ACTA DE LA DECIMOCUARTA SESIÓN
PLENARIA
En Madrid, a
veinticuatro de mayo de mil novecientos sesenta y ocho, en
el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos
Exteriores, se celebra la XIV Sesión Plenaria de la II Fase
de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial bajo
la presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor
Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior,
con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y
de la Guinea Ecuatorial.
La Mesa queda constituida por
el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don
Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo
Superior de Asuntos Exteriores y de la conferencia, e Ilmo..
Señor Don Juan Duran-Loriga, Subdirector General de África y
Próximo Oriente.
El Presidente de la Mesa abre
la sesión, a las diecinueve ñoras y cinco minutos y dice:
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Se abre la sesión.
El Presidente de la Mesa ha
recibido una comunicación de don Bonifacio Ondó informándole
que tiene que sufrir una pequeña intervención quirúrgica de
carácter inaplazable que le impedirá su asistencia a los
trabajos de esta Conferencia unos pocos días. El Presidente
de esta Conferencia Constitucional, el Señor Ministro de
Asuntos Exteriores, ha enviado al señor Ondo un telegrama
con el siguiente texto: "De todo corazón le deseo un rápido
restablecimiento, esperando pueda incorporarse en breve a la
Conferencia Constitucional, donde su presencia es siempre
tan necesaria. Fernando María Castiella".
Para la sesión de hoy hay
inscritos siete oradores, que son los señores Nang, Esteban
Nsue, José Nsue, Copariate, Balboa, Narciso Meseguer y
Antonio N'Dongo.
En principio, la sesión de
hoy podría durar hasta las ocho, porque con ocasión de la
estancia en España de un Jefe de Estado extranjero caen
sobre nosotros ciertas obligaciones ineludibles que nos
obligarían a ausentarnos a las ocho. Por otra parte, como en
días pasados se ha abusado de cuestiones incidentales,
rogaría hoy que se respetara el turno que he indicado de
oradores y no se abordaran cuestiones incidentales. Si las
hubiera, que consistieran en breves intervenciones para
aclarar cualquier incidencia o alguna referencia personal
que se creyera oportuno contestar sucintamente. Tiene la
palabra don Antonio Nang.
EL SEÑOR NANG
ONDO (DON ANTONIO CANDIDO):
Señor Presidente,
señores:
Me dirijo a
aquéllos que desmienten fuera lo que predican en casa,
negros y blancos por igual, para que en esta Conferencia
Constitucional nos conduzcamos con arreglo a los fines de la
Independencia y sus características establecidas por
personas todas con sentido de responsabilidad.
Aunque diversas
las consideraciones, el acceso de un país a la Independencia
-Unidad política o Nación- es de mi interpretación como
aquel derecho por virtud del cual una comunidad natural de
personas hace suyo de sí y del territorio o territorios en
cuestión, con carácter de dominio: absoluto en cuanto otorga
un poder ilimitado y soberano sobre esta comunidad,
exclusivo porque faculta para impedir el goce de estas
propiedades por los demás, sintetizando un poder en las
facultades de disponer, de aprovechamiento y de exclusión,
sin perjuicio de las modernas corrientes sociales por la ONU
y sin más limitaciones que las que se establezcan mediante
legislaciones del Gobierno propio. Derecho en el que deben
participar individuos y familias, provincias y municipios,
grupos de voluntarios y de profesionales del país.
Y para que la indivisión
del dominio político de Guinea Ecuatorial satisfaga sus
fines en consonancia con el Decreto del Gobierno español no
debemos incurrir en la Constitución que estamos llamados a
elaborar en la copropiedad, de tal forma que a los dueños
les pertenezcan aprovechamientos diferentes de la cosa
común, como son:
-comunidad en la
nacionalidad guineana de derechos y deberes;
- unidad territorial con
sus aguas jurisdiccionales;
- un Gobierno común;
- un régimen económico,
político y financiero, basado en la distribución equitativa
de la renta nacional;
- un poder político
residente en el pueblo mediante referendum en las
elecciones, en aprobar o rechazar la Constitución y sus
modificaciones, en leyes o tratados internacionales que
supongan una alteración del patrimonio nacional;
- una bandera y símbolos
del Estado.
Una política de alto nivel
en el principio de salvaguardar la personalidad de la isla
de Fernando Póo dentro de la Independencia política de
Guinea Ecuatorial no permitirá desviación alguna de la
unidad del país, instaurando en forma precipitada la
organización administrativa del Gobierno, para que fuera y
dentro de Guinea Ecuatorial se diga que España contribuyó a
que no se produzca un acercamiento entre las diversas
regiones y pueblos en una sola Bandera y bajo un Estado
unificado.
Administrativamente, la
provincia como comunidad de municipios o como división
territorial de carácter unitario para el ejercicio de la
competencia del Estado, estas no le son directamente sino
relativas a la constitución de sus respectivas Diputaciones
y Gobierno Civiles, aún en sus regímenes especiales y en los
que los Cabildos tocan ocuparse simultáneamente los
intereses de la mancomunidad municipal y los de la
Administración central del Estado, no se trata de
instituciones o personas totalmente independientes del
mismo, y ello explica que el Estado pueda intervenir en
tales instituciones con objeto de coordinar su actividad y
darle así la mayor eficacia y, de otro lado, tanto las bases
del régimen local como las de la organización de la
Administración pública emanan del poder legislativo del
Gobierno.
Haciendo un
pasaje de lo anotado en el Decreto que nos ocupa, vemos que
la referencia a la isla de Fernando Póo se hace sin
apreciaciones de provincia ni de las demás islas de Guinea
Ecuatorial, por lo tanto, respeta el número de provincias
que, ulteriormente, decidan las leyes guineanas en la
distribución del territorio nacional como problema directo y
fundamental en toda organización del Estado. Pues, bien
mirado, la Guinea Ecuatorial no está en deuda con la lógica
de salvaguardar la personalidad de Fernando Póo en una común
herencia.
No trato de
formular juicios anticipados pues necesitamos de un poderoso
empeño para borrar definitivamente de la imagen de la
Delegación española y parte de los nuestros la horrenda
mancha de la tendencia federalista, y asociativa, como es:
- autonomía provinciales y
sus competencias como tal;
- ausencia de la
nacionalidad guineana, sin perjuicio de una ley que
desarrollara los modos de adquirir y perder esta
nacionalidad;
- participación de
extranjeros-residentes con diez años- en las Diputaciones
provinciales de Guinea Ecuatorial; etc. etc.
Ningún hombre que
crea en la verdad fundamental de que la Independencia lleva
aparejada de ciertos derechos inalienables podrá excusar,
explicar ni defender plenamente el anteproyecto
hispano-guineano (técnico) ¿?
Por nada se debe
estimar en la Constitución de Guinea Ecuatorial el que los
tribunales de justicia cuenten con atribuciones para
determinar el carácter constitucional de las Leyes
nacionales; los dictámenes o intervenciones del Tribunal
Supremo u otros en este sentido no deben ser de Derecho o
jurídicos sino que elementos de juicio para la resolución de
quien tenga la potestad activa. Dejemos bien sentado, en
nuestros corazones y en nuestras mentes, que los tribunales
de justicia tendrán como misión resolver los conflictos por
la aplicación de la Constitución y de las Leyes del Estado.
El cruel mal de
la no democracia debe conocer fronteras en Guinea
Ecuatorial, es decir, que nada debe hacerse para debilitar
la causa de la democracia monopolizando para los partidos
políticos la vía para presentarse a las elecciones.
Nada hay de
sagrado en la Constitución técnica hispano-guineana, lo que
se busca pidiendo a los representantes guineanos que acepten
desarrollar el problema que nos ocupa sobre una base
negativa como el referido anteproyecto es llamar la atención
sobre una injusticia consciente en varios de sus artículos,
y todos no estamos dispuestos para esto, ya que, con el
anteproyecto de los 23, tenemos un elemento de juicio de la
unidad de Guinea Ecuatorial que, al enmendarlo diciendo que
no garantiza a Fernando Póo de acuerdo a las sugeridas
competencias provinciales, no implica que se destine éstas a
una institución de Administración local, llame como se
llame, a cuyo frente se halle un Presidente, elegido
periódicamente por la mancomunidad municipal de las
provincias o provincia de Fernando Póo, nombrado por el
Ministro que corresponda, que fuese al mismo tiempo, en una
reducida competencia, coordinador de la Administración
territorial de tales confines, y es criterio se fije la
capital del Estado fuera de ésa o esas provincias para la
mayor expansión del poder de dicha autoridad.
Con el fin de
neutralizar el desequilibrio en que pueden apoyarse las
minorías étnicas se distribuye en el anteproyecto de los 23
circunscripciones y distintas zonas electorales para que
todos los aborígenes en comunidades diferenciadas aseguren
un cierto grado de estabilidad en la legislación guineana de
su Asamblea Nacional, y está preparado para que se pueda
reducir en diez zonas a Fernando Póo; una a Corisco-Elobeyes;
una a Annobón, y dieciséis a Río Muni (Bata, 2; Ebebiyin, 2;
Micomiseng, 2; los demás distritos actuales una a cada,
quedando las restantes zonas reservadas para la Capital del
Estado en Rio Muni), y que dicha Asamblea Nacional se repute
oficialmente reunida y sus acuerdos válidos, al menos,
cuando se hallen presentes y apoyados por un mínimo de las
tres cuartas partes del total de sus componentes.
11 + 17= 28 : 4 = 7 x 3 =
21;
21-11 = 10 de R.M.+ Corisco
21-12 = 9 de Río Muni
21-17 = 4 Fern.Póo +
Annobón
21-18 = 3 de Fernando Póo
Ninguna de las demás
enmiendas son de gran importancia salvo el órgano de
control, que podría estar compuesta por cuatro miembros, dos
de Río Muni y dos de Fernando Póo, resolviendo sus empates
el Tribunal Supremo, y toda disposición en contra de estas
resoluciones del Tribunal Supremo será nula.
Muchas gracias.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
Muchas gracias.
Tiene la palabra Don Esteban Nsue.
EL SEÑOR NSUE
(DON ESTEBAN):
Señor Presidente,
Ilustre Delegación española y hermanos guineanos:
Como
representante del "Movimiento de Unión Nacional de Guinea
Ecuatorial" (MUNGE), miembro del Secretariado Conjunto , y
firmante del Proyecto Constitucional del pueblo de Guinea
Ecuatorial elaborado y presentado ante esta Mesa por 23
miembros de la Delegación guineana; antes de nada agradezco
a la Presidencia por concederme la palabra solicitada hace
tres días en estas circunstancias tan indicadas; y después
paso a presentar nuestras objeciones y puntos de vista sobre
el proyecto de Constitución elaborado por los técnicos
españoles en esta Conferencia y al programa que en la sesión
VIII del día 14 de los corrientes tradujo el representante
de la Secretaría General del Movimiento Nacional español,
como posición de la Delegación española que vincula a su
Gobierno, relacionando todo a las normas constitucionales
para la independencia de Guinea Ecuatorial y la salvaguarda
de la isla de Fernando Póo.
Me permito
hacerles patente y antes de entrar de lleno al tema, que los
principios fundamentales de mi organización política MUNGE,
cuyo ejemplar fue entregado a la Mesa de la Conferencia y en
su primera Fase, están inspirados en su totalidad en la
"UNIDAD NACIONAL", base sobre la que, a lo largo del tiempo
que media desde su fundación a esta parte, hemos venido
trabajando y donde se centrará mi exposición.
Debo de resaltar
asimismo que, los demás partidos políticos existentes en
Guinea no han estado ni están al margen de estos
sentimientos de unidad, como así lo atestiguan:
1º. La formación
de la JUNTA POLÍTICA "MUNGE-IPGE" que bastante acierto ha
tenido en la realización de los programas y actividades
políticas pro-independencia de nuestra Guinea Ecuatorial, y
2º.- La creación
en Bata, en octubre de 1967, del Secretariado Conjunto, por
los partidos políticos nacionales "IPGE, MONALIGE Y MUNGE",
creándose además sedes de dicho Secretariado en Bata, Santa
Isabel y, últimamente, en Madrid, por motivos de esta
Conferencia Constitucional.
El Secretariado
Conjunto, cuya misión es la de aglutinar las diversas
ideologías políticas de nuestro país, con vistas a la
formación de la Unidad nacional como supremo objetivo
inmediato, posee, distribuidos por toda la geografía de
Guinea Ecuatorial una serie de órganos accesorios que
funcionan con la denominación de Subsecretariados y que en
conjunto constituyen hoy día la maquinaria que regula la
política interna de Guinea Ecuatorial.
Después de esta aclaración
con respecto a lo que es y lo que supone para el pueblo de
Guinea el concepto de unidad nacional, protegido y afianzado
por la labor del Secretariado Conjunto, deseo expresar
nuestra profunda extrañeza, en la que participan la mayoría
de la Delegación guineana en esta Conferencia, ante la
postura tomada por la Delegación española en la misma, que
ha quedado tan patente con la declaración oficial que hizo
el representante de la Mesa de la Secretaría General del
Movimiento y que, según quedó expresado claramente, vincula
al Gobierno español. Nuestra extrañeza se ha visto aumentada
al apreciar el apoyo incondicional que los restantes
miembros de la Delegación española han dado al proyecto
constitucional elaborado por los técnicos españoles y que se
ha tratado de presentar como proyecto "hispano-guineano",
proyecto éste que sienta por parte del Gobierno español los
fundamentos constitucionales de nuestro país y que, sin
embargo, según ha quedado demostrado claramente se trata de
un proyecto a todas luces separatista, lo que le hace quedar
al margen de esta Conferencia, por no ajustarse a la
declaración oficial del Gobierno español.
Por ello, me permitirán que
les haga lectura del Principio tercero de mi Organización,
que dice: "El Munge defiende la integridad territorial de la
Guinea Ecuatorial, el Movimiento de Unión Nacional rechaza
en absoluto la idea de anexión, de federación o dependencia
de cualquier tipo con otra Nación".
Nosotros, pues, fieles a
esa doctrina, entendemos que lo más importante en un país es
la UNIDAD, así como hemos defendido siempre encima de las
pluralidades étnicas y de las localizaciones geográficas,
esta unidad que debe ser el esforzado destino común de los
hombres y tierras de nuestra naciente Guinea. Si bien ,
algunos guineanos instigados por elementos ajenos a su
propia voluntad han atentado contra esta unidad, los
partidos políticos y guineanos de buena voluntad y en esta
Conferencia, están resueltos a superar dentro de nuestra
independencia unitaria tales pretensiones, creando una mayor
conciencia nacional entre nuestros hombres.
Sigo insistiendo mi
apreciación dentro del programa que nos ha presentado la
Delegación española que dicta en forma disimulada una
auténtica separación entre Fernando Póo y Río Muni cuando
exige la necesaria mayoría cualificada en favor de Fernando
Póo y el hecho de que la reforma constitucional tenga que
aprobarse mediante referendums separados. El mismo espíritu
está en la delimitación de competencias tal como parece
entenderla y la insistencia en la afirmación de la
personalidad provincial a través de unas estructuras
específicas de la Provincia.
Son estos
señores, los extremos exponentes de esa voluntad
preservadora de la separación que no estamos dispuestos a
admitir.
Cuando nos hablan de la
elección del Presidente de la República por un colegio de
compromisarios, paritario, en partes iguales de uno y otro,
no sólo contradicen al artículo 36 del provecto
constitucional elaborado por los técnicos españoles de la
Conferencia, sino también se sitúan claramente fuera de los
marcos de esta Conferencia, porque abandonan el principio de
la elección directa, y porque al referirse a esos "unos y
otros", se está prácticamente refiriendo a dos Estados
distintos (Fernando Póo y Río Muni), utilizando un sistema
específicamente propio de los conjuntos federados.
Es evidente que al igual
que ha sucedido en otros países, puede haber tensiones entre
algunas minorías existentes en Guinea, y es posible que
hubiera desconfianza y recelos mutuos entre guineanos, pero
no es razón suficiente, para decretar la sentencia de muerte
de nuestra pequeña comunidad guineana, invitándoles a la
creación de grupos políticos de categoría tribal, como ha
sido siempre el Consejo de los señores técnicos españoles en
las reuniones parciales de esta Conferencia como último
recurso para que estas minorías puedan conseguir
representaciones y escaños en el futuro Gobierno, cuyos
sentimientos se ha introducido en el punto 3º del Título III
del programa de la Delegación española, cuando dice por
ejemplo, a la "UNION NDOWE" que nunca ha existido.
Les hago lectura también
del principio 9º del Munge que dice: "El Movimiento de Unión
Nacional de Guinea Ecuatorial, rechaza todo acto que tienda
a dividir en grupos o banderías a los hombres de la Guinea
Ecuatorial y buscará por todos los caminos la unión de todos
para un mismo afán: SERVIR A NUESTRO PUEBLO, considerando
nocivo para un futuro la pluralidad de partidos políticos".
De suerte que, tanto mi partido como la mayoría de la
Delegación guineana que firmó el documento presentado,
pregonamos en acabar con estas suspicaces y eliminar
totalmente los conflictos entre nuestros guineanos, y no
admitimos la creación de estructuras jurídico-politicas que
consagran la separación y perpetúan las tensiones tribales.
El Principio 12 del Munge
señala que los hitos fundamentales de la Patria son, la
familia, el municipio y el sindicato. De ello no sólo se
habla, sino que se les reivindica dándoles un trato de
privilegio, como ha quedado reflejado en el proyecto de
Constitución que yo suscribí junto con otros miembros de
esta Delegación guineana, en número de 23 firmantes, cuya
exposición de garantía de las minorías demostró en una de
las sesiones de esta Conferencia, nuestro compañero señor
Grange, representante de la minoría fernandina. .
Voy a aprovechar esta
oportunidad para hacer una aclaración en cuanto a la
calificación de discriminantes que dan los técnicos
españoles en su dictamen, cuando se refiere al artículo 27
a) de nuestra Constitución, en el sentido de que hemos
propuesto 3 diputados para Santa Isabel y 5 para Bata,
cuando la primera tiene mayor población.
Los señores
técnicos antes de dictaminarlo, convenía que estuviesen bien
informados de la circunscripción de los términos municipales
de Santa Isabel y Bata, ya que a todas luces el proyecto
nuestro que no tiene nada que objetar en este sentido,
contrariamente discrimina al término municipal de Bata y lo
demuestro:
Fernando Póo lo constituyen
con independencia de Annobón, tres términos municipales, a
saber:
Santa Isabel, San Carlos y
San Fernando, de los cuales hemos propuesto:
a), 3 zonas electorales en
San Carlos, que abarca todo el oeste de la isla;
b), 1 zona para el término
municipal de San Fernando;
c), 3 zonas en la ciudad de
Santa Isabel;
d), 1 zona en
Basupú que recoge la porción oeste de Santa Isabel;
e), 4 para el resto de la
isla, que viene a resultar, a todas luces, la parte este de
dicha isla.
Como tanto esta parte, como
la ciudad de Santa Isabel, como Basupú corresponden al
término municipal de Santa Isabel este automáticamente viene
a tener 8 Diputados, mientras que el término municipal de
Bata tiene 5, así queda demostrado que Santa Isabel como
ciudad en nuestra constitucional no ha sido discriminada.
Por lo cual, mi
movimiento y los Delegados guineanos firmantes del proyecto
elaborado por 23 miembros de esta Conferencia, rechazamos:
1º.- El proyecto elaborado
por los técnicos españoles por varios de los motivos que han
expuesto en sus intervenciones varios de los Delegados
guineanos que me han precedido, y en especial;
a), la insistencia
observada por parte de la Delegación española en cuanto a la
existencia de una fuerza armada en Guinea que ni el
potencial humano, ni los medios económicos del país lo
aconsejan;
b), el procedimiento del
nombramiento del Presidente del Tribunal Supremo, que a la
vez lo es del Consejo Nacional y sus funciones;
d) , la excesiva autonomía
que se ha señalado para salvaguardar la personalidad de
Fernando Póo, etc. etc.
2º.- El programa que nos
fue interpretado por el representante de la Secretaría
General del Movimiento Nacional, como posición de la
Delegación española obrando en nombre de su Gobierno, por
contener matices federativos que nos conducen a lo largo a
la separación, por consiguiente fuera de los marcos de
unidad que debe consagrar esta Conferencia, principalmente
en cuanto;
a), elección del Presidente
de la República por Colegio de compromisarios, paritario, en
igualdad de condiciones, un colegio paritario de unos y
otros, ni uno más, en partes iguales.
c), que la reforma
constitucional se haga por una mayoría cualificada, y
después sancionada por un referendum en cada una de las dos
provincias, etc. etc.
Sobre este último, me
atrevo a preguntar ¿qué sucedería por ejemplo, si se pasa al
referendum una reforma constitucional aprobada por la
Asamblea, que la misma sea aprobada por una provincia y la
otra no, es que la Ley queda en vigor en la parte de la
negativa?
Nosotros entendemos que lo
importante en salvaguardar es la iniciativa de la base, es
la vida democrática de cada pequeña comunidad concreta, es
la espontaneidad del pueblo en sus formaciones naturales,
aunque eso sí, dentro de esa entidad superior que las hace
posible y las da un destino comunitario, dentro de esa
patria sin trucos, ni finuras, que hemos apreciado en los
programas que nos ha marcado el Gobierno español por medio
de su Delegación en esta Conferencia.
Y por qué no recordamos
aquí el sencillo aforismo que dice; "lo que no quieres para
ti, no lo hagas a otro". A eso me pregunto ¿qué hubiera sido
de España que tanto admiramos hoy si se hubiera pretendido
salvaguardar la personalidad de Galicia, Cataluña, Países
Vascongados, etc., a través de los mecanismos que proponen
para Guinea? ¿Es que no han existido semejantes quejas en
las islas que forman la unidad nacional española, cómo han
sido resueltas?
Para terminar, invito a la
Mesa y a los Delegados españoles y guineanos a las
siguientes observaciones:
A), a uno de los párrafos
de la exposición brillante del representante del Ministerio
de Justicia en la primera y única sesión de la Comisión
jurídico-administrativa, según acta del día 12 de noviembre
del pasado año 1967, que entre otras cosas decía: "creo que
estarán de acuerdo conmigo de que contando con los medios
materiales precisos, es mucho más fácil importar un
automóvil o un bien cualquiera cuya utilización es
sensiblemente igual, cualquiera que sean las condiciones de
un país que importar la organización política y
administrativa, que importar el orden constitucional,
que importar unas normas que desarrollan las libertades de
la persona, o que importar una administración de justicia.
Sigue diciendo ... que la organización
político-administrativa y su desarrollo en leyes estará
divorciada de la realidad y será como un traje estrecho que
estallará al primer movimiento de la comunidad, si se
establece sin tener en cuenta, en primer lugar las
características propias y específicas del pueblo para el que
se establecen, sino teniendo en cuenta la realidad histórica
y sociológica de la comunidad llamada a organizarse y a
dotarse de sus normas esenciales de la convivencia".
B), a lo anterior, si lo
añadimos al primer párrafo de los puntos básicos que sirvió
de borrador para la elaboración del proyecto que rechazamos
que dice: "la constitución será el resultado de un acto de
libre voluntad del pueblo de Guinea y no un acto legislativo
del Estado español".
Entonces, señores, porque a
resultas de cuanto he expuesto la Delegación española y el
resto de la Delegación guineana, dejando de lado a los
principios de honradez en cuanto a los autores del proyecto
rechazado y a los motivos ajenos al bien espíritu y fines
con que se persigue en esta Conferencia, no tomamos como
base de trabajo al proyecto que ha sido presentado por una
mayoría de la Delegación guineana, y está siendo aprobado y
aceptado por los habitantes de nuestro país, como lo
demuestran estos dos documentos cuya lectura les hago y
adjunto a esta mi declaración (LEE LOS DOCUMENTOS ADJUNTOS).
Voy a continuar mi
exposición y preguntaré ¿por qué para solucionar este
problema de la Constitución de la República de Guinea, la
Delegación española y todos nosotros no nos remitimos a los
siguientes principios del Movimiento Nacional español?: El I
que dice: "España es una unidad de destino en lo universal.
El servicio a la unidad, grandeza y libertad de la Patria es
deber sagrado y tarea colectiva de todos los españoles", y
al IV que también dice: "La unidad entre los hombres y las
tierras de España es intangible. La integridad de la Patria
y su independencia son exigencias supremas de la comunidad
nacional ...", cuya doctrina ha sido recogida en el proyecto
elaborado por 23 miembros de esta Conferencia y
pertenecientes a la Delegación guineana.
Las competencias
provinciales que no lesionan los intereses generales del
Estado, que deben ser marcados por los Órganos competentes
del mismo Estado, entendemos que no deben ser
constitucionales, aunque han sido aprobadas por los miembros
de Fernando Póo y Río Muni en sus reuniones parciales, éstas
pasarán a legislarse dentro de los Ordenamientos locales de
Guinea, al igual que en España están inspiradas dentro de la
Ley de Régimen Local y de sus Reglamentos.
Muchas gracias.
[DOCUMENTO Nº 1 ANEJO A LA
INTERVENCIÓN DEL SEÑOR NSUE].
SECRETARIADO CONJUNTO = SANTA
ISABEL.- Al margen: PRESIDENTE: D. José Okori Dougan,
Monalige; VICEPRESIDENTE, D. Felipe Ndjoli, Munge;
ASISTENTES: D. Pascual Mba Nguema (IPGE); D. Miguel Nandong
(MUNGE); D. Francisco Esono,(MONALIGE); D. Martin Ela (MUNGE);
D. Santiago Mun (ANNOBON); D. Andres Makoly (MUNGE); D.
Hilario Engura (MUNGE), y D. Crisanto Masie Esono(MUNGE). =
En la Ciudad de Santa Isabel de Fernando Póo, siendo las
veinte horas del día catorce de mayo de mil novecientos
sesenta y ocho, reunidos en los locales del Partido Politico
"IPGE" los señores al margen se expresan, para tratar entre
otros los siguientes asuntos del - ORDEN DEL DÍA = 1º,
Lectura de los documentos recibidos del Secretariado
Conjunto radicados en Madrid, y = 2°, Posibles sugerencias o
enmiendas sobre la Constitución presentada por la Delegación
española en la Conferencia. = PRIMERO.- Leídos que lo fueron
los documentos recibidos del Secretariado Conjunto en
Madrid, acuerdan por unanimidad: = A) El acuse de recibo de
dichos documentos y agradecer al Secretariado, por la labor
que están realizando en Madrid, y = B) Rechazar
enérgicamente la FORMACIÓN DEL GOBIERNO PROVISIONAL,
persistiendo este Secretariado en los acuerdos contenidos en
actas anteriores y = SEGUNDO,- Habiéndose caducado el plazo
de SIETE DÍAS solicitado por la Delegación guineana para la
redacción de un anteproyecto propio, consideramos
innecesarias nuestras sugerencias, adhiriéndose en todo al
Proyecto presentado por dicho Secretariado a la vez que les
conferimos en nombre del pueblo de la Guinea Ecuatorial
representados en este acto por la reunión conjunta de los
tres Partidos Políticos, nuestro VOTO DE CONFIANZA,
haciéndose constar que cualquier Constitución que no esté de
acuerdo con la Constitución moderna de los países africanos,
será rechazada mediante referendum popular. = Y no habiendo
más asuntos de que tratar se levanta la sesión siendo las
veintiuna horas y quince minutos de la fecha arriba
indicada.= (Siguen las firmas de todos los asistentes y hay
dos sellos en tinta, uno de MUNGE y otro de IPGE."
[DOCUMENTO Nº 2 ANEJO A LA
INTERVENCIÓN DEL SEÑOR NSUE].
"PARTIDOS POLÍTICOS NACIONALES
DE LA GUINEA ECUATORIAL, SECRETARIADO CONJUNTO.- BATA",
"Informado este Secretariado
Conjunto sobre los últimos acontecimientos en torno a la
Conferencia Constitucional y concretamente la intransigencia
de la Delegación española al proyecto de Constitución
presentado por la mayoría de los miembros de nuestra
Delegación, teniendo en cuenta las palabras del Excmo. Señor
Ministro Presidente de la Conferencia Constitucional, en
esta su II Fase, y concordantes con el párrafo primero de
los puntos básicos para un borrador de Constitución que dice
literalmente: "La Constitución será el resultado de un acto
de libre voluntad del pueblo de Guinea Ecuatorial y no un
acto legislativo del Estado español", = En su consecuencia,
el Secretariado Conjunto de los tres Partidos Políticos
Nacionales "MUNGE", "MONALIGE" y el "IPGE", que encarnan la
opinión pública guineana cuyos miembros firman este
documento acuerdan expresar a la Presidencia de la
Conferencia Constitucional lo siguiente: = PRIMERO.-
Expresan su conformidad y adhesión apoyando resueltamente al
proyecto de Constitución que con fecha nueve de mayo actual,
presentaron la mayoría de nuestra Delegación tras el
aplazamiento de siete días que les fue concedido. =
SEGUND0.- Hacer constar a la Presidencia de la Conferencia
Constitucional en nombre y representación de nuestro pueblo
que, cualquier otro proyecto de Constitución será rechazado
rotundamente y se interpretará como maniobra de retrasar el
proceso de descolonización, y = TERCERO.- Que llegue a dicha
Presidencia de la Conferencia por conducto de nuestros
representantes y a través del Secretariado Conjunto esta
nuestra firme decisión, = Dado en Bata a dieciséis de mayo
de mil novecientos sesenta y ocho. = POR EL SECRETARIADO
CONJUNTO: Firman y rubrican: Por IPGE: Agustín Mañana,
Adolfo Elá Mbá, Rosendo Asama Mba, Antonio P. Econg; por
MONALÍGE: Ángel Masié Ntutumo, Norberto Nsué, Ramón Ndungui,
Buenaventura Ochaga; por el MUNGE: Luis Nguema Nsu, Felipe
Pedro Es, Benjamín Olui, Dámaso Ncuulo.=(Hay un sello en
tinta de cada uno de estos tres partidos políticos)".
EL SEÑOR MARTÍN
VILLA:
Para una cuestión
incidental.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
El señor Martín
Villa.
EL SEÑOR MARTÍN
VILLA:
Señor Presidente,
yo quisiera plantear a la Presidencia si los medios por los
cuales, previsiblemente, han llegado estos grupos guineanos
que han mostrado su adhesión a las ideas que nos expresaba
el señor representante de la Delegación guineana, pueden
estar incursos en la Ley de Secretos Oficiales. No lo sé con
seguridad, pero quisiera que el señor Presidente nos
informara si los medios por lo cuales, previsiblemente, han
llegado a conocimiento de estos señores, algunas de cuyas
opiniones yo estoy de acuerdo con ellas quizás, y todas, por
supuesto, me merecen el máximo respeto; si realmente estos
medios -repito- están de acuerdo con lo previsto por la Ley
de Secretas Oficiales.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
El señor Maho.
EL SEÑOR MAHO
SICACHA (DON LUIS):
Señor Presidente,
muchas gracias. He pedido la palabra para intervenir
después; ahora es una cuestión incidental. Tenemos en las
Naciones Unidas un Comité de los Veinticuatro; aquí ahora,
hemos planteado otro comité de los veintitrés. Yo quisiera
saber si le reconocemos oficialmente o no, porque siempre
nos hablan de los veintitrés y vamos a tener que hacer un
Comité de estos señores.
Segundo, apoyo lo
que ha dicho el señor Nsue (Don Esteban) lo del Gobierno
provisional. No lo queremos. Es decir, ha dicho que lo
queremos, en el escrito que está leyendo. No lo queremos.
Queremos traspasar los que estamos hoy en el Gobierno, que
se hagan elecciones y mañana se pasa al otro Gobierno que
venga. Muchas gracias, señor Presidente. Me reservo luego
para intervenir.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
Está apuntado el
señor Econg.
EL SEÑOR ECONG
ANDEME (DON PEDRO):
Con respecto a lo
que ha dicho el señor Martín Villa. Creo que hay una
disposición en nuestro régimen autónomo actualmente en
vigor, que dice que las Leyes de la Nación, antes de su
entrada en vigor necesitarán el previo dictamen de la
Asamblea General de Guinea. A mi no me consta que nuestra
Asamblea General de Guinea se haya reunido para estudiar si
la Ley de Secretos Oficiales, recientemente votada, tenga su
vigencia en Guinea; hasta que no se reúna la Asamblea de
Guinea Ecuatorial y la ratifique, ninguna Ley de España
tiene entrada en Guinea.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
El señor Ngomo
tiene pedida la palabra para una cuestión incidental. A
continuación hablará el señor Esteban Nsue y después el
señor Martín Villa podrá replicar.
EL SEÑOR NGOMO
NANDONGO (DON FEDERICO):
El señor Econg
seguramente ha dicho ya lo que yo quería expresar, pero
tengo que decir que me gustaría saber hasta que miembros
limita estos Secretos Oficiales, porque la Delegación de
Guinea es lógico comunique a sus representados la marcha de
la Conferencia. Bajo este punto, efectivamente, nosotros
podremos seguir trabajando, pero si no ¿cómo podremos decir
a Guinea lo que pasa en la Conferencia, señor Presidente? Y,
por otro lado, esto es evidente en las Leyes Nacionales,
todos los Decretos y Ordenanzas tienen que publicarse en el
Boletín antes de su entrada en vigor. Muchas gracias.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
El señor Esteban
Nsue.
EL SEÑOR NSUE
(DON ESTEBAN), del MUNGE:
Con relación a la
pregunta del representante del Ministerio de Industria, ya
nos ha dicho don Federico, porque yo creo que el señor
representante de Industria está aquí por una delegación del
Ministerio de Industria, y lo que pasa en la Conferencia lo
pasa -yo creo- sin necesidad de consulta a la Mesa, al
Ministerio de Industria. Y si yo estoy aquí, es porque me ha
elegido el Movimiento Nacional de la Unión, que radica en la
Guinea Ecuatorial y tengo que seguir mis pasos a través de
lo que ellos me están dictando, por lo que no encuentro que
se deba aplicar el Secreto dentro de una cosa que estoy
representando. Muchas gracias.
EL SEÑOR MARTÍN
VILLA:
Señor Presidente:
quizás que no se ha entendido bien el sentido de mis
palabras y seguramente he sido yo el culpable, pero
simplemente he pedido a la Presidencia que nos pudiera, por
algún medio informar a lo miembros de la Conferencia, si los
medios por los cuales previsiblemente estos ciudadanos
guineanos, que han firmado estos documentos, estaban
incursos los medios naturalmente, estaban incursos dentro de
las limitaciones de la Ley de Secretas Oficiales.
Simplemente sólo he hecho preguntarlo, sin dar ninguna
opinión por mi parte, porque, realmente, lo desconozco. Por
eso lo he preguntado. Si no, previamente, hubiera dado mi
opinión. En todo caso, quiero significar al señor Vocal de
la Conferencia de Guinea que una cosa es informar a sus
representados y otra cosa hacerlo a personas ajenas a la
Conferencia, o que personas ajenas a la Conferencia tomen
documentos procedentes de la Conferencia, pero insisto en
que yo, lo único que he pedido a la Presidencia es que nos
pudiera informar -seguramente no puede hacerlo en la sesión
de hoy- si los medios por los cuales previsiblemente han
llegado a estos señores la información y los documentos que
podrían haber llegado a sus manos, estaban estos medios
dentro de las limitaciones señaladas por la Ley de Secretos
Oficiales. Simplemente lo que he hecho es preguntar.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
El señor Ngomo
tiene la palabra.
EL SEÑOR NGOMO
NANDONGO (DON FEDERICO):
Muchas gracias.
Yo quería contestar al señor Martín Villa que la Delegación
de Guinea está aquí representada en nombre de todos los
habitantes de Guinea y para ellos no constituye un secreto
oficial la marcha de la Conferencia, no debe constituir un
secreto oficial porque somos responsables de Guinea, e
igual, que los miembros de la Delegación de Guinea no tiene
un trámite para comunicar a su Gobierno el curso de la
Conferencia, pues nosotros tampoco. Yo entiendo que el
sentido del Secreto Oficial es cuando fuera divulgado por
Agencias de prensa, y no cuando se reúne la gente para
emitir una opinión. Porgue tenemos una cosa, que ni los
Delegados de Fernando Póo ni los de Río Muni deben tomar
ciertos acuerdos si no cuentan con el apoyo de los demás, si
no cuentan con el apoyo del pueblo de Guinea.
EL SEÑOR MARTIN
VILLA:
Insistiendo en el
tono de mi intervención, que crea la Delegación guineana y
don Federico Ngomo que yo desearía que esa fuera justamente
la interpretación correcta para que no hubiera ningún acto,
digamos, delictivo entre los realizados por ningún miembro
de la Delegación guineana, que desearía que así fuera, pero
justamente para mi tranquilidad he hecho esa pregunta.
EL SEÑOR NGOMO
NANDONGO (DON FEDERICO):
Muchas gracias.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
Sigamos con el
orden de oradores inscritos porque, como muy bien ha
supuesto el señor Martín Villa, la Mesa no se encuentra en
situación de responder a la pregunta hecha porque carece de
elementos de juicio. Sin embargo, esta pregunta se
estudiará. Tiene la palabra don José Nsue.
EL SEÑOR NSUE
ANGUE (DON JOSÉ): :
La retiro.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
Entonces, tiene
la palabra el señor Copariate.
EL SEÑOR
COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR):
Muchas gracias,
señor Presidente.
Señor Presidente
y demás miembros de esta Conferencia Constitucional: Hablo
sólo en nombre de Fernando Póo cuya representación ostento
en esta Conferencia en virtud del acta notarial de 31 de
marzo del presente año, que obra en la Secretaria de la
misma.
Es hora de que
entremos en la materia. Dejemos las cuestiones personales,
los ataques que hacen a la Delegación española algunos
señores que dicen ser representantes de la Guinea
Ecuatorial.
Repito, que hablo
tan sólo en nombre de Fernando Póo cuya representación puedo
probar y no en nombre de la Guinea Ecuatorial.
En nombre de mi
pueblo, declaro que Fernando Póo es totalmente ajeno a todo
cuanto en esta sala se ha pronunciado en contra de la
Delegación española y de su Gobierno, porque como ya dije en
ocasión anterior si ustedes lo recuerdan bien, los de
Fernando Póo nunca nos hemos sentido rebajados por nuestra
condición de ser españoles, sino al contrario, como ha
manifestado en esta Conferencia nuestro Consejero Nacional
don Alfredo Jones Niger, siempre hemos expresado nuestra
inquebrantable adhesión a España.
Es cierto que a
lo largo de esta Conferencia han intervenido otros señores
naturales de Fernando Póo que no han sido designados por
nuestro pueblo y no pretendo privarles la palabra, pero si
quiero que conste bien claro, que tales señores hablan
únicamente en representación y en defensa de los ideales de
sus partidos políticos arraigados en Rio Muni y nunca en
representación de Fernando Póo, donde fueron abolidos.
El que haya
algunos naturales de Fernando Póo que se opongan al deseo de
este pueblo, no debe extrañar a nadie, por que en todas
partes no falta algún descontento, que movido por intereses
personales no opina como la mayoría; pero tengamos presente,
que los intereses personales deben estar subordinados al
supremo interés del pueblo.
Por lo tanto, pido a los
señores conferenciantes que entremos de lleno en la cuestión
que nos ocupa.
En días pasados, señores de
Río Muni pidieron que la Delegación española definiera cual
era la personalidad de Fernando Póo, según la declaración
del Gobierno español. Más tarde, pidieron también que la
misma Delegación española concretara las competencias
territoriales y las del Estado Central.
En atención a tal petición,
la Delegación española nos facilitó en cuartillas aparte,
primero, el desarrollo hecho por el señor Gómez Aranda,
sobre las garantías políticas de Fernando Póo y, luego, una
relación de las competencias territoriales y las del Estado
Central. Repartidas tales sugerencias, los señores de Río
Muni, volvieron a pedir que Fernando Póo prestara su
conformidad o reparo sobre las mismas, aconsejándonos el
señor Presidente de la Mesa, que los de Fernando Póo
delegáramos la palabra en uno de nuestros representantes.
Así lo hicimos el pasado día 20, delegando la palabra en el
Presidente de nuestra Diputación Provincial de Fernando Póo,
don Enrique Gori Molubela, con lo que creemos haber cumplido
fielmente con los que nos fue encomendado.
Hemos presentado
unas sugerencias y unos cambios de matiz a las notas que nos
fueron entregadas, pero siempre dentro del marco que señaló
la intervención del señor Gómez de Aranda, declaración
vinculante en la Delegación española y el Gobierno español.
En este estado,
el martes, les había tocado manifestar su criterio a los
señores Delegados de Río Muni, pero tuvimos ya varias
reuniones y aquí se está tratando de todo menos de lo que en
realidad debería tratarse.
Señores de la
Delegación de Río Muni o algunos de sus Delegdos, parece que
quieren convencernos por aburrimiento.
Ya ha quedado
aclarado reiteradamente, que tanto nuestra Constitución (la
presentada por Fernando Póo), como la presentada por varios
de Río Muni, han sido lógicamente rechazadas. Es inadmisible
toda intervención que trate de suscitar nuevamente
cuestiones ya superadas, y creemos que en su día (aunque no
las precisase), dimos poderes al señor Presidente de la
Mesa, para que cortase tales intervenciones y solamente
dialogar sobre el tema señalado.
Yo digo, ésta
sería la posición lógica, pero muchos Delegados quieren aquí
(diciendo que son una mayoría), imponernos su Constitución y
sus criterios.
Yo pregunto: ¿Si
en este momento, en que está presente la Delegación
española, en que aún está España en nuestro apoyo, ya esa
pretendida mayoría nos quiere avasallar, qué pasará cuando
estemos solos?
Por eso, señores
de la Delegación española, éste es el momento de determinar
las garantías de todo orden de Fernando Póo y de las
minorías, pues, en caso contrario, si lo tuviésemos que
hacer "en casa", como dicen algunos Delegados de Río Muni,
no nos darían ninguna.
Otra pregunta: Si
dice que luego lo arreglaremos ¿qué inconvenientes tienen en
que lo arreglemos aquí, en que aquí queden determinadas
claramente tales garantías?
¿No les parece
significativa esta negativa y pretendida demora?
Ustedes conocen
de sobra que Fernando Póo nunca ha deseado esta unión y si
nos imponéis una unidad política, creo que es hora de que
empecemos a trabajar, teniendo en cuenta la salvaguarda de
nuestra personalidad, toda vez que nos compete determinar
tal salvaguarda dentro del marco señalado por el Gobierno
español.
Pido al señor
Presidente que dé las órdenes oportunas para que se inicien
los trabajos, a fin de elaborar una Constitución en la que
se nos proporcione las suficientes garantías políticas,
económicas y administrativas, siempre que no suponga una
ruptura de los lazos hispano-fernandinos, porque estamos
convencidos que Fernando Póo no puede marchar sin España.
Muchas gracias.
EL SEÑOR
PRESIDENTE:
Muchas gracias
por sus palabras. Tiene la palabra el señor Balboa.
EL SEÑOR BALBOA
DOUGAN (DON ARMANDO): Muchas gracias, señor Presidente.
En nombre de los
representantes de MONALIGE en el seno de esta Conferencia,
quiero agradecer en primer lugar a la Mesa, el que,
reconociendo quiénes encarnan el verdadero nacionalismo
guineano, se me haya, permitido tomar la palabra hoy. Quiero
también agradecer en nombre de las masas populares y de
todos los sectores de la población de Guinea Ecuatorial, de
nuestro líderes, cualesquiera que sea su partido, en que no
se haya reconocido al llamado Secretariado Conjunto como una
Organización política guineana. Tan sólo MONALIGE en cuyo
nombre y representatividad hablo hoy puede permitirse dar
las gracias en nombre de otros grupos de opinión, partidos y
organizaciones, puesto que los dirigentes guineanos en su
mayoría aquí presentes, desde el señor Ondó Edú hasta el
señor Maho Sicachá, pasando por figuras tan distintas como
las de los señores Gori Molubela, Eñeso Ñeñe, Ramón
Itánguino, ausente en esta Conferencia, Alfonso Oyono o
Agustín Grange han recibido de MONALIGE su autoridad de
nacionalistas.
Esto es así,
porque MONALIGE antes de ser un partido rígidamente
disciplinado como hoy tiende a ser gracias al regreso del
exilio de nuestro confiado Secretario General, el camarada
Ndong Miyone, fue el Movimiento popular en que se forjó la
Nación guineana. No voy a contar aquí su historia que se
confunde en parte con la de mi propia familia, con la de
distinguidas personalidades fernandinas, bubis, ndowes y
fangs aquí presentes. Basta señalar aquí que MONALIGE ha
llegado a ser el único Movimiento nacionalista de Guinea
capaz de integrar en sí todos los grupos étnicos, capaz de
extender se por el Continente y los territorios insulares,
capaz de movilizar las masas juveniles y femeninas y único
en poseer un equipo de cuadros técnicos, estudiantiles,
universitarios y profesionales aptos para, junto con la
asistencia técnica de la antigua Metrópoli, impulsar a
Guinea por el camino del desarrollo y de la modernidad.
El objeto de mi
intervención es, ciñéndome al tema objeto de esta
Conferencia, señalar de manera definitiva la actitud de
MONALIGE en torno al problema Constitucional.
En primer
término, MONALIGE quiere una vez más apoyar el proyecto
hispano-guineano, en el que colaboraron distinguidas.
personalidades de esta Delegación y en espacial nuestros
camaradas señores King e Ibongo, como asimismo nuestros
compatriotas y amigos señores Morgades y Salvador Nzi
Bindang, intérpretes todos ellos con tanta fidelidad como
libertad de las verdaderas aspiraciones nacionalistas de
Guinea. El proyecto hispano-guineano, después de una serie
de análisis por parte de MONALIGE, razón por la cual hemos
decidido apoyarlo, no es una obra o un resultado de teorías
dogmáticas, cuya preocupación se proyectaría más a la
elegancia y al equilibrio jurídico del mecanismo
Constitucional, sino más bien la eficacia práctica de la
Constitución guineana inspirada en su doble aspecto
nacionalista y liberal. Tan sólo este proyecto ha sido
elaborado en el seno de esta Conferencia de acuerdo a un
procedimiento normal, con participación de diversos sectores
de la opinión guineana y con el objeto de salvaguardar la
personalidad de Fernando Póo y los derechos constitucionales
de las minorías en el seno de la Guinea independiente,
soberana y unida. Este proyecto, por lo tanto, es, en
opinión de MONALIGE la pieza clave de los trabajos de esta
Conferencia.
Entrando en el
fondo del tema, las aspiraciones constitucionales de
MONALIGE que consideramos exigencias indeclinables del
nacionalismo guineano son las siguientes:
1, MONALIGE
entiende que el objeto de nuestra Constitución tiene que ser
necesariamente doble: Por una parte, designar las
personalidades o Colegios Orgánicos a los cuales
corresponderá decidir en nombre del Estado Independiente y
unitario de Guinea y fijar su competencia como las
modalidades de su ejercicio; y, por otro lado, que nuestra
Constitución indique que doctrina de la Organización Social
y Política representará el Gobierno o los Gobiernos
sucesivos que tendrá el Estado de Guinea Ecuatorial, para
identificarse con la idea de derecho que será la idea de la
obra de la Constitución estática del pueblo independiente de
Guinea.
2, MONALIGE
quiere hacer profesión de fe en el derecho internacional. La
Carta de las Naciones Unidas, los principios de la O.U.A. y
el respeto de mutua convivencia y relaciones internacionales
son las mejores garantías de Guinea independiente y de su
protagonismo afro-hispánico. Por ello creemos, que la futura
Constitución debe consagrar estos principios en fórmulas
políticas y técnicamente rigurosas.
3, MONÁLIGE
quiere asumir el grave honor de obtener a todo trance
garantías para la personalidad jurídica, administrativa ,
económica y política de Fernando Póo, mediante una am plia
autonomía Provincial. No tememos manifestar todo nuestro
respeto ante la tenaz lucha del pueblo bubi por la
salvaguarda de sus legítimos derechos de "primus ocupanti" y
queremos dejar constancia de que apoyamos plenamente sus
reivindicaciones, integrándolas en el nacionalismo guineano
que trasciende los límites étnicos y las divisiones
geopolíticas y geográficas, pero que es el primero en
reconocer y respetar lo que la misma naturaleza impone la
dualidad insular-continental sobre la que vamos a montar el
porvenir de Guinea.
Por ello MONALIGE
tomando por base de los trabajos de esta Conferencia el
anteproyecto hispano-guineano y las propuestas de la
Delegación española relativas a la salvaguarda de la
personalidad de Fernando Póo, apoya las proposiciones de
los Delegados insulares, en el sentido de:
a), robustecer
las estructuras Provinciales, que deberían llamarse Consejos
Provinciales en vez de Diputaciones.
b), dar a dichas
estructuras una plena autonomía para su propia organización
interna, dentro de los límites de la Constitución ,
c), supeditar a
las autoridades provinciales en el ejercicio de sus
competencias al juicio colegiado del Jefe del Estado ,del
Tribunal Supremo y del Consejo Nacional en cuestiones
políticas, de legalidad y de reforma constitucional.
d), evitar que
los representantes de Fernando Póo puedan encontrarse en una
situación de indefensa y de complejo de inferioridad
política en la Asamblea Nacional. Para ello, creemos que las
mayorías cualificadas necesarias para la adopción de medidas
de especial importancia o interés Provincial deben ser tales
que sin la colaboración de los representantes designados "ad
hoc" de nuestras islas de Fernando Póo, Annobón, Corisco y
las dos Elobeyes nunca pudieran reunirse.
e), la adopción
de las demás garantías previstas en el último documento
presentado por la Delegación española.
4, MONALIGE hace
suyas las reivindicaciones de Annobón, Corisco y las dos
Elobeyes, lo mismo que de las minorías no localizadas, tanto
en Fernando Póo como en el territorio Continental, y a este
fin propone en el plano de las normas Constitucionales,
únicas objeto de esta Conferencia;
a), amplia
autonomía municipal para Annobón y las tres islas Corisco,
Elobey Grande y Elobey Chico;
b),
representación para Annobón y las islas indicadas en
laAsamblea Nacional y en el Consejo Provincial de cada una
desus Provincias;
c), garantía de
que el sistema electoral asegurará a los grupos étnicos
minoritarios un número de representantes en el Consejo
Provincial tanto de Río Muni como de Fernando Póo y en la
Asamblea Nacional, proporcional a su importancia numérica,
de manera que su dispersión geográfica no los deje a merced
de grupos étnicos localmente mayoritarios.
5, A estos fines
MONALIGE considera que sólo un sistema electoral
proporcional cumple la doble finalidad de fortalecer los
Partidos Nacionales y asegurar la representación de las
minorías étnicas sin caer en el tribalismo. Permítaseme
sobre esto dos breves consideraciones.
En Primer lugar,
el nacionalismo guineano, como el de todos los países
descolonizados, es un movimiento de tendencias africanas y
modernistas que concibe la comunidad política y el futuro
económico y social del Continente Africano en perspectivas y
horizontes que exceden con mucho la comunidad tribal y el
caciquismo local. MONALIGE, por lo tanto, y cualquier otro
partido político que se diga o pretenda ser nacionalista, no
puede poner sus esperanzas electorales en éste o en aquél
feudo, en la influencia familiar o vecinal, de éste o aquél
Jefe de tribu designado por la Administración Colonial, sino
en programas de envergadura nacional. Solamente las
elecciones de acuerdo al sistema proporcional en África
garantizan que las opciones del elector africano, poco
acostumbrado en elecciones libres, puedan ser verdaderamente
políticas y no familiares ni tribales.
Paradójicamente,
el sistema proporcional es el único que garantiza la
representación de las minorías diseminadas y de los Partidos
minoritarios. ¿Cómo sin la proporcional, los Combes, Bujebas,
Balengues, Bapucus, Ones, del grupo étnico Ndowe, pueden
tener la seguridad de que sus treinta a cincuenta mil votos
no serían perdidos al no poderlo concentrar en una sola
candidatura y estar obligados a dispersarlos por diversos
Distritos y candidatos? ¿Cómo la Unión Democrática, podría,
sin la proporcional asegurarse la representación que merece
y. que el equilibrio político de Guinea necesita?
Por lo tanto, MONALIGE, considera que el sistema proporcional de
lista es el único que responde a las aspiraciones normales y
a los intereséis de las minorías étnicas.
6, MONALIGE considera que la única forma., apta de Gobierno para
Guinea Ecuatorial es el presidencialista de corte africano,
caracterizado por estos tres rasgos:
a), elección popular y directa del Jefe del Estado;
b), amplios poderes presidencialistas en su concepto de. Jefe del
Ejecutivo;
c), coordinación entre el Presidente-Jefe del Estado, Presidente de
la Asamblea y los Presidentes de los Consejos Provinciales.
7, MONALIGE quiere poner de relieve el humanismo nacionalista y
ascendente que anima su programa y considera por tanto que
la Constitución guineana debe consagrar; expresamente los
principales derechos y libertades del hombre.
Por último, para no cansar al auditorio, los representantes de
MONALIGE en esta Conferencia quieren llamar la atención
sobre la importancia del momento en que estamos viviendo;
tratamos aquí de redactar el documento jurídico que va a
presidir los destinos, de un pueblo africano y de cultura
hispánica, tratamos de emancipar una Nación; el referendum
en que se ratifique la Constitución asegurará la libertad
política del pueblo guineano.
A la Delegación española y a través de ella al Gobierno español
corresponde en último término impedir que mezquindades de
tipo pasional o personal puedan frustrar la apoteosis final
que todos esperamos. Muchas gracias.
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Muchas gracias.
Quedan todavía tres oradores por intervenir. Me veo en la precisión
de auséntarme por deberes ineludibles. Presidirá esta Mesa
el Sr. Mañueco. Yo estimo que debería continuar el debate
hasta agotar el número de oradores inscritos.
(A LAS 20,15 HORAS, ABANDONA LA PRESIDENCIA Y SE AUSENTA DE
LA SALA EL SEÑOR SEDO, SUSTITUYÉNDOLE DON GABRIEL MAÑUECO DE
LECEA, DIRECTOR GENERAL DE ÁFRICA Y PRÓXIMO ORIENTE).
EL SEÑOR PRESIDENTE;
Tiene la palabra don Narciso Meseguer.
EL SEÑOR MESEGUER (DON NARCISO):
Señor Presidente, cedo la palabra a don Adolfo Bote.
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Puede hacer uso de la palabra el Sr. Bote.
EL SEÑOR BOTE (DON ADOLFO):
Tengo que discúlpame ante los miembros de las dos Delegaciones que
intervienen en esta Conferencia por la falta de control, y
por los modales desconsiderados de que hice ostentación al
final de la última sesión celebrada. Mi única disculpa está
en la gravedad de la situación y en la trascendencia de los
intereses que están aquí en juego. Los nervios y la
fortaleza de una persona no resisten fácilmente este
continuo enfrentamiento, estas maniobras y esta espera, que
estamos sufriendo día a día los miembros de la Delegación
guineana.
Yo renuncié a leer ni intervención, que cuidadosamente había
preparado, dado el estado de exaltación de los ánimos, y
dada la súbita explosión del sentimiento nacionalista, de
este gran líder africano que es nuestro Vicepresidente del
Gobierno Autónomo, y que por inesperada, lo digo
sinceramente, me cogió desprevenido. No tuve entonces la
serenidad de comprender que la mejor respuesta de la
comunidad ndowe al Excmo. Señor Don Francisco Maclas,
hubiera sido la inmediata lectura de mi discurso. Hoy pido a
la Mesa que me permita leer el documento que le entregué en
la sesión del miércoles.
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Perdón, Sr, Bote, El documento que ha anunciado va a dar lectura,
fue entregado en la última sesión y figura textualmente en
el Acta correspondiente. Por tanto, en aras de la brevedad y
de la rapidez de los trabajos de esta Conferencia, en la que
estamos interesados todos, yo le sugiero si no sería más
práctico que renunciase a la lectura del documento en sí.
Esto, naturalmente, no quiere decir que Vd. no pueda
expresarse sobre otras ideas ajenas a las que están
expresamente contenidas en ese documento y que figuran en el
Acta de la última sesión, y que están al alcance de todos
los asistentes a esa Conferencia.
EL SEÑOR BOTE (DON ADOLFO):
¿Merece alguna respuesta la sugerencia del señor Presidente?
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Yo le invito a que renuncie a la lectura de ese documento, puesto
que figura ya en el Acta del último día, textualmente.
Ahora, esto es independiente de que Vd. pueda hablar sobre
otras ideas, si añaden algo más a ese documento, pero al
documento no parece necesario- que se le dé lectura, porque
figura íntegramente en el Acta.
EL SEÑOR BOTE (DON ADOLFO):
Permítase, señor Presidente, pero debo hacerle otra sugerencia. Yo
creo que ahora, como Vd. acaba de tomar posesión (risas)
empieza también con buen pie, pero ante todo quisiera
hacerle otra sugerencia: permítame, por lo menos, leer este
pequeño preámbulo que yo he traído aquí y por último, que el
señor Presidente me dé la garantía de que ese documento
estará presentado a la Alta Magistratura española, al igual
que yo hice la petición el día que entregué mi documento sin
leerlo.
EL SEÑOR PRESIDENTE:
No tengo inconveniente en que dé lectura al pequeño preámbulo y le
puedo asegurar que ese documento, como toda la documentación
de esta Conferencia, será elevada y con toda exactitud, a la
Alta Magistratura a que se ha referido Vd.
EL SEÑOR BOTE (DON ADOLFO):
Muchas gracias, porque confío en que todas las Actas que se
escriben en esta Sala de Embajadores lleguen a todos los
rincones de las esferas del Gobierno español. Gracias y voy
a terminar la lectura de este pequeño preámbulo. Nos
habíamos quedado en que hoy pido a la Mesa que me permitiera
leer el documento que entregué en la sesión del miércoles.
Hasta aquí tomó la palabra el señor Presidente, diciendo que
él garantizaba, aunque el resto de los delegados guineanos
no hayan leído ese documento, leído digo en el sentido de
que hayan oído pronunciar o leerlo, garantiza que por
mediación de las Actas que salen de este Salón de
Embajadores, los delegados guineanos me leerán de forma
indirecta y que el señor Presidente -repito en su lugar- que
me ha garantizado que este documento reflejado en el Acta,
llegará íntegramente a las Altas Magistraturas españolas.
Muchas gracias. Para que pueda ser oído de viva voz por
todos los guineanos y para que el Sr. Macías, a quien
especialmente se lo dedico pueda comprobar la sinceridad, el
reconocimiento- y la confianza del pueblo ndowe ante el gran
pueblo fang.
De todas formas, antes de comenzar la lectura del texto que tenía
preparado, que los señores taquígrafos, por lo menos cogerán
donde yo había dejado, considero conveniente aclarar que mi
indignación y mi temor no estaban provocados ni por la
personalidad del Sr. Macías ni por el pueblo fang, sino por
la inconsciencia y por la irresponsabilidad de los hombres
que desde el poder en el Gobierno autónomo, han cometido el
crimen de dividirnos. Hace cuatro años, el Excmo. Señor Don
Bonifacio Ondó Edu recibió un pueblo unido y esperanzado y
hoy nos devuelve un pueblo dividido y atemorizado. El pueblo
guineano ha perdido por completo su confianza en el hombre
de la autonomía. Y sin embargo, este hombre tiene todavía la
audacia de decir que esta Conferencia estaría terminada si
las conversaciones se hubiesen llevado entre el Gobierno
español y el Gobierno autónomo exclusivamente, sin la
intervención de los partidos políticos ni de los
representantes de las minorías étnicas que aquí estamos
convocados. Este hombre nos acusa a los delegados guineanos
de división y de heterogeneidad. Pues bien, señor Ondó Edu,
esta división y esta heterogeneidad es el resultado de su
obra política. Y porque no queremos estar divididos ni ser
heterogéneos en el futuro, es por lo que esta heterogeneidad
está y tiene que estar presente en esta Conferencia
Constitucional y en todo el proceso de la independencia. Si
de verdad quiere Vd.
vernos unidos y esperanzados ante el porvenir de nuestra
Guinea Ecuatorial, lo mejor que puede hacer es dejarnos
solos. ¿Quiere .Vd. una prueba? ¿No le dice nada que la
heterogénea composición de partidos políticos y minorías
étnicas hayamos alcanzado rápida y profundamente un total
acuerdo sobre el texto constitucional de los veintitrés?
Vamos a hacer una pequeña aclaración sobre el contenido de este
preámbulo y sobre este número veintitrés repetido aquí. Una
palabra puede ser pronunciada con muy buena intención y
también puede ser muy buena intención y también puede ser
muy mal entendida y expresada y recibida. Ya que aquí se
presentó un documento con veintitrés firmas, parece que se
tiene que hacer alusión de este mismo documento, aunque en
realidad en concepto, en sentido, en otros aspectos caiga un
poquitín mal, porque en esta vida nada se puede decir que
sea del agrado de todo el mundo. Eso es lo que digo yo, que
los resultados del futuro no se pueden ver hasta que el
mismo tiempo se hayan convertido en un pretérito.
¿No les dice nada que mientras aquí ha sido imposible dar un solo
paso adelante, sin embargo, cuando nos hemos reunido
libremente y sin influencias interesadas, hemos conseguido
en una semana ponernos de acuerdo nada menos que en un texto
constitucional que nosotros consideramos definitivo?.
También cabe hacer una pequeña aclaración de los acuerdos de la
Delegación guineana, aunque el texto que repetidamente se
está hablando en esta Sala, los acuerdos éstos que las
Delegaciones o las minidelegaciones han podido llegar, deben
tener su consideración, aunque después la Mesa tenga que dar
su sanción. Vemos que la minidelegación de Fernando Póo
llegó también en sus acuerdos, aunque no son aprobados,
también vemos que la otra minidelegación de Guinea
Ecuatorial, respecto a Río Muni, también llego en sus
acuerdos. Pero haciendo caso a los primeros puntos de este
preámbulo, parece que por existir por medio las mismas
autoridades autónomas aludidas, por existir en una y otra
minidelegación, esta Delegación de Guinea, como debía
llamarse en su sentido estricto, político, económico y
nacional, no se llega nunca al acuerdo, porque por medio nos
interrumpen las autoridades autónomas. Vamos a seguir: yo
pido formalmente, quiero pedir formalmente y esta petición
va a la Mesa, y menos mal que yo en representación de mi
grupo y en nombre propio había hecho esta petición a la Mesa
entrante, y menos mal que el señor Presidente me había
concedido el objetivo, que es la afirmación suya de que hará
llegar mi petición en todas las esferas altas del Gobierno
español; que la Mesa haga llegar, en nombre del pueblo ndowe
el texto íntegro de ni intervención a Su Excelencia el Jefe
del Estado Español, porque sólo en él podemos ya poner, con
la nuestra, la esperanza de todo el pueblo de Guinea.
Ahora bien, voy a poner también otra pequeña aclaración sobre unas
declaraciones demagógicas que están ocurriendo
constantemente en esta Mesa, y también voy a hacer, si me lo
permiten, una pequeña recogida al estilo de los catequistas,
después de dar una explicación del Evangelio.
Ahora voy a hacer una pequeña objeción como africano. Para hacer
entender, una vez más, al Gobierno español y a la Delegación
guineana, que hacen sus declaraciones en el sentido que ya
han puesto una frase, que es también una frase española,
pese a mi poca preparación: declaraciones demagógicas
euro-africanas. Adolfo Bote, en representación del Grupo
Ndowe, es negro de África y de Guinea Ecuatorial; no soy
europeo; no soy blanco; no soy español. Por lo tanto, como
negro de África y de Guinea Ecuatorial, ruego al Gobierno
español que ponga máximo estudio en todo lo que se está o se
le está poniendo en conocimiento por mediación de sus
respetables delegados, cuyos delegados son el Gobierno
español. Pero recogiendo las últimas palabras que acaba de
decir Adolfo Bote de que no es blanco, ni es europeo, ni es
español, pero es negro de África, de Guinea Ecuatorial,
terminará diciendo que el Gobierno español juzgue, que el
Gobierno español tome en consideración, no en el sentido de
imposición, Adolfo Bote, como negro, tiene unos recelos
reservados para el Gobierno español en nombre propio y de mi
grupo, incluso de Guinea Ecuatorial en el futuro, pero
Adolfo Bote no es capaz de hacer declaraciones demagógicas
aquí. ¿Que soy español? ¿Cómo voy a ser español si soy
negro, así pintado? ¿Cómo voy a ser blanco si soy de África?
Sus declaraciones son declaraciones demagógicas. Yo, en
nombre de mi grupo, que ha cooperado en muchos años atrás
con el Gobierno español en cuestión de colonización, pido al
Gobierno español que considere, una vez más, nuestra
petición de hacer una Constitución que esté de acuerdo a la
idiosincrasia del pueblo de Guinea, que está dentro de
África. Pero terminaré como todos los demás. ¡Soy español!.
Muchas gracias. (Risas).
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Muchas gracias. Tiene la palabra don Antonio N'Dongo.
DON ANDRÉS NCO:
Para una cuestión incidental. Quisiera hacer unas pequeñas
aclaraciones sobre las declaraciones de mi amigo Balboa.
Balboa, en primer lugar, está en este Salón como Asesor del
grupo minoritario de Monalige y no cono representante del
grupo Monalige.
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Perdón. Tengo que señalar que, de acuerdo con lo establecido en las
reglas que rigen esta Conferencia, sólo pueden hacer uso de
la palabra los miembros de la Delegación de Guinea que
vienen cono tales miembros de la Delegación y no cono
asesores. Por lo tanto, aquéllos que no tienen esa calidad,
que Vd. no ostenta, no pueden hacer uso de la palabra.
EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):
El Sr. Balboa ha intervenido como asesor de la juventud de Monalige.
Por lo tanto, el señor Cañadas no tenia por qué concederle
el uso de la palabra. El Sr. Balboa no viene como
representación oficial...
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Perdone. Para aclarar este punto, tiene la palabra el Secretario de
la Conferencia.
EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO) :
Ahora voy a aclararle a Vd., señor Cañadas. Yo, en parto, dirijo el
Monalige. El Monalige está hoy día cono el partido demócrata
en Estados Unidos, está escindido, lo misino que en Estados
Unidos, ahora con la cuestión de las candidaturas para la
Presidencia. Así está el Monalige. Antes de tonar una
decisión por el Ministerio de Asuntos Exteriores de los dos
Monaliges, que ya perfectamente el señor Cañadas conoce que
está escindido, no tenía que haber permitido hablar a
Armando Balboa. Ahora, Balboa no ha hablado mal. Yo no le
echo la culpa. Se la echo al que ha permitido hacer uso de
la palabra al señor Balboa. En cuanto al señor Balboa, no
tengo nada que ver con él. El señor Cañadas debía haber
consultado conmigo, cuando discutimos por la entrada de
Ibongo, para tomar posesión. Yo sigo como dirigente del
Monalige. Este está dividido. Viene representado por mí, que
legalmente ostento esta representación. Lo sabe el señor
Atanasio N'Dongo, incluso con su firma, pero nunca he
intervenido como Monalige y puedo hacer uso tanto cono
Vicepresidente del Gobierno como dirigente del Monalige.
Aquí hay un documento con unas cuantas firmas. Para tomar
esa decisión del Monalige. No me disgustaría que el señor
Armando Balboa, porque es un destacado nacionalista,
intervenga, pero tenía que ser de acuerde con todo el
Monalige, y aquí en el Ministerio se ha ignorado esto, es
decir, que el Ministerio está favoreciendo a alguien, el
señor Cañadas. Yo he hablado con él directamente. Porque el
señor Armando Balboa ha tomado la palabra sin contar con la
mayoría de Monalige. De aquí en adelante, si la Conferencia
no va bien se deberá a estas cosas. El Monalige está
escindido como la democracia en Estados Unidos. Francisco
Macías dirige una gran parte de Monalige. El señor N'Dongo
también, que es un político, estamos divididos. Por lo
tanto, cuando se habla de Monalige tenía que hablar con
nosotros dos. Yo no me opongo a la intervención del señor
Balboa. No estoy contra ti, sino contra quien le ha admitido
sin consultarlo conmigo. Ibongo no vino oficialmente. Hemos
admitido a Ibongo para que las Naciones Unidas no pudieran
decir que tanto España cono los miembros de la Delegación
guineana se habían negado a admitir a Ibongo. Por eso Ibongo
no figuraba cono representante del pueblo guineano. Que nos
conste. Hemos querido evitar la posible crítica de las
Naciones Unidas si no le admitíamos.
EL SEÑOR PRESIDENTE:
Perdón. He concedido primero la palabra...
EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO) :
Por lo tanto, don Gabriel, voy a continuar. Por eso, el señor Ncó,
no ha intervenido como asesor. El señor Ncó vino como asesor
mío en el Monalige, que yo dirijo, y el señor Armando Balboa
vino como asesor del grupo que dirige Atanasio. Yo nunca me
he opuesto a las intervenciones del señor N'Dongo. No. El
Monalige se encuentra escindido. Que nadie lo dude, porque
consta en Acta. Yo me sorprendo que el señor Balboa -no
tengo nada que ver contigo, por favor, tus palabras me han
agradado- lo que me asombra es que no hayan contado con
nosotros. Es por eso por lo que pongo objeciones en lo que
respecta a las intervenciones del señor Balboa. Ahora, el
señor apoya el nombre de Monalige, pero la Constitución
elaborada por los técnicos hispano-guineanos y la Mesa no lo
apoya. ¿Ven Vds.? Por lo tanto, no puede hablar en nombre de
Monalige. Lo mejor que ha podido hacer el señor Balboa es
hablar en nombre de Balboa. El Monalige tiene problemas»
señores, que no quiero plantear aquí, pero me he abreviado
de no hacerlo para no entorpecer la marcha de la Conferencia
y francamente lo conoce mi amigo Cañadas. Yo he terminado.
Ibongo no tiene ninguna facultad para transmitir el que el
señor Balboa hable.
EL SEÑOR CAÑADAS:
El señor Macías nos decía ayer que alguien en esta Conferencia
estaba tratando de dividir. Yo preguntaría ahora al señor
Macías quien divide a quien. ¿Es también culpable la
Delegación española de que el señor Macías no esté de
acuerdo con otros miembros del partido al cual pertenece el
señor Macías? ¿Es culpa del Gobierno español, por razones
que no alcanzo, ni quiero juzgar, ni son de mi competencia,
que no esté de acuerdo con otros señores que para el
Gobierno español representan al Monalige, como él mismo
pueda representarlo? Nadie le ha opuesto hablar al señor