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ACTA
DE LA QUINTA SESIÓN DE LA COMISIÓN POLÍTICA
En Madrid a ocho de noviembre de mil novecientos
sesenta y siete, en el Salón de Embajadores del Ministerio de
Asuntos Exteriores, se reúne la Comisión Política de la
Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial bajo la
Presidencia del Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez,
Subsecretario de Política Exterior, Vicepresidente de la
Conferencia y Presidente de esta Comisión. Al acto asisten el
Excmo Señor don Gabriel Mañueco de Lecea, Director General
de Asuntos de África y Mundo Árabe, el Excmo. Señor Don
Gabriel Cañadas y Nouvilas, Secretario General de la
Conferencia, y los miembros de las Delegaciones del
Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial. Actúa como
Secretario el de la Comisión, Iltmo. Señor Don Eduardo de
Zulueta y Dato.
A las diecinueve horas y cinco minutos el señor
Presidente abre la sesión.
EL SEÑOR PRESIDENTE:
"Tiene la palabra don Pastor Torao Sikara (MONALIGE)."
EL SEÑOR TORAO SIKARA (D. Pastor):
"Excmo. Señor Presidente, Excmos. Señores:
Debo dar comienzo a esta mi intervención
agradeciendo al Gobierno de España la oportunidad que ha
deparado al Pueblo de la Guinea Ecuatorial para que, previas
nuestras sugerencias, pueda sustanciar los deseos por él
sentidos respecto a su futuro como Entidad política libremente
responsable.
Este turno informativo lo hace PASTOR TORAO
SIKARA, quién, utilizando la terminología últimamente
puesta de moda en Guinea, es BUBI CIEN POR CIEN, es decir, BUBI DE PURA CEPA Esta observación es importante. Milito en el Partido denominado
"Movimiento de Liberación Nacional de Guinea Ecuatorial en siglas, M.O.N.A.L.I.G.E., partido que ha reclamado desde el principio de su constitución la independencia del país.
Soy Presidente del mismo, y,
en las pasadas elecciones para
la formación del Gobierno Autónomo de la Guinea Ecuatorial, obtuve el mayor número de votos registrados por el tercio de Cabezas de Familia. No obstante este hecho, y por habérseme cerrado
el camino a otros cargos, he quedado como Concejal del Ayuntamiento de Santa Isabel; desempeño también la
Presidencia de la Junta Vecinal del poblado de Santiago de Baney
uno de los más importantes en razón a su población y autoctonía, desde el año 1960.
Todos estos títulos y antecedentes me otorgan la
capacidad y representatividad necesarias para proceder a la
declaración que voy a formular en nombre, particularmente, del Pueblo Bubi y, con carácter general, como Presidente General del citado
Movimiento de Liberación Nacional. En el del pueblo bubi
porque, aparte de mi origen, me refrendó para el cargo que
ocupo de Concejal del Ayuntamiento; y en el del Movimiento, al cual están afiliados más del
noventa por ciento de la población de Guinea, por ser su
Presidente.
Toda declaración política mía ha de limitarse
a reiterar la actitud de este Movimiento en tantas otras
ocasiones anteriores, cual es la de solicitar la INDEPENDENCIA
TOTAL de la Guinea Ecuatorial española. Así se pronunció este Pueblo y
Movimiento ante la Subcomisión del Comité de los
Veinticuatro de la ONU, que a invitación de España visitó
la Guinea el pasado año. Cito textualmente algunas de ellas
copiadas del informe oficial de dicho Comité:
“”En estas peticiones los dirigentes del
MONALIGE declararon que consideraban la independencia como el
mejor medio de
solucionar los problemas de la Guinea Ecuatorial, tanto los de índole
institucional como los económicos y sociales. También reiteraron su petición anterior de que
se fijara la fecha
de la independencia antes de expirar el mandato de la
Administración actual. A su juicio, la fijación de la fecha de la independencia se justificaba por el estado de madurez política del territorio. Además, la posición económica del territorio que España había
señalado en reiteradas ocasiones, le daba mayor derecho a la
independencia que a muchos otros países que habían llegado
a la independencia en circunstancias menos favorables.
A este respecto recordaron que en un discurso
pronunciado el 31 de diciembre de 1965 el Jefe del Estado Español
había manifestado su firme voluntad de seguir promoviendo sin retrasos
ni vacilaciones el proceso del pueblo, de Guinea Ecuatorial, a fin de que estuviera plenamente preparado para
enfrentarse con el futuro. En el mismo discurso, el Jefe del
Estado había declarado que, en todo caso, España defendería
su voluntad de libre decisión. En una declaración que hizo
en Argel el 20 de junio de 1966, el Presidente del Consejo de
Gobierno había dicho que, según las informaciones oficiales
de que disponía, era deseo expreso y formal del Gobierno español
"que Guinea Ecuatorial escoja cuando quiera su propio
camino político, es decir la INDEPENDENCIA TOTAL"”.
En otra parte del mencionado informe oficial se
dice:
" El 19 de agosto de 1966 un grupo de
peticionarios afiliados al MONALIGE, dirigidos por un Abogado,
el señor Tomás Alfredo King se dirigió al Subcomité en Santa Isabel. Tras
una descripción de la
composición étnica del territorio, los peticionarios
informaron .al Subcomité de que el MONALIGE, que habla
sido fundado 20 años atrás, representaba a todos los grupos
étnicos del territorio y estaba luchando por la libertad
y bienestar, del pueblo ..."."En conclusión,
informaron al Subcomité de que el pueblo apoyaba unánimemente la petición de la independencia inmediata formulada por el MONALIGE””.
Y más adelante: ""el 20 de agosto de 1966 el
Subcomité celebró
una reunión-con el mismo grupo de peticionarios. El señor
Alfredo King informó al Subcomité de que el MONALIGE tenía
un objetivo definido, a saber, la independencia inmediata."".
Hasta aquí, señores, los textos.
Así pues, no tengo otra disyuntiva por obligación
y propio convencimiento que la de formular, de nuevo,
y de un modo solemne ante esta Conferencia Constitucional, los
reiterados deseos sentidos por el Pueblo de la Guinea
Ecuatorial que no son otros que la de acceder a la INDEPENDENCIA, como Entidad
única,
para lo cual se deberá fijar, con la brevedad posible, la
fecha de la misma, que rogamos no se posponga al día 15
de
julio de 1968.
Aportando datos generales de los que fueron los
Territorios Españoles del Golfo de Guinea y actualmente
Región Autónoma Ecuatorial, utilizaré los que la propia
Conferencia que nos congrega ha facilitado.
Nuestra Entidad territorial de una extensión de
28.051 kms.2, alberga una población que se acerca a los
250.000 habitantes. Su ámbito territorial, separado geográficamente, posee dos capitalidades: Santa Isabel y Bata, la primera de las cuales es considerada, de siempre, como la capital de todo el territorio. Si bien estos datos muestran cifras exiguas, consideradas relativamente, ello no demuestra que el potencial humano, económico y estructural que posee vayan a ser obstáculo
para la constitución de una nacionalidad libre y
responsable. No, señores. Nuestros territorios, Vuestras Excelencias
lo saben perfectamente, cuenta con instalaciones de todo género:
viarias, administrativas, culturales y de todo orden que les
coloca en situación privilegiada dentro del área aplicada a
que pertenecen.
Nuestro nivel medio de vida, nuestra situación
cultural y sanitaria, fundamento de toda viabilidad es
reconocida y admirada por todos. Y esto aparte de otras
circunstancias, también importantes, nos dan la certeza de
emprender el camino de nuestra propia vida bajo buenos
auspicios.
Si bien se ha querido llevar al ánimo de los señores
aquí congregados, en otras ocasiones, que la composición étnica
del territorio ofrece graves dificultades para la unión
deseada, son estos argumentos faltos de base y sinceridad.
La realidad de que la población de Fernando Poo
y Río Muni esté integrada por grupos étnicos bien
definidos, no es sustancial para el caso.
Refiriéndonos a la primera de estas provincias,
podríamos clasificar sus efectivos demográficos del
siguiente modo:
a)
población autóctona, integrada por bubis cien
por cien en una gran mayoría; fernandinos, más de 3000,
elemento no cien por cien, según esa denominación característica;
annoboneses de origen entrañable por ser oriundos del único
pedazo de tierra guineana situado en el hemisferio Sur,
orgullo por eso, de España.
b)
extranjeros, unos 60.000, procedentes de Nigeria
en su mayoría, sobre los que pesa el trabajo de explotación
de dicho territorio, pero éste es un núcleo de población no
arraigado.
c)
Población no autóctona: constituida en primer
lugar por la blanca, europea, española principalmente,
llegada a aquellos territorios, donde se asentaron por razones
históricas de desarrollo y de necesidad colonizadora y de la
cual hemos recibido, como vehículo de convivencia, la religión,
las costumbres
el derecho no consuetudinario, y la lengua que nos une estrechamente, por encima de cualesquiera otras diferenciaciones y nos relaciona con el mundo propio, y sobre todo con el exterior. A ella, aparte pequeñas
desviaciones humanas estamos reconocidos.
El territorio continental, sin contar las otras
pequeñas islas que tienen una población característica, se
integra en una demografía en cierto modo menos diversa: Fang,
con mayoría y todo el Grupo Playero, Ndowe, Bujebas, etc.
etc. También
la población no autóctona, blanca o do color, tiene en él
su indudable importancia.
Esta diversidad de tipos humanos no queremos
suponer
sea obstáculo, como hemos dicho, para una sana y pacífica convivencia
entre ellos, como no lo ha sido hasta el presente. Y no debe
ser, ni lo puede ser, porque todos ellos están integrados en
unas mismas instituciones legadas por España, que
debemos conservar. Instituciones políticas (Gobierno Común)
; instituciones administrativas (Ayuntamientos y Diputaciones); instituciones culturales, (Escuelas y Cuadros con programación
común); creencias (identidad de religión); y, en fin, todo un engranaje común que compondrá en sus tratos
propios de nuestro ser futuro.
En vista de todo lo dicho hasta ahora, creemos
con firmeza que el acceso a la independencia, que tan
reiteradamente solicitamos, no nos presentará mayores
dificultades. Bien es verdad que no hemos de carecer de
problemas, pero éstos estamos seguros, se han de ir resolviendo al ritmo lógico
de los acontecimientos en cada momento.
Para ello pedimos, rogamos, que España se
mantenga presta y vigilante en el papel de Madre y
colaboradora, pues su sabio consejo, su experiencia
milenaria nos ha de ayudar a ;deslindar
de nuestro camino toda, injusticia notoria que existe y pueda existir en el país; pues entendemos que nada se podrá lograr si todo este futuro no se
establece en un previo orden basado en la justicia, en el
derecho igual para todos. Justicia, sin resentimientos, pues
que esta mala hierba pueda dificultar el trabajo y la
convivencia que esperamos hacer tener
en nuestro futuro. Tales, son ingredientes mínimos para la paz y respeto deseados.
Este pensamiento que yo vengo explayando en mi
intervención, sabemos que tiene a veces matices
diametralmente opuestos a lo manifestado por uno o dos representantes de Guinea que me han precedido en la información ante esta Conferencia Constitucional. Pero ellos, lamentamos decirlo, son productos de un pensar retrogrado y tribal completamente en desuso;, pensamiento que en el mejor de los casos podríamos calificar
de obtuso y, en el peor, de servir y sobornado por un
pequeñísimo sector del capital de Guinea.
Pero estos calificativos que reconozco son duros,
tienen su explicación. Basta analizar los datos
objetivos que hemos manejado de territorio y población; de
instituciones y de ideales. Porque si bien todos los guineanos
sabemos que nuestro territorio es pequeño en extensión y deficitario en efectivos demográficos, condicionamientos de los que no podemos huir, al menos en el segundo por hoy, ¿qué posibilidades de
viabilidad podría ofrecerse a nuestra independencia si se produjeran
divisiones y subdivisiones amparadas en esos condicionamientos
étnicos, tribales, geográficos, económicos, que los
referidos miembros, desgraciadamente, de Fernando Poo han
esgrimido para apoyar su absurda tesis de separación?.
Para ser más exactos, nos dirigimos a unos señores
presentes en esta Sala, que con mayor ímpetu han
arremetido contra nuestros hermanos de territorio y de
historia. Según ellos, el caminar juntos hacia nuestro
futuro es un hecho imposible. Pero, sus propios argumentos se
vuelven irremisiblemente contra ellos y esto debe meditado
seriamente España; si España,
para que no permita, en primer
lugar, que los grupos étnicos
no bubis, fernandinos y annoboneses sean
absorbidos por dicha tribu mayoritaria, relativamente, de Fernando
Póo.
Señor Presidente, soy, como ya he dicho, bubi
cien por . cien; estoy
por tanto en condiciones de asegurar que la tesis de esos dos señores no es compartida por la población bubi. Esta población autóctona de Fernando Póo no desea jamás
sojuzgar a nadie. Son declaraciones solemnes de cuya responsabilidad
me hago cargo.
Toda la corriente de separación que se respira
en Guinea proviene única y exclusivamente de esos seis o siete individuos
que ocupan cargos y que disfrutan de sueldos muy generosos
de los que no quisieran verse desposeídos en el caso de
tener que practicar una política más amplia sobre bases, más
sólidas, aún dentro de la propia Isla de Fernando Póo;
aspiración que, si en ciertos términos pueda ser humana o justa, no lo es en modo alguno dentro de una ética que obliga al amparo y no a la destrucción de la obra colonizadora de España. Y en caso de que quedara en el ánimo de esta Conferencia el más mínimo resquicio de duda respecto a mis palabras, rogamos sea sometida a referéndum la siguiente pregunta concreta: "Si se
quiere o no se quiere sigan ostentando los puestos de poder
los que en su día fueron elegidos por parte de Fernando Póo". Poder éste que fue obtenido
por ese mismo pueblo al cual ahora vuelven las espaldas en
aras de propio medro personal.
Señor
Presidente, es sintomático el hecho de que en las elecciones
últimamente celebradas para Procuradores en Cortes y Consejeros del
Movimiento, ni una sola acta ha sido para
ninguno de los que en el poder se presentaron, los cuales se
encuentran en esta misma sala.
Estos argumentos demuestran de por sí la firme
unión a que aspira el pueblo de la Guinea Ecuatorial, en el futuro que
se le está abriendo en estas reuniones constitucionales
Digo pues, nuevamente, con el mayor énfasis, que
estos señores a que me refiero no representan, ahora en día,
la voluntad del pueblo de Guinea, y por tanto, no
deberían hablar en nombre de dicho pueblo en este problema que
lleva implicado el futuro de su propia existencia, pues sería
constituirse en juez y parte.
Pero antes de terminar, quiero poner en vuestro
conocimiento el modo de pensar que plasmó en un
manifiesto al pueblo de mi país bajo el título de "REGIÓN
ECUATORIAL, UNIDAD INDISOLUBLE", y lema, "Ubi
unitas, Ibi Pax" (1) uno de los señores
componentes del Gobierno Autónomo de Guinea presente en
esta sala de conferencias y, por añadidura, acérrimo defensor de circunstancias de separatismo:
"Los que nos vanagloriamos de ser activistas
de calidad -bien alto lo decimos - queremos
salir al paso de esos elementos; hacerles sentir nuestra
presencia, que por algo somos también ente social, ente político y decirles ya
de una vez, quo esta
Guinea Ecuatorial disfruta de su bella autonomía, y es
y SERÁ UNA UNIDAD POLÍTICA, UNA UNIDAD ADMINISTRATIVA Y UNA
UNIDAD ECONÓMICA INQUEBRANTABLE, sin posibilidad de fisuras; un bloque monolítico. Razones de sobra tenemos para enarbolar
bien alto esta bandera de unidad; porque nuestra conciencia de
unidad política, es definitiva, nítida, sin la más mínima
sombra de duda, pues sabemos a ciencia cierta los beneficios
de todo orden que esta unidad reportará a la nación
autónoma y los quebranto» de todo orden que la destrucción
de la unidad acarrearía a nuestra generación futura, porque,
Señores, nuestro régimen autónomo, el espíritu de la
autonomía de esta Guinea Ecuatorial, está fundamentado en la
promoción generacional para integrar de este modo todo
nuestro pueblo a la cultura nueva, llena de sensatez, que nos
ha
de
traer el bienestar social de todo orden, que es precisamente
el fin político que pretenden conseguir, todos los
pueblos."
En otra parte, se decía: "Han de saber y no
olvidar nunca que queremos hacer sentir nuestra presencia y
con decisión inquebrantable nos hemos definido por ser activistas de calidad. En donde existe calidad no cabe manchas. La suerte está echada; la región ecuatorial española es sinónimo de
UNIDAD inquebrantable. Unidad contra la que se estrellará
toda marea turbia, porque, Señores, ahí, en esa Unidad está
nuestra fuerza y nuestro venturoso porvenir."
Excmos. Señores: tras esta machacona repetición
de unidad, unidad, unidad, ¿qué podemos pensar de un
cambio tan radical de conducta en un problema que el mismo
firmante del manifiesto califica de fundamental para nuestra propia supervivencia?. ¿Cómo poder confiar en un hombre político que hace de la
política un escabel para sus propios deseos y turbias maquinaciones?. Acompaño un ejemplar del mencionado manifiesto para que sea unido a toda la documentación que en esta Conferencia se
recoge.
Hay otros argumentos que, aunque tampoco son
nuestros, queremos aquí hacer resaltar. El señor Santamaría,
periodista de profesión
afecto a la Subsecretaría de la Presidencia del Gobierno,
Dirección General de Plazas y Provincias Africanas, en un artículo
recientemente publicado en la revista "FUERZA NUEVA",
que aquí se nos ha facilitado, decía textualmente:"...
esto ocurre en la pujante provincia de Fernando Poo y lo que tiene
por mérito en su fraterna de Río Muni. Juntas, ambas provincias son una entidad que no puede ser desmembrada. En lo administrativo
es posible, pero en lo político sería un ERROR. Se habla por algunos de bubis y fernandinos, de pamues, combes
y playeros, gentes de la costa y del interior. También se habla
en la península de andaluces, aragoneses, vascos, gallegos, extremeños,
etc. Pero juntos forman bandera, una bandera
inasequible a burdas maniobras; se trata de la unidad de los
hombres".
Y volvamos a nuestro eterno problema de independencia.
Sólo puede ligarse a ella, solicitando del Gobierno español nos
la conceda como una entidad territorial indisoluble. Esta es la
aspiración, el ansia que albergan todos y cada uno de los
guineanos; aspiración y ansia que al paso de los días va
adquiriendo proporciones desorbitadas hasta llegar a
manifestaciones explosivas en ambas provincias y aun en
individuos presentes en esta Sala de Conferencia en puridad no son sino meros portavoces de la
totalidad de la población de Guinea.
Sin embargo, este movimiento que presido, comparte aunque no
comprende del todo, los pasos dados por el Gobierno español en orden a
la consecución de la independencia de la Guinea Ecuatorial.
Pues S.E. el Jefe del Estado, ya lo hemos dicho, en. reiteradas
ocasiones ha prometido su concesión en cuanto así lo
expresara el pueblo de Guinea.
Estas manifestaciones se contraponen, volviendo pasos atrás con
algunos hechos o acontecimientos que han tenido lugar en el
territorio. Mencionaremos uno muy significativo aunque enojoso
de exponer. Nos referimos a la pretendida "coronación" como rey de los bubis en 1961
del entonces Gobernador General. Con tal motivo y entendiendo
el pueblo bubi que esto parecía ser una burda maquinación
para asociar al pueblo de Guinea, o de la Isla mejor dicho, a
España, los bubis celosos de su
personalidad e independencia se opusieron al acto, que no
llegó a celebrarse, con manifestaciones de protesta en los
poblados, encabezados por el/Santiago de Baney.
Este hecho, que hemos traído aquí como explicación de ciertos
recelos que el pueblo bubi manifiesta y ha manifestado aquí
mismo en esta Conferencia Constitucional, vive aún latente en
el ánimo y en la conciencia de los bubis, que no han
desperdiciado ocasión ni oportunidad para solicitar su
independencia, una de las cuales se le presentó propicia
durante la visita que hizo a aquellos territorios el Excmo. Señor
Don Luis Carrero Blanco, en unión del Excmo. Señor Don José
Diaz de Villegas, aquí presente en esta Conferencia , al
primero de los cuales se le hizo entrega en persona, el 18 de
octubre de 1962, de una solicitud en Santiago de Baney en
demanda de la independencia. Como no se recibiera respuesta
formal del gobierno español, el pueblo de Guinea respondió
en 1963, destacando en el exterior una Delegación que
expandiera sus aspiraciones, Delegación de la que formaba
parte además, el actual Consejero de Información del
Gobierno autónomo, aquí presente, cuya responsabilidad y
gestiones son bien conocidas por todos, por toda clase de
medios de difusión y hasta por correspondencia que dirigió
en diversas ocasiones al propio Gobierno español,
concretamente a S.E. el Jefe del Estado para obtener la
independencia conjunta o unitaria de todos los territorios.
Llegado a este lugar he de hacer una advertencia; yo, en
nombre del Movimiento que presido, he repudiado en todo
momento alguno de los términos, en estas peticiones vertidos,
por irrespetuosos y por no estar de acuerdo ni con nuestro
pensamiento ni con las elementales normas que han de presidir
esta clase de declaraciones.
Regresado a Guinea, no obstante, recibió todo apoyo por parte del partido MONALIGE y
fue incluido como miembro del Gobierno.
Componente también de la citada Delegación destacada en el
extranjero, fue el aquí presente Secretario General del
Movimiento, don Atanasio N´Dongo.
Pero no he de terminar aun en estas precisas
manifestaciones. Diré, por ello, que voy a referirme a
unas manifestaciones hechas en esta misma Sala por un miembro
del Gobierno, según las cuales, en reunión celebrada por
todos los oriundos de la Isla se acordó la abolición de los
partidos políticos, a lo cual nos opusimos por cuanto que
estas organizaciones han tenido y tienen un hondo arraigo en el sentir de todo el pueblo
de Guinea y que por ello no podían ser proscritos precisamente por aquellas personas que se habían servido de los mismos
para encumbrarse y que por entender que les resultaba
incómoda su existencia tenían que ser proscritos.
Continuando con los hechos que apoyan claramente
el deseo que siente el pueblo de la Guinea Ecuatorial de
alcanzar su independencia, hemos de hacer resaltar que en
momento alguno Guinea ha modificado su primigenia actitud. Si
ya en 1962 había solicitado oficialmente la independencia del
país todas las posteriores manifestaciones no harían sino
abundar en ella. Es más, según datos oficiales, la provincia
de Fernando Poo se opuso tajantemente al régimen autónomo
implantado,
votando en contra de la misma y, sin embargo, en virtud del tradicional
e histórico principio de un pueblo o dos territorios que habrían de caminar siempre juntos, la provincia
de Fernando Poo aceptó de buen grado el resultado de aquellas
votaciones.
Entendemos, pues, que es hora de que el Gobierno
de la Nación recoja la súplica para acceder a la
independencia total de ambos territorios.
Terminamos nuestra declaración, no sin antes
agradecer a la Nación española la oportunidad que nos brinda
esta ocasión solemne en la que rogamos, Excmos. Señores, seáis
portadores de nuestros deseos de independencia total al Cuerpo
Social de España. Autorizados documentos sobre este deseo los
tenéis también en el informe y conclusiones que formuló la
ONU en ocasión de su visita referida anteriormente.
Tened
la seguridad, Excmos. señores representantes del Gobierno
español que si, a pesar de todo se decidiera someter a consulta
del pueblo de la Guinea Ecuatorial, esta petición de independencia
total que ahora reitero, el resultado sería una rotunda
y abrumadora confirmación de cuanto aquí se pide.
En
este convencimiento, señor Presidente, sin la menor pretensión
de adelantarme a los acontecimientos desearía se fijase
ya desde este momento la modalidad de la independencia total
que pedimos y que paso a concretar seguidamente:
1º-
INDEPENDENCIA TOTAL,
para que, luego, apoyado el pueblo de Guinea
en su soberanía,- de igual a igual, aprobar todos los instrumentos
técnicos por los que se regirán las entrañables y
preferenciales relaciones entre ambos países en todos los
terrenos, económico, cultural, social, militar, etc. etc.
2º Puesto
que no ha lugar a hablar de deserción por parte de España, o
de abandonismo, en sus obligaciones de todo tipo contraídas con la Guinea Ecuatorial, por razones
obvias, deben ser de
preferente atención
estas obligaciones y desde este momento,
imprimiéndose en todos los estudios necesarios el calor y
amor que esperamos de ella. A este fin proponemos:
a),respecto a la población NO de color, la española
concretamente, una nueva toma de conciencia para que se
identifique con estos ideales, que coincidan con estos ideales
de independencia cuyos fines e intereses son de ambos grupos
étnicos en bien del país;
pues entendemos que sólo éste es el camino por el que
podemos caminar hacia el engrandecimiento de la Guinea.
b), con relación a la población annobonesa,
florón de España en el Hemisferio Sur, les decimos tengan la más
absoluta seguridad de que los instrumentos aquí resultantes
asegurarán el futuro de los mismos y jamás se verán
capitidisminuídos ni hostigados por los demás grupos mayores en número.
c), al grupo minoritario fernandino, no cien por
cien, se reclama del mismo, total y plena aportación en
hombres y me
dios
para contribuir a la construcción y consolidación del país en la seguridad de que jamás podrán ser objeto de ninguna clase de discriminación.
d), por el grupo bubi existirá la garantía de
que su mayoría numérica no concederá más privilegios que
aquellos de orden proporcional que puedan derivarse de dicho número respecto a los demás grupos, por lo que tampoco debe albergar ninguna clase de temores, en virtud de estos mismos principios básicos frente a
las demás agrupaciones étnicas de número mayor.
e), idénticas consideraciones han de ser
trasplantadas y servirán de garantía
a las demás agrupaciones minoritarias tribales existentes en la hermana
provincia de Río Muni.
Con lo anteriormente dicho, el Movimiento de
Liberación Nacional que presido plantea de un modo concreto
al Gobierno español la concesión conjunta y unitaria de la
independencia de la Guinea Ecuatorial a todos los territorios
que la componen sin entrar en la consideración de problemas
tan secundarios cuales son los de orden tribal o, para el caso
de que sean contemplados estos problemas, que por grupos insignificantes han sido sacados a relucir en esta Conferencia, sean abordados por idénticas razones, en su conjunto, por el Gobierno español a quien incumbe en definitiva la paz, el orden y el futuro bien estar que todos los habitantes de aquellos territorios, que en este momento y por medio de este acto inequívoco, solicitan les sea
concedida la independencia total.
Excmo. Señor Presidente: poco antes de emprender
mi viaje me han sido entregadas una
cantidad de firmas por nativos de ambas provincias, que en
documentos aparte, hago entrega para su debida
constancia (2). El número de aquellos firmantes de la
Provincia de Fernando Poo resulta verdaderamente abrumador y con ello sólo se persigue-
reafirmar mi representación. Y muchas gracias".
(APLAUSOS).
EL SEÑOR PRESIDENTE: Doy las gracias al señor
Torao por su colaboración a los fines de esta Conferencia.
Tiene la palabra don Atanasio N'Dongo.
EL SEÑOR N´DONGO (D. Atanasio) (MONALIGE):
"Excmo. Señor Presidente de la Conferencia Constitucional,
Excelentísimos Señores, Ilustres Miembros:
Desde el 30 de octubre, los Representantes de todos los Sectores de
la población guineana, se han reunido aquí, en la Capital de
la Potencia Administradora, en celebración de una Conferencia
Constitucional, que es acontecimiento de trascendental naturaleza e importancia en la Historia de la
evolución política, cultural, social y religiosa de Guinea Ecuatorial.
Cuando el Gobierno Español, presidido por S.E. el Jefe del Estado,
Don Francisco Franco Bahamonde, estimó que la labor desarrollada de
la penetración cultural había alcanzado el mínimo nivel
medio que permitía el que los guineanos pudieran empezar ya a
asumir funciones administrativas, se promulgó la Ley de 30 de julio de 1959 por la que se estableció
en Guinea el Estatuto de Provincias, es decir, un régimen jurídico especial
inserto en el Ordenamiento Jurídico soberano del Estado Español.
El Pueblo de Guinea Ecuatorial, a pesar de sus fuertes lazos de
amistad con la Nación administradora, exigió el respeto y derecho a la
posibilidad de una evolución progresiva en el camino de la
civilización. El Movimiento Nacionalista que desde entonces
oscila en Guinea, queda así justificado y España a través
de su Gobierno, con intención de hacer lo mejor, escucha las quejas y dolencias de sus
administrados guineanos.
En 1963, al dársele vigencia la Ley de Bases del Régimen Autónomo
de Guinea Ecuatorial, se hizo posible para todos los guiñéanos
el disfrute de una nueva y efectiva forma de la Administración
Local.
Hoy, se materializa una etapa definitiva de fundamental importancia
para la vida institucional, económica y política de todos los
sectores sociales, religiosos, militares, profesionales,
culturales y de producción de Guinea Ecuatorial. Esta
etapa definitiva requiere nuestra atención bilateral y nuestra mutua comprensión, respondiendo a nuestras costumbres afrohispánicas de orden y de paz.
A lo largo de la historia de penetración española
en Guinea Ecuatorial, el afán de educación y la
ausencia de prejuicios de nuestro pueblo, han sido las armas de la
razón y la justicia utilizadas para el logro de sus altos
propósitos, de sus profundas aspiraciones.
Cuando, por otras razones que no es necesario
analizar aquí, otros pueblos africanos, aún bajo la
dominación colonial, han escogido la violencia para dar
salida a su derecho, a la libertad y al progreso, Guinea
Ecuatorial ha girado en torno de su virtud profunda de
temperancia, y ha usado la espada de la persuasión para, sin
flaquear en su propósito, irse forjando un destino que se
apoya fundamentalmente en el respeto a sí mismo, en el respeto al derecho de los demás y en
las realidades de sus circunstancias históricas, geográficas y
económicas.
Al tener el honor de agradecer hoy al Jefe del
Estado Español, a su Gobierno y al Pueblo entero español, el
Pueblo |