HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

 

ACTA DE LA SÉPTIMA SESIÓN PLENARIA. SEGUNDA FASE

   En Madrid, a trece mayo de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, tiene lugar la VII Sesión Plenaria de la II Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo la Presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial.

   La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don Gabriel Mañueco de Lecea, Director General de África y Próximo Oriente y el Excmo. Señor don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia.

   El Presidente de la Mesa abre la sesión a las diecinueve horas y veinte minutos y dice:

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   Se abre la sesión. Voy a dar lectura a un documento dirigido al Excmo. Señor Ministro de Asuntos Exteriores. Dice así:

   "Excmo. Señor: Me complazco en participar a V.E. que en el día de hoy, de conformidad con el sistema de rotación anual de la Presidencia de la Asamblea General de Guinea Ecuatorial previsto por el artículo 14, 1, del Texto regulador del Régimen Autónomo, ha cesado en dicha Presidencia el Excmo. Señor Don Federico Ngomo Nandongo y he tomado posesión del indicado cargo en virtud de mi condición de Presidente de la Diputación Provincial de Fernando Póo.- Dios guarde a V.E. muchos años.- Madrid, 13 de mayo de 1968,- El Presidente, Enrique Gori Molubela".

   Tiene la palabra el señor Jones.

 

   EL SEÑOR JONES NIGER (DON ALFREDO):

   Excmos. e Iltmos. Señores.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Supongo que es para una cuestión incidental.

 

   EL SEÑOR JONES NIGER (DON ALFREDO):

   Si, señor.

   He pedido la palabra como cuestión previa, antes de entrar en el orden del día, por la petición que más adelante haré. Y quiero a seguido precisar que mi intervención la hago por mi condición de Consejero Nacional del Movimiento, aclarando que la isla de Fernando Póo participa en esta Conferencia con una representación amplísima, formada por miembros de la Asam­blea Regional, Consejeros del Gobierno Autónomo, Consejero Nacional y Procuradores en Cortes, Unión Bubi, un líder Bubi, Unión Democrática de Fernando Póo, un representante del Grupo Étnico Fernandino, y otros miembros encuadrados dentro de los partidos políticos "MUNGE" y "MONALIGE" que, si bien revela el especial deseo de España de dar cabida y oír todas las opiniones, acaso resulte algo excesiva, porque no se le oculta a nadie que en estos momentos en que debe tenerse presente el refrán de que "la unión hace la fuerza", se observa una notable disparidad de criterios en nuestras intervenciones, reveladoras de una que podríamos llamar falta de madurez para el importante paso que vamos a dar.

   Independientemente de mi condición de Consejero Nacional, agradezco profundamente el mandato que me otorgó el pueblo de Fernando Póo al incluirme en la lista de sus representantes para tomar parte en estas conversaciones; mandato que acepté muy gustosamente porque él representaba una continuidad a mis treinta y cinco años de servicios a mi país y a España; pero he de confesar que, tal como la Conferencia va desarrollándose, más parece que mis servicios son más ineficaces que constructivos, y al decirlo no trato de llenar una rúbrica obligada en todo exordio cortés, sino que, por el contrario, responde a una realidad íntima del estado de ánimo en que en estos momentos me encuentro.

   Decía yo a mis connaturales durante la I Fase de nuestra autonomía, que España es un pueblo de hidalgos que siempre hacía honor a lo que promete; hoy, los que vivimos, podemos atestiguar esta gran verdad y rechazar como falsa la idea de que la autonomía era una pancarta que España enarbolaba con otros fines distintos a los perseguidos: colocarnos en condiciones de alcanzar la independencia en las mejores condiciones de preparación posibles. Porque, y decirlo no creo sea una opinión aventurada, la evolución que está experimentando toda África yo no dudé de que llegaría a nuestra Guinea Ecuatorial.

   Esta evolución puede compararse a la de los volcanes, que tienen momentos en que su actividad está adormecida y otros en que estalla la violencia: así vemos que a los períodos de aparente calma siguen los de violencia verbal, que no deben tomarse literalmente, pues estoy seguro de que no han sido expresadas con el ánimo ni el deseo de ofender.

   Por ello, siguiendo este orden de cosas, no puedo, ni debo, ni quiero asociarme a las palabras agrias pronunciadas en esta sala contra los técnicos españoles.

   Y como considero que las palabras pronunciadas lo fueron en un momento de arrebato apelo al buen sentido de los diferentes Delegadas, respetando las intervenciones habidas en esta sala y les digo que retiren sus palabras y frases pronunciadas en un momento de nerviosismo, pues "lo cortés no quita lo valiente", y se evitan interpretaciones erróneas que puedan ser utilizadas torcidamente; y al señor Presidente de la Conferencia que mande no consten en Acta aquellas palabras. Porque lo que hemos venido a hacer aquí es negociar nuestra independencia, buscar solución a los problemas que se nos presenten, pero dando de lado a las pasiones que se agitan en nuestro derredor; pasiones que son humanas, como humanas son la codicia y la ambición de los hombres, pero que no sirven al fin que perseguimos el cual no alcanzaríamos si no prescindimos del maremagnum de empeños políticos que sólo pueden conducirnos a un mar de confusiones.

   Tengamos fe y confianza en España para que con su asistencia técnica y moral encontremos una fórmula de buena voluntad que garantice nuestra supervivencia, sin la cual no podremos estructurar la personalidad de Fernando Póo, con lo que cumpliremos el mandato que nos confieren nuestros connaturales de la Isla, quiénes, en un próximo futuro, tendrán que agradecernos lo que por nuestra y su supervivencia hemos realizado en esta Conferencia.

   Para terminar, sólo he de deciros que la Historia no vuelve hacia atrás y que será nuestro Juez el día de mañana, por lo cual debemos procurar que nuestros sucesores puedan algún día agradecernos el trabajo que en su favor hemos realizado con la mira puesta en su mejoramiento.

   Nada más, señores.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Sobre esta propuesta ¿alguien quiere tomar la palabra?. La Mesa está de acuerdo en que no consten en Acta ciertas declaraciones, siempre que quien las pronuncie esté dispuesto a retirarlas.

 

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR):

   Verdaderamente, lo que dije yo era a título de simple ejemplo y sin intención de herir a nadie. Pero ya que el señor Jones, como Consejero Nacional por Fernando Póo lo ha pedido, y, en prueba de que yo no he tenido intención de ofender ni herir a nadie, estoy de acuerdo en que queden retiradas las citadas expresiones.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Quiere retirar las palabras que hacían alusión a los técnicos españoles asesores de esta Conferencia?

 

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR):

   Lo demás son hechos reales y conviene que conste en Acta.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Doy la palabra a los asesores técnicos para que les den cuenta del dictamen sobre la enmienda a la totalidad del anteproyecto constitucional elaborado por el Comité Técnico hispano-guineano, presentada por 23 miembros de la Delegación guineana.

 

   EL SEÑOR CONDOMINES:

   Señor Presidente, voy a dar lectura al dictamen del Comité Técnico Asesor sobre la enmienda a la totalidad del Anteproyecto Constitucional elaborado por el Comité Técnico hispano-guineano, presentado por 23 miembros de la Delegación guineana: El informe dice así:

   El Comité Técnico ha estudiado la enmienda a la totalidad del anteproyecto presentado en forma de proyecto constitucional y estima deben hacerse las tres observaciones siguientes:

   1.- El proyecto de Constitución que se somete a dictamen resulta inadmisible para la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial por no ajustarse a los principios rectores de los trabajos de dicha Conferencia, marcados por la declaración del Gobierno español que consta en el Acta de la Primera sesión de la II Fase de la misma Conferencia Constitucional, al no salvaguardar debidamente la personalidad de la isla de Fernando Póo en el seno del Estado de Guinea. Tan sólo se prevé en dicho proyecto una disposición que podría interpretarse corno garantía constitucional de la salvaguarda de dicha personalidad, exigencia contenida en el artículo 14, de que el Vicepresidente provenga de Provincia distinta de que proceda al Presidente. Sin embargo, las principales garantías constitucionales de la personalidad de Fernando Póo a cuya determinación habían llegado conjuntamente con el Comité Técnico, los Delegados provenientes de una y otra Provincia, no se recogen. Así no existe ninguna determinación concreta de cuales hayan de ser las competencias reservadas a la provincia; puesto que lo previsto en el art. 45 a) del Proyecto dictaminado según el cual los asuntos municipales corresponden al Municipio, los provinciales a la Diputación, los de la Nación al Estado, es una simple tautología carente de significado, ya que el problema importante y que sigue sin solución, es determinar exactamente cuales son los asuntos de. índole provincial y cuales los de índoles nacional.

   Por otra parte, la representación de Fernando Póo en la Asamblea Nacional del Estado de Guinea es de 14 miembros frente a 31 de la Provincia de Río Muni (art. 27 e)), con lo cual la disposición del artículo 29, según el cual los acuerdos referentes a las Leyes calificadas de institucionales, exigirán la mayoría cualificada de dos tercios de los miembros de la Asamblea, es puramente aparente, puesto que la representación de Río Muni puede reunir la mayoría de los dos tercios sin contar con ninguno de los Diputados representantes de Fernando Póo.

   La exigencia constitucional de que un tercio de los miembros del Gobierno provenga de cada provincia, lo cual garantizaba en todo caso la representación de Fernando Póo en el seno del ejecutivo nacional, no está expresado con suficiente claridad y rigor en la norma transitoria 5ª del proyecto.

   Por otra parte, en el artículo 37 del proyecto se contiene una previsión discriminatoria contra Fernando Póo al atribuir a Río Muni una mayoría de miembros y en todo caso la Presidencia del Tribunal Constitucional del Estado. Igualmente discriminatoria es la disposición del artículo 27 e), según la cual Santa Isabel elegiría tres Diputados y Bata cinco, siendo la población de esta ciudad mucho menor que la de la primera.

   Por ultimo, la organización de las instituciones provinciales, cuya importancia política y administrativa para salvaguardar la autonomía de las provincias debe exigir su regulación constitucional, no se trata sino muy vagamente remitiéndose en lo fundamental, el proyecto de Constitución dictaminado, a unas futuras Leyes institucionales cuya elaboración según queda dicho, es exclusiva competencia de la Asamblea Nacional siempre dominada por una mayoría de Río Muni.

   2.- Este proyecto de enmienda a la totalidad es también, a pesar de no salvaguardar la personalidad de Fernando Póo, es contrario a la unidad de Guinea Ecuatorial, por las siguientes razones:

   a), en los artículos 4 y 14 se hace referencia a las "comunidades diferenciadas naturales" que constituyen Guinea Ecuatorial, lo cual parece una insistencia en la composición tribal del Estado.

   b), el papel que juegan los Alcaldes en este proyecto es decisivo, lo cual hace pensar que los notables locales tendrán una influencia desmesurada en los Organismos más importantes del Estado, los cuales favorecerán al mantenimiento de las diferencias locales. Así, por ejemplo, los Alcaldes y los jefes de poblado (que estén asimilados a aquellos), designan a ocho representantes en la Cámara Nacional, designan a los Presidentes de las Diputaciones y designan a miembros del Tribunal Constitucional.

   3.- El sistema electoral, que es de una extraordinaria complicación, puesto que puede requerir de ocho a diez elecciones distintas y separadas, está basado en el sistema mayoritario simple en circunscripciones unipersonales, lo cual, aparte de los graves problemas de delimitación que plantearía favorecerá sin duda el que los representantes en la Asamblea Nacional sean notables locales, y no personas defensoras de programas nacionales.

   Por otra parte, y dado el mecanismo del sistema mayoritario simple en circunscripciones unipersonales, este sistema electoral no garantiza la representación de minorías no localizadas geográficamente, cosa que en cambio ocurre con el sistema proporcional.

   Así, por ejemplo, las minorías Fernandinas y Ndowe podrán no contar con ni un solo representante en la Asamblea Nacional.

   4.- El Comité Técnico cree su deber hacer constar que, por haber tenido el honor de trabajar en íntimo contacto con la Delegación guineana y habiendo podido apreciar la preparación técnica de muchos de sus miembros y el buen sentido político de la totalidad de ellos, manifiesta su asombro por la redacción del actual proyecto y se resiste a creer que proceda realmente de los Delegados de Guinea. El Comité técnico sugiere que una Comisión de expertos en Gramática Castellana, en Lógica, en Teoría General del Derecho y en Derecho Público, dictamine sobre si el proyecto constitucional comentado reúne las mínimas condiciones de rigor lingüístico y racional para hacerlo inteligible y poder tomarlo como base de cualquier discusión; a simple título de ejemplo, el Comité Técnico quiere señalar la formulación simplemente absurda del artº 1º, 4º, 5º, 6º, 8º, 9º (párrafo 3º), 13, 15 c), 22, 23 y 31 e). En algunos de estos casos, las disposiciones contenidas en el proyecto dictaminado son lógicamente contradictorias, así el Vicepresidente, según la autoridad del Estado, se ocupará de las tareas de promoción económica, cultural o política de la Nación, sin poder asumir las tareas ejecutivas del Gobierno de la Nación y sin poder ser destituido salvo en los "casos de destitución", asumiendo personalmente el Gobierno de la República en casos de remoción del Presidente, sin perjuicio de ser removido a la vez que el mismo Presidente (artículos 22 y 19 d)).

   También existen numerosas disposiciones que se refieren a una categoría desconocida por la ciencia política y por el derecho comparado, como es la democracia inmediata a través de elección indirecta o el llamado Plan de Acomodo Territorial.

   Los expertos informantes han tropezado con graves dificultades para poder emitir un dictamen técnico sobre un documento concebido en tales términos, sin embargo, y tras un notable esfuerzo de interpretación, han llegado a la conclusión de que la mayoría de los artículos del mismo contienen fórmulas improcedentes (art. 2, párrafo 2º; 3º, párrafo 2º; 27; 37 párrafo 2º; 40, disposiciones transitorias 1ª, 2ª y 7ª), exóticas, como es el caso de la previsión de conmoriencia del Presidente y del Vicepresidente (art. 25) o la previsión constitucional de la disolución de las Naciones Unidas (art. 47) o claramente contradictorias, como el citado artículo 22, la exclusión de todo control del Presidente y Vicepresidente por la Asamblea (art. 31 g)) junto con la previsión de la remoción de aquellos por censura de ésta (art2 18, b)), la previsión del Sindicato único (art. 32), junto con la libertad sindical (art. 50, 57-58).

   En aquellos casos en que el proyecto dictaminado alcanza niveles de expresión que le hacen parcialmente inteligible, el Comité Técnico señala, el carácter nocivo de algunas de sus instituciones, como es la elección de los Magistrados del Tribunal Constitucional por los Alcaldes, sistema comprensiblemente inédito en el Derecho Constitucional, la inútil pluralidad de órganos mediante la dispersión de competencias mínimas entre numerosos órganos (Cámara Nacional para dictaminar el Plan de Desarrollo y el misterioso Plan de Acomodo Nacional, un Tribunal Constitucional como instancia resolutoria de conflictos , un Tribunal Supremo como instancia puramente judicial) el monopolio por los partidos políticos del control del proceso electoral (art. 43 y siguientes) y la configuración de una Vicepresidencia cuyo titular es elegido por sufragio universal y que, como demuestra la constante experiencia de los países africanos, conduce al planteamiento de conflictos, violentos a veces, entre los dos supremos Magistrados del Estado.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Algún miembro de las Delegaciones guineana o española quiere hacer alguna pregunta al Comité Técnico respecto a lo que acaba de exponer, o se abre debate sobre este dictamen? (Silencio). Si nadie contradice el dictamen de los técnicos, la Mesa hará suyo el dictamen.

 

   EL SEÑOR ATEBA NSON (DON CLEMENTE), del IPGE: 

   Yo había pedido la palabra, porque aquí se le entiende difícilmente.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Había preguntado si alguien de la Delegación guineana o de la española, después de oír el dictamen, quería hacer uso de la palabra para pedir alguna aclaración a los técnicos. De no ser así, se abriría el debate sobre el dictamen.

 

   EL SEÑOR GRANJE (DON AGUSTÍN DANIEL):

   Muchas gracias, señor Presidente, por concederme la palabra. Yo, como uno de los firmantes del anteproyecto presentado, conjuntamente con otros 23 miembros de esta Delegación guineana, creo que es mi deber decir algo sobre ese proyecto que habíamos presentado. En primer lugar, creo que voy a empezar citando parte de la declaración del Excmo. Señor Ministro en su discurso de apertura, en el cual, en una de las conclusiones, en el epígrafe "El camino de la independencia", en su artículo 1º, decía : "Al finalizar las reuniones de esta Conferencia y una vez que ustedes hayan podido llegar a un acuerdo sobre el texto de la Constitución, etc. ... ambos documentos deberán ser sometidos a una consulta popular en la que todos los guineanos mayores de edad tendrán la oportunidad de emitir su voto". En otro segundo documento, "Puntos básicos para un borrador de Constitución" se decía: "La Constitución será el resultado de un acto de libre voluntad del pueblo de Guinea y no un acto legislativo del Gobierno español". Y, por último, en una carta circulada por la Secretaría a todos los miembros de esta Delegación, concediéndonos una prórroga para la preparación de nuestra Constitución, se dice: "Mientras tanto, la Secretaría de la Conferencia permanecerá abierta con el fin de poder recibir los escritos que puedan ser dirigidos a la Presidencia por les miembros de la Delegación de Guinea, defendiendo las enmiendas que estimen oportuno presentar a algunos de los artículos de] borrador articulado o a la totalidad de su articulado".

   Empezando por lo que se había acordado como trabajo de esta Conferencia, cuando se reanudó el día 9, me parece que se dijo por la Presidencia que procedería primero a analizar los documentos presentados como enmiendas a la totalidad de la Constitución, basándose sobre el que fue redactado por los técnicos españoles. Insisto en que este primer proyecto de Constitución -como ya dije el viernes- sobre el que se han basado todos los trabajos y las enmiendas a la totalidad, ha sido rechazado por 33 miembros de los 44 que forman la Delegación guineana: 23 miembros que han avalado ese documento de Constitución que acabamos de escuchar, que ha sido desestimada por los técnicos españoles, más diez miembros de Fernando Póo que también rechazaron ese mismo documento. Por lo tanto, yo creo que en este momento, en cuanto al primer documento se refiere, deja de existir o, por lo menos, no tiene fuerza para que podamos empezar a trabajar sobre él, ya que ha sido rechazado por la mayoría de los guineanos.

   Por lo tanto, el segundo documento, como se decidió aquí en la última sesión, que fue un documento presentado por los Delegados de Fernando Póo, que se basó exclusivamente sobre la separación de Fernando Póo de Río Muni. Una Constitución que crea un Estado independiente soberano, sólo de Fernando Póo y que no habla nada de Guinea Ecuatorial. Después de amplia discusión sobre esa Constitución, en la última sesión fue rechazada. Yo en la última sesión también hice referencia con unos argumentos, aunque por el ilustre representante de la Secretaría General del Movimiento fui calificado de leer un documento prefabricado . Pero sí fue una mera coincidencia de que la prefabricación de aquel documento coincidió con la decisión de la Mesa y de la Delegación española que yo creo que en lugar de calificarme así debería haber sido más o menos un elogio, aunque no lo merezco, de parte del ilustre representante español y ver de que en mi documento o en mi propio pensamiento prefabricado tenía más o menos una visión que coincidió con la decisión de la Mesa de la Delegación española, así como también de gran parte de la Delegación guineana.

   Dejando esto aparte, nos queda por analizar el documento que acabamos de oír, que ha sido rechazado por inadmisible. Ese documento, en realidad, ha sido firmado y avalado por 23 miembros de esta Delegación guineana, que supongo en estos momentos representa una mayoría. Nosotros, basándonos en esas declaraciones, a las cuales he hecho referencia anteriormente, creo que tenemos derecho como guineanos de presentar ante la Delegación española nuestros puntos de vista y nuestra Constitución Porque creemos que la Constitución se ha hecho no para la Delegación española ni para el pueblo español, sino que para el pueblo de Guinea Ecuatorial. Cuando lo redactamos, ya que en realidad se puede decir aunque no lo hemos redactado técnicamente, pero también hemos tenido la intervención de técnicos nacionales, que nos non dado formas técnicas a las aspiraciones nuestras, se ha discutido ampliamente más o menos sobre la personalidad de Fernando Póo. Pero, hasta este momento, ni la Mesa, ni la Delegación española ni el Gobierno español nos han definido exactamente el significado de la personalidad de Fernando Póo. Cuando se ha dicho o se dice que dar una independencia unitaria a Guinea Ecuatorial, salvaguardando la personalidad de Fernando Póo, una independencia que se da a un país que solamente tiene dos provincias ¿no se entiende que también el Gobierno español salvaguarda la personalidad también de Río Muni?. Yo creo que sí. En este caso, yo creo que no solamente el Gobierno español quiere salvaguardar la personalidad de Fernando Póo, sino que también la de Río Muni. Que quiere decir que en realidad lo que quiere hacer el Gobierno español, o lo que quiere decir es que salvaguarda la personalidad de la Guinea Ecuatorial como un Estado soberano. No voy a hacer una amplia crítica del documento, porque en este caso yo creo que no soy capaz, ya que no soy un técnico, para enfrentarme con los técnicos que tenemos aquí en este Salón, para discutir punto por punto este documento que hemos presentado. Si los señores técnicos necesitan más o menos alguna otra explicación, yo creo que podían más o menos decírnoslo o pedirnos que nuestros técnicos se reúnan con ellos para explicarles y darles mejor conocimiento de ese documento que se ha presentado y creo que en el documento que presentamos en una petición anterior pedimos a la Conferencia que se nos conceda que técnicos nuestros no tendrían ningún inconveniente en reunirse con los técnicos españoles para explicar a fondo ese documento de Constitución. Al rechazar más o menos este documento, no sé, no comprendo qué otro paso o camino nos queda para esta Conferencia, porque nos hemos encontrado o nos encontramos en este momento en un vacío completo, sin ningún documento para empezar. Porque el documento básico ha sido rechazado por la gran mayoría de los representantes guineanos, como inadmisible, y sin documento básico para ese trabajo que estamos elaborando no es posible. El segundo proyecto también fue rechazado por no llevar el espíritu de la declaración del Gobierno español en cuanto a la unidad que le viene de la salvaguardia de la personalidad de Fernando Póo.

   Y este tercer documento también ha sido rechazado por los técnicos como inadmisible, porque no tiene garantías suficientes para Fernando Póo.

   Entonces, yo re pregunto y me permito preguntar a la Mesa, ¿qué caminos nos quedan y cómo piensan que podemos ahora seguir con esta Conferencia, ya que no tenemos ningún documento básico para trabajar?

   A mi me parece que estamos en la misma situación que cuando llegamos aquí para negociar esta I fase; en las mismas condiciones que el segundo día después del discurso del Excmo. Señor Ministro, en el cual no tuvimos ningún papel, ningún documento sobre el que poder trabajar.

   Nosotros, los guineanos que hemos preparado esto, creemos que no por la sencilla razón de que se han aumentado más o menos los Diputados de Río Muni sin aumentar los Diputados de Fernando Póo, razón suficiente para que un trabajo de este tipo lo rechacemos.

   Cuando lo hemos preparado hemos tenido en cuenta el sentido de nacionalismo, porque estamos aquí para crear una Nación, que es la Nación de Guinea Ecuatorial, unida, grande y libre el día de mañana. Pero aquí veo que todo lo que estamos haciendo es hacer una Constitución en la cual, aunque la separación en este momento no se admite, en el futuro, después de la independencia, dará lugar a que también quedemos en la misma situación. Los Diputados de la Asamblea, lo que sea, todo esto yo creo que cosas insignificantes, cuando uno piensa crear una nación.

   Tenemos el ejemplo en España. Navarra, si no me equivoco, tiene más o menos un sistema de autonomía administrativa. En la Ciudad Condal, me parece que pasa igual y en otras tantas provincias. Pero, sin embargo, no me consta que en la Constitución española haya ningún artículo que hable de la salvaguarda de estas personalidades, en la cual le den tantos escaños, ciertos privilegios sobre las otras. Yo creo que se ha distribuido la representación de todas estas provincias equitativamente para que, conjuntamente, en una legislatura, puedan trabajar con sentido de nacionalismo, para que esta Nación sea un ejemplo, sea grande y sea. libre, y en realidad hemos visto y lo estamos viendo el resultado de esté sistema. Y por lo tanto, creo que en este momento es deber de España de ayudarnos a emitir, más o menos, el sistema que ellos mismos, los españoles, han establecido para su país.

   Por tanto, repito, los señores técnicos no debían fijar se tanto en la desigualdad de representación de los Diputados. Cuando se hizo eso se tuvo en cuenta la salvaguarda, no solamente de Fernando Póo, sino de las minorías, porque creo que España también dijo en alguna ocasión que quedaran garantizados los derechos de las minorías. Y como en el continente estas minorías no están localizadas, hemos hecho la distribución para que en las elecciones estas minorías tengan la posibilidad de ser elegidas y de ser representadas también en la Asamblea. Mientras que en el primer documento, con el sistema proporcional de listas, era imposible o casi imposible que las minorías saliesen elegidas. Las oportunidades solamente eran para la mayoría de los "Fang" en el continente y la mayoría de los "Bubis" en Fernando Póo.

   Aunque he procurado ir un poco al detalle, insisto en . que no soy capaz de ir al fondo en la crítica porque no soy un técnico y, cuando llegue el momento, si se nos permite, nuestro técnico podría reunirse con el del Ministerio para que se pueda tener una amplia explicación sobre el documento que hemos presentado. Nosotros, que hemos firmado ese documento, y yo en especial, insistimos y mantenemos el texto de Constitución que hemos presentado.

   Y si la Delegación española ve que no se puede aceptar ni tomar en consideración nuestros deseos, pedimos, si no se considera mal, que los tres proyectos que se han presentado en esta sala de Conferencias -el elaborado por los técnicos españoles; el de los representantes de Fernando Póo y este documento de Constitución nuestro- sean sometidos a la revisión del órgano internacional para que decida y vea si verdaderamente nuestro documento recoge las aspiraciones del Gobierno español, en cuanto a la salvaguardia de la personalidad de Fernando.Póo.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Agradezco las palabras del señor Granje que han tenido, a pesar de las expresiones de modestia con que las ha acompañado, un gran valor por el tono correcto, ponderado y justo expresando con claridad sus opiniones.

   Corresponde ahora hablar al señor Nang.

   

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO):

   Señor Presidente, señores. El señor Grange han puntualizado sobre determinados extremos y yo también voy a hacer unas breves consideraciones.

   En relación con el dictamen, el cual censura el anteproyecto que hemos presentado respecto a las garantías de salvaguarda de la personalidad de la isla de Fernando Póo, yo pregunto: ¿Cuáles son esas garantías del anteproyecto que esos técnicos elaboraron y que desean mantener como base?. Y en cuanto a la competencia provincial a que hace referencia el artículo 27 del borrador sobre que no puede ir más allá de lo que el ordenamiento de la Administración local atribuye a las provincias, yo creo que hay un hecho evidente y es que, a pesar de llevar tanto tiempo discutiendo en esta Conferencia, todavía no se nos ha dicho en que consisten las garantías a la personalidad de la isla de Fernando Póo, y que estas garantías deben ser concretadas en el anteproyecto. Es decir, que por parte del Comité Técnico se nos diga donde están esas garantías en el anteproyecto que ellos elaboraron. Los Bubis de Fernando Póo lo ignoran; nosotros lo ignoramos. Hemos presentado este anteproyecto nuestro para salvaguardar la personalidad de Fernando Póo. En el anteproyecto de los técnicos se dice que está salvaguardada la personalidad de Fernando Póo, pero no lo vemos por ningún sitio.

   Muestro anteproyecto debería ser tomado en cuenta por razón de la mayoría que lo suscribe y porque este acto debe ser a iniciativa de la representación de Guinea Ecuatorial y no por el aspecto técnico que se le quiere dar. Nosotros no nos quejamos de la parte técnica, sino del sentido que se quiere dar a la salvaguarda de la personalidad de la isla de Fernando Póo. Lo que deseamos es que ustedes nos concreten y entonces ya sabríamos que es eso y luego que lo den la forma que quieran. Que el Comité Técnico diga lo que sea en la forma que quiera, pero que nos concrete que es eso, y de esta manera no les daremos más trabajo.

   Si se rechaza el anteproyecto que ha presentado la Delegación guineana, quiero decir de la mayoría de la Delegación guineana y hemos de atenernos al anteproyecto de los técnicos españoles, no veo por qué no podríamos traer nosotros unos técnicos que defendieran el nuestro y, al mismo tiempo, ponerse de acuerdo con los técnicos españoles. Pero la verdad es que, si existen esos técnicos guineanos, yo no los veo por ninguna parte. Pero la realidad es que con técnicos o sin ellos, no podemos estar subordinados al Comité Técnico español. Lo único que deseamos es que se nos concrete qué quiere decir la expresión "salvaguarda de la personalidad de la isla de Fernando Póo".

   No veo por qué se obstinan en mantener el anteproyecto de los técnicos españoles como base. Lo mismo el anteproyecto del Comité Técnico español que el de la Delegación guineana creo que tienen cosas buenas y coseos malas; pues vamos a ponernos de acuerdo y aceptar aquello que de bueno hay en los dos. Y, si es necesario, buscar técnicos por nuestra parte, los buscamos.

   

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   A fin de aclarar ideas para los futuros oradores, quiero decir que sobre la mesa no hay más que un dictamen técnico. Nadie ha dicho que el texto que se ha de discutir sea el proyecto preparado por el Comité técnico español juntamente con la Delegación guineana. No se puede negar que dicho texto fue elaborado con ustedes. Ese proyecto ha servido como base para presentar enmiendas. Si se hubiera aceptado una enmienda a la totalidad, entonces tal enmienda hubiera pasado a ser el texto base para nuestras deliberaciones.

   En este momento hay un dictamen de los técnicos sobre si el proyecto a la totalidad está dentro del plan señalado por el Gobierno español como marco a esta Conferencia, Y esto es lo que estamos debatiendo. Queremos oír la opinión de todos los Delegados guineanos al respecto.

 

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO) :

   Vuelvo a repetir lo que dije antes: necesitamos que los técnicos nos digan, para tomar como base el borrador que elaboraron en su día, cuáles son las garantías para salvaguardar la personalidad de la isla de Fernando Póo. Lo demás, no nos interesa de momento.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Se dan cuenta de que su propuesta consiste en reconocer a este texto como base de discusión?

   Si ustedes piden una aclaración sobre este texto es que estamos considerando dicho texto. Nuestro ofrecimiento a la Delegación guineana fue que nombrara una Comisión para trabajar con los técnicos españoles, a fin de fijar un texto que sirviera a las tareas del pleno de la Conferencia. Es decir, nunca ha habido imposición de ninguna clase y sí aceptación de un plan de trabajo que buscaba en la colaboración llegar a una fórmula de compromiso entre las tesis opuestas que se habían manifestado en la Delegación guineana.

   Nunca se ha pedido a los técnicos españoles que definan cómo entienden la personalidad de Fernando Póo y manera de salvaguardarla. Si hay una propuesta de la Delegación guineana en este sentido, la aceptaríamos. Continúa  con la palabra el señor Nang. Yo lo que pretendo es ayudarles para que vayamos centrando el debate y no hablemos inútilmente sobre cuestiones que están al margen del mismo. La Mesa o la Delegación española no están intentando que el proyecto que pase sea el que los técnicos españoles elaboraron para la Delegación guineana; ésta es una cuestión que estamos debatiendo ahora libremente y la Mesa no ha tomado todavía posiciones. 

 

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO):

   Yo creo, en este sentido, que se deja de dar a conocer a la Delegación guineana lo que es preciso conocer; porque si a mí me piden que tome como base el borrador del proyecto presentado por el Comité Técnico, yo considero que, al no serme conocido, no me es posible y, por tanto, diría que no, porque no puedo aceptarlo.

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Siempre  considerando que el texto no es otra cosa que un documento base. Está redactado para que sobre él vayamos  estudiando punto por punto todas las cuestiones que suscita una Constitución. Desde luego, nadie ha dicho tampoco que al rechazar la enmienda a la totalidad queden rechazados todos los principios que en tal documento se contienen. Es un dictamen todavía de la Comisión técnica que la Mesa no ha hecho suyo y, por lo tanto, queremos oír a todos los oradores.

 

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO):

   Entonces, si todo ha de ser admitido simultáneamente y admitiremos una parte buena y rechazaremos otra mala de los proyectos presentados, ¿qué razón hay para que no sea este proyecto presentado el que se considere como base?

 

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   La que ha servido de base a nuestro trabajo. Es decir, se ha redactado un proyecto, sobre el cual se presentan enmiendas y estas enmiendas no son rechazables porque se aparten del proyecto citado. Se rechazan estas enmiendas porque aun no están dentro del marco señalado por el discurso del Ministro de Asuntos Exteriores. Lo que los técnicos dicen es que ese proyecto está en contradicción con el marco señalado para esta Conferencia Constitucional por el Gobierno español. Puede estimarse que los técnicos están equivocados, y esto es lo que debemos debatir. Pero si no se rebate de forma fundamental la opinión de los técnicos, no se podrá aceptar la enmienda a la totalidad. No se trata de defender el texto elaborado por los técnicos en colaboración con la Delegación guineana, sino comprobar si este proyecto de enmienda a la totalidad entra dentro del marco señalado por el Gobierno español para esta Conferencia Constitucional.

 

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO):