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ACTA
DE LA DÉCIMA SESIÓN PLENARIA. SEGUNDA FASE
En
Madrid, a diecisiete de mayo de mil novecientos sesenta y
ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos
Exteriores, tiene lugar la X Sesión Plenaria de la II Pase
de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo
la presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo Señor
Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior,
con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español
y de la Guinea Ecuatorial.
La
Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón
Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don Gabriel Mañueco de Lecea,
Director General de África y Próximo Oriente, y el Excmo.
Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del
Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia,
El
Presidente de la Mesa abre la sesión a las dieciocho
horas treinta minutos y dice:
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Se
abre la Sesión. Ha sido distribuido un documento en el que se
expone la posición de la Delegación española sobre
las normas constitucionales referentes a la. salvaguarda
de la personalidad provincial. Voy a dar la palabra al señor
Barreiro para algunas consideraciones, Si ustedes quieren,
se va a dar lectura al documento; pero como está repartido,
quizás no será necesario.
Tiene la palabra el Barreiro.
EL
SEÑOR BARREIRO:
Muchas
gracias, señor Presidente. Me he permitido solicitar la
palabra para hacer alguna aclaración sobre la significación
que el documento que acaba de ser distribuido tiene en relación
con la posición de la Delegación española. Como
ustedes saben, la preocupación de la Conferencia por la estructuración
de las garantías que han de salvaguardar la personalidad de
la isla de Fernando Póo, nos ha planteado una serie de
cuestiones que podríamos resumir en la necesidad de encontrar
garantías políticas de establecer la división
administrativa y de mantener un soporte económico de todo
ello, adecuado a la participación de cada una de las
provincias en el mantenimiento de la empresa común del
Estado. En la estructuración política, por así decirlo, de
estas garantías en la futura Constitución, la Delegación
española no ha trabajado con absoluta independencia. El curso
de esta Conferencia esta pesando de manera extraordinaria
sobre todos nosotros. Y nuestro deseo de aproximar posturas
dispares de la Delegación guineana, nos ha llevado en algún
punto a posiciones que tal vez no sean demasiado auténticas, pero
que esperamos que sean útiles para el curso de los futuros
trabajos de la Conferencia. A título de ejemplo, que nos
permita comprender además el alcance de este documento, me permitiré
.señalarles a ustedes que en la primera página figura
la declaración de que "el mandato de Diputado provincial
es incompatible con el de miembro de la Asamblea
Nacional". Nuestra opinión se inclinaría, la opinión
de la Delegación española se inclinaría en este punto a una
solución en la que predominase el aspecto económico de la
cuestión para
no tratar de los aspectos políticos que la informan y que
nos llevarían precisamente a la posición contraria, a la
declaración de compatibilidad del mandato provincial y del mandato
de la Asamblea Nacional o en último extremo a no decir
nada sobre esta cuestión, lo cual posiblemente nos condujese
a la misma conclusión. Pero como sabemos que, hasta
el momento, por lo menos, la opinión de la Delegación guineana
es favorable al mantenimiento de esta incompatibilidad
con el espíritu de concordia que ha caracterizado siempre
nuestros trabajos, la hemos incluido en este documento, con
la misma finalidad que hemos incluido otros puntos que, si
tuviéramos que discutir entre nosotros objetivamente
posiblemente no los mantendríamos, esperamos que si en
algunos de ellos se producen discrepancias de la Delegación
guineana con lo que aquí hemos hecho, sepan comprender el
alcance de nuestras concesiones y nuestra pureza de
intenciones. Y nada más, señor Presidente, Muchas gracias.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Tiene
la palabra el señor Ondó y, a continuación, hablará
el señor Atanasio N´Dongo.
EL
SEÑOR ONDÓ EDU (DON BONIFACIO):
Muchas
gracias, señor Presidente.
Señor
Presidente, señores Delegados, muchas gracias, de
antemano, por la atención que presten a mis palabras.
Yo
quisiera que esta intervención mía fuera concisa y convincente;
esto último, en mayor grado para mis compañeros
de Delegación, mis hermanos de Fernando Póo y Río Muni, de
quienes nuestro pueblo sólo espera prontitud en hallar la
fórmula fraterna que haga factible nuestro ideal de independencia.
A
lo largo de un par de sesiones, con la mejor intención por
parte de todos mis compañeros -esto no lo pongo en duda-
conseguimos encerrarnos en una especie de callejón sin
salida, o con muy dificultosa salida.
Y
lo más triste de esta singular situación es que la solución
de ese atasco, la salida, la teníamos a mano y bien expedita
a partir del momento en que la Delegación guineana finalizó
su trabajo preparatorio para reunirse con la peninsular
.
Los
señores Barreiro y Martín Villa nos han señalado en varias
ocasiones, con mucho acierto y claridad, como reencontrar el
camino perdido. El señor Presidente no ha perdido
ocasión de hacer otro tanto en casi todas sus intervenciones
obligadas de moderador. Y, últimamente, el señor Gómez de
Aranda, a quien yo agradezco infinitamente su interés
en esta Conferencia, nos lo dio hasta por escrito.
Compañeros
de Delegación: dejemos de una vez los personalismos
aparte; no intentemos hacer política -con letra minúscula-
de esta Conferencia; a ver si, desde ahora, todos y
cada uno de nosotros hacemos honor a ese timbre de nacionalistas
que en tantas ocasiones defendimos juntos y que, ahora,
en el instante supremo, por obcecaciones superfluas, no acertemos
a ponerlo al nivel que lo merece nuestro pueblo, Guinea
Ecuatorial. La Historia -así, con mayúscula- nos contempla.
Y esa misma Historia nos juzgará, bien pronto a todos los
que hoy estamos aquí. Que cada cual tome ya por juez a su
propia conciencia.
Y
vamos ya al "meollo" de la cuestión.
Hemos
pedido a la Mesa que la Delegación española nos esboce cómo
entiende ella que puede configurarse la "salvaguarda
de la personalidad de Fernando Póo"; el señor Gómez de
Aranda, como antes dije, lo hizo en una brillante exposición.
Le
pedimos también que se nos facilitara una fórmula concreta
sobre las posibles competencias del Gobierno Central
y de los Provinciales; también la tenemos a nuestra disposición.
Si
mis compañeros de Delegación se tomaron la molestia
de
estudiar ambos problemas y de compulsarlos con los apuntes que
se nos dieron para enmendar y llegar de este modo a la
elaboración de una Constitución -cosa que estoy seguro que habrán
hecho-, se habrán dado cuenta, creo yo, que ambas garantías,
en fórmulas concretas, naturalmente, para ser enmendadas por
todos nosotros en cuanto consideremos necesario, conveniente
y justo, en esos mismos apuntes están contenidas.
Como
estoy en absoluto acuerdo con lo que manifestó el señor
Barreiro en una de sus atinadas intervenciones, es decir, en
que precisamos unas andaderas para poder marchar hacia
adelante, cojámoslas ya de una vez y comencemos a andar. En
esos apuntes las tenemos prestas.
En
esta tarea, hermanos guineanos, hombres de Fernando Póo
y Río Muni, hay que echar por la borda los recelos y las mezquindades;
con esas tareas no se llega jamás a un lugar digno;
y nosotros -no por lo que significamos en sí cada uno, que
es bien poco, sino por nuestro pueblo- estamos obligados a que
Guinea Ecuatorial actúe ya, desde ahora mismo, como lo
pueda hacer la más digna de las naciones del mundo. Esa es nuestra
responsabilidad de esta hora. Sepamos afrontarla y cumplirla
con honradez, como es debido.
Me
voy a permitir proponer un sistema eficaz de trabajo a
la Mesa, a mis hermanos de la Delegación guineana y a los componentes
de la Delegación peninsular, que, desde luego, compartiendo
el parecer expresado por el señor Gómez de Aranda,
yo y todos los guineanos que estamos aquí -aunque hayamos de
discutir a veces- también nos consideramos como hermanos.
El
sistema puede ser bien sencillo.
Sirvámonos
como andaderas de los apuntes a que ya aludí.
Que
la Mesa fije un determinado número de artículos para
ser discutidos y votados en una sesión posterior en cuatro
fechas -incluidas las festivas- al día de su fijación.
Que
se dé un margen de dos días -incluidos los festivos- para
poder presentar por escrito enmiendas parciales, acordes con
la Declaración gubernamental española, en horas habituales
de oficina de este Ministerio o en las extraordinarias que
se habiliten en el caso de días festivos.
Que
por todo un tercer día, es decir, el inmediato anterior
al estudio de los respectivos artículos, los señores
Delegados puedan disponer de una copia de las enmiendas que se
hayan presentado.
Que
en cuanto afecte a los artículos que se hayan de estudiar en
cada sesión, se tengan en cuenta las enmiendas ya
presentadas, tanto las parciales como las enmiendas a la totalidad
que han quedado reducidas a parciales en sus aportaciones
aceptables.
Que,
llegado su momento, se considere como relación de
competencias del Estado de Guinea Ecuatorial y de sus Provincias,
susceptible de aportación de enmiendas por los señores Delegados,
la facilitada por la Delegación peninsular últimamente
a solicitud nuestra.
Y,
para finalizar, que la aprobación de los artículos sometidos
a nuestro análisis y debate pueda hacerse por este doble
camino y orden de prelación:
a),
en primer lugar, por acuerdo unánime de la Delegación
guineana.
b),
en defecto de aquél, oída la Delegación peninsular, por
decisión de la Mesa en su condición de instancia moderadora.
Yo
creo, señor Presidente y señores Delegados, que lo que acabo
de exponer es un procedimiento con garantías para que
podamos expresar nuestro parecer siempre; y para que podamos
llegar al fin de nuestro trabajo.
Naturalmente,
estoy dispuesto a escuchar y aceptar cualquier
solución más rápida y con mas garantías para todos.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Tiene
la palabra el señor Atanasio N´Dongo.
EL
SEÑOR N´DONGO MIYONE (DON ATANASIO), del MONALIGE:
Distinguida
Presidencia: No sé
si mi intervención tendría que proyectarse sobre lo que
actualmente estamos discutiendo, pero no creo que sea el
procedimiento previsto porque pedimos el texto para estudiarlo
el lunes. Yo creo que esta tarde hemos venido aquí para tener
este texto, llevárnosle y estudiarle, y, después, el lunes,
ponernos de acuerdo si empezamos a arrancar del trabajo que
tenemos. Supongo yo que este texto, como las competencias que
vienen en él incluidas, tendremos oportunidad el lunes para
discutir sobre este problema.
Pero
esta tarde solicito, en nombre de mi grupo – cuando digo mi
grupo me refiero a MONALIGE – una aclaración al Gobierno
español sobre el caso Trevijano y sobre el telegrama a la
ONU.
Aquí
tengo una copia de un supuesto telegrama envido por la.
Delegación guineana, cuyo texto dice así: -no lo leeré todo
porque supongo que tanto la Delegación española como la
guineana tendrán copia del mismo- “U Than. Secretario
General de la ONU. Mayoría Delegación guineana Conferencia
Constitucional ruega envíe urgente Madrid expertos ONU motivo
rechazo injustificado autoridades españolas proyecto
Constitución presentado esta mayoría. Rogamos respuesta
urgente. Secretariado Conjunto Guineano, apartamento 22, 5,
Hotel Plaza, Madrid. Firmado: Antonio Eworo (IPGE), Francisco
Salomé Jones (MUNGE), Francisco Macías (MONALIGE)”.
Este
es un caso de conciencia para la Delegación guineana en
nombre de grupo. Yo conozco muy bien al camarada Macías
Nguema, un nacionalista convencido y que lucha por la
independencia
de Guinea, y creo, que no es un hombre que acepte
los juegos sucios, y no sé si realmente Maclas ha firmado este
telegrama.
El
caso de Trevijano me preocupa. No le conozco, pero sé que es
un Abogado, y no sé nada sobre las condiciones que puede
reunir. Pero me gustarla hacer una aclaración. Durante la I
Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea, los grupos
económicos guineanos nos ayudaron; no nos dieron dinero
para lujos, el grupo del Sindicato Maderero nos ayudó a pagar
los hoteles, y en esto intervenimos en delegación los tres
partidos políticos, IPGE, MUNGE y MONALIGE. Esto que quede
bien claro. Yo me entrevisté con Clemente Ateba y unos cuantos
más; estaba Grange;, estaba Nsue, tuvimos cuatro o cinco
sesiones en el Sindicato Maderero, y otras varias tuvimos en
el Sindicato del Cacao. El dinero no se nos dio a manos
llenas, pero como miembros que pertenecíamos a grupos políticos
amigos nos pagaron los hoteles. Ahora bien, yo quiero saber
quién recibió el dinero de Trevijano, porque me dicen que
dio 1.025.000 pesetas a los grupos que representan a MONALIGE.
Yo no sé si el señor Macías ha recibido este dinero y si
recibió este dinero no nos lo dio. Todo el mundo sabe que lo
único que se hizo fue pagar los hoteles. Lo digo porque
se ha utilizado .en esta Sala de Conferencias que el señor Macías
es miembro de MONALIGE. Yo quiero saber que es eso de utilizar
el .nombre de MONALIGE, porque la verdad es que se están
formando Compañías, Sociedades en nombre de MONALIGE,
Por
ello, yo quería hacer una aclaración y es que todo se
puede perder en la vida menos el honor. MONALIGE ha venido a
dialogar con España sobre la independencia de Guinea.
Nosotros pensamos que, en su día, la Guinea Ecuatorial tendrá
contacto
con Empresas privadas.
Como
persona que quiera trabajar en nombre de estas Empresas,
el Abogado Trevijano tiene los máximos respetos porque para
nosotros es el pueblo español. Lo que no pódenos aceptar
es
que esta Conferencia esté apoyada en dos individuos que
quieren manejar todo un grupo como el de la Delegación guineana.
Si el Abogado Trevijano representa a un grupo económico
español, me gustaría que se me hiciera esta aclaración,
entonces sí se podría justificar su proceder en Guinea Ecuatorial,
pues es un amigo español que ha ayudado en uno o en otro
sentido. Ahora, nos interesa aclarar si es un problema de
tendencias políticas.
Lo
que no se puede consentir es que, aprovechándose de que
hemos venido a negociar nuestra independencia,, se planteen,
sin saber por qué, cuestiones internas de nuestra Delegación.
Lo que interesa es encontrar puntos .de entendimiento entre
todos, tanto con el grupo de Fernando Póo como con el de
Río Muni. Si hay otro grupo que quiere entrar en juego, que
nos deje terminar la Constitución, que se forme un Gobierno,
una Asamblea y después ya veremos lo que pasa. Lo que no
podemos aceptar es que se quiera utilizar a MONALIGE en un juego
en el que MONALIGE no ha percibido ni un céntimo» Esto es lo
que tenía que decir.
EL
SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE):
Muchas
gracias, señor Presidente. Pido la palabra para unirme a la
primera parte de la intervención de mi amigo don Atanasio,
con relación a que ayer, si mal no recuerdo, la Presidencia,
a la vista de las manifestaciones de varios oradores de la
Delegación guineana, se expresó en el sentido de que 1a salvaguarda
de la personalidad de Fernando Póo era en cuanto a
garantías políticas , no era solamente de orden económico; que
se hacía constar en la nota que se había repartido, no 1a veían
clara. El señor Gómez de Aranda en la declaración que hizo,
de una forma evidente y contundente, afirmó que si algunos
Delegados guineanos no lo veían claro, pidieran que se hiciese
un documento en el cual apareciera todo con más claridad,
y, si mal no recuerdo, la Presidencia dijo entonces que
la reunión de esta tarde estaría dedicada solamente a
repartir este documento
,
en plena sesión, para evitar interpretaciones
torcidas sobre si los .documentos se reparten por los pasillos,
o si tienen o no carácter vinculante. Para evitar esa posible
interpretación, algunos miembros pidieron que en la sesión
de hoy se repartiera este documento y que, inmediatamente
se levantara la sesión para que nuestra Delegación pudiera
estudiar, dentro de un plazo prudencial, dicho texto. Yo
creo que, hasta el lunes podríamos tener tiempo suficiente pues
en el articulado no vamos a entrar nosotros, pues es asunto
del que se debe encargar la Comisión Técnica, y nosotros lo
que tenemos que hacer es tratar de llegar a acuerdos
sustanciales, respetando todas aquellas características que
vienen
englobadas en la declaración oficial del Gobierno de la Nación:
independencia unitaria, salvaguarda de la personalidad
de Fernando Póo, etc. Nosotros podemos reunimos mañana, el
domingo y el lunes por la tarde para preparar las enmiendas
que creamos debamos presentar, así como las sugerencias que
se nos ocurran, porque si volvemos a pedir otra prórroga,
contra enmiendas a la totalidad y contra enmiendas a la parcialidad,
entonces necesitaremos aún un tercer mes.
De
mis labios nunca salió la fecha de la independencia, porque
la fijación de la fecha compromete a todos, a unos más y
a otros menos. Pero, en fin, se ha fijado la fecha del 15 de
julio y estamos a 17 de mayo y todavía no hemos hecho nada productivo.
Yo creo que estando ya a diecisiete de mayo, para el
día fijado no vamos a tener redactada una Constitución, una
Ley Electoral, elecciones, etc., etc., etc. es decir, todo
lo que es necesario al Estado de la Guinea Ecuatorial, Estado
soberano, que va a entrar en el concierto internacional. Esto
de concierto internacional no es una frase: tiene un con tenido
político y una trascendencia internacional. Me parece que
no debemos dar ningún paso atrás.
En
cuanto a la segunda parte del señor Atanasio, que no conocía,
son rumores que conozco también y me adhiero en el
sentido
de que cuando se ha puesto un telegrama de cuyo texto no
tenía, conocimiento, se hable en nombre de la Delegación guineana.
Ni Fernando Póo, cuyo modesto Presidente de la provincia
soy yo, aunque para algunos no tenga representación, creo
que la tengo, aunque sea modesta, ni Fernando Póo, repito,
tenía noticia de esto; y resulta que en vez de hablar con España,
que es con quien tenemos que hablar, sobre los problemas
de nuestro futuro político, a la gente le ha dado la manía
de ir a la ONU. Yo no sé que tiene que ver la ONU en este
asunto, pues me parece a mi que las Naciones Unidas es un
Organismo internacional asesor en el sentido de pacificador de
los problemas concretos internacionales entre Estados, pero
las Naciones Unidas no tienen una oficina montada para hacer
textos constitucionales para los diferentes pueblos que quieran
hacer sus Constituciones. Cada país hace su Constitución
a su manera y busca sus técnicos para ello, pero no precisamente
en las Naciones Unidas. Las Naciones Unidas, me parece
a mi, en mi modesta opinión, que actúa como un Organismo
que observa cómo se llevan a cabo los acuerdos internacionales
que vinculan a las potencias que forman parte de este Organismo.
España, como parte integrante de las Naciones Unidas,
como suscriptora de la Carta de las Naciones Unidas, cumple
sus obligaciones con relación a sus colonias o a sus territorios
no autónomos, tiene una información jurídica de cómo va
cumpliendo este proceso de descolonización, y España en el año
1963 dijo que autodeterminación, por lo qué no veo qué hace
la gente hablando todos los días de la ONU. En cuanto a los
representantes de la provincia de Fernando Póo que presido,
ignoramos y eludimos toda responsabilidad en cuanto a los señores
firmantes de este telegrama.
Se
ha hablado del texto que se repartió, haciendo relación
este texto y el telegrama y a algunas noticias que se han
vertido en la prensa nacional e internacional, en el sentido
de que la Delegación de Fernando Póo había rechazado rotundamente
el anteproyecto de la Delegación española y que la Delegación
española estaba imponiendo un texto. Esto no es cierto.. De
la Delegación
de Fernando Póo, uno de los firmantes
del anteproyecto de Constitución presentado, yo, como lo
dije y reconocí que estaba en contra del criterio expuesto
en la Declaración oficial del Gobierno español, pues repito
que lo metí por si colaba; pero estaba convencido de que iba
en contra de la posición que marcaba la Declaración del
Gobierno español. En su artículo primero decíamos el Estado
soberano de Fernando Póo. Evidentemente, los técnicos debían
rechazármelo y, en virtud de esto, Fernando Póo hemos
venido quedando fuera de la esfera y se nos ha tachado de
intransigentes, que no queríamos conversaciones con nadie, que
no queríamos llegar a ninguna inteligencia con la Delegación
de Río Muni, que no queríamos entrar en razón y que estábamos
vendidos al capitalismo y al servicio del capitalismo
español.
En
la prensa se ha hablado del grupo nuestro. Pero nosotros,
después de que el Gobierno nos dijo que se salvaguardaría
nuestra personalidad,, hemos retirado nuestro anteproyecto.
Pero, los demás señores se resisten y no quieren retirar el
suyo, mientras nosotros hemos venido a razones con la Delegación
española y con su Gobierno. Pero nos meten a nosotros
como responsables y colaboradores de un telegrama. Nosotros
no entramos en estas maniobras, porque, si el Gobierno español
oficialmente, mejor dicho, los técnicos nos han rechazado
nuestro anteproyecto porque no entra dentro del
marco establecido en la Declaración oficial del Gobierno español
y los otros señores insisten en el suyo, lo único que me
queda es preguntar si hay que hacer una Constitución
para
cada uno.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
El
señor Ngomo.
EL
SEÑOR NGOMO NMDONGO ( DON FEDERICO):
Muchas
gracias, señor Presidente. El
señor Gori ha estado interviniendo sobre parte de lo que yo
quería exponer esta tarde. Con
las aclaraciones del señor Barreiro, yo pensaba que
la sesión de esta tarde quedaría levantada. Claro, han surgido
otras declaraciones, ha habido .otras manifestaciones han
surgido asuntos particulares que la gentileza de la Mesa
ha aguantado. Yo sólo quería pedir al señor Presidente que
me dijera si éste es el diálogo adecuado a esta Conferencia,
que creo no se ha organizado más que para hablar de la
independencia de Guinea. Aquí estamos, en la Sala de Embajadores,
para hablar de la independencia de Guinea y no para hablar de
dinero y otro disparates y decir otras tonterías
absurdas., llamo disparates porque no sé hablar más correctamente.
A mi me hubiera gustado poder estudiar más para
hablar mejor. Esta es una sala donde la Delegación española
habla con la Delegación guineana, que ha planteado la independencia
de Guinea, y nada más, señor Presidente, que ya
llevamos aquí un mes.
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
Retiro
parte de mi intervención, pero apoyo las palabras
de don Federico y además pido a mi hermano Atanasio que
retire mi nombre, porque él seguramente se habrá equivocado,
yo
creo. Yo no he ido con él a ninguna parte a pedir dinero a
los madereros, ni a nadie. Que retire mi nombre.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
El
señor Macías.
EL
SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO) :
Muchas
gracias, Señor Presidente, por haberme concedido la palabra.
Desde que se inició la Conferencia Constitucional,
tanto en la primera fase como en la segunda, el Señor Macías
nunca se ha metido con ningún guineano; que miren todos los
antecedentes. Yo
solamente pido la independencia a España.
Si mal hablo a España, hablo con mi madre. Cuando me presenté en las Naciones Unidas, no ataqué a España;
pedí solamente
la independencia. Y cuando las diversas Delegaciones
africanas se me ofrecían, yo dije que no iba a luchar con
España, sino que únicamente pedía un derecho; que como el
Organismo
Internacional es un órgano de paz, yo únicamente iba a
pedir la independencia. Precisamente yo pedía a los países hispanos,
a todos los países latinos, que votasen sobre la
independencia de Guinea.
Eso consta en mi intervención, que no
he faltado en ningún particular a España. Pero aquí me gusta
hablar. Pero a la
ONU solamente llegué a buscar la buena
fe de España; porque cuando el Comité de los Veinticuatro
visitó Guinea, nosotros habíamos pedido observadores a la
ONU. Hice ésta petición y el Sr. Ondo, actual Presidente del
Consejo de Gobierno, la apoyó, porque la gente criticaba
mucho a España; porque, Señores Delegados españoles, aunque
España nos da una cosa justa, la Guinea nunca creerá que es
justa. Son
problemas que han surgido, porque todo lo que pueda
hacer España,' la gente de Guinea se va a sentir engañada,
aunque sea justo.
Con
respecto a la intervención de mi hermano Atanasio, que
es la segunda vez, parece que la popularidad de Francisco Macías
le molesta en Guinea Ecuatorial.
Es muy difícil anularla.
La popularidad que el Sr. Macías goza es muy difícil
que sea torcida por esas tonterías, porque si Atanasio trata
de preguntarme cosas de MONALIGE, no creo que sea cosa de esta
Delegación. Esta
Delegación no es competente para juzgarme
aquí. No está
aquí en materia judicial.
Esta Delegación
no puede juzgarme ni detenerme como político, porque venimos
a negociar. Por
eso, yo creo que esta Delegación no está
facultada en nada para hacerme unas preguntas acerca de esto. Si quiero dirigirme a la ONU libremente, puedo hacerlo, por
el derecho que me asiste como político dé la Guinea
Ecuatorial; pero de eso, a hacerme unas preguntas sobre si
Trevijano me ha dado o no dinero a mí, eso no lo consiento.
Si Atanasio cree que alguien puede estar complicado ¿por
qué no va al Tribunal Supremo o al Tribunal de Primera
Instancia? Muchas
veces ha planteado aquí cuestiones del MONALIGE. Yo nunca
me he atrevido a hablar aquí contra ningún partido. Eso que
le conste a la Delegación española.
Yo siempre he insistido: "Dadme la independencia,
porque soy mayor de edad"»
Si alguna vez he faltado al respeto a España, lo he
hecho siempre aquí, como lo puede hacer un español, porque
siempre me he considerado
y sigo considerándome un africano español. Por que
están los cameruneses y los gaboneses, como está toda el África.
Ya lo sabemos en los países africanos.
Pero yo me considero un africano español y considero
una gran tontería , esto que Atanasio me viene a preguntar.
Yo puedo demostrar mi honradez con mis cartillas de ahorro,
mis cartillas sobre el dinero que me dan.
A mí me sobra el dinero para ir a Nueva York
como Francisco Macías, si quiero. No soy millonario, pero
dispongo del saldo que me han dado mis 25 años de
funcionario. Tengo
la cartilla, hasta ahora como auxiliar administrativo, antes
de ser Consejero, y menciono lo de la cartilla porque en ella
está todo el dinero que no lo he gastado, y si algo he hecho
ha sido en beneficio del país, pues si pongo una casa
queda del país. Por eso digo que me parecen unas tonterías
lo que pregunta Atanasio, un hombre que ha vivido quince años
fuera de Guinea y que cuando regresaste del exilio Francisco
Macías te ha recibido como un hijo.
Tú lo sabes. (Intenta hablar D. Atanasio).
No me interrumpas. Cuando tu hablabas yo te dejaba en
paz. Nosotros
protegimos a Atanasio cuando vino del exilio, le atendimos por
su falta de medios, le ayudó el partido del MONALIGE y le ha
defendido, pero ahora le duele la popularidad que en Guinea
tiene Maclas, si bien creo que estas cuestiones no debe
plantearlas a la Delegación española.
Jamás podrá demostrarme que el Sr. Trevijano me haya
entregado ni un céntimo, como tampoco se lo he pedido a ningún
español, no encontrará ningún documento que lo demuestre,
y si necesitara dinero podría pedirlo a un amigo, porque
yo tengo amigos españoles. Pero de Trevijano no sé nada.
Si tu quieres saber si Trevijano ha dado un millón o cuarenta
millones, pregúntaselo a él, y no a mí, como yo no te pregunto
si tu has recibido dinero de los madereros, nunca te
lo he preguntado porque a mí me preocupan muy poco estas
cosas. Dejémonos
de Trevijano y vamos a trazar las bases de la independencia.
¿No ves que estás entorpeciendo la Conferencia
Constitucional? Lo que tú quieras preguntarme, si quieres
dialogaremos, fuera de aquí, me lo preguntas y yo te contesto
y en paz. Pero fuera de aquí, porque la Delegación española
no tiene por qué enterarse de estas cosas que no le importan
y tampoco tiene atribución para juzgarme aquí.
A mí, como
político de la Guinea Ecuatorial, no pueden juzgarme por una
tontería. Esto
lo haces para que conste en Acta y se envíe
a Guinea Ecuatorial para hacer propaganda política. Pero con
ello estás destruyendo al país. ¿No ves que ya se están riendo
de nosotros la Delegación española? Yo aquí siempre he
utilizado las mismas expresiones encaminadas a pedir la independencia.
Aunque mi forma de hablar sea un poco dura, España
me comprende lo que digo.
Como político de Guinea Ecuatorial me he marcado una línea
de independencia que he defendido
en todo momento, y sigo defendiendo. Si alguna vez puedo faltar
al respeto a España, lo hago como un español. Pero dejémonos
de tonterías de estas, que si Trevijano, que si el dinero.
A Macías no le falta dinero.
Vivía bien, antes de ser Consejero, como auxiliar
administrativo; tengo mi casa permanente, que he hecho, mi
finca de café, que tú conoces y tengo
braceros trabajando. No
soy rico, pero no me encuentro tampoco en la necesidad de
pedir, y si pido lo pido como amigo.
Pero lo de Trevijano no es más que propaganda política,
que
tú pretendes hacer para que no voten a Maclas, porque estás
dolido del prestigio que yo tengo en Guinea Ecuatorial. ¿No
ves que estás introduciendo cosas que no valen para nada y
que es a ti a quien más perjudican? Es una vergüenza para ti,
un político, una vergüenza para ti que no te va a servir
para nada. No van
a servir porque estás mostrando cosas que no se puede
tolerar. A mí me
gusta atacar a la Delegación española
que me da la independencia y seré siempre español, porque,
en último caso, viviré aquí como español.
Exijo así a
mi madre España, porque soy mayor de edad.
Desde que fui Consejero,
Señor Presidente, siempre mi ideal ha sido la independencia,
esa independencia que considero es de España, porque
España no podrá faltar nunca dentro de la Guinea.
Y
si quieres saber algo sobre esas tonterías de Trevijano,
vas y preguntas a Trevijano. ¿No ves que esas tonterías te
ponen en ridículo a ti? Y tú sabes que Macías vive cómodamente
tanto aquí como en Guinea Ecuatorial. Yo aquí, al Señor
Presidente, mañana mismo le presentaré mis cartillas de ahorro.
He servido a la Administración colonial 25 años, Ningún
español me llegó a pegar. Me apreciaban todos. Siempre
con honradez cumplí lo que decía mi jefe, pero ha llegado una
revolución mundial, y si España quiere que las cosas vayan
bien ha de dar la independencia a Guinea Ecuatorial. Ahora,
tonterías como estas es una vergüenza.
Yo mismo he propuesto
aquí que se pidiera a la ONU que viniera un técnico, pero no
con la condición de que venga a interferir en los asuntos de
Guinea y España, no señor, sino como arbitro. En cambio, Señor
Presidente, Atanasio N'Dongo se ha permitido atacar a las
personas. Todas las Delegaciones de Guinea estamos
disgustados contigo. Yo
no he atacado a nadie aquí, Señor
Presidente, desde que empezaron las dos fases, porque yo creo
que los ataques personales originan disgustos y Atanasio está
creando disgustos para todos.
Ataca a los de Río
Muni. ¡Por favor, deja esa política! Si tú quieres saber algo
de Trevijano, a mí me tiene sin cuidado si ha dado 40
millones, 50 o cien millones, me tiene sin cuidado, porgue yo
no me atrevo a pedir una peseta.
Si le ha dado dinero a alguien
vete a preguntárselo a él.
La Delegación española, vuelvo
a repetir, no puede juzgarme aquí en el aspecto político,
porque es una vergüenza para Atanasio, después de haber vivido
quince años en el exilio.
Muchas gracias, Señor Presidente
,
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
El
Señor Atanasio N'Dongo ha pedido la palabra para puntualizar.
No puedo mostrarme demasiado satisfecho con el debate
que se está desarrollando aquí.
No estamos trabajando para
la independencia de Guinea ni dentro de lo que debe ser una
Conferencia Constitucional; estamos planteando cosas
personales que no interesan más que a aquellos que las
suscitan. Si
en este debate los que van pidiendo la palabra renunciaran a
hablar, sería beneficioso para ellos y para la Conferencia.
Si el Sr. N'Dongo insiste en hablar, le dejaremos. Le
pediremos que sea breve y rogaremos a los demás que no intervengan
en esa polémica. Tienen
derecho a intervenir si quieren, pero les pido que no
prolonguemos una disputa que no va a dar gloria a nadie, ni a
la Delegación guineana ni a
la española ni a esta Mesa, ni va a acercar la fecha de la independencia
de Guinea. El Sr.
Atanasio N'Dongo ha suscitado
la cuestión. Le
ruego que ahora su réplica sea lo más breve
posible y huya de personalismos.
EL
SEÑOR N'DONGO MIYONE (DON ATANASIO) :
Muchas
gracias a la Mesa. Voy a puntualizar. Primero, me
gustaría que el camarada Macías se de cuenta que yo no le he
atacado esta tarde. Y a más, agradezco que Macías no haya recibido
ningún céntimo del Sr. Trevijano. Esto es muy importante
para mí. Lo que
yo quería saber era esto, a ver si Macías,
en nombre de MONALIGE, había recibido dinero de Trevijano.
Es lo que yo quería saber, nada más. Pero yo no he atacado
a Macías esta tarde. Esta afirmación de que Macías,-en
nombre de MONALIGE, no ha recibido ningún perro chico, me alegra.
Esto esta claro. Por otra parte, yo no tengo por qué
estar aquí supeditado a sentimientos. Si el pueblo de Guinea
no tiene dinero y si un grupo se lanza a negociar con los
grupos privados, me alegra, pero que sea cosa oficial, no
privada. Cuantas
más empresas españolas vengan a visitarnos
en el hotel, mucho mejor.
Se han recibido grupos alemanes,
de todas partes, en mi hotel como político.; .Y porque soy
político. Lo que
yo no puedo aceptar y no aceptará jamás
MONALIGE es que un grupo juegue porque quiera jugar, sin
que MONALIGE tuviera conocimiento de causa.
Es lo que yo no puedo aceptar.
En el momento que voy a concertar con un grupo, quiero
que todos lo sepan, que por lo menos tres o cuatro estén al
tanto de que MONALIGE ha tenido contacto con
tal grupo económico. Si
yo no pongo telegramas a Trevijano,
lo que no acepto es el procedimiento de contacto. Muchas
gracias.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Vuelvo
a insistir que agradeceré mucho que renuncie a la palabra el
mayor número posible de oradores. Parece
que el incidente está en el fondo aclarado; es decir,
no ha habido por parte del Sr. Atanasio N'Dongo ningún
deseo de molestar personalmente, y parece que el Señor Macías
ha defendido su prestigio y su honestidad política en
unos términos que todos hemos podido apreciar, y juzgar. Si
quieren, pueden hablar; pero, por favor, sean por lo menos
breves. ¿Quiere hablar algún delegado?
EL
SEÑOR EDU MBUY (DON JOVINO) (IPGE):
Gracias,
Señor Presidente. Yo
no voy a introducirme en la polémica de la situación que se
lleva ahora. Voy a puntualizar lo que conviene a la
Conferencia. Resulta
que la comunicación
que nos encontramos aquí facilitada por la Delegación
española consta de dos papeles, uno en el que vienen distribuidas
las competencias de las Provincias y el Estado, y
en el otro la posible representatividad de la Isla de Fernando
Póo en el Gobierno. Lo
que quiero rogar a la P |