Sarah
Wykes, miembro de la organización inglesa Global Witness, fue detenida y encarcelad el
domingo en Cabinda, Angola, después de ser injustamente
acusada de espionaje por las autoridades de aquel país.
Sarah había viajado a
Cabinda días antes pare reunirse con distintas personas de
aquella ciudad que trabajan en temas relacionados con la
transparencia de los ingresos procedentes de la explotación
petrolera.
Sarah Wykes es una
persona suficientemente conocida por las organizaciones de la
oposición ecuatoguineana. Ha dedicado su trabajo a la lucha
por la transparencia (o lo que es lo mismo la lucha contra la
corrupción) en distintos países africanos.
El diario La
Vanguardia informaba ayer lo siguiente: "Luanda. (EP/AP).-
Una activista británica de la ONG internacional Global Witness
ha sido detenida en Angola acusada de espionaje, según informó
hoy su abogado a una emisora local.
La activista, Sarah Wykes, se encontraba en Cabinda recopilando
información para un reportaje sobre la industria extractiva de
petróleo y diamantes en el país africano. Fue detenida en su
hotel a primera hora de ayer y conducida a prisión, explicó el
abogado, quien agregó que la mujer comparecerá hoy ante un
tribunal.
"Creemos que tenemos suficientes argumentos para probar que el
encarcelamiento fue arbitrario", aseguró.
Un portavoz de Global Witness en Londres, Andy Lamb, confirmó la
detención. "Confirmamos que Sarah Wykes ha sido detenida
acusada de espionaje", indicó Lamb, que no precisó cuáles son
los cargos que se le imputan. "Hemos alertado a la Embajada
británica en Angola que están en el caso", agregó.
Según el abogado, Wykes se encuentra detenida en condiciones
deplorables, sin comida y sin ningún lugar para dormir. "Tengo
que comprarle un colchón y una manta", dijo.
La ONG Global Witness, creada en 1993, lucha para destapar casos de
corrupción en la explotación de recursos naturales y el
sistema de mercado internacional, así como abusos a los
Derechos Humanos y medioambientales.
Cuenta con oficinas en Londres y Washington".
Global Witness
publicó en 2004 el folleto Tiempo para la transparencia
dedicado a la corrupción de distintos países entre ellos
Angola y Guinea Ecuatorial.
La detención en
Angola de Sarah Wykes coincide con la estancia en España, al
parecer por razones de salud, del presidente de aquel país
Jose Eduardo Dos Santos. Jose Eduardo Dos Santos es uno de los
principales aliados en África de la dictadura de Obiang y uno
de los personajes (junto con el dictador ecuatoguineano) más
corruptos del continente.
http://www.globalwitness.org/media_library_detail.php/115/en/time_for_transparency
es la dirección de acceso a Tiempo para la transparencia
en inglés y en castellano.
A.
La detención de Sarah Wykes, acusada de espionaje, muestra la
identificación que pretenden hacer los sátrapas africanos
entre sus intereses y los intereses del Estado. Investigar la
corrupción (su corrupción) no puede ser un delito contra el
Estado. Exigimos la liberación inmediata de Sarah Wykes, amiga
nuestra y un ejemplo de entrega a la lucha por la libertad y
contra la corrupción. ¡¡¡ Libertad para Sarah Wykes!!!
La
cooperación española y la "reforma educativa" de Guinea
Ecuatorial
La agencia
EFE publicó ayer el siguiente despacho: "El proceso de
reforma educativa de Guinea Ecuatorial apoyado por la
Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), 'ha
logrado avances significativos', según dijo hoy a los medios
estatales el coordinador de dicho Plan, Antolín Nguema Nlang.
Nguema
hizo estas manifestaciones tras clausurar una mesa redonda
en el Centro Cultural Español donde se habló sobre el futuro
de la reforma educativa en el país, y a la que asistió el
director de programas educativos del Ministerio español de
Educación y Ciencia, Eduardo Soler.
España
apoya el Plan de Guinea Ecuatorial para conseguir una 'mejor
calidad educativa y dotar al alumno de una formación
profesional durante el bachillerato, así como lograr la
homologación del sistema educativo nacional guineano con
otras partes del mundo', según informó la radio estatal
El responsable guineano del proyecto
recordó que 'esta reforma permitirá a los estudiantes
guineanos acceder a las universidades extranjeras', pues 'la
nueva estructura de seis cursos de educación primaria y
cuatro cursos del primer ciclo de educación secundaria ya se
lleva a cabo en Guinea Ecuatorial'.
En marzo de 2003, el Gobierno de Guinea
Ecuatorial aprobó la revisión general del Plan Curricular de
la Enseñanza Primaria y Secundaria.
En junio de 93, el Ejecutivo de Malabo
suspendió 'definitivamente' la presencia de catedráticos
españoles para las pruebas de grado de Bachillerato y
Preuniversitario y España dejó de reconocer los títulos de
Bachillerato guineanos y los estudiantes de este país tienen
que aprobar el examen de Selectividad antes de ingresar en
las universidades españolas.
Hasta 1993, España avalaba la enseñanza
media de Guinea Ecuatorial mediante la vigilancia y
corrección de los exámenes de grado de los cursos cuarto y
sexto de Bachillerato y las pruebas de madurez de
Preuniversitario, automáticamente convalidadas por la
Universidad Complutense de Madrid".
A.
La enseñanza en Guinea
Ecuatorial es un desastre y la expresión "ha logrado avances
significativos", que tanto se repite en las relaciones entre
el gobierno español y el ecuatoguineano, se aplica siempre a
aquellos ámbitos en los que la parálisis es absoluta. De
creer esas declaraciones oficiales habría "avances
significativos" en la modernización y democratización de la
justicia, habría "avances significativos" en los derechos
humanos...Nada más lejos de la verdad. Es lo mismo que pasa
en la enseñanza. La calidad es ínfima. La posibilidad de
equiparar las notas de Guinea con las de otros países es una
locura. Hay algún ejemplo de ello en la Escuela de Minas de
Madrid y en algún otro centro de los Estados Unidos.
Una consideración más: el
problema de la enseñanza en Guinea no es solo el de su
calidad, aunque este problema sea enorme. La dictadura de
Obiang está haciendo de la enseñanza un instrumento de
desigualdad social. Obiang y los suyos han robado el
presente a los ecuatoguineanos, quieren también robarles el
futuro. Uno de los instrumentos para ello es
apoderarse (para sus hijos) de
todas las posibilidades de formación que se ofrecen a los
jóvenes de Guinea. Convendría no perder de vista este hecho
a la hora de hablar de "progresos", "avances" y demás
supuestas características de la enseñanza en Guinea
Ecuatorial.
Juicio de Pretoria: Más testigos
insisten en la implicación de otros países en el intento de
golpe de 2004
La agencia Europa
Press ha difundido hoy el despacho que sigue sobre el
juicio de Pretoria: Un testigo declaró ante el
Tribunal Regional de Pretoria, en el juicio que se sigue
contra los presuntos mercenarios acusados de intentar un golpe
de Estado contra el mandatario ecuatoguineano Teodoro Obiang
Nguema en marzo de 2004, que los golpistas pretendían que el
entonces presidente del Gobierno español, José María Aznar,
respaldara al dirigente exiliado Severo Moto como nuevo
presidente de Guinea Ecuatorial antes de las elecciones del 14
de marzo de 2004, según informó hoy la agencia de noticias
sudafricana SAPA.
El testigo,
Ivan Pienaar --quien había participado en la logística aérea
en la preparación del golpe de Estado--, aseguró ayer ante el
tribunal que fue él quien trasladó al supuesto cerebro de la
intentona, Simon Mann, a Zimbabue un día antes de la detención
de éste y de más de 60 presuntos mercenarios en Harare, al
parecer cuando se dirigían a Guinea Ecuatorial para cometer el
golpe de Estado.
Según el
testigo, Mann había presionado a todos los implicados para que
el golpe de Estado triunfara antes del 14 de marzo de 2004,
fecha de las elecciones generales en España. El objetivo,
según Pienaar, era 'que el primer ministro español pudiera
sancionar al nuevo presidente de Guinea Ecuatorial antes de
que dejase el cargo'.
A continuación, prosiguió, el dirigente
opositor ecuatoguineano Severo Moto asumiría la Presidencia de
su país tras el derrocamiento de Obiang Nguema, quien iba a
ser secuestrado y sacado a la fuerza del país el 7 de marzo de
2004.
Aparte, prosiguió el testigo, un
contingente de las Fuerzas Especiales de la Marina de Estados
Unidos estaba también preparado 'para entrar' en Guinea
Ecuatorial.
Las declaraciones de Pienaar coinciden
con las de otros testigos en afirmar que, a su juicio, el
Gobierno de Sudáfrica había aprobado la misión. Asimismo,
aseguró que tiene la impresión de que Reino Unido, Estados
Unidos y España también habían dado su consentimiento al golpe
de Estado.
TESTIMONIOS ANTERIORES
El pasado viernes, el testigo Sean
Abdinor declaró ante el Tribunal Regional de Pretoria que
Simon Mann y el asistente personal de éste, James Kershaw, le
habían asegurado que los Gobiernos sudafricano, británico o
español 'estaban implicados'.
El jueves, otro testigo, Crause Steyl,
declaró que Severo Moto tenía la intención de asumir la
Presidencia de su país tras el derrocamiento del presidente
Obiang Nguema, para lo cual intentó dirigirse a Malabo desde
las islas Canarias acompañado de los empresarios británicos
David Tremain y Greg Wales, así como por Karim Fallaha, socio
del magnate petrolero libanés Ely Calil, residente en Londres.
El aparato, conducido por el propio Steyl
desde Canarias, se detuvo en Malí para repostar, cuando
recibió un SMS de su hermano --uno de los 60 mercenarios-- que
decía que habían sido detenidos en Zimbabue, por lo que
decidió regresar a Canarias.
Por ello, relató, salió de Malí y tomó
una ruta ilegal de regreso hacia Canarias, donde fue
interceptado por las autoridades de migración. 'Un hombre muy
bien vestido, aparentemente un agente de inteligencia, acudió
al aeropuerto, habló durante diez minutos con Moto y tras
devolvernos nuestros pasaportes nos dijo que éramos libres
para marcharnos', declaró Steyl.
Los testigos han declarado en el contexto
del juicio que se sigue en Pretoria contra ocho acusados de
violar la Ley sobre Asistencia Militar al Exterior, que forman
parte del grupo de más de 60 supuestos mercenarios --en su
mayoría sudafricanos-- detenidos en marzo de 2004 en Harare.
Los mercenarios viajaban en un Boeing que
aterrizó en el aeropuerto internacional de Harare
aparentemente para repostar y recoger equipamiento militar con
el que presuntamente pretendían perpetrar el golpe de Estado,
en coordinación con otros mercenarios capturados ese mismo día
en Malabo".