
de los micrófonos, no compareció.
Pasaron a
intervenir los invitados nacionales, es decir los partidos
políticos legalizados. Una parte de ellos hizo discursos de
elogios al PDGE y de halagos para el dictador (especialmente
notable en este sentido fue la intervención de Tomás Mecheba),
pero algunos aprovecharon también la oportunidad para
denunciar situaciones como la existencia de bandas criminales
en el país a las que no se detiene, la venta de empleos y la
impunidad de los delincuentes.
Por parte de CPDS
intervino Jesús Elá, miembro de la Ejecutiva Nacional de este
partido, que hizo referencia a la importancia de los congresos
en la vida de los partidos y como una oportunidad para asumir
sus responsabilidades ante la población. Se refirió, en este
sentido, a las responsabilidades del PDGE como partido del
gobierno. Habló de la miseria generalizada de la población y
de las enormes desigualdades existentes. Sobre los dineros del
petróleo, se refirió a su aplicación inadecuada: la parte
visible de ellos se utiliza en infraestructuras y no en
sectores productivos que incrementarían la riqueza del país y
sus ciudadanos (citó en concreto el sector agrícola). Habló
también de las pésimas condiciones de la sanidad y la
educación. Acabó refiriéndose a la importancia del trabajo
político de su partido, CPDS.
Siguieron las
intervenciones de los invitados extranjeros. Hablaron un
representante del Partido de los Trabajadores de Corea y otro del
Partido Democrático de Costa de Marfil (PDCI), el partido de
Bedié.
El discurso de
Obiang, en tanto que presidente del partido, fue un discurso
moderado. Dijo que afrontaba este IV Congreso con "optimismo y
esperanza". Se refirió, sin embargo, a las ineficiencias de la
administración ecuatoguineana y pidió se hicieran
autocríticas. Con su estilo habitual, hizo referencias al FMI
y al Banco Mundial y afirmó que con sus políticas "ponen una
soga al cuello de muchos estados". Continuó diciendo que había
tenido que negarse a algunas de sus instrucciones. Concluyó
esta parte de su discurso diciendo que Guinea Ecuatorial era
ahora un Estado con una economía viable, que era quien pagaba
y debía ser quien decidiese las políticas a llevar a cabo.
Finalizada esta
primera parte que podemos denominar de "apertura". Se pasó a
designar la mesa del Congreso. Quedó constituida con Obiang
como Presidente (Obiang lo preside todo en el PDGE), dos
vicepresidentes (Severino Obiang y Ángel Serafín Seriche
Dougan), dos secretarios y seis relatores (uno de estos
puestos corresponde a una mujer).
Aunque la
presidencia había recomendado intervenciones de quince
minutos, la sesión de tarde se inició con el informe del
secretario general Filisberto Ntutumu Nguema referido al
periodo transcurrido desde el anterior congreso (2001). Fue un
informe tedioso y disperso, inabarcable por su extensión (duró
más de 3 horas) y que, como siempre, en los congresos de este
partido fue aprobado por aclamación. Le siguió otro informe
similar (algo más corto: duró sólo una hora y media) del
primer ministro Miguel Abia Biteo que debía versar sobre el
cumplimiento por parte del gobierno ecuatoguineano del
programa electoral del PDGE. También aprobado por aclamación.
La sesión tuvo
algún tono vital con la intervención, a las 10 de la noche, de
la "primera dama". Constancia Mangué, que intervenía como
Coordinadora General de la Organización de Mujeres, se dirigió
a los militares para pedirles que cambiasen su actitud
respecto a las mujeres en las barreras de acceso a las
poblaciones (como es sobradamente conocido los militares de
las barreras imponen sanciones arbitrarias a las mujeres que
llevan productos a los mercados de Malabo y Bata, privándolas
de buena parte de sus beneficios), hizo referencia a la
frecuencia con que se producen abusos sexuales a mujeres
menores de edad y denunció, en general, las prácticas de
discriminación a la mujer (señaló en este sentido) que en la
mesa sólo había una mujer entre sus diez componentes).
Poco más dieron de
sí estas larguísimos sesiones (acabaron a las once y media de
la noche) en las que sólo en algún momento pueden escucharse
cosas interesantes, pero cuya utilidad es nula porque después
nada se cumple.
En la sesión de hoy
(parece que por la tarde) se procederá a la elección del
"nuevo" presidente del PDGE, condición que lleva aparejada la
de candidato a las próximas elecciones presidenciales. ¿A que
no aciertan el nombre del único candidato?
Se lo contaremos
mañana.
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distribuido por ASODEGUE
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