Por
la paz y la democracia en Guinea Ecuatorial (Declaración)
Guinea Ecuatorial vuelve a vivir momentos difíciles. El
mantenimiento inalterado del régimen dictatorial, la
incuria y la corrupción galopantes que le caracterizan,
hacen cada vez más frecuentes las situaciones de crisis.
Desde el pasado lunes se celebra en Bata, la segunda ciudad
del país, un juicio a puerta cerrada ante el que van a
comparecer más de un centenar de opositores al régimen. La
arbitrariedad, la tortura, el hostigamiento y la falta de
garantías jurídicas vuelven a ser una vez mas las señas
de identidad de este sistema dictatorial.
Desde hace semanas se ha hecho notar en Guinea un movimiento
opositor de una amplitud inesperada, alimentado en su base
por un profundo proceso de deslegitimación del papel de
Obiang y su familia ante sus propios partidarios. Las causas
de este proceso hay que buscarlas en la descarada apropiación,
por el dictador y sus círculos más cercanos, de buena
parte de las riquezas procedentes del petróleo y en la
incapacidad del régimen guineano para generar un proceso de
desarrollo mínimamente eficiente y abierto a todos los actores
sociales.Junto a todo ello está al intento del dictador por
situar a su hijo Teodoro Nguema Obiang ("Teodorin"),
una persona especialmente torpe y arbitraría, como sucesor en
la máxima jefatura del estado.
En los próximos meses deberán celebrarse elecciones
legislativas y municipales, las autoridades guineanas no
parecen dispuestas a respetar los acuerdos firmados con la
oposición, destinados a ampliar las garantías democráticas,
y tampoco aceptarán observación internacional de las
mismas.
Cada día se conocen nuevos detalles que ponen de manifiesto
la existencia de otros procesos que podrían desembocar en
acciones militares organizadas desde el exterior del país.
Por
lo que respecta a nuestro país, el gobierno español optó
hace ya mucho por el apoyo sin tapujos a la dictadura
guineana. El desplazamiento de tropas a la zona y los
permanentes gestos de apoyo a Obiang y los suyos nos
obligan a exigir una explicación a las autoridades españolas
por su apoyo y complicidad con el dictador.
Como organización de solidaridad con el pueblo guineano
queremos expresar nuestra desconfianza por las soluciones
militares. Rechazamos, además, el determinismo por el que,
tras casi cuarenta años de sufrimiento bajo dos dictaduras
abominables, el pueblo de Guinea tendría que pasar ahora
por un nuevo periodo de violencias y de desordenes.
Conocemos sobradamente, además, la voluntad de los
principales partídos democráticos de aquel país para
avanzar por una vía democrática y pacífica.
En estas condiciones, queremos hacer un llamamiento a
todos los demócratas, a todos los partidos democráticos de
nuestro país para que vuelvan a interesarse por los asuntos
guineanos.
Durante años se nos ha hablado de la dificultad de aunar
voluntades de la comunidad internacional para tomar
cualquier tipo de medidas que afecten a la situación de
aquel país. No pedimos que se trabaje al margen de los demás
países, pero expresamos nuestro asombro ante la impunidad
con la que puede actuarse (con la que actúa el gobierno
español) en auxilio de un régimen reiteradamente condenado
en los foros internacionales y no nos importaría ver esa
misma determinación en el campo democrático...
Afirmamos
que si el régimen de Obiang suma a sus múltiples
incapacidades la de no poder defenderse de procesos
desestabilizadores que alimenta con sus infinitas
deficiencias, la comunidad internacional debe exigirle que
apele al pueblo de Guinea, que convoque unas elecciones
libres como vía de legitimación.
Pedimos en suma a los partidos políticos, a las
organizaciones sociales y a todos los demócratas que
utilicen todos los foros a su disposición dentro y fuera de
nuestro país, en las instituciones españolas y en las de
la UE, para denunciar las continuas violaciones de los
derechos humanos que tienen lugar en Guinea Ecuatorial, que
denuncien abiertamente la cobertura que la administración
Aznar proporciona a la dictadura guineana y exijan que desde
el ámbito español y comunitario se tomen las medidas
necesarias para forzar a Obiang y los suyos a abrir de una
vez por todas una vía democrática y pacífica en aquel país.
La dictadura guineana ha entrado en un periodo de crisis que
podría ser irreversible. La principal tarea de la
solidaridad para con el pueblo de Guinea debe ser la de
contribuir a la apertura de esa vía democrática y pacífica.
ASOCIACIÓN
PARA LA SOLIDARIDAD DEMOCRÁTICA CON GUINEA ECUATORIAL (ASODEGUE)
MAS
SOBRE EL JUICIO DE BATA
Las sesiones
del juicio "a puerta cerrada" contra más de un
centenar de opositores tienen lugar en el Palacio de
Justicia de Bata. Los encausados son llevados hasta allí
en tres camiones, totalmente abarrotados. Otros de los
acusados están ausentes, en algunos casos se trata de
personas que han huido, a las que la policía no ha
logrado detener, pero otros son, o han sido, altos
dirigentes del régimen a los que se les permite no
presentarse ante el tribunal. La mayoría de los acusados
son militares pero los hay también civiles; algunos de
estos han podido disponer de defensores también civiles.
Las sesiones transcurren con una gran rapidez. Conforme al
testimonio de uno de los acusados, su declaración ha
durado poco más de dos minutos. A este ritmo el juicio
podría estar visto para sentencia hoy o mañana.
Los acusados no han tenido acceso a los sumarios y, en su
gran mayoría, no saben de qué se les acusa.
Rumores insistentes sitúan entre los acusados al conocido
torturador Francisco Mba Mendama ("Efe Pulé"),
condenado en su día como autor de uno de los crímenes
políticos más sonados del régimen guineano, el
asesinato en Mongomo (febrero de 1999) del ex-embajador en
Francia Julián Esono Aba. También podría
comparecer como acusado alguna persona muy cercana a otro
torturador, Julián Ondó Nculu... "Efe Pulé" y
Ondó Nculu han sido durante años auténticos sicarios
del dictador y han realizado en su nombre hechos realmente
abominables.
Los fiscales pedirán, parece, una sola pena de muerte, la
de Cipriano Nguema Mba, habilitado de las fuerzas armadas,
huido a Camerún a principios de noviembre con varios
centenares de millones de francos CFA y al que se juzga en
rebeldía.
Todo en el juicio tiene el aire de cosa ya decidida, de
una simple representación destinada a dar apariencia
legal a unas sentencias establecidas ya por el dictador.
Como se recordará a todos los encausados, naturales en su
gran mayoría de Wele-Nzas, la región de Mongomo, se
les ha detenido por participar en un supuesto intento
desestabilizador del régimen o por tener alguna relación
con personas implicadas en ese intento.