HOJAS INFORMATIVAS
5 de julio de 2005
Abia Biteo
también visita Marruecos
La agencia EFE
difundió ayer el siguiente despacho fechado en Rabat: "El
primer ministro marroquí, Dris Yetú, anunció hoy, tras su
entrevista con su homólogo de Guinea Ecuatorial, Miguel Abia
Biteo Boricó, que Marruecos construirá el puerto de Malabo y
viviendas sociales en ese país con un coste global de 90
millones de euros.
El primer ministro guineano que inició hoy
una visita oficial de tres días a Marruecos, está acompañado
por seis ministros, entre ellos los de Desarrollo Económico,
Finanzas, y Sanidad, y tres secretarios de Estado.
Yetú añadió que Guinea Ecuatorial es un
país en plena expansión económica y que las relaciones de
cooperación entre los dos países son 'muy prometedoras'.
En el marco de esta visita, el ministro
marroquí de Industria y Comercio, Salahedin Mezuar, se reunió
con el secretario de Estado guineano de Economía, Comercio y
Promoción de Empresas, José Angel Moriko Moises.
Al término de esta reunión, Mezuar declaró
que las dos partes trataron de las oportunidades de cooperación
en materia de creación de zonas industriales, la formación
profesional y la valorización de productos de pesca y frutas.
Por su parte, el ministro marroquí de
Agricultura y Pesca, Mohand Lansar, se reunió también con su
homólogo guineano de Pesca y Medio Ambiente, Fortunato Ofa
Mbo Nchema.
Los dos ministros han acordado la creación
de una comisión mixta, para buscar las posibilidades de
desarrollar la cooperación en pesca y agricultura, según las
fuentes oficiales marroquíes.
Marruecos y Guinea Ecuatorial mantienen
excelentes relaciones políticas, aunque su nivel de
intercambio económico es aún relativamente modesto.
Guinea Ecuatorial ha expresado en varias
ocasiones su interés por profundizar sus relaciones con
Marruecos, especialmente en materia de cooperación económica,
energética, cultural y de formación.
Marruecos ha colaborado ya con Guinea
Ecuatorial en la puesta en marcha de programas de formación
de sus cuerpos de seguridad.
La colaboración en esta materia entre estos
dos países es especialmente profunda, como demuestra el hecho
de que, desde hace varias décadas, la seguridad personal del
presidente guineano, Teodoro Obiang Nguema, corre a cargo de
guardaespaldas marroquíes".
Discrepancias
africanas
La agencia Reuters difundió ayer desde Syrte el
despacho siguiente: "¡No a la mendicidad! ¡No a la
ayuda extranjera!": el malestar se expresaba mediante
carteles el lunes en Syrte, donde tiene lugar la cumbre de la
Unión Africana.
Esta posición extrema, que es la del dirigente libio Khadafi,
no es mayoritaria, pero algunos africanos juzgan paternalista
y fuera de lugar esta repentina ola de atención hacia su
continente.
Para algunos, el llamamiento de Blair recuerda
desagradablemente el pretendido subdesarrollo africano
predicado por colonos y misioneros europeos hace 150 años.
"La imagen que se da de África es la de un niño. Se nos
infantiliza en esta campaña" explica el analista
nigeriano Tajudeen Abdul Raheem.
"No hay diferencia alguna entre Bob Geldof y los
misioneros", prosigue en alusión al organizador de los
conciertos Live 8 a beneficio de África.
Muchos africanos de las clases medias creen que el lenguaje
utilizado por los dirigentes británicos refuerza los
estereotipos según los cuales los africanos son unos
incapaces y que solo se les puede socorrer volcando ayudas
sobre sus gobernantes.
"Blair se cree el Salvador. Juega a buen samaritano ante
el sufrimiento de África", acusa el analista keniata
Michael Chege. "Hay restos de paternalismo en la
aproximación británica"
Muchos industriales africanos reclaman no una ayuda para el
desarrollo, sino la oportunidad de invertir y de vender sus
productos según unas reglas internacionales más justas y con
unos gobiernos menos corruptos.
A los banqueros, a los profesores, a los abogados y a los
ingenieros africanos les gusta recordar que en África no
faltan riquezas, pero que gran parte de ellas han sido
escamoteadas por unos autócratas frecuentemente con el apoyo
de los países occidentales.
Un estudio dirigido por los economistas Léonce Ndikumana y
James Boyce ha valorado en 187.000 millones de dólares el
importe de los capitales que han salido de África ente 1970 y
1996".
Guinea
Ecuatorial en el Informe Repsol 2004
El
Informe
Repsol 2004 alude (véase página 36) a sus negocios en
Guinea Ecuatorial. Dice así: "Guinea
Ecuatorial. A 31 de diciembre de 2004, Repsol YPF poseía
en Guinea Ecuatorial derechos mineros sobre 2 bloques de
exploración, con una superficie neta total de 3.158 km2. En
2004 se terminó un sondeo exploratorio con resultado
negativo. Hitos de 2004. En Octubre de 2003 se cerró
la adquisición por parte de Repsol YPF de un 25% del Bloque
K. La compañía Nexen, adquirió otro 25% y fue nominado
Operador. El consorcio quedó así constituido por: Nexen (25%
y Operador), Vanco (50%) y Repsol YPF (25%). En el tercer
trimestre del año Repsol YPF adquirió a la compañía VANCO
un 25% adicional en el bloque K, quedando la participación
actual en el 50%. La compañía Nexen adquirió el otro 25% de
VANCO, acumulando también el 50% del bloque. La adquisición
se realizó sin coste, manteniendo VANCO un derecho de
reentrada de un 25% en caso de descubrimiento. En 2004 Repsol
YPF obtuvo el 35% del Bloque exploratorio C. El bloque está
operado por ExxonMobil y tiene una superficie total de 2.629
km2".
Voces del
Sur en el Consejo de Seguridad
África y
la reforma de Naciones Unidas
Delphine
Lecoutre (*), Le Monde Diplomatique, nº 616, julio 2005
Del
1 al 5 de julio, Libia acogerá dos reuniones de la Unión
Africana, primero en Syrte y después en Trípoli, para
establecer una posición común sobre las reforma de Naciones
Unidas (ONU). Con el objetivo de un posible puesto en el
Consejo de Seguridad. Es una oportunidad importante para la
afirmación de África en la esfera mundial. Sin embargo, pese
a algunos procesos de convergencia, es probable que los
Estados africanos aborden este asunto de manera dispersa
durante la Asamblea General de la ONU el próximo septiembre.
"La Organización de la Unidad Africana (OUA) pide con
insistencia que África, en tanto que región geográfica, esté
equitativamente representada en los principales órganos de
Naciones Unidas, especialmente en su Consejo de Seguridad, en
el consejo económico y social y en las instituciones
especializadas (1)". Desde su creación en 1963, la
OUA reclamó la ampliación de la representación africana en
las instancias mundiales. Gran ausente de la conferencia de
San Francisco en 1945 y no contando en aquel momento más que
con cuatro Estados independientes (2), África deberá esperar
a 1965 para conseguir cinco puestos no permanentes en el
Consejo de seguridad, aunque compartidos con Asia (3).
Ahora bien, a medida que se producen las independencias, el
incremento de países africanos les lleva a reivindicar más
responsabilidades en el seno de Naciones Unidas (ONU). Desde
los años 60, África empezó a plantear el sueño, un poco
loco en aquella época, de convertirse un día en miembro
permanente del Consejo de Seguridad.
La reforma de Naciones Unidas, en debate tras el final de la
guerra fría, le ofrece una oportunidad excepcional . En 1997,
en la declaración de Harare (4), la OUA valoró oficialmente
la posibilidad de los países del continente estuvieran
representados en un Consejo de Seguridad democratizado, eficaz
y transparente. Reclamó al menos dos puestos permanentes y
cinco no permanentes. Con esta fórmula, los puestos debían
ocuparse en nombre de África, siguiendo un sistema de rotación
basado en criterios establecidos por la OUA. Por último, la
declaración preveía el derecho de veto para los Estados del
Continente que se beneficiasen de la condición de miembro
permanente, aunque esta prerrogativa debería ir suprimiéndose
progresivamente para todos los que la detentaban.
Durante la reunión de Abuja, en enero de 2005, los jefes de
Estado y de gobierno de la Unión Africana encargaron la gestión
de este asunto a un comité ministerial llamado "de los
quince (5)". Incluía en su mandato examinar el conjunto
de la reforma y, en particular el "Informe sobre las
amenazas y los desafíos del cambio" preparado en
diciembre de 2004 por el Grupo de personalidades de alto nivel
nombrado por el Secretario General de Naciones Unidas (6). Se
analizaron dos opciones: la atribución a África (que dispone
en la actualidad de tres puestos no permanentes) de dos
puestos permanentes y otro no permanente suplementario (el
continente dispondría así de un total de seis puestos: dos
permanentes y cuatro no permanentes renovables cada dos años)
o la creación de una nueva categoría de puestos cuyo mandato
renovable sería de cuatro años, sistema en cuyo marco se
asignarían a África dos puestos de cuatro años y uno no
permanente, único, con lo que se beneficiaría en total de
seis puestos ( dos de cuatro años y cuatro no permanentes de
dos años no renovables).
¿Habría que jugar la carta de la permanencia o de la rotación?
No inclinándose por ninguna de las dos opciones, el comité
de los quince acordó pedir al menos dos puestos permanentes y
cinco no permanentes (7). El documento, denominado
consenso de Elzuwini - el nombre de la ciudad de Swazilandia
donde fue adoptado - no exige "más puestos para África",
sino la atribución de puestos permanentes a dos países
africanos elegidos por el continente. Los Estados africanos
insisten, en este marco, en la obtención del derecho de veto,
demanda que quieren utilizar como elemento de negociación
[de regateo]. El consejo ejecutivo de la Unión Africana
celebrado los días 7 y 8 de marzo de 2005 ha creado un
mecanismo de seguimiento, llamado "comité de los Trece
(8)" al que se le ha encomendado hacer campaña a favor
del consenso de Elzuwini, de negociar incluso algunos aspectos
de la reforma.
Tardío
despertar
A pesar de las apariencias, subsisten profundas discordias
entre partidarios de los puestos permanentes y aquellos otros
que prefieren el sistema de rotación. En la primera categoría
se incluyen Estados que consideran, con razón o sin ella, que
tienen una opción real de ganar la apuesta (Nigeria y Suráfrica).
Tres países son oficialmente candidatos: Angola, Gambia y
Senegal. Suráfrica, Nigeria y Egipto hacen campaña de facto.
Se supone que Argelia, Kenia y Libia deberían también ser
candidatos.
África ha sido incapaz de ponerse de acuerdo sobre los
criterios de selección de los Estados. Grosso modo, además
de la diversidad lingüística sugerida por Senegal, parecen
haberse podido establecer tres criterios. El primero es la
experiencia en materia de mantenimiento de la paz y la
seguridad tanto africana como mundial (9). Esta es la
competencia principal del Consejo de Seguridad y una
preocupación africana. Un segundo criterio habría que
buscarlo en la estabilidad política, el respeto a la
democracia y a los derechos humanos. Un tercer criterio podría
basarse en lo aceptable y lo "tratable" que fuera
tal o cual país para los demás estados del continente. Por
otra parte, ¿cómo garantizar que los países seleccionados
servirán a la causa de África y no solo a la promoción de
sus status individual? Los criterios de peso económico y
demográfico favorecerían con toda seguridad a Nigeria o a
Suráfrica.
El presidente del "mecanismo de seguimiento" ha
encargado a la Comisión de la Unión Africana - heredera de
la OUA desde julio de 2002 - que prepare un proyecto para
determinar esos criterios con vistas al próximo Consejo
Ejecutivo de la Unión Africana de Libia, los días 1 y 2 de
julio, y de la reunión de los jefes de Estado y jefes de
gobierno, los día 4 y 5 del mismo mes en Trípoli. Si África
lo consiguiera, sería la primera vez que unos países
representaran a un continente y no a sí mismos.
Sin embargo, es muy probable que la selección final de
candidatos a los puestos de miembros permanentes y de miembros
no permanentes del Consejo de Seguridad acabe haciéndose
finalmente en la Asamblea General de la ONU. Porque la
ampliación del Consejo necesita una enmienda de la Carta de
Naciones Unidas, que requiere una mayoría de dos tercios de
los 191 miembros de la Asamblea general, es decir un total de
128 votos. En consecuencia, los 53 estados africanos no pueden
elegir ellos solos a sus candidatos.
La falta de estrategia de los africanos se pone de manifiesto
en la ausencia de una acción concertada, en especial con
respecto a otros grupos regionales y a las coaliciones de
Estados ad hoc que acaben formándose (10). Nigeria
busca una estrategia común con el "grupo de los
cuatro" (G4) - Brasil, Alemania, India y Japón. Por
contra, otros países (Senegal y Argelia) prefieren mantener
un solo consenso, el de Elzuwini. Otros, finalmente, han
llegado a proponer que se manden unos enviados especiales a
las capitales de los cinco miembros permanentes para recoger
sus valoraciones. Tras la cumbre de Libia, el consejo
ejecutivo de la Unión Africana deberá clarificar sus
posiciones y emitir recomendaciones para la Asamblea General
de las Naciones Unidas. Algunos consideran que la presencia de
un africano a la cabeza de la Organización - Kofi Annan es
ghanés - supone una oportunidad.
La fragilidad del consenso de Elzuwini y la existencia de
estrategias individuales,¿no hipotecan la posición de África
en las negociaciones internacionales? La única gestión común
llevada a cabo hasta ahora ha sido el encuentro de tres
personalidades del "mecanismo de seguimiento" con el
Secretario General de Naciones Unidas, el 25 de mayo de 2005,
para presentarle el consenso de Elzuwini.
¿Es necesario que el "mecanismo de seguimiento"
tome la iniciativa de hacer de lobbyng a través de sus
miembros de manera individual, en nombre de todo el grupo, o
designando a grupos más pequeños encargados de misiones
específicas (convencer a las demás regiones, recoger ideas,
informaciones y respuestas mediante el intercambio de informes
de misión)? ¿No debería África entrar en contacto con las
administraciones y los legisladores de los cinco miembros
permanentes, y con los Estados influyentes en las demás
regiones? El principal objetivo de la posición africana es en
todo caso, "solidificar" el consenso de Elzuwini.
África podría beneficiarse del apoyo chino debido al
reconocimiento temprano de los países del continente a la
China Popular y a la prometedora penetración de ésta en el
mercado africano (11). Este apoyo podría, sin embargo, escapársele
si se tiene en cuenta las fuertes reservas manifestadas por
China respecto a la reforma en general, a causa de la
candidatura de Japón para el Consejo de Seguridad. ¿Podría
África beneficiarse del apoyo europeo, por razones a la vez
históricas y pragmáticas (las potencialidades del mercado
africano)?
Nada parece indicarlo por el momento, a este respecto Francia
parece decidida a no mostrar preferencia alguna por los países
candidatos, en nombre de la "asunción del proceso por
los propios africanos", según la fórmula
consagrada. Aunque la mayoría de los comentaristas africanos
opinan que los Estados Unidos sólo se interesan por la
reforma del sistema de Naciones Unidas para abrir la puerta
del Consejo de Seguridad a Japón, la posición de Washington
será sin duda determinante. Parece admitido que los
Estados Unidos que, el 17 de junio, se pronunciaron por una
reforma limitada que no superase los veinte países - y no
veinticinco como pide el G4 - se opondrá al derecho de veto
para los nuevos miembros permanentes. Por ahora, los esfuerzos
de África hacia este decididor mundial siguen siendo poco
precisos, poco visibles y poco legibles...
_____________________________________
(*) Doctorada en ciencias políticas por la universidad París-1-Panthéon-Sorbonne,
agregada en el Institut d´études éthiopinnes de la
universidad de Addis-Abeba y en el Centre francais des études
éthiopiennes (Addis.Abeba).
(1) Léase Lucien Manokou, "L´Afrique et le Conseil de sécurité
de l´ONU (1946-1990)", Guerres mondiales et conflits
contemporaine, Paris, nº 196, diciembre 1999, p.10.
(2) Etiopía, Liberia, Egipto y Suráfrica.
(3) El Consejo de Seguridad se compone de cinco miembros
permanentes (Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia y
China) y, desde 1965, de diez no permanentes elegidos por un
periodo de dos años por la Asamblea General. La mitad de
ellos se renueva cada año teniendo en cuenta la representación
continental.
(4) OUA, AHG/decl.3 (XXXIII), Déclaration su la réforme
du Conseil de sécurité, 33 sesión ordinaria de la
conferencia de jefes de Estado y de gobierno, Harare,
Zimbabwe, 4 de junio de 1997.
(5) Basado en un "reparto geográfico equitativo",
el comité está formado por: Ghana, Níger, Nigeria y Senegal
(África del Oeste), Camerún, Congo y Gabón (África
Central), Angola, Botswana y Zimbabwe (África Austral) y
Argelia y Libia (África del Norte).
(6) Para la composición del panel véase www.un.org/french/reform/highlevelpanel.html
(7) UA (2005), Ext./EX.CL./2(VII), Position commune
africaine sur la réforme des Nations unies. 7ª sesión
extraordinaria del consejo ejecutivo, Addis -Abbeba (Etiopia),
7-8 marzo 2005, p. 10
(8) Benin, Senegal, Congo-Brazzaville, Chad, Yibuti, Etiopia,
Botswana, Suráfrica, Argelia, Libia - y presidente del
consejo ejecutivo (Nigeria), presidente de la comisión (Alpha
Oumar Konaré) y presidente del consenso de Elzuwini (Ghana).
(9) Léase Jean-Emmanuel Pondi (dirigido por), L ´ONU vue
d´Afrique, M;aisonneuve et Larose, París, 2005.
(10) Léase Bardo Fassbender, "Pressure for Security
Conuncil Reforms", en David M. Malone, the UN Security
Council. From Cold War to the 21st Century, Linne Rienner
Publishers, Londres, p. 342.
(11) Léase Jean-Christophe Servant, "La Chine á l´assaut
du marché africaine", Le Monde Diplomatique, mayo
2005.
Editado y distribuido por ASODEGUE
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