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HOJAS INFORMATIVAS
19
de febrero de 2007
Homenaje a Atanasio Bitá Rope. Un
año después de su muerte el gobierno de Obiang sigue sin aclarar
su participación en el asesinato del dirigente bubi
El sábado, día
17, la comunidad bubi celebró un homenaje a Laesá Atanasio Bita
Rope. El acto tuvo lugar en la parroquia de San Juan de Ávila,
en el barrio de Usera de Madrid y constó de una misa y un acto
de recuerdo en el que tomaron parte, entre otros, miembros de la
actual Ejecutiva del MAIB.
Se repartió la
siguiente semblanza de Bitá Ropé:
"Laesá Atanasio Bitá
Rope nace el 22 de noviembre de 1957 en Malabo, isla de Bioko
(Guinea Ecuatorial). Después de pasar su infancia en el pueblo
de Baho Grande, se traslada a Malabo para asistir a clases en el
Instituto de Enseñanza Media Rey Malabo. A mediados de los años
ochenta viaja a España para estudiar Económicas en la
Universidad de Zaragoza, especializándose en la gestión de
cooperativas. Completa su formación en Francia y Estados Unidos.
En 1986 entra a
trabajar en la sede ecuatoguineana del Banco Internacional para
el África Occidental (BIAO), para en poco más de dos años ser
contratado por la cooperación americana (USAID) para gestionar
un proyecto de organización de sociedades cooperativas. Es
durante el desempeño de este cargo que participa en la
elaboración de la legislación sobre cooperativas de Guinea
Ecuatorial. Asimismo, es la primera persona en el país que
organiza una central de compras para las cooperativas y sus
socios, así como las "ccoperativas de ahorro y crédito". En 1992
pasa a ser gerente del Centro de Servicios Cooperativos La
Unión, modelo de autogestión en el país hasta la fecha
inigualado.
De manera paralela a
sus actividades profesionales, ante la situación de profunda
injusticia que sufre su pueblo, funda con algunos de sus
compañeros, el Movimiento para la Autodeterminación de la Isla
de Bioko (MAIB), que en 1998 encabeza un levantamiento popular
haciendo peligrar la dictadura de Teodoro Obiang. Tras su
condena muerte "en rebeldía", en un juicio
sumarísimo y sin garantías, se exilia a Camerún y luego a Benín.
En el 2000 funda en
Cotonu (Benin) la Organización para la Reflexión en Acción de
Desarrollo (ORAD), ONG desde donde coordina varios proyectos
innovadores vinculados a su pueblo. Acosado por el régimen de
Obiang se ve obligado a trasladarse poco después a Costa de
Marfil. El 4 de febrero de 2006 es secuestrado por personas
uniformadas. Su cadaver aparece al día siguiente cerca de
Abidjan.
¡Vives en
nuestro recuerdo y en el espíritu de lucha del pueblo!"
A.
La figura de Atanasio Bitá Rope destaca por la fidelidad a su
pueblo y su capacidad organizativa: creó la organización
clandestina más importante de la historia de la Guinea
Ecuatorial independiente. Su asesinato, un acto claramente
político, no ha sido investigado, ni poco, ni mucho, por los
gobiernos de Guinea Ecuatorial y de Costa de Marfil. La
complicidad en él de personas ligadas a la dictadura de Obiang
fue denunciada por el MAIB y otras organizaciones (ASODEGUE
entre ellas). La servil justicia ecuatoguineana no ha abierto en
estos doce meses investigación alguna al respecto. Es un agravio
a la Verdad y a la Justicia, pero también es un agravio a la
comunidad bubi.
La democracia y la
reconciliación entre los ecuatoguineanos pasará, entre otras
muchas cosas, por la recuperación de la figura de Bitá Rope y la
aclaración de las circunstancias de su muerte.
El silencio sobre su
obra (con luces y sombras, como todas) sólo sirve a Obiang y los
suyos.
El dictador
se fue y volvió
El dictador
ecuatoguineano viajó el día 16 desde Bata a Cannes para asistir
a la cumbre África-Francia. Regresó y el sábado estuvo en Mbini
y Cogo para reanudar su permanente gira preelectoral.
La agencia de control financiero
creada por Obiang no controlará la salida ilegal de su dinero
sino "el de los terroristas"
Habíamos supuesto algo
así, pero ahora lo dice un despacho de EFE: "El
presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, ha creado
mediante decreto presidencial una Agencia Nacional de
Investigación Financiera (ANIF), para 'perseguir la financiación
del terrorismo y prevenir el blanqueo de dinero' en África
Central, informó hoy la radio oficial.
El Jefe de
Estado guineano sancionó el decreto 'según el reglamento de la
Comunidad Económica y Monetaria de África Central de 2003 sobre
la prevención y represión del blanqueo de capital y la
financiación del terrorismo en África Central'.
La radio señaló que la agencia tiene la
misión de 'recibir, tratar y, cuando proceda, trasmitir a las
autoridades judiciales competentes toda información susceptible
de establecer el origen de las sumas o la naturaleza de las
operaciones que son objeto de declaración de sospecha por la
lucha del blanqueo de capital y la financiación del terrorismo'.
La ANIF es un órgano público, dependiente
del ministerio de Hacienda y Presupuestos, 'con una autonomía
financiera y presupuestaria, así como un poder de decisión
autónomo sobre las materias que dependen de su competencia'.
Esta institución de nueva creación la
integran representantes del ministerio de Hacienda y
Presupuestos, un policía judicial, un inspector de Aduanas y un
magistrado del ministerio de Justicia".
Juicios
El juicio por el intento
de asesinato de Germán Pedro Moto, Mayo, que ha
sido aplazado por dos veces, se reanudará el próximo día 1 de
marzo, en la Audiencia Provincial de Madrid, C/ Santiago de
Compostela (metro de Avenida de la Ilustración); se encarga de
él la Sección 1ª y se verá en la Sala 1.
Por su parte la vista pública
de la demanda de extradición de Simon Mann formulada por el
gobierno de Guinea Ecuatorial ante un tribunal de Harare
(Zimbabwe) ha sido aplazada hasta el 23 de marzo. Lo dice la
agencia Associated Press y lo reproduce el
International Herald Tribune del 16 de febrero.
Un testigo del juicio de los
mercenarios de Pretoria afirma que España, Estados Unidos y
Suráfrica estaban "implicados" en el intento de golpe de estado
de febrero de 2004
La agencia Europa Press informaba el
pasado viernes, día 16: "Un testigo declaró hoy ante el Tribunal
Regional de Pretoria, en el juicio que se sigue contra los
presuntos mercenarios acusados de intentar un golpe de Estado en
Guinea Ecuatorial en marzo de 2004, que el cerebro de la
intentona, Simon Mann, le aseguró que los Gobiernos de
Sudáfrica, Reino Unido y España estuvieron 'implicados' en el
intento de derrocamiento del presidente Teodoro Obiang Nguema,
según informó hoy la agencia de noticias sudafricana SAPA.
El testigo, Sean Abdinor --quien
se había encargado de la logística aérea en la preparación del
golpe de Estado--, declaró ante el Tribunal Regional de Pretoria
que la oficina del presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, había
sido informada con regularidad de los avances en el intento de
golpe de Estado, tal como le aseguraron el presunto cerebro de
la intentona, el británico Simon Mann, y el asistente personal
de éste, James Kershaw.
Poco antes del intento de golpe de Estado,
explicó Abdinor, Mann informó de los planes a Nigel Morgan
--otro testigo en el proceso que se sigue contra ocho presuntos
mercenarios presuntamente implicados en la intentona contra
Obiang--, quien a su vez trasladó esta información a 'la oficina
del presidente' Mbeki. El propio Morgan declaró esta misma
semana que había pasado informaciones a una fuente del 'servicio
exterior de inteligencia del Gobierno sudafricano'.
Abdinor declaró también ante el tribunal
que ésta es una de las razones por las que en un primer momento
mintió a la Policía sobre su implicación en el golpe de Estado.
Su objetivo, afirmó, era 'ganar tiempo'. 'Estaba esperando que
interviniesen los Gobiernos sudafricano, británico o español, ya
que Mann y Kershaw me habían dicho que estaban implicados',
aseguró.
Abdinor es el tercer testigo que asegura
que el Gobierno sudafricano estaba enterado del intento de golpe
de Estado. Sus declaraciones se produjeron en el contexto del
juicio que se sigue en Pretoria contra ocho acusados de violar
la Ley sobre Asistencia Militar al Exterior, que forman parte
del grupo de más de 60 supuestos mercenarios --en su mayoría
sudafricanos-- detenidos en marzo de 2004 en Harare.
Los mercenarios viajaban en un Boeing que
aterrizó en el aeropuerto internacional de Harare aparentemente
para repostar y recoger equipamiento militar con el que
presuntamente pretendían perpetrar el golpe de Estado, en
coordinación con otros mercenarios capturados ese mismo día en
Malabo".
- Otras agencias informan por
su parte de los testimonios relativos a la participación de
Mark Thatcher. La agencia surafricana
Ansa, decía el día 16 desde Londres: "El hijo de
la ex primera ministro británica Margaret Thatcher, Mark, trató
de esconder el hecho de que financió un helicóptero para un
golpe de estado en Guinea Ecuatorial, según informó hoy la
prensa local.
Durante una audiencia en una corte de Sudáfrica, donde se
lleva a cabo el proceso judicial, el piloto del helicóptero,
Crause Steyl, declaró que el aparato aéreo "estaba a nombre de
Thatcher".
Los
magistrados juzgan a ocho hombres acusados de organizar un
intento de golpe de Estado en Guinea Ecuatorial.
El
supuesto complot fue desbaratado en marzo de 2004, cuando un
avión que transportaba a mercenarios, bajo el liderazgo del
amigo de Mark Thatcher Simon Mann, fue arrestado en Zimbabwe de
camino al país del África Occidental.
El
hijo de la llamada "Dama de Hierro" fue obligado a pagar en 2005
unos 500.000 dólares de multa a las autoridades sudafricanas,
tras haber admitido estar vinculado con el plan.
Sin
embargo, negó cualquier participación del golpe de estado, que
lo salvó de una condena".
La
agencia Associated Press precisaba sobre este tema,
basándose en el testimonio de Crause Style, que Thatcher estaba
muy nervioso cuando se entrevistaron con él para acordar la
financiación del helicóptero. "Se encontraron con él en el
aeropuerto de
Lanseria cerca de Johannesburgo
en diciembre de 2003. Aceptó financiar un helicóptero para que
se utilizase en el complot. En principio pensaron comprarlo,
después decidieron alquilarlo durante unos meses. Thatcher pagó
a Steyl 275.000 dólares para su flete".
A.
Los testigos en el juicio de
Pretoria no están aportando muchas novedades respecto a lo
publicado ya por distintos medios de difusión. Tienen, sin
embargo, la importancia de ser declaraciones que se producen
ante un tribunal de justicia. Sobre la implicación de España,
Estados Unidos y la República Surafricana (y posiblemente
también la de Gran Bretaña) los testigos repiten la
argumentación dada en su día por Simon Mann y Greg Wales: los
servicios secretos de estos países estaban informados y en la
medida en la que no mostraron su disconformidad con el complot
cabe deducir que estaban de acuerdo.
Es, sin duda una argumentación
débil que, sin embargo, solo podrá negarse (si es que cabe)
cuando se sepan los datos concretos que llevaron a la detención
del vuelo de Harare: quien tomó la decisión, porqué y porqué en
aquel momento que sin duda era "el último momento". Habría que
saber, si hubo un acuerdo tácito entre todos esos servicios
secretos, quien y porqué acabo rompiéndolo.
Sobre todo esto se han
publicado distintas versiones. Algunas de ellas señalan a los
servicios secretos surafricanos como los que acabaron con el
complot. El gobierno de Pretoria no estaría dispuesto a ver otra
vez a ciudadanos de su país implicados como mercenarios en la
realización de actos claramente irregulares dentro del
continente africano. Podría ser una buena razón, sólo habría que
saber porqué no pensó eso mismo desde el principio, cuando
parece confirmado que tenía suficiente información desde meses
atras. Otras versiones apuntan a la posibilidad de que Simon
Mann hubiera sido traicionado por una nueva generación de
dirigentes del movimiento de mercenarios, dispuestos a cambiar
los modos de actuar de este tipo de delincuentes.
A estas alturas parece claro
que los servicios secretos españoles estaban al tanto de los
detalles de la intentona. [Al tanto de la intentona misma, con
más o menos detalles, había decenas de personas en España y en
Guinea Ecuatorial]. La administración española dio, sin embargo,
signos contradictorios ante el intento. Una parte de ella (el
ministerio de Defensa) respondió enviando tropas a la zona en
claro apoyo al dictador. Otra parte (el ministerio de Asuntos
Exteriores) pese a haber mantenido durante años relaciones
estrechas con Obiang, estuvo al tanto y consistió la intentona.
Probablemente esta actitud, la del consentimiento, hubiera
llegado a ser la mayoritaria en la administración Aznar de no
haber irrumpido una nueva manifestación del "complejo de la isla
Perejil": el afán de aquel gobierno por asumir papeles de "gran
potencia", con intereses en distintas partes del mundo...
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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