ACTA
DE LA TERCERA SESIÓN DE LA COMISIÓN POLÍTICA
En
Madrid, a seis de noviembre de mil novecientos sesenta y
siete, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos
Exteriores, se reúne la Comisión Política de la
Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial bajo la
presidencia del Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez,
Subsecretario de Política Exterior, Vicepresidente de la
Conferencia y Presidente de la Comisión Política de la
misma. Al acto asisten el Excmo. Señor Don Gabriel Mañueco
de Lecea,
Director General de Asuntos de África
y mundo Árabe, el Excmo. Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas,
Secretario General de la Conferencia, y los Miembros de las
Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea
Ecuatorial. Actúa como Secretario, el de la Comisión,
Ilmo. Señor Don Eduardo de
Zulueta y Dato.
A las diecinueve horas el Señor Presidente abre la Sesión.
EL SEÑOR PRESIDENTE:
"Tiene la palabra el Consejero Nacional Don Alfredo Jones".
EL SEÑOR JONES, DON ALFREDO:
"Excmo. Señor Presidente, Excmos. e Ilmos. Señores, Señores:
Después de escuchar las interesantísimas
intervenciones de los Señores que me precedieron, no creo revelar ningún secreto al
decir que los guineanos, que asistimos a esta Conferencia
estamos
obsesionados con ideas y criterios que son antagónicos y
totalmente
opuestos, y considero que lo primero y principal es aclarar este
extremo.
Es necesario admitir que la Isla de Fernando Póo
y el territorio de Río Muni ni étnica ni geográficamente tienen nada en
común; pero es obligado tener en cuenta que, no obstante
esto, existe la realidad de que, bajo la actuación y la presencia de España, los dos pueblos han
convivido durante un largo periodo de tiempo.
Y, entrando en materia, permitidme una
pregunta: ¿cuáles son los motivos del recelo que actualmente existe entre los dos
territorios, el continental y el de la Isla?.
Los naturales de Fernando Póo presienten el
peligro de que en un futuro no muy remoto, de continuar la actual unión, serían
absorbidos por los de Río Muni. Este temor está plenamente
justificado por la constante avalancha de nativos de Río Muni que se
trasladan a Fernando Póo, y que fijan allí su residencia,
atraídos por su capitalidad, sus atractivos y sus mayores oportunidades. Y viene a confirmarlo lo
que se observa desde la constitución del Gobierno autónomo: aunque el número
de Consejeros es igual en Fernando Póo que en Río Muni, la
Presidencia y la Vicepresidencia del Gobierno están en
manos de los naturales de la parte continental, lo que es un
lastre en contra de Fernando Póo, cuando de decisiones últimas se trata.
Esto carecería de importancia si todos
trabajasen con espíritu de equipo, prescindiendo de sus intereses, pero
esto desgraciadamente no es así.
Y el que esto no sea así no es pecado exclusivo ni de África, ni
de estos territorios; separación entre hombres y
colectividades similares han existido muchas en la Historia
y en especial en la Historia
de Europa: recordemos la efectuada entre Suecia y Noruega
en el año 1.905. Para el resto del mundo los escandinavos
parecen todos iguales y, sin embargo, el hecho es que ya desde 1.814 los
noruegos se negaron a reconocer su unión con Suecia, que al fin les fue
impuesta por las grandes potencias; desde dicho año la vida de
Noruega consistió en un constante empeño por lograr la
independencia absoluta, aún a riesgo de una guerra civil, y
afortunadamente lo consiguieron por vía pacífica
¡Cómo se asemeja este caso al nuestro!.
Contribuye también a alimentar la prevención de que
os hablo lo que observamos en todos los países de nuestro Continente Africano recién
advenidos a su independencia. Vemos que, desgraciadamente, tan pronto
como desaparecen las potencias colonizadoras, surge potente y
arrollador el problema étnico, que con su espíritu de
tribu prima sobre todo lo demás y hace que el grupo más
numeroso quiera imponer su propio criterio, aunque esté en
contraposición con el derecho de las minorías, olvidando
totalmente cuanto a éstas pertenezca, y ello aunque no les
sea perjudicial, ni contraopuesto.
Y es que existe una situación que afecta a muchos
Estados africanos: el carácter artificial de sus fronteras.
Si aplicamos estas ideas realistas a nuestros
territorios, vemos que son fundados y lógicos los temores de los nativos de
Fernando Póo, quienes por su menor población, preveen o
suponen, la posibilidad de imponérseles las decisiones de
los de Río Muni, mucho más
numerosos que aquellos procurándose una situación de privilegio.
Nosotros continuaremos sosteniendo nuestra
amistad fraterna con nuestros hermanos de Río Muni, pero queremos regir por nosotros mismos
nuestros destinos. Es preferible una separación pacífica desde el
principio, que una unión forzada, que sólo serviría para
hacer unos odios que afortunadamente todavía no existen.
Sentado cuanto precede, y dando por descontado
que España siga ayudándonos en la forma que siempre lo hizo y especialmente desde que
se nos concedió la amplia autonomía económica y
administrativa de que
disfrutamos, sugiero que busquemos con ahínco una fórmula que nos
permita seguir unidos a España para vivir y prosperar.
Aportando mi granito de arena a esta labor,
sugiero la siguiente proposición:
a)
Estatuto do
total independencia administrativa y económica entre los
territorios de Fernando Póo y Río Muni y sus respectivos Agregados, con presupuestos
totalmente separados.
b)
Constitución
de Gobiernos, también independientes, para la isla y el
Continente, con el número de Consejeros que cada parte
considere precisos, elegidos democráticamente
con arreglo a normas
que específicamente se señalen, para esta elección, en las que se garanticen los derechos de los diferentes
grupos étnicos
y minorías de ambos territorios.
c)
Separación absoluta de la ayuda económica prestada por España, la
que la dividiría con arreglo a las respectivas necesidades.
d) Convocatoria de referéndums independientes de los naturales de ambos
territorios, para que decidan libremente cuál es el sistema
que consideran más ajustado a sus intereses. Referéndums
que se celebrarían sin ingerencias extrañas, casi nunca
desinteresadas.
Lo que precede es cuanto, modestamente
pensando, podría ser un punto de arranque para la meta que nos proponemos en
esta Conferencia Constitucional. Pido a todos cuantos intervienen en ella - mejor:
intervenimos - que, prescindiendo de nuestros intereses
particulares,
trabajemos para lograr una fórmula constitucional que sea. la
correspondencia obligada a la confianza que los respectivos
Grupos que representamos han puesto en nosotros.
Queremos establecer en Fernando Poo una nueva
sociedad auténticamente africana, pero sin romper los lazos con España.
Sólo me resta agradecer profunda y
sinceramente al Excmo. Señor Presidente y demás miembros de la
Representación española en esta Conferencia Constitucional la perfecta
organización de la misma de la que pueden estar legítimamente orgullosos, no
dudando ha de rendir los frutos quo todos esperamos”.
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
"Doy
las gracias al Consejero Señor Jones por su colaboración a
los fines de esta Conferencia"
Tiene
la palabra el Consejero Nacional Don Andrés Moisés
Mba".
EL SEÑOR MOISÉS MBA,
DON ANDRÉS:
"Aprovecho esta
oportunidad para exponer en forma resumida lo
que entiende
que es la opinión mayoritaria
del pueblo de Guinea, interpretando su
sentir en lo que le es
más conveniente.
Hay un problema que se plantea como previo, por
un pequeño grupo, desde mi punto de vista equivocadamente: la pretendida separación política de Isla y Continente. Resulta ridículo hablar de divisiones territoriales cuando el mundo camina a la integración política
de grandes áreas. Puestos
a buscar razones para dividir, también las encontraríamos para
separar los pequeños poblados que
incluso llegan a tener lenguaje diferente. No obstante,
es
mucho más lo que
nos une, que aquello en lo que somos diferentes: Religión, Cultura, Idioma, Civilización y Evolución Politice son razones que
nos han unido históricamente; es un legado recibido de
España
que no podemos
traicionar.
Desde
otro punto do vista, la legalidad vigente hoy en nuestros territorios
marca con claridad el principio de la integridad
territorial. La Ley de Bases consagra la unidad y fue
aprobada en forma democrática
y mayoritaria. Supone traición intentar alterar esta norma
en un principio fundamental,
sobre todo por aquellos
dirigente que han Jurado fidelidad a la
misma en el momento de tomar posesión de sus puestos.
No
pueden
aducirse razones
de alejamiento geográfico, separación del mar o pertenencia a distintas etnias, lo cual es discutible, pues estas
mismas razones podrían valer par
separar a España de Palma da Mallorca, por ejemplo.
Es curioso comprobar cómo un determinado grupo
de la Isla intenta arrogarse la representación de la totalidad.
En la Isla, donde los bubis son minoría hay otras entidades de
población que la historia ha
ido sedimentando, continentales y fernandinos en gran
número que allí trabajan, viven y han fundamentado
su vida.
Además, hay otra razón fundamental para que
no sean admisibles altercaciones en el mapa de África. Como decía el Excelentísimo Señor Don Luis Carrero Blanco en
un discurso pronunciado en el Ayuntamiento
de Santa Isabel, en África no habían existido con
anterioridad nacionalidades; sólo las creadas por los
europeos, y a ellas había que atenerse. En el mismo sentido se han pronunciado
los organismos internacionales, mundiales y más concretamente
los africanos, tales como la O.U.A.
Por otra parto, todas las maniobras de secesión
están poniendo en peligro nuestra deseada independencia, y esto es
lo más grave; no sé si conscientemente o no algunos dirigentes están creando la
confusión, la sensación de que no estamos preparados, al
plantear como cuestión
principal la separación, lo que retrasan inevitablemente la
independencia.
En resuman,
mi posición en este sentido es: destitución fulminante
de los Consejeros y dirigentes que han faltado a la fidelidad
que juraron en un principio fundamental, como os la integridad territorial. Formación de un Gobierno Provisional en el que el
Presidente sea elegido democráticamente y éste pueda a su vez
designar un conjunto do Ministros, para así terminar con el
vergonzoso
espectáculo de indisciplina y desacuerdo que
hoy estamos viendo en el más alto órgano ejecutivo de
nuestro país.
Solucionado este problema, creo que debemos
pasar a estudiar las bases, el contenido de nuestra independencia, que es lo más importante,
lo que la hace posible. No nos engañemos; sin la ayuda española,
nosotros no lograremos ser independientes. Nadie puede darnos lo que
de España, respetuosamente, podemos solicitar. Nuestro
sentido de responsabilidad nos hace ver que el núcleo
fundamental de lo que
aquí debemos tratar y que, por desgracia, aún no hemos
comenzado, es el contenido de nuestra independencia, la
forma que va a tener la misma, precisar la colaboración quo
nuestra Madre
España va a brindar a esto último hijo suyo, al que ha llegado el
momento de poner casa por su cuenta.
Á continuación expongo el conjunto de puntos
en esquema, que creo fundamentales tratar:
1ª.- Unidad política de ambos territorios,
armonizando la diversidad existente, mediante fórmulas de
descentralización administrativa.
2º.-
No producir cambios bruscos en el sistema legal e institucional,
actualmente vigente.
3º.-
Acuerdo con el Gobierno Español, respecto a política exterior y
representación consular.
4º.-Seguridad exterior garantizada por el ejército Español, Prestación
de ayuda y asesoramiento, para la creación de una fuerza de
seguridad propia, destinada al mantenimiento del orden público interior.
5º.- Acuerdos de tipo económico:
Permanencia en el área de la peseta. Garantía en la
compra de productos guineanos. Préstamos para la realización de grandes obras públicas.
Unificación del régimen aduanero con España, etc.
6º,-
Establecimiento de sistemas de cooperación en cuanto a funcionarios,
asistencia técnica, sanitaria, sindical, transporte y
comunicaciones, y promoción del desarrollo.
7º.- Acuerdos de carácter cultural en cuanto a
investigación, enseñanza, formación universitaria y superior en la península,
mantenimiento de la pureza del idioma español y poli tica de información
y turismo.
Por último, para terminar, yo quiero expresar
mi fé en el futuro. Con la ayuda de la gran Madre de Pueblos que es España, tengo
la confianza que sabremos ser dignos representantes de la estirpe hispánica
en África y orgullo de la nación que nos alumbró a la
luz de la Civilización y la Fe Cristiana (APLAUSOS).
EL SEÑOR
PRESIDENTE:-"Doy las gracias al Consejero Nacional
Don Andrés Moisés Mba por su colaboración a los fines de esta Conferencia.
El Procurador en Cortes por el Grupo de
Familia Don Edmundo Bosio tiene la palabra."
EL SEÑOR BOSIO, DON EDMUNDO:
"Excmo, Señor Presidente, Excmos. e Ilmos. Señores
componentes de la Conferencia Constitucional:
Conforme al procedimiento establecido por la
Mesa comenzaré por individualizarme. Soy Edmundo Bosio Dioko, componente de esta
Comisión, en representación de Fernando Póo y dentro de
la misma, en el Grupo de Procuradores en Cortes,
elegido por los cabezas de familia
de Fernando Póo en las últimas elecciones, soy también Presidente electo de la Cámara Oficial Agrícola de Comercio e Industria de Fernando Póo, Diputado
Provincial por Corporaciones, Presidente de Hombres de Acción Católica, Presidente
de Juventudes Cordimarianas y Presidente de la Asociación
Cultural Nueva Ola, cuya misión es la de promocionar jóvenes
de la Isla, enviándolos
a España para que puedan adquirir los conocimientos
precisos y elevar su nivel de cultura, y en definitiva y
primordialmente, soy natural de Fernando Póo, padre de diez hijos, pequeño agricultor y español cualificado
como Procurador en Cortes.
Dada mi cualidad principal de padre de familia numerosa y de pequeño
agricultor, no puedo empezar mi discurso con plumas ajenas,
no puedo, como hicieron otros oradores anteriores, hacer
citas de este o aquel autor; por ello no esperen de mí cosas brillantes,
ahora si, les hablaré con el corazón en la mano y con sentido
común.
Creo que con
lo anterior ha
quedado claro que no me atribuyo la representación do Guinea Ecuatorial, como
arbitrariamente hicieron otros oradores; hablo sólo en nombre do mis representados de
Fernando Póo, que me eligieron por gran mayoría su Procurador y Representante. Ni
yo ni nadie en esta Comisión
puede hablar en
nombre de la Guinea Ecuatorial, ni de los guineanos,
ya que la
Guinea Ecuatorial no existe más que un el papel, es una creación
artificial; en realidad son dos territorios, dos
Provincias, con cultura, tradición, costumbres, lenguaje,
formas de vida y hasta formas diversas de entender
lo sobrenatural.
Sobre este tema de la diferenciación, y
aunque ya se ha hablado bastante y espero haya quedado claro,
permítaseme aportar algunos datos que nos da la historia:
Los Bubis son oriundos del Continente
Africano, que según antiguas tradiciones vivieron muchos años entre
Batanga y Río Campo, que más tarde vieron invadido su
país por otras tribus africanas
que los redujeron a servidumbre, y para liberarse de
esa tiranía
acordaron en consejo abandonar el país y en enormes cayucos, huyendo de
las otras razas continentales, se dirigieron a Fernando Póo
que desde entonces es nuestra tierra.
En el momento actual, otra vez las tribus continentales, abusando de su mayoría, tratan de someternos a servidumbre; lo malo es que
ahora ya no tenemos tierras a donde ir.
Existen también diferencias
de costumbres,
el pamue tiene
como fundamento de la
familia la dote, en definitiva la compra de la mujer, o
mejor dicho de las mujeres,
pues se
pueden tener tantas como
se quieran o se puedan comprar, mientras que el bubi es
un régimen familiar, tiene los principios de una sola mujer
y de igualdad de derechos sin existencia de
compraventa de personas.
Se
ha dicho en esta Comisión que a los de Río Muni y a los de Fernando Póo nos une la lengua, esto no es exacto, nos une el
español; pero nuestras lenguas autóctonas tienen raíces totalmente distintas, no hay ningún dirigente de Río
Muni en esta Comisión
que entienda la lengua bubi, ni ningún dirigente de Fernando Póo
que entienda la lengua pamue.
También se ha dicho que estamos unidos por la
religión, esto no es exacto tampoco; recientemente han tenido Vds. ocasión de oír
hablar sobre la religión y sobre Dios a un representante do Río
Muni y en el resumen da la encuesta hecha por la Comisión
Especial sobre el sentir de cada uno de los pueblos oyeron Vds.
también cómo el pueblo de Río Muni se manifestó contrario a toda relación con la Iglesia Católica, mientras
que las contestaciones del pueblo de Fernando Póo
coincidieron en la necesidad de esa relación.
Pero dejando aparto ello, conviene también
recordar que la Iglesia Católica,a la que no se puede
tildar de segregacionista y recogiendo la información de Delegados Apostólicos que no eran precisamente
de nacionalidad española, acordó por medio de dos letras apostólicas
publicadas por el Santo Padre en 4 de mayo de 1966, la
elevación del Vicariato Apostólico de Fernando Póo al rango de Obispado y la creación de otro Obispado
para Río Muni con residencia en Bata.
Para
Vds. que componen la Delegación Española,
al vernos sentados enfrente, por nuestro color, por ser negros, somos todos iguales,
pero no es así, pues aparte de las diferencias señaladas y
cuál espero ya habrán observado Vds. nos
diferenciamos también
y para lo que aquí su trata es de suma importancia o mejor dicho
fundamental, en la manera de concebir la. vida colectiva, tanto en
su presente actual cono en su
próximo futuro, por eso necesitamos
ser nosotros mismos quiénes nos rijamos.
Por
ello pregunto a Vds. ¿es lógico que a pesar de las divergencias
señaladas, a pesar de nuestra manifiesta voluntad contraria, por
el hecho de ser Río Muni y Fernando Póo las dos únicas
provincias españolas del mismo color, Vds. por presiones
extranjeras
o por recomendaciones internacionales pretendan unirnos
cuando saben que no se trataría de una unión entre dos
pueblos iguales, sino de convertirnos en Colonia de Río Muni?. A vuestro sentido moral dejo la contestación de
esta
pregunta.
Nosotros somos hijos de España, si nuestros hermanos
en color, a la
pregunta de la Madre, contestan que se quieren marchar, vemos lógico
que se les deje la puerta abierta; pero nosotros, los de
Fernando Póo no queremos marcharnos, no queremos ligar
nuestra suerte
a nuestro hermano en color; sí él se quiere marchar, que se marche,
pero no nos eche a nosotros; si un día nosotros estuviésemos
preparados para la aventura, como dignos hijos
te lo diríamos, pero antes no nos eches, y menos dejándonos
a merced de
mi hermano de color que no respetará mis derechos y me
tratará como a esclavo.
Tú, España, no puedes, por ganar un triunfo internacional como hace unos días te sugería un
representante de Río Muni, abandonarnos a nuestra suerte confiando en lo que dicho representante dijo
de que luego arreglaríamos internamente nuestros problemas,
porque sabes que eso sería quizás un triunfo para tí,
pero
conseguido con la sangre de tus hijos.
Y lo
gue digo no es un afán de hacer trágico este futuro, sino que , como habeís tenido conocimiento por oradores anteriores a mí,
el actual Gobierno autónomo resultó inoperante; tal inoperancia fue reconocida y
puesta de manifiesto ante vosotros, tanto
por representantes do Río Muni, como por representantes de
Fernando Póo, me remito a las Actas de Conferencia.
Si este intentó de vida en común entre Río Muni y Fernando Póo, efectuado
por España, pues esto y no otra cosa fué la creación
de la Guinea Ecuatorial, ha sido un total fracaso, aún con la
supervisión, cuidado y vigilancia de España ; ¿qué será esa vida en
común obligada,
contra la voluntad de las partes y sin protección materna?. La
contestación es evidente y trágica; por ello, los representantes de
Fernando Póo. en estos momentos, antes esta Conferencia, no
estamos preparando nuestro futuro, no pienso en el futuro de mis
diez hijos, luchamos sólo, en el momento actual,
por la supervivencia.
Nuestros
hermanos en color, Río Muni, mayor en potencia que Fernando
Póo, pide
su independencia total e inmediata por boca de sus
representantes. No soy yo quién para juzgar su petición, ellos tendrán
sus proyectos y supongo que sabrán lo que se hacen. Tienen
sus amigos, otros países vecinos limítrofes, el Gabón y el
Camerún,
con los cuales les unen lazos, no sólo de color, geográficos y
de grupo étnico, sino también lazos familiares; pero nosotros
los de Fernando Póo no tenemos ninguna relación de parentesco con
tales vecinos de Río Muni y la única con Río Muni
es la de haber sido los dos territorios colonizados por
España.
Por eso, en esta Conferencia en que Río Muni quiere
romper los lazos
que le unen, con España, Fernando Póo quiere, por ser voluntad de nuestros representados, que
tales lazos
los deis por rotos
con nosotros y si contra nuestra voluntad terminante, expresa y
reiteradamente manifestada, atáis a nuestro cuello los lazos
rotos, de forma tajante os declaro responsables ante la
Historia, ante
vuestras conciencias y ante Dios, del genocidio que se cometa con
Fernando Póo.
Todo
lo que acabo de deciros ha sido preocupación mía constante y prueba de ello es que cuando fui honrado con la representación
de mi pueblo, como Procurador
en Cortes, presenté un escrito a la Asamblea General el seis
de octubre de este año, que
tuvo su entrada en dicho Organismo bajo el número 202 y que
me voy a permitir leer y que presento a la Mesa.
Excmo, Señor Presidente
de la Asamblea:
Estamos discutiendo asuntos de una
importancia absoluta para el porvenir nuestro y de nuestros hijos.
Yo cree
que, antes de discutir de una cosa, es
necesario sentar unos principios básicos que sirvan de
fundamente a los argumentos
que podamos presentar unos y otros pues, si no, nunca puede
saberse quién tiene razón.
Por eso
quiero hacer unas preguntas y que me
sean contestadas con toda claridad.
Primera pregunta:
¿Yo soy un español como
los demás de España? es decir, ¿Fernando Póo
es una parte de España o es una propiedad de
España y que España puede regalar a Río Muni o al Camerún o a
otro país o cambiarlo por Gibraltar?.
Segunda pregunta: Cuando hicieron a Fumando
Póo provincia de
España ¿nos hicieren a nosotros compatriotas de los demás españoles?
¿puede España, si Valencia quiere hacerse independiente,
entregarle Palma de Mallorca aunque los mallorquines no
quisieran?
Tercera pregunta: Yo
me he presentado a
Procurador por Fernando Póo en las Cortas
Españolas. Aunque sea negro ¿no soy
igual
que
los Procuradores de otras provincias? ¿nos pueden hacer
extranjeros un
día cualquiera a los de Fernando Póo sin preguntarnos si
queremos serlo y sólo porque lo pida la ONU?.
Quiero
saber la verdad de todo esto. Cuando
nos hicieron provincia ¿nos hicieron provincia de verdad? Si es así,
nosotros somos
una provincia de España. ¿Pueden hacernos ahora provincia de Río
Muni
sin consultarnos y aunque digamos que no queremos?.
España conoce nuestras peculiaridades; por
eso
nos reconoce el derecho de autodeterminación, porque no quiere que seamos españoles
a la fuerza y nos deja elegir. ¿Se nos deja elegir si nos
obligan a hacer lo que quieren los de Río Muni?
Yo creo que
España no puede hacer eso con nosotros y que, si
de verdad respeta nuestra voluntad, debe separar Fernando Póo
de Río Muni para que cada provincia tenga su
administración y
su representación, que es la que debe tratar nuestros
respectivos
futuros con el Gobierno de Madrid, en vez de hacerlo Ibongo, Evita, Atanasio, etc. etc., a los que en Fernando Póo apenas
conocemos y que no tienen derecho alguno a hablar por nosotros.
Yo creo que estas son las primeras preguntas
que deben hacerse a la Comisión Interministerial nombrada por el
Gobierno de la nación.
Pero hay otra faceta en
mí que no puede
olvidar y de la cual he hecho referencia al presentarme ante vosotros; soy Presidente de
la Cámara Oficial Agrícola de Comercio e Industria de Fernando Póo y tanto dentro de
esta sala, como en otras salas
internacionales, como en cierta prensa, se ha hablado mucho
del colonialismo de los españoles y de los grupos de presión
capitalista; yo no soy un capitalista, pero yo
tengo, como tantos y tantos hermanos míos de Fernando Póo,
como único medio de subsistencia
mía y de los míos, mi trabajo en mis
plantaciones agrícolas y yo puedo deciros con toda sinceridad, sin temor a que se me
tilde cono se quiera, que mi vida presente y futura está
vinculada al porvenir de mis únicas fuentes de ingreso y este provenir está
vinculado al trato que España quiera darnos; si nos dejáis
abandonados, sabed que echáis sobre nosotros un porvenir de hambre y de
miseria.
Señores de la
Conferencia Constitucional que en su día habréis de
informar al Gobierno español de lo aquí tratado, informarle
del deseo del pueblo de Fernando Póo.
Tengo 45 años de
edad y aún con mi
falta de preparación me doy cuenta de las posibles presiones internacionales
que habrá, pero si observáis bien la última recomendación
de los 24 de fecha 12 de
septiembre del presente año, a diferencia de las resoluciones
anteriores de 4 de enero de 1966 y 5 de enero de 196? (todas ellas figuran en los documentos informativos de esta
Conferencia núms. 15 y 16), en su número 5 dicho
Comité pide a la Potencia Administradora que PROCURE que
el Territorio logre la
independencia como una sola entidad política y territorial.
Fijaros bien, dice que PROCURÉIS y ya lo habéis
hecho, pero no lo
podéis conseguir, porque Fernando Póo, en virtud de su inalienable derecho de autodeterminación, os pide la independencia,
poro la independencia de Río Muni.
(APLAUSOS)."
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
"Doy
las gracias al Procurador en Cortes Don Edmundo Bosio por su colaboración a los
fines de esta Conferencia
De los Procuradores en Cortos, no hay ningún
otro orador inscrito. No obstante, si alguno
de los que figuran en la lista de
Procuradores en Cortes quiere tonar la palabra, puede hacerlo,
teniendo en cuenta que aunque hable en estos momentos podrá
volver a
intervenir posteriormente en los trabajos de la Conferencia.
"
EL
SEÑOR ECON, DON PEDRO (Procurador en Cortes por RíO Muni)
"Deseo que se me
reserve el derecho de
intervenir en la sesión
de mañana".
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
"Desde luego. ¿Algún otro orador
quiere intervenir, o levantamos
la sesión?"
EL
SEÑOR EDYAND, DON MIGUEL (Diputado por Río Muni):
"Solamente unas palabras ..."
EL
SEÑOR PRESIDENTE:
"Pero
su grupo ya
ha intervenido".
EL
SEÑOR EDYAND, DON MIGUEL:
"Es que yo
soy
Diputado de Río Muni no de Fernando Póo.