Según la primera decisión de la policía de
fronteras, fue porque la residencia
permanente se le había caducado y porque no
traía visado. Finalmente pudo cruzar el
puesto fronterizo el 11 de febrero después
de que un abogado particular, contratado por
unos familiares que residen en España,
presentara una reclamación a la policía.
El letrado de Lucas denuncia la
arbitrariedad de la policía para rechazar a
su cliente en un primer momento y dejarle
entrar con los mismos requisitos que traía
pero una semana después, con los problemas
de salud añadidos que se le agravaron
durante tanto tiempo en esa sala del
aeropuerto madrileño. Además, el abogado
denuncia que los agentes no tuvieran en
cuenta los mínimos valores humanitarios:
"por un lado, no fueron sensibles al pésimo
estado de salud que presentaba esos días
Lucas pero finalmente fue clave para que la
policía reconsiderara su decisión y también
influyeron, por otro lado, los errores que
había por ejemplo en la fecha de devolución
que se definía en el auto".
El letrado Gustavo Duguech asegura que al
revisar el expediente pidió explicaciones a
la policía de por qué no se le había
comunicado a su cliente que un juzgado de
instrucción había autorizado su
internamiento pasadas las 72 horas. Y de por
qué en ese auto de entrenamiento aparecía
como fecha para la devolución a Guinea el 13
de enero de 2008. Al final le concedieron un
visado en frontera y ya está recibiendo
tratamiento médico por tuberculosis, malaria
y diabetes con un médico de gran prestigio
en enfermedades tropicales en el hospital
del Rey. Lucas asegura que se sintió
humillado por el trato dispensado por la
policía española.
"Una estancia
en la cárcel"
La semana que pasó del 4 al 11 de febrero
Lucas la define como "una estancia en la
cárcel" donde cada día entraban "40 o 50
inmigrantes a los que se les denegaba la
entrada". Estaba tan mal físicamente que
pidió que lo devolvieran el mismo día 4 a
Malabo en el mismo vuelo en el que había
venido a Madrid, pero la policía le dijo que
no, que se iría el día 11.
El abogado experto en materia de extranjería
Gustavo Duguech logró que le concedieran el
visado y le dejaran entrar a España después
de que señalara algunas delas que, en su
opinión, eran irregularidades en el
expediente de denegación de entrada y el
auto judicial sobre Olo Hondo.
En Barajas, cuando pasan las 72 horas, la
policía debe comunicar al inadmitido que el
juez decide su internamiento en esa sala
pero al parecer los agentes no lo hicieron.
Y por otro lado estaba el error en la fecha
de devolución a su país en el auto del juez
que aludía a una fecha de 2008. Pero según
Duguech lo que más pesó para que la policía
reconsiderara finalmente su decisión y
dejara entrar a este ciudadano guineano fue
su delicado estado de salud "posiblemente
autorizaron su entrada por razones
humanitarias". Hay que recordar que el
Artículo 25 de la ley de extranjería permite
este tipo de decisiones, fue el artículo que
se argumentó por parte del gobierno español
para permitir la entrada en España de la
activista saharaui Aminetou Haidar tras ser
expulsada de El Aaiun.
Lucas subraya una y otra vez que no vino a
Madrid a buscar trabajo ni a quedarse aquí,
sólo a recibir un tratamiento médico en el
hospital Carlos III y regresar a su país. El
11 de febrero se le expide un visado en
frontera y desde entonces ya está recibiendo
tratamiento médico.
La política de inadmisión de extranjeros en
los aeropuertos españoles lleva años marcada
por la polémica. Numerosos gobiernos de
América Latina han protestado reiteradamente
por ello. Según lo últimos datos 9215
extranjeros fueron inadmitidos en 2009
cuando intentaban entrar en España a través
del aeropuerto de Barajas. La mayoría son
latinoamericanos, unos 6000: Brasil 1902,
Venezuela 1338, Paraguay 1050, Argentina
1254, y en menor medida uruguayos".
Fuente: Cadena SER, 26 de febrero 2009
http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/guineano-enfermo-retenido-semana-barajas/csrcsrpor/20100226csrcsrsoc_2/Tes