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HOJAS INFORMATIVAS
4 de julio de 2005
La UA se reúne
en Libia
La agencia PANA
informaba ayer, en un despacho desde Malabo, de la salida de
Obiang del país para asistir a la quinta cumbre de la UA que
se celebrará en Syrte, Libia, los días 4 y 5.
Los objetivos de esta cumbre quedaban así reflejados en un
despacho de EFE del día 1: "La Unión Africana se reunirá
los próximos días 4 y 5 de este mes en cumbre ordinaria en
la ciudad libia de Syrte, para tratar de apagar los conflictos
que siguen azotando al continente y reclamar un puesto para África
en el consejo de seguridad de las Naciones Unidas.
Estos son los elementos principales de una
larga lista de temas que serán debatidos bajo la presidencia
del líder libio, Muamar El Gadafi, artífice y principal
apasionado de la unidad africana; algo que todavía sigue
siendo mítico.
Hoy, viernes, el consejo
ejecutivo de la organización, formado por los ministros de
Exteriores, iniciará sus reuniones para preparar los
diferentes proyectos de resolución que serán sometidos a la
cumbre.
La situación en la región
sudanesa de Darfur, en Costa de Marfil y en Burundi, encabezan
la serie de conflictos que serán tratados en Syrte, sin que
por ahora se haya vislumbrado la menor posibilidad de que los
líderes africanos puedan imponer sus recomendaciones, dadas
las divisiones existentes entre ellos.
En Darfur, la Unión Africana
ha recabado ayudas a Occidente para sostener el despliegue de
su propia fuerza de protección, cuyos efectivos deben
alcanzar los 6.000 hombres en septiembre próximo.
El conflicto de Darfur,
iniciado en febrero de 2003, ha provocado ya cerca de 300.000
muertos y el desplazamiento de más de dos millones de
refugiados, sin que el alto el fuego declarado el año pasado
entre el ejército gubernamental y los movimientos rebeldes se
haya visto respetado.
En Costa de Marfil, el régimen
del presidente Laurent Gbagbo sigue enfrentado desde hace tres
años a una rebelión en las provincias del norte, mientras
que en Burundi se mantiene desde hace doce años una guerra
civil entre la minoría tutsi, que controla las Fuerzas
Armadas, y la rebelión constituida por la mayoría de la
etnia hutu.
Al margen de esos conflictos,
la representación africana en el Consejo de Seguridad de la
ONU constituye otra de las grandes preocupaciones de la
cumbre.
Los africanos aspiran a
disponer de dos puestos permanentes en el Consejo, con derecho
de veto, para lo cual nada menos que siete países, Egipto,
Nigeria, Sudáfrica, Angola, Gambia, Kenia y Senegal, han
presentado sus candidaturas.
A juicio de los expertos diplomáticos
acreditados en Trípoli esta aspiración tiene muy pocas
posibilidades de realizarse, o en todo caso no posee la misma
textura que otros proyectos tendentes a ampliar el número de
miembros permanentes del Consejo.
Las últimas indicaciones
recogidas en Nueva York apuntan a que por ahora el Consejo de
Seguridad no sufrirá cambios, o en todo caso no responderá a
las ambiciones de los líderes africanos, que también
reclaman cinco puestos no permanentes.
La cumbre recogerá también,
esta vez con plena satisfacción, la invitación hecha por el
grupo G-8 formado por las naciones más poderosas del planeta,
para que la UA este representada en la cumbre que éste último
celebrará en Escocia los días 7 y 8 de este mes, o sea
inmediatamente después de que concluyan las reuniones de
Syrte.
La invitación remitida por el
primer ministro británico Tony Blair es tal vez el colofón a
su iniciativa de ayuda extensiva al continente africano que se
está abriendo camino a pesar de las reticencias que mostró
en un principio el presidente de los Estados Unidos, George W.
Bush.
Gadafi, como no podía ser
menos, anunció ya a través de sus consejeros que presentará
varias iniciativas muy espectaculares, siguiendo el estilo
'rompehielos' que le caracteriza en todas sus intervenciones.
Una de ellas va a ser proponer
a sus homólogos que reflexionen sobre la creación de un
'pasaporte africano' que permita la libre circulación de
personas en todo el continente sin trabas burocráticas.
Diplomáticamente, en medios de
la organización panafricana se afirma que esa propuesta, como
otras del mismo talante, requiere mucho tiempo para que pase
de la fase de proyecto y de las declaraciones de intención
que no comprometen a los gobernantes.
Al menos, el líder libio logró
convencer a los ministros africanos del Interior, en la reunión
que mantuvieron en esta capital el mes pasado, de que se
consulten sobre la idea y sometan sus opiniones a la cumbre.
Conflictos, promesas y
ambiciones van a ser, así, una vez más el telón de fondo de
esta quinta cumbre ordinaria de una organización nacida en
julio de 2002 en sustitución de la venerable Organización
para la Unidad Africana".
Los medios de comunicación africanos matizan estas
prioridades y, por ejemplo, el diario argelino L´Expression
las reduce a tres, conseguir representación en el Consejo
de Seguridad de Naciones Unidas, alcanzar los Objetivos del
Milenio y resolver las cuestiones financieras de modo que la
UA pueda llevar a cabo sus objetivos: "En este contexto,
la UA prevé el desarrollo de un "marco estratégico
adecuado" que permita a los países africanos
"alcanzar sus objetivos de desarrollo". Para
conseguirlo, los ministros africanos de Asuntos Exteriores han
reafirmado su compromiso "en favor de la aceleración
de la reforma política, social y económica conforme a los
principios de la UA y al programa socio-económico del Nepad".
Sin embargo, el desarrollo africano se ve lastrado por el peso
de la deuda, en este sentido, los ministros africanos han
solicitado la anulación del 100 % de la deuda de los países
más pobres del continente para que puedan alcanzarse los
Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD).
Otro punto sensible abordado por la comisión preparatoria de
la cumbre, hace referencia a las contribuciones africanas para
el presupuesto de funcionamiento de la UA cuyas finanzas están
en crisis, lo que le impide llevar a buen puerto las numerosas
misiones, especialmente de paz, que tiene proyectadas en las
regiones minadas por los conflictos. El comité de
representantes permanentes (Corep) de la UA, que se ha reunido
durante tres días en Syrte, ha comunicado sus inquietudes en
un informe final que será sometido a los jefes de Estado. El
presidente de la Comisión Africana, Alpha
Oumar Konaré, indicó en la apertura de esta reunión que
"los Estados miembros deben honrar sus compromisos
financieros con la organización cuyas deudas alcanzan en este
momento un total de 35 millones de dólares". Según
el informe del Corep, "la presidencia del subcomité
de aportaciones ha hecho constar la crítica situación
financiera de la Comisión ( de la UA), dado que la mayoría
de los Estados no pagan a tiempo sus contribuciones
estatutarias al presupuesto de la Comisión". De
hecho, según el documento del Corep, solo siete Estados
están al corriente de pagos a ese presupuesto (Angola,
Argelia, Botswana, Comores, Etiopia, Senegal y Suráfrica). Un
portavoz de la l’UA precisó por su parte que "cinco
países aseguran el 65 % del presupuesto de la UA, (se trata
de Argelia, Egipto, Libia, Nigeria y Suráfrica), los demás
aportan el 35%"..
La financiación de la UA y la designación de
los representantes africanos en el Consejo de Seguridad, serán
dos de los dos puntos calientes de esta cumbre que se anuncia
difícil desde cualquier punto de vista".
Finalmente, la página Afrique Centrale (día
1 de julio) dice lo siguiente sobre los objetivos de esta
cumbre: " La representación de África en el Consejo de
Seguridad de la ONU y el aumento de la ayuda para el
desarrollo serán los temas fundamentales de la quinta cumbre
ordinaria de la Unión Africana (UA), los días 4 y 5 de julio
en Syrte (Libia).
La UA que sustituyó en julio de 2002 a la Organización de la
Unidad Africana (OUA) fundada en 1963, organiza desde entonces
cada año dos cumbres ordinarias de jefes de Estado y de
gobierno.
"La reforma de Naciones Unidas estará en el centro de
los temas a examinar en la cumbre. Hace falta que los jefes de
Estado africanos ratifiquen el consenso establecido por los
ministros en Ezulwini", resumió el portavoz del
presidente de la Comisión de la UA, Adam Thiam.
El pasado 22 de febrero los ministros de Asuntos Exteriores de
15 países africanos acordaron en Ezulwini, Swazilandia, pedir
dos puestos permanentes para África. A principios de marzo
esta propuesta fue adoptada por unanimidad de los 53 Estados
miembros de la UA que añadieron a esos dos puestos
permanentes con derecho a veto otros cinco puestos no
permanentes, en lugar de los tres actuales en un Consejo de 15
miembros.
Pese a esta posición común, los debates de Syrte serán
agitados porque se plantea ahora un problema reiteradamente
aplazado, la atribución de esos puestos.
Suráfrica, Egipto y Nigeria han planteado ya sus
candidaturas, seguidos más recientemente por Angola, Gambia,
Kenia y Senegal.
El ministro nigeriano de Asuntos Exteriores, Olo Adeniji, ha
hecho un llamamiento a los países africanos para que decidan
sus dos representantes en la cumbre de Syrte, y no permitan
que sean elegidos por la "comunidad internacional".
Esta elección no figura, por el momento, en el orden del día
de la cumbre, moderada por la Comisión de la UA. "La
cuestión de la reforma del Consejo de Seguridad no debe
dividir a África", ha comentado Adam Thiam. "Hay
que concentrar los esfuerzos en que se acepte la propuesta
africana, ya veremos después quien ocupa esos puestos",
confirma, bajo anonimato, en Addis Abeba, un diplomático de
un país miembro de la UA.
"Plantear una posición común, antes incluso que a los
candidatos, sería un avance real, pero no va a ser
fácil", considera un diplomático europeo. La posición
africana, avalada por 53 votos, podría inclinar la balanza
hacia una propuesta de reforma final del Consejo de Seguridad,
indicó.
"Hay Estados africanos que no están interesados en que
se consiga un acuerdo en Syrte y preferirían el arbitraje de
la Asamblea General de Naciones Unidas a un decisión del
grupo africano pensando en que esto podría favorecer sus
opciones para ocupar uno de los puestos", explica otro
diplomático occidental, refiriéndose sobre todo a los
países árabes.
En vísperas de la cumbre del G8, que tendrá lugar en Escocia
los días 7 y 8 de julio y a la que han sido invitados la UA y
siete países africanos, la cumbre de Syrte será también la
oportunidad para tomar posiciones sobre los objetivos del
Milenio o obre los planteamientos de la Comisión para África.
"La situación del desarrollo del continente y las
necesidades financieras de África serán discutidas por los
jefes de Estado para conseguir una posición común que será
la voz de África ante el G8", afirmó Thiam.
La cumbre tratará también de la reglamentación de las
importaciones hacia África y del acceso a los mercados extranjeros,
así como del nombramiento de los ministros de Asuntos
Exteriores, de Defensa, de Comercio Exterior, de
Telecomunicaciones y Transporte de la UA.
Trípoli debería presentar también proyectos para la
supresión de las barreras aduaneras entre los países
miembros o la unificación de los derechos de aduanas para con
sus socios extranjeros, y también la unificación de las
redes ferroviarias y de carreteras.
Se espera en Syrte la presencia del secretario general de la
ONU, Kofi Annan, y de dos tercios de los jefes de Estado de la
UA".
¿Habrá
un ejercito africano?
Algunos analistas europeos plantean, en parte de manera
interesada, la posibilidad de que entre las iniciativas
"sorpresa" del presidente libio Muammar al Khadafi
en la cumbre de Syrte alguna se refiera a la creación de un
ejercito africano
El comentarista de Radio Francia Internacional, Philippe
Leymarie, decía ayer entre otras cosas, "Es sabido que
las "grandes ideas" del coronel libio no siempre se
conocen con antelación. Sin embargo, tras sus desavenencias
árabes, se ha vuelto de nuevo hacia el sur, hacia África, y
causó sensación cuando, por ejemplo, el año pasado afirmó
no entender qué hacían todavía en el continente los
militares franceses, más de 40 años después de la ola de
las independencias: en torno a 6000 están todavía en Djibuti,
Dakar, Libreville, N´Djamena, Abidjan ... más los efectivos
de la operación Licorne, que actúan bajo los colores de la
ONU, también en este último país.
Precisamente en África tienen lugar numerosas operaciones de
Naciones Unidas, además de la de Costa de Marfil, están las
del Congo, Liberia, Sierra Leona, es decir unos 35.000 cascos
azules, dos tercios de los que actúan en el conjunto del
mundo, a los que, naturalmente, hay que transportar,
mantener, etc.
Y
hay una Unión Africana que empieza a tomar en sus manos los
destinos del continente, en el ámbito de la seguridad... con
una intervención, por primera vez masiva, en Darfour
con 3700 hombres - efectivos que se duplicaran en algunos
meses - y la pesada carga de estabilizar una de las crisis más
trágicas del continente, operación para la cual han
solicitado la cooperación técnica de la OTAN y de la Unión
Europea.
Tras su creación, en 2001, la nueva Unión Africana se dio un
plazo de cinco años para movilizar una Fuerza Africana que
alcanzase los 15.000 hombres, futuro brazo armado de la
organización panafricana, en relación con las grandes
comunidades regionales del continente, basado en preparar
equipos civiles y unidades militares - equivalentes a cinco
brigadas - entrenados en el mantenimiento de la paz, y
que permanecerían "alerta" en sus países de
origen, a la espera de una señal de acción enviada por el
Consejo de seguridad de la Unión. La creación sobre el
terreno de estas brigadas no se prevé antes de 2010 por
razones fundamentalmente técnicas, logísticas y financieras.
Aunque este proyecto encaja a la vez con el deseo de los
africanos de ocuparse de sus propios asuntos, con el de la ONU
de ceder el peso de las operaciones de mantenimiento de la paz
a fuerzas regionales y de los occidentales de desembarazarse
de crisis que consideran insolubles o demasiado costosas ,
tropieza con dificultades: no se improvisan "soldados
para la paz". No hay cascos azules sin un equipo
apropiado, sin una logística eficaz - y en un continente como
el africano esto no es fácil -, sin reglas de alistamiento y
apoyos políticos, y sin medios de información.
De ahí el interés de los promotores de este futuro "ejército
africano" de beneficiarse de los programas de formación
y equipamiento lanzados por los Estados Unidos bajo la
denominación de Acota; por la Gran Bretaña - el British
Support Team ; y sobre todos la Recamp francesa, hasta hace
poco bastante anticuada, pero muy adaptada ahora a los
distintos ámbitos regionales, desarrollada a escala de la Unión
Europea, por encima de divisiones logísticas o de zonas de
influencia - y con la que la Unión Africana ha decidido
participar activamente..."
Algo más lejos del marketing francés, Afrique Central dice
(día 2 de julio): "Desde Darfour a Somalia pasando por
su proyecto de una fuerza militar continental, la Unión
Africana (UA) despliega sus esfuerzos de paz, pero necesita
una considerable ayuda financiera internacional para poder
llevarla a cabo, lo que pone en juego su credibilidad.
Esta voluntad de intervención se puso ya de manifiesto
enviando el pasado verano una misión de observación y
protección a Darfour, esa región del oeste de Sudán de
actualidad desde febrero de 2003 en la que una guerra civil ha
provocado un numero de muertes estimado entre 180.000 y
300.000.
Sin embargo, para financiar el despliegue sobre el terreno de
estos 3.320 hombres, cuyo coste anual está valorado en 222
millones de dólares, la UA, cuyo presupuesto total se
estableció en 158 millones para 2005, ha debido recurrir a
proveedores de fondos internacionales.
La UA celebrará su cumbre ordinaria en Syrte, Libia, los días
4 y 5 de julio. Justo antes de las cumbre del G8, los días 7
y 8 de julio, a la que ha sido invitada la organización
panafricana. Dos oportunidades para recordar sus necesidades
de financiación para intentar mantener la paz en el
continente.
A finales del pasado mes de abril, la UA decidió aumentar sus
efectivos en Darfour hasta los 7.731 hombres para intentar
estabilizar esta región donde la violencia continúa a pesar
de la presencia de su contingente militar. Esta misión
reforzada costará 460 millones de dólares al año. La UA
necesita casi 150 millones de dólares para los que ha
solicitado la ayuda de numerosas entidades, entre ellas, por
primera vez, la OTAN.
"Se nos han anunciado muchas contribuciones en especie,
pero nos hace falta dinero en metálico para mantener las
tropas y pagarlas sobre el terreno", manifestó su
inquietud en la sede de la UA en Addis Abeba el responsable de
la misión de la UA en Sudan (Amis), Corantin Ki Doulaye.
"Está bien pero puede hacerse mejor", manifestó
precisando que "muchas de estas aportaciones existían
ya".
La UA tiene previsto también intervenir en el este de la República
Democrática del Congo (RDC), donde la presencia de rebeldes
ruandeses en la región cercana a la frontera con ese país
enturbia las relaciones entre Kigali y Kinshasa desde hace más
de diez años.
La UA ha confirmado la pasada semana su intención de acelerar
el envío de una misión encargada de desarmar a los rebeldes
ruandeses. Pero, además del calendario de despliegue, falta
la financiación. La fecha de envío de esta misión "
depende de que se concrete el dispositivo logístico y
financiero", reconoció, bajo anonimato, un ejecutivo de
la UA.
Algunos días antes, la UA solicitó asistencia a la comunidad
internacional para financiar un Fondo de Reconstrucción y
Desarrollo de la región de los Grandes Lagos. Desde hace más
de 10 años, un ciclo trágico de guerras civiles y muertes ha
producido allí dos millones de muertos. Por el momento, no se
ha recibido todavía ningún anuncio de aportación.
En Somalia, la UA se había comprometido a proteger el
traslado del gobierno de transición somalí desde Nairobi
hasta Mogadiscio, antes de ordenar la puesta en marcha de la
misión ha reunido a la Autoridad Intergubernamental de
Desarrollo (Igad), formada por siete países de la región, a
fin de reunir fondos.
"La UA está en una fase difícil", considera un
diplomático con destino en Addis Abeba, "quiere hacer
mucho y eso está bien, pero a fuerza de tener tantas cosas en
marcha, se arriesga a perder su credibilidad."
"La UA debe establecer claramente sus prioridades, no
podrá trasladar todas sus necesidades a la agenda del
G8", confirmó otro diplomático también bajo el
anonimato".
Respecto a la Recamp 5, Afrique Centrale (17 de junio)
se refiere a una reunión a celebrar en Addis Abeba el 20 de
junio en la que tomarían parte : "Las autoridades de la
Comisión de la UA, representantes de la Unión Europea, de
los Estados miembros de la UA, de organizaciones regionales
del continente, así como las embajadas acreditadas ante la UA
y la delegación francesa". "Recamp 5 tiene como
objetivo responder a la nueva organización de la política de
defensa y seguridad de la UA y de las organizaciones
regionales africanas".
"Las próximas citas de la RECAMP 5 son un
seminario político-militar previsto en el Congo en
2006, después la conferencia estratégica a celebrar en Gabón
en 2006, el ejercicio militar en Camerún en 2006 et la
conferencia relativa a la experiencia de Etiopia en
2007".
Editado y distribuido por ASODEGUE
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