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ACTA
DE LA NOVENA SESIÓN PLENARIA. SEGUNDA FASE
En
Madrid, a dieciséis de mayo de mil novecientos sesenta
y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos
Exteriores, tiene lugar la IX Sesión Plenaria de la II
Pase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial,
bajo la presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo
Señor don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política
Exterior, y con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno
español y de la Guinea Ecuatorial,
La
Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez,
el Excmo Señor don Gabriel Mañueco de Lecea,
Director General de África y Próximo Oriente, y el Excmo
Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General
del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia.
El
Presidente de la Mesa abre la sesión a las diecinueve
horas y treinta minutos y dice:
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Se
abre la sesión. ¿Algún Delegado tiene alguna cuestión
incidental que suscritar? El señor Nsue tiene la palabra.
EL
SEÑOR .NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
Quisiéramos
una aclaración en cuanto a la situación concreta
del proyecto presentado por los 23, porque, al parecer,
no habíamos llegado a un acuerdo, en el sentido de que estaba
rechazada, pero la nota informativa nº 15 dice que se rechaza
la enmienda a la totalidad del proyecto Constitucional. Yo no
sé si lo he leído mal.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
¿Dónde
lo ha leído?
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
En
esta nota. Por eso pedía una aclaración.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Desde
luego, este proyecto de enmienda a la totalidad queda
rechazado, por no estar conforme con el marco que a esta
Conferencia ha señalado el Gobierno español. La Mesa., después
de oír el debate que aquí se ha producido en torno a esta
enmienda a la totalidad ha decidido rechazarla.
Como
se recordará, se dio la oportunidad a los firmantes de la
enmienda a la totalidad presentada por otro grupo de Delegados
de considerarla como enmienda al articulado en aquello
que no contradijese la Declaración gubernamental, La
propuesta que ahora consideramos queda abierta para que los
23 firmantes la utilicen como enmienda al articulado en las
mismas condiciones que la anteriormente rechazada.
EL
SEÑOR ATEBA (DON CLEMENTE), del IFGE:
Quisiera
repetir las mismas palabras que dije el otro día en la
Conferencia, que yo personalmente comprendo que una
Conferencia, en cierto sentido, significa un diálogo, y nunca
en un diálogo las decisiones deben ser tomadas unilateralmente,
tal como la pregunta que acaba de hacer ahora mismo el señor
Nsue. Yo creo que hasta la fecha, los firmantes del proyecto
de Constitución que fue presentado aquí, no nos
consta que nuestro proyecto haya sido rechazado. Puedo agregar
que nosotros, hasta esta fecha que hablo, mantenemos nuestro
proyecto. Si las Autoridades españolas lo rechazan
unilateralmente, pero en nuestro sentido está hasta ahora mantenido.
Muchas gracias.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Las
palabras que acabamos de oír no modifican la posición
de la Mesa. El diálogo no consiste en que una opinión
manifestada por alguien tenga que prosperar. El diálogo
es lo que hemos mantenido a lo largo de las sesiones. La
decisión de la Mesa está de acuerdo con la opinión de muchos
Delegados guineanos que aquí hemos oído. De manera que de
decisión unilateral tiene muy poco.
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
Yo
continúo con la misma pregunta. Hace poco que se nos
ha repartido el escrito que no responde a nuestra petición.
Las manifestaciones del señor Gómez de Aranda las habíamos
pedido en un sentido que no iba concretamente hacia la
posición, la situación clara de la Constitución que habíamos
presentado, es decir, al dictaminar este proyecto como fuera
del marco señalado por el Gobierno español para la
Conferencia, era en el sentido de que no respaldaba
debidamente la personalidad de Fernando Póo. Yo creo que de ahí
nació la idea para que nosotros pudiéramos demostrar que
aquella Constitución recoge la personalidad de Fernando Póo ya,
era preciso, después de todo lo que llevamos aquí, ya un
mes, que el Gobierno español dijese de una manera oficial,
clara, tajante, de tal suerte que estaríamos dispuestos a
cogerlo íntegramente y meterlo en el hueco que haya en la
Constitución para terminar de una vez. Ahora resulta que mientras
esperamos que se nos pueda dar esta oportunidad, las
palabras del señor Gómez de Aranda, según dice la nota que
nos han dado, vinculan al Gobierno por una parte, porque,
al calificarlas de simple sugerencia, pero constituyen una
exigencia indeclinable, y estamos en el mismo punto.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
¿Puedo
hablar?. ¿Me permite?. Cuando yo interrumpo es para
que no continúen un argumento que puede basarse en un hecho
falso. Según el texto que figura delante de la intervención
del señor Gómez de Aranda, está claro que tal intervención
vincula al Gobierno español; a quien no vincula es
a la Conferencia. Es decir, que no es una imposición del Gobierno
español, pero es exigible al Gobierno que la mantenga. Repito
que no es cierto que no vincule al Gobierno español.
Pero no es una imposición. Es decir, que si ustedes tienen
algo que sugerir en relación con este documento, estamos
dispuestos a discutirlo.
EL
SEÑOR NSUE ÁNGUE (DON JOSÉ):
Entonces,
¿qué se entiende por simple sugerencia?
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Una
sugerencia dirigida a ustedes, aunque vinculante para el
Gobierno español: El único obligado aquí es el Gobierno
español. Ahora, si ustedes dicen que dejan la entera
responsabilidad de esta declaración al Gobierno español, aceptamos
que así sea.
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
Se
trata de una aclaración que solicitamos para que el Gobierno
español concrete y ya nosotros después veremos si aceptamos
o no. El Gobierno español ha sacado la palabra salvaguarda;
que la defina como la entiende.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Ahí
asta definida.
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
Entonces,
en este caso, entra en juego nuestra libertad de
aceptar o no.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Esto
es lo que quieren aclarar las palabras que figuran como
prefacio al texto que ha sido repartido conteniendo la
intervención del señor Gómez de Aranda, la cual pueden
ustedes considerar como una declaración del Gobierno español,
sin más. Pero no pueden ustedes afirmar que es una imposición,
porque
no lo es, ya que todavía admitimos discusión sobre la misma.
Ustedes dicen: muy bien; si ésta es la opinión del Gobierno
español, sigamos adelante.
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
Perdone,
señor Presidente. Es que se trata de dos cosas, que
la aceptemos o no. Por ejemplo, yo sé muy bien que los bubis
no han aceptado las condiciones, pero el Gobierno español
ha dicho que no hay separación. Que diga lo mismo en cuanto
a este punto de la salvaguarda, con todas su características
y nosotros, como somos débiles o lo que sea, nos agacharemos
o diremos que no estamos de acuerdo. Es decir, una cosa
es una declaración oficial, tal como el Gobierno español ha
concedido la independencia o va a concederla con las características
que son, en este sentido, que es el problema que nos enfrenta
a Río Muni con los de Fernando Póo. Que sea el Gobierno español
quien diga "entiendo esto", y así nosotros los
aceptaremos o no.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
El
señor Eworo tiene pedida la palabra.
EL
SEÑOR EWORO OBAMA (DON ANTONIO) del IPGE:
Gracias,
señor Presidente. Yo, hace pocos días, dije aquí,
en la reunión, que si llego a hablar como lo siento, me
era capaz de reventarme totalmente hablando. Es que, señor
Presidente, ahora que no crea usted por ataque aquí por nada.
Aquí, en la Mesa, quiero pedirle a V.E., señor Presidente,
que entre usted y nosotros que no haya la competencia
de quien sabe más ni quien sabe menos.
Aquí
total me encuentro que yo no veo y me encuentro que es lo que
hacemos aquí en la Mesa, aunque muchos no lo consideran bien.
Hablo por mi. Aquí en la Mesa, señor Presidente, total yo
particularmente hablando, no sé que es lo que hacemos ni
donde vamos. Cada día nos tienen aquí reunidos,
en una jaula que si porque estamos aquí en Madrid para
los buenos panecillos de Madrid, para las buenas sopas de
Madrid, cuando no, pues total no me encuentro de por qué estamos
aquí. Se ve, y creo particularmente hablando, que el Gobierno
español no nos quiere determinar que desea de nosotros. Ahora
bien, ya pregunté otro día que nos digan bien claro, como la
yema del huevo, que es lo que se dice, la imposición.
Yo me encuentro totalmente que aquí no hacemos nada.
Ya decíamos el otro día que no tenemos palabra alguna. No
tenemos voz ni voto aquí en esta Conferencia. Pero, totalmente,
aunque quien sea me diga lo que quiera, me encuentro que
aquí el Gobierno español o bien los presentantes del Gobierno
español hacen lo que quieren, hacen lo que quieren ellos y no
por lo que quiere Guinea. Aquí no hacemos nada. Esto
es perder el tiempo. ¿Por qué no nos dicen bien claro que
es lo que tenemos que hacer o dónde quieren que vayamos nosotros?.
Sólo que hablar que mengano, fulanito de tal, y el
otro tal, al fin y al cabo, ustedes bien claro tienen
preparado su programa, como quieren plasmarlo a Guinea y no el
que quiere la Guinea sino el que quiere España. Aunque
pintados por el betún blanco que dicen son nuestra madre, pero
esta nuestra madre desde luego no sé si es nuestra madre
de verdad o nuestra madre adoptiva. Aquí no sé lo que hacemos.
Pero temo mucho no poder terminar todo. Ya continuaré.
Gracias señor Presidente.
EL
SEÑOR EDU MBUY (DON JOVINO):
Simplemente
intento encajar la Conferencia en su marco. Anteayer,
cuando nos separamos, al parecer, nos quedamos en que
la Delegación española nos presentaría por escrito las
competencias provinciales y éstas, posiblemente, deben ser el
encaje de nuestro asunto para que podamos ver más o menos en
qué van los debates, que es lo más importante.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Sí.
Esta pasándose a multicopista el documento que contiene la
distribución de competencias que, según el Gobierno español,
definiría la personalidad de Fernando Póo dentro de una
Constitución unitaria para Guinea, Este texto se repartirá
entre todos los Delegados. Les ruego unos minutos de paciencia.
EL
SEÑOR EDÜ MBUY (DON JOVINO):
Dos
cigarrillos y esperamos.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Había
pedido la palabra el señor Ngomo.
EL
SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):
Muchas
gracias, señor Presidente. Pero es que la intervención
mía está relacionada con las sugerencias que nos hizo
el señor Gómez de Aranda y prefiero esperar.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
El
señor Barreiro tenía pedida la palabra. ¿0 cree conveniente
esperar?
EL
SEÑOR BARREIRO:
No,
voy a hablar. Señor Presidente, señores Delegados: precisamente
para aprovechar los minutos de espera que nos da la necesidad
de contar con el texto que se está preparando en este
momento, yo quisiera indicar a la Delegación guineana
que, por nuestra parte, sabemos perfectamente lo que
tenemos que hacer, aunque esto no lo diga para poner de
relieve una ventaja que nosotros tengamos sobre la Delegación
guineana, puesto que no solamente no es una ventaja, sino
que es una postura desfavorable que nos coloca en la obligación
de hacer precisamente lo que la Delegación guineana
pide. Hasta ahora, prácticamente, no hemos hecho otra cosa.
En primer lugar, hemos escuchado atentamente a todos los
Delegados guineanos que han intervenido. Algunos de ellos
llegaron incluso a decir que la Delegación española no tenia
nada que manifestar, cuando es bien patente que sí tenemos
mucho que decir, porque tenemos un trabajo en común
iniciado y tenemos un trabajo en común que habrá de iniciarse
después de concedida la independencia, que creemos es muy
importante y trascendental para la futura vida de la Guinea,
Posteriormente, se nos reprochó, y contradiciendo esta misma
postura, el que no dialogábamos con la Delegación guineana,
y en este mismo momento tomamos la palabra
para expresar nuestra opinión sobre la situación de la Conferencia
en aquel mismo momento. Ahora, la Delegación guineana se ha
preguntado por boca de algunos de sus distinguidos miembros qué
es lo que tenemos que hacer, y yo creo que nuestro Presidente
lo ha expresado de manera muy clara. Nosotros hemos preparado,
la Delegación española ha preparado,
siguiendo las demandas de la guineana, un trabajo
vinculante para la Delegación española, que ha de ser
sometido al análisis, a la crítica de la Delegación guineana,
a fin de provocar finalmente una manifestación y una postura
clara sobre este documento. Creo, por consiguiente, que una
vez que lo examinen ustedes, lo que debemos hacer es
escuchar su opinión sobre los puntos que en él se exponen.
Si ustedes necesitan alguna aclaración, con mucho gusto
se la daremos, dentro de nuestras posibilidades, discutiremos
los puntos de diferencia y llegaremos a una conclusión
que, si es favorable como esperamos y deseamos, nos permitirá
continuar adelante con nuestros trabajos. Nada más por el
momento, señor Presidente. Machas gracias (Pausa),
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Vamos
a preguntar, a través de nuestro Secretario cuanto
debemos esperar. El clichó está hecho y ahora, en estos
momentos se pasa a ciclostyle; si van a tardar más de cinco o
diez minutos suspenderemos la sesión y nos volveremos a
reunir dentro de un cuarto de hora. (Pausa)
EL
SEÑOR PRESIDENTE;
Si
no tienen ustedes inconveniente, suspenderemos la sesión
por media hora. Así tendremos la seguridad de disponer
entonces del material para distribuirlo.
El
señor Ngomo tiene la palabra.
EL
SEÑOR NGOMO NÁNDONGO (DON FEDERICO):
Yo
pondría que, como es una cosa que tenemos que mirar despacio
la Delegación guineana, nos quedaremos con las copias y mañana
nos podríamos reunir.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Dentro
de media hora distribuiremos oficialmente el documento
y podremos continuar la sesión. Por lo tanto, queda
suspendida la sesión por media hora.
(Eran
las veinte horas)
(Se
reanuda la sesión a las veinte horas y veinte minutos)
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Se
reanuda la sesión. Se va a proceder a la distribución
de un documento que contiene las ideas del Gobierno español
en relación con la distribución de competencias entre
el Estado y las Provincias.
UNA
VOZ.
No
se oye, por favor.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
¿Me
oyen ahora? (Asentimiento.) . Se va a proceder a la distribución
de un documento que contiene la relación de competencias
entre el Estado y las Provincias preparado por la
Delegación española. A esta distribución van a seguir unas
palabras explicativas del señor. Gómez de Aranda. Después,
si ustedes, como parece ser, precisan de tiempo para estudiar
el documento, quedará clausurada la sesión y reanudaremos
nuestras tareas mañana. Pero si ustedes quieren continuar
el debate, la Mesa está dispuesta a escucharles.¨
Que
se proceda a la distribución del documento.
(Se
distribuye el documento)
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
Tiene
pedida la palabra el señor Gómez de Aranda.
EL
SEÑOR GÓMEZ- DE ARANDA:
Señor
Presidente, honorables miembros de la Conferencia
Constitucional. No porque tenga el capricho de hablar, sino
por haber expuesto ayer, en nombre de la Delegación española,
una serie de puntos de referencia, me parece oportuno
dirigir o añadir unas palabras.
Nuestra
voluntad o nuestro deseo es que queden las cosas muy claras,
para que no se nos diga, como hace un momento
el señor Eworo, que no se sabe lo que hacemos aquí.
Estamos
trabajando por todos los medios, con una paciencia
infinita, para llevar a buen término esta Conferencia, a buen
término esta Constitución, que no quiere ser impuesta,
que quiere ser libre, por un diálogo razonado, razonable,
tan largo como sea preciso, pero sin capricho de que se
alargue, con la voluntad de que sea lo más breve posible.
La
aclaración que quiero hacer es ésta: que el documento
amarillo que se acaba de repartir es una parte del todo, una
parte de la serie de 'garantías que para salvaguardar a Fernando
Póo ofrecíamos anteayer en esta Conferencia.
Decíamos
que estas garantías eran, primero atribuir una serie
de competencias, y entonces se dijo -me parece que fue por el
señor Nsue- que se digan cuáles son, Entonces -se contestó-
se prepararán para el próximo día? y aquí están
en es
te
papel amarillo.
Primero,
definición de competencias¿ Aquí están para que ustedes
las vean, las discutan, las acepten o no.
Segundo,
para que en esta salvaguarda de cada provincia hubiese
un órgano colegiado que velase, que cuidase de la realización
precisamente de estas competencias, llámese Diputación o
como ustedes quieran, para velar por las competencias
de cada provincia.
Tercero,
salvaguardar por medio de los órganos centrales, o sea, la cúspide,
digamos, de la soberanía del nuevo Estado,
del Estado unitario de Guinea Ecuatorial, por una participación
cualificada de Fernando Póo. Ya decíamos el otro
día que codificada, por la mayoría, en cuanto al número,, etc.
etc. Declaraos también que, por haber entre ustedes unos recelos,
esperamos que la vida en común de la nueva Nación, de
la nueva Patria, terminará por hacer inexistentes, mientras
ese momento llega la primera garantía era una presencia
cualificada de Fernando Póo en los órganos centrales. Ya
recuerdan ustedes cuáles son. En todo caso, están escritas
en el texto que se ha repartido, que ha habido algunas erratas,
pero es inevitable porque, por lo visto, hablo muy deprisa„
Pero,
en fin, éstas son una serie de garantías en cuanto
al número de Diputados de la Asamblea, en cuanto a la exigencia
de determinada mayoría cualificada, lo que se llama el "quorum",
para las grandes medidas, para las decisiones importantes,
para que esto, unido al número de Diputados que
tenga Fernando Póo, garantizase que no ha de quedar nunca
indefenso.
Tercero,
unos órganos asesores del Gobierno para cuestiones
provinciales; luego, la participación en el Gobierno, al
menos que un tercio de los Ministros que sean de una de las
dos provincias, pero que no puedan ser el cien por cien de
una sola. Pueden ser, como máximo, los. dos tercios de una provincia
y un tercio de la otra.
Luego
viene la forma de elección del Vicepresidente. El
Vicepresidente que lo elija el Presidente y, por último, la
exigencia de unas garantías, de un "quorum" para la
reforma
de la Constitución.
Ya
decíamos que había que dejar claro lo de la salvaguarda de
Fernando Póo y hacerlo de tal manera que se evite
que, por ejemplo, a los tres meses queden suprimidas estas
garantías. Hay que buscar la forma de que en la Constitución
quede implícitamente inserto que para reformar la Constitución
es preciso obtener un "quorum" especial para ello,
o que sea aceptada por Fernando Póo tal reforma.
Estas
eran, a grandes rasgos expresadas, las garantías que
a mí se me ocurrieron anteayer, a las que muy amablemente
la Presidencia tuvo la bondad de asentir.
Lo
que yo dije anteayer se debe considerar como sugerencias.
Se llaman sugerencias porque no son una imposición, ni un
dictado que quiera hacer la Delegación española. Son meras
sugerencias, que vinculan, eso sí, a la Delegación española
porque, en definitiva, son declaraciones, en cierto nodo,
del Gobierno español.
Repito
que son simples sugerencias de la Delegación española
expresadas por mí y que están en mis modestas palabras, quizás
un poco torpemente expresadas y recogidas en esta
separata. Son sugerencias muy concretas y específicas,, En
estas, sugerencias se mencionaban las competencias que están
ya redactadas rigurosamente.
No
quiero cansaros más. Pero antes de terminar sin volver
a insistir en lo que la Delegación española desea, es que
ustedes puedan llegar a un acuerdo, puedan llegar por la discusión
constructiva a entenderse todos los grupos de la Delegación
guineana. La Delegación española no quiere más que la
prosperidad, el desarrollo, el orden y la paz de la Guinea
Ecuatorial. No tiene otras apetencias. Nada más?
señor
Presidente.
EL
SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE):
Gracias,
señor Presidente, No pretendo intervenir extensamente
, sino simplemente abundar en las palabras que ha pronunciado
el señor Barreiro. Parece que dijo que una vez distribuido
este papel que contiene estas sugerencias, estas competencias
del Estado y de las Provincias, serían objeto de
análisis y de crítica, para llegar a la Constitución dentro
de dicho marco, para llegar a una conclusión definitiva.
Vuelvo
a insistir en lo que muchas veces hemos dicho: No
debemos actuar sobre la marcha, improvisando, provocando discusiones
que pueden ser muy eficaces unas veces y otras no
tanto. Puede ser que alguien se olvide de alguna cosa, o de
tachar o añadir.
Yo
creo -es mi modesta opinión- que sería interesante que
se nos diera tiempo prudencial para estudiar estas sugerencias
y así realizar una labor constructiva y poder llegar a la
conclusión final de la aprobación del anteproyecto
de Constitución para Guinea. Así nos evitarlos posibles discusiones
bizantinas, que no conducen a nada y poder llegar
-repito- a una conclusión, porque lo que nos interesa es
llegar a ella cuanto antes.
Los
señores de la Delegación de Guinea esperan, desde la I Fase
de la Conferencia, independencia no más allá del 15
de julio. Estamos a 16 de mayo y me parece que todavía no
tenemos el instrumento en las manos para empezar a andar y
me parece también que va a ser muy difícil, a no ser que empleemos
una comba o sistema atómico de resultados milagrosos, que el
15 de julio hayamos llegado a la declaración de independencia,,
Si seguimos torpedeándonos los unos a los otros,
no llegaremos a la independencia y la culpa no será más
que nuestra, de los mismos representantes de Guinea, que estamos
dando vueltas y más vueltas al mismo asunto.
EL
SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):
Muchas
gracias, señor Presidente. En realidad, abundo en
lo que ha dicho Enrique. Yo quería sugerir a la Mesa, señor
Presidente, que nos diga si ha quedado pendiente alguna consulta
en relación con la Constitución, porque, en definitiva,
la intervención del señor Gómez de Aranda en la sesión
de anteayer se cendraba en que la salvaguarda de la provincia
de Fernando Póo no sólo era una cuestión económica, sino
que tenía otros problemas planteados. La nota que estamos
leyendo veo que se refiere sólo a Organismos con competencia
económica y no se habla de la salvaguarda de Fernando
Póo.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
El
documento que se ha entregado se refiere a una distribución
de competencias,. Las salvaguardas están expresadas en
el discurso del señor Gómez de Aranda de anteayer.
EL
SEÑOR GÓMEZ DE ÁRANDA:
Es
que el discurso es una sugerencia. El papel amarillo
es una parte del todo. En mi discurso de anteayer -cuyo
contenido tuve el honor de que hiciera suyo la Presidencia en
nombre del Gobierno español- están las garantías políticas
en sus tres fases: competencias, Órganos propios de cada provincia
y participación conjunta de Fernando Póo en el Gobierno
Central, y de esas tres cosas, una parte de ellas las competencias,
que son las que figuran en el papel amarillo como
sugerencias del Gobierno español. Estaba claro.
EL
SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):
En
los Organismos lo que figuran son competencias en cuanto
a situación económica. Haría falta otro papel que nos explicara
la situación política.
EL
SEÑOR GÓMEZ DE ARANDA:
Está
en las palabras mías.
EL
SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):
Señor
Presidente. Si se quiere que estas palabras pesen que se
esquematicen. En su intervención de anteayer hay unas sugerencias.
Con esta fórmula que proponemos, lo que queremos es que se
escoja una, que estudiaremos.
Hablábamos
de tres fórmulas: Primera, se puede montar un
Gobierno que se ocupe de las competencias de las provincias;
Segunda, que se ocupe de las competencias del Estado, y
Tercera, relacionando las competencias del Estado y de las Provincias»
Es una de las tres fases que puse ayer.
A
mí me gusta escoger una, y así yo, en vez de. las tres escojo
ésta en que es el Estado. Y aquí coincido con el trabajo
que henos hecho. Una de las fórmulas que dije ayer es ésta.
Aquí se habla de competencias en cuanto a las provincias
para organizarse económicamente. Entonces, la segunda parte
es demostrarnos la organización política. Aquí falta lo
de la elección de Presidente, que es una salvaguarda política.
EL
SEÑOR GÓMEZ DE ARANDA:
Yo
creo que lo he explicado hace un momento. Pero, con mucho
gusto, vuelvo a explicarlo.
Se
hizo el estudio total de competencias que ofrecía _ las
tres fórmulas, que eran: una, ésta del catálogo o repertorio
de competencias, que son provinciales o son del Estado;
otra fórmula podía ser definir las competencias, del Estado
y las que no fueran del Estado serían las de la provincia
y las que no fueran de la provincia serían del Estado. Entonces,
ustedes dijeron que no, que preferían el catálogo completo
de las competencias de la provincia y del Estado y entonces se
ofreció por la Mesa facilitarles hoy este catálogo,
este repertorio, esta lista de competencias, que es una
de las fórmulas.
Ahora,
en cuanto a las demás sugerencias políticas, no se
pidió ninguna precisión, quizás porque no hagan falta, porque
no es tan concreto, tan detallado como esto, porque son las fórmulas
que acabo de repetir ahora. 0 sea, la presencia de órganos
digamos autónomos en cada provincia, elegidos por sufragio,
para la administración de estas competencias; y, después, la
presencia de Fernando Póo como salvaguarda en los Organismos
del Estado unitario de Guinea. Lo cual, según una fórmula
que presenté el otro día y que acabo de repetir ahora, hace
un cuarto de hora; pero que no está
aquí porque realmente no se pidió . Lo que se pidió fue la
lista completa de las competencias. De todas maneras, los
argumentos que expuse el otro día pueden ser objeto de un esquena
y repartirlo, no digo que no, pero no es lo que se prometió.
Se prometió la lista de las competencias; lo otro está
en mis palabras y también está repartido entre ustedes.
EL
SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):
Entonces,
yo quiero sugerir o solicitar que estas sugerencias y
esta relación de competencias sea un documento único.
EL
SEÑOR GÓMEZ DE ARANDA:
Esto
es el todo y esta es la parte. Es como un gran cuadro: este
tapiz -señalando a uno colgado en el salón- es muy grande,
está entero; ahora danos un detalle de este tapiz: cogemos
una ampliación de la cabeza de este personaje y, esta
es la ampliación, el detalle, el papel amarillo, el cuadro
de competencias. Lo demás, el cuadro entero, está en mis
palabras de anteayer.
EL
SEÑOR NGOMO NANDONDO (DON FEDERICO):
Lo
único que pasa es que vamos a romper el trabajo de la
Delegación guineana para estudiar esto.
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
Yo
intenté, perdóneme el señor Gómez de Aranda, seguirle
un poco de cerca el otro día y lo que ha preguntado don Federico
ahora es exactamente la pequeña duda que yo también tengo
todavía, pero me parece que no he llegado a captarle todavía
claramente. Me parece que son dos cosas: una es el primer
párrafo que hablaba usted de distribución de competencias,
y en este primer párrafo apuntaba usted tres fórmulas.
Y yo creo que la pregunta de don Federico ahora versa sobre
a cual de las tres fórmulas para la distribución de competencias
responde este documento. ¿Responde a las tres fórmulas
o solamente a una de ellas?.
EL
SEÑ0R GÓMEZ DE ARANDA:
A
una
de ellas. Eran tres fórmulas: hacer una lista, de competencias;
segunda, definir las del Estado, y, las que no fueran del
Estado, serían de la Provincia; o definir las de la
Provincia, y las que no fueran de la Provincia, serían las
del Estado. Y ustedes dijeron: no, preferimos mejor que esto,
quizás un poco vago, una lista concreta, clara, a, b, c,
d, de las competencias de cada cual, las de la de Provincia
y las del Estado; y entonces esto es. lo que se ha hecho: un
repertorio, un catálogo, una lista de estas competencias, que
es el papel amarillo. Se dicen las competencias que son del
Estado y las que son de la Provincia; y también se prevé
cuando haya duda, el Tribunal Supremo, que es el que decidirá;
el Tribunal Supremo de la Guinea Ecuatorial. Se respondió a
una de las tres fórmulas que ustedes eligieron el otro día
como mejor y preferible. No queremos que quede en el aire.
Concretadas, una tras de otra.
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
Este
papel ¿responde a las tres fórmulas?
EL
SEÑOR GÓMEZ DE ARANDA:
A
una de ellas. Esta es la competencia política. Aparte
de las competencias iba la previsión de una serie de órganos,
que están en el texto de mi intervención.
EL
SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):
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