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HOJAS INFORMATIVAS

 

3 de julio de 2008

"¿Cual es el peor dictador de África?"

   La revista norteamericana Slate publica en su último número un artículo con ese título del que es autor Peter Maas. El artículo comienza reiterando la pregunta del título y otorgando (provisionalmente) ese título a Robert Mugabe de acuerdo con la amplia cobertura que recibe de los medios de comunicación y las críticas de que es objeto por los gobiernos occidentales. Para el autor, sin embargo, otro posible candidato es Teodoro Obiang, formado en el régimen dictatorial de su tío, organizador del golpe de estado que lo derribó y lo condujo ante el pelotón de fusilamiento, autoproclamado "libertador de la nación" y acusado por los grupos de defensa de los derechos humanos de asesinato, tortura y corrupción.

   Recuerda el autor que Obiang amenazó de muerte en los años 90 al entonces embajador norteamericano en Malabo y pocos años después se descubrió el desvío a cuentas propias de una parte fundamental de los beneficios de la explotación del petróleo. La última de las hazañas del dictador ecuatoguineano sería la consecución del 99% de los escaños en las recientes elecciones legislativas.

 

Obiang

   Señala más adelante Maas que el único periodista norteamericano que escribe habitualmente sobre Obiang es Ken Silverstein, en la revista Harper, que ha publicado durante años informes e investigaciones sobre el desgobierno de Obiang. Cuenta que él mismo visitó y fue expulsado de Guinea en 2004 cuando preparaba un libro sobre el petróleo [publicamos en esta página un articulo suyo con el título En el país de Obiang, dictador protegido por los Estados Unidos]. Pudo apreciar durante la semana que estuvo en el país un ambiente de miedo que sólo había encontrado antes en Corea del Norte. A la semana de llegar, el ministro de información Alfonso Nsue Mokuy le convocó en el hotel Bahía para acusarlo de ser una mezcla de opositor y espía anti-Obiang. Lo trasladaron al aeropuerto y le quitaron las notas que había ido reuniendo, volvieron a acusarlo de ser espía y le amenazaron con trasladarlo al centro de la ciudad para interrogarlo al "estilo Obiang".

   Las razones del silencio sobre Guinea Ecuatorial hay que buscarlas sobre todo en el petróleo encontrado en sus aguas jurisdiccionales que explotan las principales compañías norteamericanas del sector cuyas inversiones en el país han superado los 10,000 millones de dólares. Obiang ha conseguido gracias a estas relaciones ser calificado de "buen amigo" de los Estados Unidos por la secretaria de Estado Condoleezza Rice.

   Maas cuenta como, ya en el aeropuerto, Nsue Mokuy le gritaba y le golpeaba en los brazos  porque consideraba que se movía con demasiada lentitud y le acusaba una y otra vez de ser un espía. Volvió a amenazarlo con llevarlo al centro de Malabo y tuvo que recurrir a esa relación especial existente entre los dos gobierno. Le dijo al ministro que el gobierno de los Estados Unidos se enfadaría mucho si lo detenían. Parece que esta  argumentación le convenció.

   El autor considera vergonzosas las razones de la Casa Blanca para permanecer en silencio respecto a Obiang y termina intentando encontrar alguna explicación más al silencio de los medios norteamericanos y aprovechando para recordar que el inmuble en el que reside la embajada USA en Malabo es propiedad de Manuel Nguema, ministro y torturador.

   http://www.slate.com/id/2193870/pagenum/all/#page_start

 

 Editado y distribuido por ASODEGUE

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