HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

ACTA DE LA CUARTA SESIÓN PLENARIA. SEGUNDA FASE

   En Madrid, a veintidós de abril de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, se celebra la IV Sesión Plenaria de la II Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo la Presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial.

   La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior y Vicepresidente de la Conferencia, el Excmo. Señor Don Gabriel Mañueco de Lecea, Director General de África y Próximo Oriente, y el Excmo. Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia. 

   El Presidente de la Mesa abre la sesión a las dieciocho horas y diez minutos y dice:

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Queda abierta la sesión correspondiente al día de hoy de la Conferencia Constitucional.

   Invito a quien tenga algo que manifestar a que pida la palabra.

   EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

   El Grupo de la Asamblea General ha estado mirando el valor de las bases que se presentaron últimamente y consideramos que se puede iniciar el trabajo a raíz de los puntos marcados, ya que son diez los puntos en la articulación , de los motivos que podrían irse discutiendo despacio.

   El SEÑOR PRESIDENTE:

   Tiene la palabra el señor Jones.

   EL SEÑOR JONES NIGER (DON ALFREDO):

   Señor Presidente, señores: A nadie se le oculta, si V. y la Delegación española no lo conocen, que hemos venido aquí unos Delegados Representantes de la Isla de Fernando Póo y de la Guinea Ecuatorial, para dialogar y negociar con España nuestra futura independencia. Pero, desde que hemos llegado, al igual que pasó en la Conferencia anterior, estamos distanciados. Se reúnen grupitos, los Delegados, Representantes de un lado y otro, no se unen, y esto va dificultando la labor que tenemos que llevar a cabo. Y yo, en mi calidad de Consejero Nacional, he tenido que mantener unos contactos para ver si podíamos ponernos de acuerdo las dos Delegaciones. No es una tare., fácil pero creo que con el espíritu de sacrificio de todos podemos llegar a un acuerdo entre isla y continente para el plan de trabajo a seguir, para qué esta labor no se interrumpa y que nosotros, por lo menos, cumplamos el deber de dar satisfacción a los que nos confiaron sus representaciones.

   Para ello, yo ruego a la Mesa que en esta sesión de hoy se nos pudiera permitir quedarnos solos los Delegados de los dos territorios para dialogar entre nosotros, ya que parece ser que no hay forma humana de encontrarnos y acercarnos. Porque resulta un poco alarmante, monstruoso que unos señores que van a negociar una independencia unida no se traten entre ellos, no se encuentren y esto, a mi juicio creo que no debe ser así. Por lo tanto, repito, yo ruego a la Mesa, si ello es posible, que nos permita a nosotros reunirnos hoy aquí para ponernos de acuerdo y mañana proseguir nuestros trabajos.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Es éste el deseo de toda la Delegación guineana?

   EL SEÑOR NSUE ANGUE (DON JOSÉ):

   Yo también quisiera apoyar, en cierto aspecto, las palabras de don Alfredo, pero ampliando un poco más el margen de contacto, ya que me parece que no es sólo aquí donde podemos dialogar con sinceridad. Yo pediría más: que pudiéramos vernos, asistidos por técnicos españoles para arbitrar toda fórmula posible de entendimiento entre nosotros, es decir, que tradujera todos nuestros deseos de una forma técnica.

   Esto podría hacerse formando una comisión compuesta de unos y otros representantes, porque resulta difícil, claro está,, llegar a un acuerdo entre cerca de doscientos individuos.

   Yo no llamo a esto aplazamiento, sino que es una manera de seguir, trabajando sin que tengamos que pararnos. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Alguien más quiere hablar?

   EL SEÑOR N´DONGO MIYONE ( DON ATANASIO), MONALIGE:

   Doy las gracias a la Presidencia por concederme la palabra.

   Es voluntad del Grupo del MONALIGE respetar en todo momento la opinión de la isla de Fernando Póo. Y para ello, el MONALIGE estima que no debemos utilizar en este momento otro método de trabajo que tienda a aplazar indefinidamente los trabajos de la Conferencia.

   En la apertura de la Conferencia, la Delegación guineana expuso unos puntos de sugerencia a la Delegación española. Invitamos a nuestra reunión de trabajo a unos técnicos de la Delegación española, y aquí presentes los tenemos. Esos técnicos nos han facilitado un borrador de trabajo y es natural que frente a este borrador, las opiniones de grupo, dentro de la Delegación guineana, se presenten y sepamos lo que se ha hecho durante cuarenta y ocho horas. Después de estas sugerencias escritas, los contactos que pide el portavoz de la Delegación de Fernando Póo serán más útiles. Porque en este momento tenemos nosotros preparadas nuestras sugerencias, como grupo de opinión» Pensamos también que los diferentes grupos y sectores aquí presentes habrán hecho lo mismo después de estudiar el borrador de la Delegación española.

   Si a muchos les parece fácil la tarea les diré una vez más y quiero ser claro: esta vez, la Delegación guineana, al menos en lo que se refiere a los grupos políticos representativos,.no aceptará ya que,, al regreso a Guinea utilicen la propaganda como lo han hecho. Muchas cosas se han dicho aquí que en Guinea se han interpretado de otra forma.

   Por eso, nuestras sugerencias tienen que estar escrita para que luego podamos dialogar con nosotros mismos y con la Delegación española en sentido positivo. Lo que no aceptamos es esta manera de presentar las cosas bajo una capa abiertamente positiva pero que, en el fondo, es otra cosa. Y como no hemos venido a la elaboración de un reglamento sino de una. Constitución, aquí hay que respetar la opinión de los Grupos. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Alguien más quiere hacer uso de la palabra?

   EL SEÑOR ECONG (DON PEDRO):

   Yo añadiría algo más a la sugerencia de don Alfredo, porque a mi no me parece nada fácil poder dar nuestro punto de vista sobre las cosas que nos han sido presentadas por el Gobierno español. Por ello, yo sugiero a todos mis compañeros de la Conferencia que la Mesa nos conceda un tiempo prudencial de cuatro días, en los cuales la Delegación guineana, entre Fernando Póo y Río Muni puedan mantener sus contactos y presentar a la Mesa aquellos puntos en los que no nos haya sido posible llegar a un acuerdo.

   EL-SEÑOR OYONO (DON JESÚS ALFONSO):

   Yo voy a apoyar las palabras del Procurador en Cortes señor Econg. Resulta que el grupo de MONALIGE estima que hasta esta parte no habíamos determinado ni estudiado la Constitución en sí, porque entiendo yo que redactar una Constitución no es como escribir una carta a un amigo; además, que es la etapa final, y MONALIGE encuentra más viable que estemos centrados, como ha dicho el señor Jones, reunidos con nuestros hermanos de Fernando Póo, y una vez llegados a un entendimiento, redactar esta Constitución, que no podíamos redactar antes porque no había un acuerdo, no había fórmula para poder redactarla a expensas de nuestros hermanos de Fernando Póo, ya que insistían en la separación. Y redactarla sin habernos sentado en una mesa previamente, tampoco era posible, como tampoco lo era elaborar un proyecto sobre la base del borrador que nos han presentado en cuarenta y ocho horas. Por lo tanto, mi ruego a la Delegación española y al señor Presidente es que nos perdone y nos concedan un plazo de cuatro días. Muchas gracias. 

   el.SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

   Creo que no se trata de plantear ahora un posible acuerdo entre Fernando Póo y Río Muni, porque ya en la primera fase de la Conferencia todos los grupos demostraron las intenciones que tenían sobre el futuro del territorio. El Decreto del Gobierno español ya explica claramente lo que debe constituir el futuro del nuevo país soberano. Por lo tanto, creo que el Gobierno español teniendo en cuenta la confianza que en él hemos depositado, debe presentarnos la Constitución, pues creo que es a través de ella y por ella como podremos ponernos de acuerdo y llegar a un entendimiento. Una reunión sin que se nos arbitre una fórmula que nos permita llegar a un entendimiento entre los grupos aquí representados, sería ociosa. Si los Delegados de Guinea se reúnen sin un instrumento técnico que les permita unos ceder sobre unos puntos determinados y a otros aceptar otros puntos de vista ajenos, es pensar en vacío. Creo que el representante del Gobierno español ha aclarado con sus palabras, de salvaguardar la personalidad de Fernando Póo; esa salvaguarda conviene verla expresada en un borrador de Constitución que haga el Gobierno español y de esta manera la Constitución señalaría que la salvaguarda de Fernando Póo quiere decir esto, y lógicamente así podríamos llegar a un entendimiento, pues el reunirnos sin saber en definitiva lo que el Gobierno español quiere decir cuando habla de salvaguardar la personalidad de nuestros hermanos de Fernando Póo, sería ocioso. Creo que es necesario contar con un borrador de Constitución, en el que el Gobierno español explique sus intenciones. Es el único documento que nos puede unir Ya tenemos una cosa: el Gobierno español declara la independencia unitaria, pero declara que salvaguardará la persona­lidad de Fernando Póo; entonces, al Gobierno español le corresponde presentar un proyectó de Constitución, para que por su estudio lleguemos a un entendimiento. Muchas gracias.

   EL SEÑOR EWORO OBAMA (DON ANTONIMO), I.P.G.E.:

   Yo, Antonino, como Presidente General del movimiento I.P.G.E. más o menos apoyo las palabras de los compatriotas don Alfredo y don José Nsue, así como las del señor Econg y las de don Jesús Alfonso, de que para mí sería imposible estudiar en un sólo día el trabajo hecho por un técnico español en un mes, o en dos, tres o cuatro; por lo que quiero rogar a la Mesa que en lugar de un día, como ha pedido mi compatriota don Alfredo Jones, por lo menos nos den cuatro o cinco días, pues que, aparte de nuestra comprensión entre Río Muni y Fernando Póo, que habría mucho que discutir, insisto en que estudiar el trabajo hecho por unos técnicos de mucho estudio en el tiempo que hayan necesitado, en un sólo día, yo no me considero capaz de hacerlo, por lo que ruego que nos hagan el favor de dispensarnos para tres o cuatro días. Ahora, si es que quieren solamente el borrador que nos han presentado, si es que por debajo no hay otra cosa, porque un técnico, al decir "coma", esta coma tiene sus cinco o seis palabras, pero no es solamente, coma. Y al decir "punto", yo, que lo entiendo poco, yo diría que es un punto que se ha puesto, pero ahí entran o diez o veinte palabras, por lo que hace falta estudiarlo detenidamente y saber que es lo qué tengo que responder luego para no arrepentirme antes de dos o tres días. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Alfredo Jones tiene la palabra.

   EL SEÑOR JONES NIGER (DON ALFREDO):

   Estoy de acuerdo con las palabras de mis compatriotas, pero creo que quizá no me he explicado bien cuando dije que nos pusiéramos de acuerdo. Y esto no encierra ninguna otra intención. Lo digo, lo confieso sinceramente. Lo hacía con la intención de ir, si podemos, acelerando el trabajo. No iba a proponer a mis connaturales aquí que ahondemos nuestras pequeñas diferencias, que nos separan, sino que, aceptando las bases de la unidad, nombrar un Comité que pueda solicitar la ayuda, la colaboración de los técnicos del Ministerio, para que vayamos trabajando sobre estas mismas bases, y entonces cada uno vaya presentando las sugerencias que él quiera, y así el trabajo no se interrumpa. 0 sea, yo no quería decir que nos quedemos aquí solos para discutir nuestras diferencias, sino para ver si se podía nombrar un Comité que podía empezar mañana mismo a trabajar con los técnicos del Ministerio, para ir acelerando el trabajo. He dicho. Muchas gracias.

   EL SEÑOR ONDO EDU (DON BONIFACIO):

   Señor Presidente. Yo no voy en contra ni afirmo lo que dicen mis compañeros puesto, que yo no se lo que piden. Yo quisiera saber lo que piden. Porque muchas veces hemos pedido muchas cosas aquí, que ustedes nos han concedido y más tarde lo negamos. Ahora, el señor Alfredo Jones tiene una idea de su petición. Y Alfonso ha dicho otra idea. Parece ser que él quiere que nos reunamos para hacer la Constitución mientras otros desean esta reunión para estudiar los puntos iniciales que nos dieron ayer. Entiendo que deben aclararnos que es lo que piden. Así podremos saber si esta­mos conformes o no con la petición. Muchas gracias.

   El SEÑOR JONES NIGER (DOI ALFREDO):

   Yo pido que sobre estas bases se vaya confeccionando una Constitución, ya de acuerdo con las dos partes, con un Comité reducido.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Hay, por tanto, una petición del señor Jones, muy concreta. Solicita una reunión para nombrar una Comisión representativa de Guinea, para discutir con técnicos españoles sobre los puntos que se sometieron a la consideración de la Delegación guineana en la sesión del viernes. ¿Es así?.

   EL SEÑOR JONES NIGER (DON ALFREDO):

   Con técnicos del Ministerio, puesto que nos costaría mucho, de lo contrario, redactar una Constitución. Cuando vinimos el último día se traían veinte Constituciones y no se presentó ninguna. Unos llevaban una para Fernando Póo y otros para Río Muni, Y así no podemos seguir.

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON. ANTONIO CANDIDO):

   Usted ha cambiado ahora.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Por favor, no establezcan diálogo entre ustedes. Hay una propuesta que consideraremos después, de aspecto general, del señor Jones.

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CANDIDO):

   Señor Presidente: la petición planteada por el señor Jones y don Federico, cabe pensar en principio que es la que marca el señor Presidente de la Asamblea. El señor Presidente de la Asamblea que es como quizá sea la intención que puede aceptar la Delegación guineana, como es, me parece, hacerse responsable España, según manifiesta en su declaración de salvaguardar, dentro de la Constitución, la personalidad de Fernando Póo. Y si España no se hace cargo en este momento de esa salvaguarda, de esa responsabilidad de salvaguardar la personalidad de Fernando Póo, entonces posiblemente la Delegación guineana misma podría establecer unos contactos y elaborar, por ella misma, un anteproyecto de Constitución, de acuerdo con el parecer que pueda tomar, por lo que, en los dos sentidos, me parece oportuno, por parte de la Delegación española nos. debe indicar si desea aceptar o denegar esa responsabilidad. Pero si nosotros no llegamos a un acuerdo; común en la parte de Fernando Póo y Río Muni, volveremos al principio. Y como no podemos aceptar esto, pedimos nos concrete España la finalidad de esa salvaguarda, y así es preciso, creo, que nos aporte un borrador de Constitución,: sin que ello quiera decir que la aceptamos. Nada más. Muchas gracias.

   EL SEÑOR NGOMO NÁNDONGO (DON FEDERICO):

   Señor Presidente: La última propuesta del señor Jones tal vez me convence un poquito más; porque yo entendía, o interpreté al revés de lo que él quería, cuando dice que él quiere que se haga una Comisión de trabajo. Ahí puedo adherirme a esta petición. Pero, no obstante, yo quiero agregar que el Decreto español es tajante y explicativo. El Gobierno español ha puntuado sus términos con Guinea, y si el pueble de Guinea tiene que actuar sobre una Ley Constitucional o una Constitución, como quiera llamarse, creo que, como dije ayer o anteayer, el Gobierno español puede hacer una Constitución para Guinea y sobre ella ir discutiendo los puntos separadamente. Porque, a mi juicio, el borrador de los puntos básicos, que se nos ha facilitado, constituye algo así como un decálogo, o. sea, como los diez Mandamientos, que no están en desarrollo. Porque no puede apreciarse en su totalidad el sentido de estos puntos básicos que presentó el señor técnico. Lo correcto sería que los técnicos, que trabajan en nombre del Gobierno español, porque deben trabajar con indicaciones o consignas del Gobierno .español, que representaran o desarrollaran estos puntos, con lo que sabríamos exactamente que es lo que quiere el Gobierno español para mantenernos en una unidad política y salvaguardar los intereses. de Fernando Póo. Esa es la posición lógica Muchas gracias.

   EL SEÑOR WATSON BUECO (DON GUSTAVO):

   Hace pocos días nos han pedido nuestra colaboración para que esta Conferencia, en su Segunda Fase, pudiese tener un resultado feliz. Nosotros, en ocasiones, quizá hayamos pecado de extremistas.. No somos extremistas. Hemos hecho los contactos posibles. Hemos luchado,, Incluso hemos estudiado y hemos llegado a la conclusión, quizá un poco equivocada, de que es imposible, casi imposible, llegar a un entendimiento entre los dos, Pero, se nos quedó una frase muy buena, y era que España no nos iba a imponer ninguna Constitución. España esperaba que nosotros, reunidos todos, pudiéramos presentar a la Mesa una Constitución que fuera mejor para la Guinea Ecuatorial. Nosotros somos mandatarios Hemos hecho un juramente de fidelidad, como ustedes siempre lo hacen al Caudillo en España. Nosotros lo hemos hecho a Fernando Póo y estamos dispuestos, en cualquier momento, si hiciera falta dar la vida por ello, la daríamos, Pero siempre hemos mantenido el diálogo tal y como el Régimen español nos lo había enseñado cuando éramos estudiantes en sus Facultades universitarias; hemos mandado toda la referencia de lo que se ha hecho aquí en la Conferencia a Fernando Póo; hemos consultado al pueblo de Fernando Póo para que nos diga su opinión; les hemos explicado la situación. Queremos un entendimiento. Parece que hay un posible acercamiento con los de Río Muni; hemos luchado todo lo posible, y entonces hemos recibido, quizá no con desagrado, pero con un poco de aturdimiento, como diríamos nosotros los médicos¡ de angustia, este telegrama que yo voy a leer y quisiera que lo pudieran compulsar si es cierto o no es cierto.

   "Recibí las noticias parte Conferencia» Pueblo Fernando Póo no acepta independencia unitaria. De no aceptarse contenido documento 31 marzo último, abandone Conferencia. Saludos".

   ¿Ithoa? es un Consejero de Gobierno, del cual .él Gobierno español no puede desconocer su representación.

   Me ha dolido que haya sido yo el que tenga que leer este telegrama. Quizá me duela también el que a mi se me pueda tildar de extremista.

   Pero, vuelvo a repetir, si España no quiere que en la Guinea Ecuatorial ocurra algo desagradable, no solamente para el prestigio de ella sino para nuestra vida, que vuelva a reconsiderar la frase que el Secretario de esta misma Conferencia nos dijo: que para España lo más importante era recoger los problemas que concernían a la unidad, pero, si a pesar de ello, el grupo de separación persistiese en sus intenciones, no le cabría más remedio a España que reconsiderar el problema de la separación en orden a la extensión y a la población que se iba a disgregar.

   Pero aun más: en el discurso del Ministro hay una frase muy bonita muy bonita muy bonita ..., y es que España no se decide a fijar la fecha de la independencia porque se tiene que acudir antes a las Cortes Españolas, ya que ellas tienen que discutir sobre la disgregación de un territorio. Es un territorio español que hay que disgregar y son los españoles, somos los españoles, los que tenemos que discutir este problema.

   Nosotros -volvemos a repetirlo otra vez- queremos seguir siendo españoles, siempre españoles, queremos seguir pidiendo la independencia, queremos seguir pidiendo la independencia exclusivamente para Fernando Póo, pero con respeto a Río Munj. No queremos dar un paso atrás. Si esta independencia unitaria nos va a llevar al caos, estamos dispues­tos para ello. Y si alguno de mis compañeros desfalleciera en este intento, entonces -permitidme que vuelva a repetir una frase que está en la conciencia de todos los españoles, que ya se repitió una vez por Calvo Sotelo: "La vida me la podéis quitar pero no me quitaréis más". Fernando Póo está dispuesto a todo. Esto no es broma. No es broma; pensadlo. Y lo único que pediré a los españoles es que,, si algún día se enteraran de que nosotros hemos muerto por la causa de la defensa de Fernando Póo, que pidan a Dios que nos reciba en su Reino. Nada más.

   EL SEÑOR KING (DON TOMAS):

   En el transcurso de estos breves momentos que llevamos de Conferencia, debo confesar que si no en todo, por lo menos gran parte de la frialdad y objetividad que las ideas que pensaba aportar se ha esfumado, y eso se debe, precisamente, a determinadas intervenciones, concretamente a la que acaba de hacer el señor Watson. El señor Watson está en Fernando Póo con iguales derechos, como el que tiene el honor de hablarles. La única diferencia, la única que pueda separarnos es, acaso, el refrendo que a su posición puede encontrar por su condición de Consejero, y nada más. Pero, ahondando, se puede ver que ha hecho confesión de culpabilidad ante esta Conferencia desde el momento en que dijo que recogía las aspiraciones del pueblo de la Guinea Ecuatorial, del cual forma parte. Es decir, que, en este momento, creo que el valor que puedan tener las manifestaciones del señor Watson es, por lo menos, de la misma categoría que el que se me pueda atribuir a mi mismo. Y cuando el señor Watson trata de pluralizar, hablar en plural, debía especificar, concretar, quiénes son ésos "nosotros", porque por mucho que tratamos de esforzarnos, no lo comprendemos. Por todo ello, rechazamos -porque esto si que tiene todos los caracteres de maniobra- el contenido, el fondo y la forma del telegrama a que acaba de dar lectura el señor Watson. Esto no es sino un amaño.

   La Conferencia empezó sus sesiones el miércoles. En ese día, apenas hubo trabajo; el jueves tampoco, por las razones que todos conocemos y sentimos; y el viernes tuvimos dos sesiones, y desde esa fecha hasta el día de hoy en que se ha recibido el telegrama del que nos ha dado cuenta el señor Watson, es materialmente imposible que haya llegado a conocimiento del pueblo de Guinea el desarrollo de los trabajos de esta Conferencia, ya que no hay posibilidad de enlace rápido entre la Península y aquel Territorio. Es decir, que, tratándose de un connatural no quiero levantar más polvareda respecto a estas afirmaciones, que carecen por completo de sentido. No vamos a analizar la actitud de la persona firmante del telegrama, que ocupa un cargo que me merece todos los respetos y consideraciones, por sí y por su mismo cargo, pero, de todas formas, entiendo que es una opinión puramente personal, que no comparte, el pueblo de Fernando Póo, como no la ha compartido nunca.

   Pongo punto final a estas consideraciones. El señor Jones y otros señores con anterioridad al señor Watson, hicieron ciertas manifestaciones, que considero también objetivas. Es decir, que surgen ciertas dificultades lógicas para que la Delegación de Guinea pueda ponerse de acuerdo y estudiar; siempre -eso si, dentro de lo marcado en las declaraciones del Gobierno español- la manera de redactar, sugerir o recopilar sus apreciaciones sobre el problema y, naturalmente, es preciso un espacio de tiempo de un número determinado de días. Creo que sistematizándose esto, se podría establecer por ejemplo, una tarde, la de hoy, para que se reuniera únicamente la Delegación de Guinea, o bien mañana o pasado mañana, y ya con el material recogido, volver a reunirnos con los técnicos españoles. Luego, podría haber una tercera fase en la que se daría publicidad a los trabajos efectuados. En resumen, el decir que los Guineanos han llegado aquí sin una idea clara de sus deseos, constituye una falsedad. Nada más.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Había, pedido la palabra el señor Macías, Puede hacer uso de ella.

   EL SEÑOR MACÍAS NGUEMA ( DON FRANCISCO):

   Creo que el Gobierno español -y voy a pronunciar, solamente unas breves palabras, señor Presidente- debe seguir el procedimiento de descolonización de la misma forma que lo han llevado las Potencias europeas en África, porque, no es la primera vez que se descoloniza aun país africano. Los problemas que hoy día surgen en Guinea Ecuatorial, han surgido en muchas Colonias de África, que han estado bajo el dominio de Inglaterra, Francia, Holanda y otras Potencias.