HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

 

ACTA DE LA OCTAVA SESIÓN PLENARIA. SEGUNDA FASE

   En Madrid, a catorce de mayo de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, tiene lugar la VIII Sesión Plenaria de la II Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo la presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial.

La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don Gabriel Mañueco de Lecea, Director General de África y Próximo Oriente, y el Excmo. Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia.

El Presidente de la Mesa abre la sesión a las diecinueve horas y veinticinco minutos y dice:

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Se abre la sesión. En el día de ayer, algunos Delegados de la representación guineana manifestaron su deseo de tomar la palabra al reanudarse hoy las sesiones de la Conferencia Constitucional. ¿Insisten en su idea de tomar la palabra los que ayer la pidieron?.

Tenia pedida la palabra ayer el señor Edu Mbuy y hoy la ha pedido el señor Jones. Tiene preferencia el primero.

EL SEÑOR EDU MBUY (DON JOVINO):

Cedo la palabra al señor Jones, pero me reservo para hablar más adelante.

EL SEÑOR JONES NIGER (DON ALFREDO):

Excelentísimo Señor, Ilustrísimos Señores, Señores: una vez más me honro en tomar la palabra en esta sala, en donde la fatalidad ha querido -digo fatalidad porque así es-que ostente la representación de Consejero del Movimiento, y bien sea porque yo creía, como decía ayer, que podía prestar un servicio a mi Patria, o por cualquier otra causa, veo que en la forma que se va desarrollando esta Conferencia, mis servicios van a ser ineficaces. Las palabras, igual que los billetes de banco, suelen venir respaldadas, pero la única diferencia es que la cobertura sea de oro o sea de plomo y, claro, en esta sala no se le oculta a nadie el verbalismo que va dominando y ese ambiente está saturado de un nerviosismo que hace que muchas veces la cobertura de las palabras no pueda emplearse o dar el significado de aquel ilustre español, que fue Diputado durante la Monarquía por Asturias, que se llamaba don Melquíades Álvarez y que decían que tenía el pico de oro, pues le llamaban "Pico de oro".

Quiero empezar por apoyar la postura a unas palabras que pronunció ayer don Expedito Lomo, que es Diputado por Fernando Póo. Decía que la Conferencia la retrasamos nosotros mismos porque no teníamos unidad, porque estábamos divididos, porque cada uno luchaba aquí por un empeño político, que se estaba metidos en un maremagnum de empeños políticos que hacia que no pudiéramos ponernos de acuerdo, porque este empeño estaba dominado por la apetencia de cargos, que todo el mundo esperaba. Quizás, en parte, tenía razón, pero lo cierto y lo triste es que se ataque aquí a España y a la Delegación española diciendo que España no quiere la independencia y que la Delegación española no busca soluciones para ayudarnos, cuando nosotros mismos no podemos ayudar nos a nosotros mismos.

Yo decía hace pocos días que para quienes tenemos o no reconocida nuestra propia personalidad para poder discutir en esta sala, no se podía encontrar ninguna fórmula para estructurar la personalidad de Fernando Póo, que es tema de batalla en esta Conferencia.

No quiero alargar más mi intervención, porque ya en ni condición de laico no puedo echar un sermón a nadie, lo que quiero es apelar a la cordura y buen sentido de mis paisanos para que, prescindiendo de todo lo que ha ocurrido en esta sala, buscar una fórmula y que con la buena voluntad del Gobierno español y con la ayuda de los técnicos españoles, podamos las dos Delegaciones encontrarnos y discutir una Constitución que pueda ser aceptable a las dos partes. Yo estoy completamente en contra de una sugerencia hecha en esta sala sobre que deberíamos traer técnicos de las Naciones Unidas o que se vaya a reclamar a las Naciones Unidas sobre lo que se está discutiendo aquí. Yo creo que el problema de nuestra independencia compete a la Guinea Ecuatorial y no -debe producirse ninguna ingerencia exterior de las Naciones Unidas ni de nadie. Por eso, cuando se nos dijo que el referéndum de Fernando Póo iba a ser supervisado por los miembros de las Naciones Unidas, fui el primero que protesté, y dije que eso sería una humillación, porque entre todas las descolonizaciones que he visto en África, no he visto que haya ido a supervisar ningún miembro de las Naciones Unidas. Y ¿por qué habría de ser así en Fernando Póo?. Y, con este motivo, como he dicho. antes, apelo a todos los que estamos aquí para que busquemos la fórmula que nos acerque, porque desde que estamos aquí, nos encontramos divididos en grupos pequeños y no nos ponemos de acuerdo, y si no nos ponemos de acuerdo, ¿qué ayuda queremos que nos preste la Delegación española ni sus técnicos?.

En la primera fase de la Conferencia les conté a Vds. un apólogo y ese apólogo nos decía que en una noche de intenso invierno se encontraron una manada de erizos y como el frío cada vez era más intenso, se encontraron con que no tenían abrigo y estaban expuestos a perecer. Y entonces, uno de ellos sugirió que quizás, agrupándose los cuerpos, el calor que de ellos emanaba daba abrigo a todos y podrían pasar tranquilos la noche. No muy convencidos, iniciaron el movimiento y empezaron a hacer una serie de desplazamientos acomodativos, pero cada vez que se juntaban, las púas de unos chocaban con el cuerpo de los otros y se volvía a deshacer el grupo. Pero no se cansaron y siguieron dando vueltas hasta que encontraron una postura, una posición, que al principio les parecía imposible, que les permitía que el calor que emanaba un cuerpo calentara a otro, sin que las púas dañasen. Este apólogo debemos de tenerle en cuenta la Delegación guineana en esta Conferencia; y digo que debemos tenerle en cuenta, porque nuestros hermanos del Continente, con quienes hemos vivido tantos años, yo creo que podemos llegar a una fórmula con ellos y buscar ese término medio donde las púas o los sentimientos nuestros no hieran a los de ellos, porque todo lo que se está pronunciando aquí, como dijo ayer el Sr. Expedito, no tiende más que a incitar el odio y a distanciar más. Por eso, señores, si queremos hacer algo constructivo, tenemos que abandonar esta postura y tener confianza en España y en sus técnicos, y buscar la fórmula entre nosotros, con la ayuda que nos brinda España. Muchas gracias, señor Presidente.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

El Sr. Ateba tiene la palabra.

EL SEÑOR ATEBA NSON (DON CLEMENTE), del I.P.G.E.:

Muchas gracias, señor Presidente, para retirar mi palabra esta tarde, porque recuerdo que ayer tarde llegamos a un acuerdo, que fue que los técnicos españoles tenían que presentar el sistema que entendían como de salvaguarda de la Isla de Fernando Póo por lo que no me cabe en este momento intervenir.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

¿Alguien más quiere hacer uso de la palabra?.

EL SEÑOR BOTE EBOLA (DON ADOLFO), del NDOWE:

Excelentísimo señor. Antes de iniciar mi intervención, debo preguntarme ¿a quién dirigirme, a la Mesa, a la Delegación española, a la Delegación guineana o al Gobierno español? .

De entrada adivino el destino de mis pobres palabras. Me veo rodeado de enemigos y me considero impotente ante la situación, no tengo ninguna hada protectora dentro de esta sala ni fuera de ella, por tanto, sólo debería pronunciar las mismas palabras que dijo Jesucristo Nuestro Señor en sus momentos de angustia al morir en la Cruz por redimir nuestros pecados: ¡Oh Dios mío, por qué me abandonas!.

Desde la primera fase vi, y ahora veo que se está teniendo más en cuenta y se da más importancia a las declaraciones demagógicas de todos los tipos, que a unas verdades palpables de donde todos debíamos partir como hipótesis de nuestro trabajo. Vuelvo a preguntar y me gustaría que alguien me contestase, ¿existe alguna Constitución que se ha hecho de la nada o de la nada se ha elaborado alguna Constitución? .

Hablo en representación de la minoría "Ndowe". El Grupo "Ndowe" es reo de la independencia. Esta es una verdad como el mismo Valle de los Caídos, si mal no recuerdo, es -la octava maravilla del mundo. El referido grupo ha sido reo de la Autonomía y lo será de la independencia. No quisiera hacer mención de nada, pero, la situación me obliga a ello, creo y estoy seguro que dentro de la historia de España en tanto y en cuanto se trate de este pedazo de  África negra hoy en vía de descolonización, España debe tener memoria del olvidado grupo, cual por evolución de la Historia fue distinguido por Kombe por haber caído de lleno la trata de negros en Handje, pueblo donde residía la masa y actualmente residuos de una tribu de la gran familia "Ndowe", razón lógica y en parte equívoco que "Ndowe” perdió su denominación materna que hoy es algo extraña en bocas y oídos de muchos y de los aquí presentes "Ndowe" tiene muchas subtribus dentro de sí que forman la gran familia del mismo.

Sé la respuesta final que se me dará a raíz de esta intervención, consecuente a ello me cabe decir, que la mala fe y el desinterés que se tomará en torno a mi petición, será, quizás, objeto de un supuesto fracaso de la Guinea Ecuatorial

Algunos guineanos puestos en Madrid en esta segunda fase, no hacen más que embarullar esta fase, así como ir de Ministerio a Ministerio en busca de la Presidencia del país, coaccionando al Gobierno español por medio de sus Altos Re­presentantes, en vez de buscar por los mismos y entre los mismos una solución eje y ecuánime que acelere los trabajos del país del que desean ser presidentes en su día. ¿Cómo vais a vivir en un país que envenenáis?. Estamos aquí y hay emisarios en Guinea malgastando el nombre de fulano y mengano, todo esto porque en el país de los ciegos el tuerto es el Rey.

Con la Autonomía parece que se buscaba, y ahora lo estamos comprobando, el divide y vencerás. No quiero alabar a España para no incurrir en el habitual error del africano de mentir ante el blanco omitiendo incluso su propia verdad. Por todo lo expuesto, me veo obligado a manifestar a España y a la Delegación de Guinea mis deseos, deseos constructivos, deseos unitarios y sanos, pero válidos para la construcción de Guinea Ecuatorial.

Otra vez me pregunto, ¿cómo concibe España la Guinea Ecuatorial?. La Guinea Ecuatorial está compuesta o poblada principalmente de cinco grandes grupos étnicos, su enumeración precisa hacerlo por orden alfabético: ANNOBONESES, BUBIS CORISQUEFOS, FANG Y NDOWE. ¿Qué es lo que el grupo "Ndowe" dejó de hacer o ha hecho en la era colonizadora, que ha motivado el que la madre España tenga a este hijo por pródigo? ¿Calatrava no fue en su día Sala de Embajadores y Ministerio de Asuntos Exteriores entablando acuerdos?. Si atribuyo que se me perdone, creo que el acto se celebró precisamente con el grupo hoy desdeñado.

Antes pregunté, si existe alguna Constitución que se -hizo de la nada o de la nada se ha elaborado alguna Constitución.

El Sr. Zumalacárregui, en su intervención en la primera fase, dijo que él hablaba de la economía de Guinea en España, no hablaba de la economía de Guinea en Guinea, y, yo digo,.que debemos hacer la Constitución de Guinea en África, no debemos hacer la Constitución de Guinea en Europa.

Ahora me pregunto ¿existe espíritu nacional o conciencia nacional, hoy por hoy?. Nuestra Constitución debe amoldarse a nuestras aspiraciones y condición del país, a nuestra realidad, ahora bien, cuando el tiempo haya superado al tiempo, podremos entonces presumir del espíritu y conciencia nacional, y de la Constitución que nos ha permitido alcanzarla.

Para ello hago un llamamiento a la Delegación española en los términos siguientes: "más vale que la opinión pública internacional se ría de nuestras comunidades diferenciadas y que nuestra Constitución proporcione tranquilidad a nuestro diminuto país, que a la inversa". ¿Qué nos valdría una Constitución española, o europea, elogiada internacionalmente que nos conduzca en África a términos irreparables?

Pido a la Delegación española, a los técnicos que hubiesen, y asimismo a mis hermanos bubis, fang y otros que permitan que se haga constar en Acta los deseos de los "ndowes de ver "salvaguardada" su personalidad en la Constitución, de tener garantizado el acceso de esta minoría a los puestos políticos y económicos.

Creo que existe en la Mesa de esta Conferencia mi petición y que no se ha querido buscar solución. España puede todavía, antes de que sea tarde, demostrar al resto del mundo que tiene dentro del corazón de África un diminuto país tranquilo y bien cultivado, sólo entonces sería España modelo de todos los países colonizadores. Pero esta cualificación debe emanar de una Constitución buena, buena en el sentido de garantizar a las minorías, según recuerdo manifestó alguna vez el Gobierno español.

Repito, el grupo "Ndowe" o comunidad diferenciada como se nos quieran distinguir, deseamos ocupar la vida política nacional en el futuro Estado de Guinea, al igual que el resto de los otros grupos, nuestra única garantía es una verdadera y fiel Constitución africana, que impida vuelva a repetirse con la Independencia, lo que ha pasado con las bases de la Autonomía, que ha discriminado entre nosotros a favor del bubi o del fang.

Repito, la Constitución debe garantizar la presencia en cada órgano de esta minoría. No impongo, sino que ruego a la Mesa y a todos los Delegados de ambas Delegaciones hagan máximo esfuerzo en comprender que nosotros no podemos apoyar más que aquella Constitución, sin encerrarnos en cuestiones técnicas que basada en la realidad de las cosas, nos proporciona garantías claras y positivas.

Hablo con el corazón en la mano suplicando una vez más a todos los Delegados con voz y voto en esta Conferencia Constitucional.

No dejemos de comprender que el resto de países africanos independientes no tienen constituciones propias, pero si sé que no tuvieron buen entendimiento con sus países colonizadores, de hecho y casi como Guinea Ecuatorial.

Terminando, digo, que, el que diga que mi propuesta es  anticonstitucional, entonces me cabe decir categóricamente que no es africano ni quiere construir la Guinea. Sé sobradamente que muchos están molestos por mi propuesta, quién sienta como africano y esté en las condiciones de 'Ndowe" -haría la misma petición como la que formula "Ndowe".

Todos los países africanos saben sobradamente que GUINEA ECUATORIAL será el único país africano que tendrá su propia Constitución ¿alguien lo duda, que levante su dedo?.

Mis palabras no son teledirigidas, son puro africanismo. Aunque digo que termino y sigo, ahora si con estas últimas palabras, porque el Gobierno español lo dijo, caso contrario que se me perdone, SALVAGUARDA LA PERSONALIDAD DE FERNANDO P00 Y GARANTÍA DE LAS MINORÍAS, ésta sin duda es una de las fórmulas lógicas e ideales, el reflejo de todo en la Constitución, de tal forma que nada será violable al correr el tiempo.

Me gusta la monotonía para que se me entienda mejor, suplico a la Delegación hispano-guineana para que todos conjuntamente apoyemos una solución ideal y lógica para garantizar todas las minorías a fin de construir Guinea Ecuatorial cuya base está y debe ser una buena. Constitución que también salvaguardará la personalidad de España en el terreno internacional. Esta Constitución debe ser la que fraternalmente hemos preparado y construido. La que ha sido avalada por la minoría “Ndowe", junto con los demás grupos guineanos, y que es nuestra sola esperanza. Aprobemos nuestro proyecto constitucional en nombre del pueblo de Guinea y por nuestra responsabilidad ante Dios y ante la Historia. ¡VIVA GUINEA ECUATORIAL!

EL SEÑOR PRESIDENTE:

El señor Federico Ngomo tiene la palabra.

EL SEÑOR NGOMO (DON FEDERICO):

Muchas gracias, señor Presidente. Yo creo que la Delegación de Guinea o los delegados de la Delegación de Guinea no deben escoger esta sala para aconsejar a sus miembros. Esta es una sala de Conferencias, el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores y no es lugar adecuado en el que debemos dar consejos para conseguir una buena marcha en la Conferencia. En Madrid hay muchas casas, muchas salas, que son casas nuestras, porque son entidades que proceden de la Guinea: el Comité Sindical Pro Guinea, y varios más, por no citar todas, incluso locales de turismo. Las intervenciones de la Delegación guineana son consejos normalmente que no sé si a la Delegación del Gobierno español gustan. Si yo quiero aconsejar a la Delegación, si quiero hablar con algunos de sus miembros, los convoco en mi casa y les hablo, pero creo que es perder el tiempo. Por otra parte, señor Presidente, me gustaría saber si los acuerdos adoptados en la sesión anterior vinculan en la sesión siguiente, porque si vincula ¿por qué no continuamos la sesión de ayer, y el Servicio Técnico nos explica la especial salvaguardia de Fernando Póo, que, en definitiva, es el asunto más importante de momento, y está en el orden del día?. Muchas gracias.

EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE):

Mi intervención era solamente para abundar en el mismo criterio que ha expuesto don Federico, que parece como si nos hubiésemos puesto de acuerdo. No vamos a estar igual que anoche desde las siete y media de la tarde hasta la una de la noche perdiendo el tiempo, vamos, perdiendo el tiempo no, porque escuchamos la palabra de grandes personalidades, hubo varias intervenciones muy bonitas, muy brillantes, pero en resumidas cuentas, que no llegamos a nada concreto. Aunque sí llegamos a un acuerdo positivo. Se dijo, me parece creer entender, que igual se rechazó el proyecto presentado por 23 firmantes, al igual que se había rechazado el proyecto presentado por un grupo de Fernando Póo, en el que se pedía la independencia de Fernando Póo, uno de los firmantes soy yo, que lo retiré porque yo sabía que no iba a prosperar, pero lo metí por si colaba. Vamos a ser sinceros. Hay un equipo de técnicos que nos asesora. Unos sabrán más y otros sabrán menos; nadie sabe lo que sabe el otro, pero tenemos la obligación elementalísima de conceder un mínimo de confianza a un equipo técnico para que nos asesore, porque es imposible que nos entendamos todos. Bien. Se nos rechazó el proyecto. Era lógico. ¿Por qué me voy a empeñar, por ejemplo, en hacer de mi pueblo batete, una República, cuando no puede ser?. Y hablo así porque yo señores soy natural de Batete, un pueblo situado a 60 kilómetros de Santa Isabel, al Suroeste de la Isla. En aquel tiempo, era aquello la República independiente de Bátete, porque eran gentes rebeldes, cabezas duras, y no en el sentido peyorativo con que se conoce, por ejemplo, a los habitantes de Aragón, de los que se dice "tienes la cabeza más dura que un aragonés". Esta es una anécdota para alegrar un poco la tarde. Los de Batete duros de cabeza- denominaban entonces al pueblo República Independiente de Batete. ¿Por qué me voy a empeñar, señores, en las circunstancias en que estamos en pedir la independencia de Fernando Póo?. Es como si pidiera la independencia de Batete.

Fernando Póo dista de Río Muni trescientos kilómetros. Tienen lenguas distintas, distinta geografía; son dos pueblos distintos, totalmente, sí. Pero la potencia administradora, en virtud de una serie de técnicas, de una serie de convenios, de una serie de razones de carácter general, de carácter internacional, nos obliga a convivir.

Se ha hablado de la supranacionalidad, de una serie de cosas raras. Hoy se han superado las distancias. Desde Santa Isabel se viene en nueve o doce horas de vuelo.

España, en su altísimo criterio, como potencia administradora, dice: si señor, todo eso que están Vds. diciendo está muy bien, pero les doy la independencia y se la doy unida, salvando la personalidad de Fernando Póo.

Yo quiero entender que España ha terminado su misión. Los que tenemos que ponernos de acuerdo somos nosotros. ¿Por qué voy a darme con la cabeza contra una roca cuando el que va a morir yo soy?.

No vamos a volver a insistir sobre lo mismo. Igual que se rechazó el proyecto presentado por Fernando Póo, se ha -rechazado el otro proyecto. ¿Por qué?. Porque no cumple ni se encuadra dentro del criterio de la declaración del Gobierno de la nación. Perfectamente.

Estuvimos ayer desde las siete hasta la una de la noche aquí sentados y hoy veo que vamos a seguir el mismo camino. ¿Por qué no se llega, igual que el anteproyecto presentado por Fernando Póo, a que quede rechazado y quedar para el -articulado como parte de la enmienda para cuando se estudie?.

Cuando nos reunimos solos la Delegación guineana, sin la intervención de la Delegación española, me acuerdo que -dije -lo cuento como anécdota- que sería conveniente traer a la Guardia Civil, porque si no nos íbamos a pegar. Alguien de Río Muni dijo, sobre eso de la salvaguardia, que se quedaran los de Fernando Póo. Después de hablar la Delegación española se quedó la Delegación guineana. Dentro de la Delegación guineana se marchó la de Río Muni. Nos quedamos y redactamos una serie de notas de propuestas, entre ellas la mía, otra de Alfredo Jones, Grange y Tomás King. Después de esto se quedaron ellos solos y empezaron un borrador y sobre este mismo borrador nos volvimos a reunir y los de Fernando Póo estuvieron tres días solos, Estos hicieron unas notas -para que las viesen los de Río Muni. Los de Río Muni aceptaron parte y rechazaron otra parte.

Señores, estamos dando vueltas sobre el mismo tinglado y los únicos perjudicados somos nosotros y aquella población que decimos que estamos representando.

El documento de ayer me parece que quedó claro. Los que no estén de acuerdo con los firmantes de este documento, que no se levanten a hacer discursos -no coarto la libertad, cada uno puede decir lo que le dé la gana. Unos y otros pueden luego coger párrafo por párrafo del texto e impugnarlos, pero con conocimiento de causa.

Respecto del tema de la ONU, quiero decir que esto es un problema de Guinea con España. No vamos a estar perdiendo el tiempo hasta la una sin poder cenar. Vamos a pedir el texto y que quede como aportación para la cuestión del articulado. Porque aquí no hay nadie privilegiado; todos somos de Guinea y asunto terminado.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Ha pedido la palabra el Sr. Maho.

EL SEÑOR MAHO SICACHA (DON LUIS):

En mi última intervención, como razón fundamental, rechacé la intervención de los técnicos como tales -como personas les pido que me disculpen-; pero como técnicos sigo apoyando lo mismo.

Hubo un señor ayer de la Delegación española -no sé como se llama; no sé si fue el Sr. Zumalacárregui- que apuntó que la personalidad de Fernando Póo no sólo estribaba en unas delegaciones económicas y administrativas, sino que también en una seguridad política. Otro señor de la Delegación. de Río Muni, recogiendo esas palabras dijo que él creía que, partiendo de esta base, Fernando Póo, o la Delegación española -no sé a quién de los dos se refería- tenían que estructurar cuáles eran esas bases, para presentarlas al pueblo de Fernando Póo. Si las aceptaban entonces se podría dialogar con la otra parte de la Delegación de Río Muni. Quizás me equivoco; no sé si eran las palabras exactas o no.

Hubo otros señores que pidieron la intervención de las Naciones Unidas. Es verdad que la misión de este Organismo es resolver los problemas que se plantean en todo el mundo. Pero estamos viendo, leyendo y observando que la ONU jamás ha resuelto nada.

Cuando el Comité de los Veinticuatro fue a Fernando Peo, yo no me metí en lo que hablaran con los señores de la calle o con los partidos políticos, porque no estaba allí. Lo único que puedo decir es lo que hablaron con los señores que formamos parte del Gobierno. Una de las preguntas que hice, cuando dijeron que pedían su intervención en nuestros debates con el Gobierno español, fue al Delegado de Polonia, a quien dije que si en Polonia había elecciones si intervenían las Naciones Unidas.

Si esos señores en los problemas del Vietnam, de Oriente Medio, del Congo, de Biafra, no han podido resolver nada, que son problemas sangrientos, cómo podemos pretender que nos los resuelvan a nosotros que aún no somos una nación, que estamos negociando con España para que tengamos una personalidad política, jurídica e internacional. No podemos buscar un órgano internacional que se inmiscuya en nuestros problemas. Queremos que, como hijos que somos todos -como decimos- de España, nos entendamos con el Gobierno español a través de sus representantes. Hasta tanto no consigamos una Constitución que convenga a las dos Delegaciones guineanas, que son la de Fernando Póo y la de Río Muni, yo creo que huelga lo demás. Hemos de buscar la fórmula que nos permita entendernos.

La "madre del cordero", come vulgarmente se dice, es que en la primera fase de la Conferencia, los señores de Río Muni presentaban el problema de una independencia total y absoluta antes del 15 o para el 15 de julio de 1968. Los señores de Fernando Póo dijeron que no querían saber nada de esta independencia hasta tanto no consiguiesen su separación total y absoluta de Río Muni. Y así las cosas, el Gobierno español tomó en consideración esos dos problemas. Unos que piden una independencia total y otros que piden una separación total y absoluta. En una declaración que el Gobierno español hizo -no recuerdo exactamente los términos- se intentaba buscar dar la independencia a Guinea bajo una unidad política, salvaguardando la personalidad de Fernando Póo. ¿Cuál es esta personalidad?. Ahí está el asunto al cual debemos llegar. La personalidad, bajo mi punto de vista, está dada ya. Fernando Póo posee instituciones económicas y administrativas, pero esto no basta para darle su personalidad.. Basta tener un concepto político, una seguridad política y esto es lo único que le contentará. Creo que recojo las palabras que pronuncio  ayer un señor de la Delegación española, creo que fue el Sr. Barreiro, cuando decía que este es el concepto que debemos estudiar. En el momento que nos asesora una personalidad, creo yo que el Gobierno español también asesorará a las demás minorías, y todos juntos formaríamos un país, una nación, y cada uno dentro de su personalidad. Hasta tanto que no lleguemos a esto, creo yo, señores, que huelgan los comentarios, huelga el que estemos aquí perdiendo el tiempo. Si hoy en día, en un texto articulado, no nos ponemos de acuerdo, cuando medien las condiciones económicas, jurídicas, etc., tampoco llegaremos a un acuerdo.

Por otra parte -y no creo que me meta yo con los técnicos, ya saben los Sres. Herrero y Condomines que no me meto con ellos-, yo creo que el texto que sugiero aquí no es un texto articulado, sino unas bases como las que ellos elaboraron el primer día. Sobre esas bases se debería discutir si se llegaba a un acuerdo, y una vez llegados a ese acuerdo, -como se hizo con la autonomía, se busque a personas de gran capacidad para estudiar esas bases artículo por artículo, porque, señores de la Delegación española, no creo que ni Vds mismos puedan llegar a un acuerdo sobre 80 o 90 artículos. Nosotros tampoco llegaremos a un acuerdo.

Pido un poco de comprensión por parte de la Delegación española, que no se nos presente como intransigente. Estamos buscando esta personalidad y no vamos en contra de nuestros hermanos de Río Muni. En el momento que tengamos nuestro asesoramiento es que también tienen el suyo enmarcado simultáneamente enfrente del nuestro, pero lo que no podemos hacer es aceptar cosas que no tienen sentido para nosotros. Yo he estado repasando una Constitución, que se trajo ayer, de 45 diputados, 14 para Fernando Póo y el resto para Río Muni. -Los dos tercios de 43 son 30. ¿Es que Vds. creen que puede -Río Muni llegar a tener esta mayoría dentro de la Asamblea?. Debemos buscar la manera de que al dividir los dos tercios, por lo menos que nos queden tres o cuatro escaños en los que podamos emitir un voto.

Pero fíjense Vds. que el Presidente será el de mayor número de votos. Fernando Póo nunca podrá ostentar, de esa forma, una Presidencia.

Desde el momento en que nosotros vamos configurando la personalidad nuestra, tal como la creemos enmarcada dentro de la declaración española, en una Constitución, a ello iremos no nosotros que somos unos mandados, pero tenemos que pedir que se someta al pueblo de Guinea. Creo que los señores de --Río Muni están aquí también como mandados, igual que nosotros los de Fernando Póo, que somos mandados por nuestros territorios.

En la Constitución base hispano-guineana se habla en el artículo final de que cualquier modificación de la Constitución requerirá los dos tercios do la Cámara, y luego dos referendums territoriales, porque para la aprobación de esta misma Constitución se nos pide esto: que cada territorio haga su referéndum. El hecho de que no haya unanimidad en la propuesta de Constitución demuestra que hay discrepancias en las dos Delegaciones. Arbítrennos Vds. una fórmula y llegaremos a un entendimiento. Creo que se puede llegar a él porque, quien más quien menos aquí todos somos amigos, quien más quien menos, hemos comido en la misma mesa y somos tanto de Río Muni como de Fernando Póo. No hay enemistad personal, hay enemistad política, de ideas, de forma de enfocar el problema. Yo creo que hay que buscar una fórmula para que podamos llegar a entendernos.

Unos piden una rigidez, estiman que es una unidad a ultranza; otros, piden una separación a ultranza, cosas .ambas que no dice la declaración española que sea a ultranza. Busquemos dónde podemos encentrarnos entre esos dos extremos. Muchas gracias, señor Presidente.

EL SEÑOR N'DONGO MIYONE (DON ATANASIO).:

Pido la palabra para un punto de orden. Ha habido un miembro de la Delegación española que ha pedido la palabra hace tiempo. Yo creo que, para buscar el equilibrio en las intervenciones, podría empezar a hablar el representante español. Muchas gracias, señor Presidente.

EL SEÑOR EDU MBUY (DON JOVINO):

Quisiera hacer una pequeña aclaración respecto al documento del anteproyecto nuestro que quedó pendiente ayer de discutir, porque según la intervención del señor Presidente de la Asamblea, dicho anteproyecto fue rechazado. Y antes de tomar como punto primordial de los debates la salvaguarda de Fernando Póo dentro del posible estatuto político, quisiera nos aclarase por qué es eso. Yo me quedé ayer en el primer puesto para intervenir en el día de hoy. Tengo mi intervención preparada, pero no puedo intervenir porque tengo una determinada consigna. Quiero que la Mesa nos aclare en qué situación se encuentra nuestro documento. Pero me reservo intervenir más adelante.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Cuando la Mesa haya decidido sobre el informe técnico, ese problema quedará resuelto. De manera que todas las facilidades que damos ahora, no existirán cuando la Mesa haya tomado postura sobre la aceptabilidad o no de este documento. Entonces ya no se concederá la palabra para referirse a este asunto, a fin de que no se reactive un debate al que se ha dado ya tan generosa extensión. De manera, que si el señor Edu quiere hablar, puede hacerlo; pero si la Mesa toma una posición, esa posición de la Mesa es irrevocable.

 

EL SEÑOR EDU MBUY (DON JOVINO)(IPGE):

En ese caso, me reservo hasta el último.

 

EL SEÑOR MARTIN VILLA : 

Creo que se debe hacer uso de la palabra según se va solicitando, porque en caso contrario, igual que el Señor Representante nosotros nos podríamos reservar todos para ser los últimos.

EL SEÑOR JONES NIGER (DON ALFREDO):

Para una aclaración. Era precisamente para contestar las sugerencias que han hecho aquí los Sres. Gori y Ngomo. de que esto no es una sala para dar consejos y abundar en su idea; pero si yo he recomendado porque resulta que la Delegación guineana, en el único sitio donde se encuentra es precisamente en este salón.

Estoy de acuerdo completamente, porque ayer se ha presentado aquí un proyecto de Constitución donde había 23 firmas, las de 20 Delegados de Río Muni y 3 de Fernando Póo. Esa Constitución la defendió un señor de Fernando Póo, empezó a defenderla un Representante del grupo étnico fernandino, al que yo pertenezco, y otros tres señores que pertenecen al grupo fernandino, que existen aquí, en esta Conferencia, tampoco tenía conocimiento de ello.  Por eso, yo decía y abundo en la idea y les invito que al salir de aquí convocar una reunión conjunta de todos los Delegados guineanos, para encontrarnos y discutir nuestras diferencias, pues si no, seguiremos dando las mismas vueltas, con verbalismos y retóricas que no nos conducen al fin que perseguimos.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Sepan ustedes que para esta reunión siempre podrán disponer de cualquier local del Gobierno español que soliciten y a la hora que ustedes quieran.  El Sr. Ondo tiene la palabra.

EL SEÑOR ONDO EDU (DON BONIFACIO): 

La cedo al Señor Macías.

EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

Muchas gracias, Señor Presidente. Unas breves palabras solamente.