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HOJAS INFORMATIVAS
18
de febrero de 2010
"¿Quien mató al General Don Gustavo de Sostoa, Gobernador
General de la Guinea española en el año 1932?"
Nánãy-Menemôl Lêdjam, La Gaceta de Guinea Ecuatorial nº
147, enero 2010
"Hace meses atrás, tuve la
oportunidad ver dos obras del señor Bolekia Boleká, se trata de
Lenguas y Poder en África y Aproximación a la historia de Guinea
Ecuatorial. Días después tomé tiempo para leer la segunda
mencionada, pero cuál no sería mi asombro cuando leí: “Tantas
agresiones y violaciones levantaron la ira a los autóctonos
hasta el punto que unos (los Ambö) mataron al general Gustavo de
Sostoa durante su visita a Annobón en 1931 como gobernador de la
Guinea española, que había sido nombrado por la República” Pág.
781. ¡Qué escalofriantes líneas!
Teniendo en cuenta que es una falta a la verdad histórica con
respecto a esta parcela de tierra guineoecuatoriana que sufre la
vergonzosa marginación política, histórica, económica y social
desde la colonización española hasta el régimen actual. A raíz
de esto, y sin ánimo de desacreditar a nadie, pues quiero hacer
algunas aclaraciones sobre el caso:
1ª La muerte del señor de Sostoa fue una muerte planificada desde
Santa Isabel (hoy Malabo), y cómo no podemos intuir que
posiblemente, desde la antigua metrópoli.
2ª El único ilustre personaje español del que el annobonés asume su
muerte con orgullo histórico, es el Brigadier de los Reales
Ejércitos y teniente Coronel del Regimiento de Sevilla, don
Felipe Santos Toro, el VII Conde de Argelejo, en el año 1778.
Este Conde de Argelejo que pasó a la historia annobonesa con el
nombre de NOSOPAI “nuestro padre”, en fá d’ambô antiguo. Es
decir, en el momento de traspaso, en cumplimiento del Tratado de
El Pardo, durante la ceremonia, el representante luso, Frey Luís
Cayetano de Castro dijo a los nativos que desde aquel entonces,
el Brigadier que había ido a representar a España, pasaba a ser
padre de los ambô; ésta fue una de las razones que encendió la
ira de los únicos y legítimos dueños de la isla de Annobón; por
cuanto que les habían comparado como unos niños indefensos e
incapacitados para dirigir sus propios destinos, a pesar de
tantos tiempos que llevaban sin la presencia lusa y que muy bien
se dirigían. Aunque los oficiales de la Expedición de la armada
española encabezada por Primo de Rivera, tras la muerte del
conde de Argelejo, manipularían el informe de la Crónica Oficial
para encubrir la vergüenza histórica, alegando que el conde de
Argelejo perdió la vida por causa de malaria en alta mar.
Volviendo al tema del presente artículo, cabe decir que los
annoboneses no mataron a don Gustavo de Sostoa y Stamer como
afirma señor Bolekia Boleká en su libro. El ilustre señor de
Sostoa y Stamer fue asesinado en medio de la plaza de San
Antonio de Palea sobre las ocho y media o nueve de la noche, por
su propio hermano español, degollándole con una navaja; se trata
del señor Castilla, quien era entonces, la máxima autoridad de
la metrópoli afincada en esta parte del entonces territorio
español. Cuando plácidamente don Gustavo participaba como
invitado de honor, y sentado sobre su sillón de autoridad,
mirando cómo los isleños bailaban el Kumbè 2, en honor a su
visita a la isla (y en memoria del ilustre personaje, nã ngê
d’ambô, los annoboneses levantaron una gran cruz de madera, en
medio de la plaza, que más tarde, el primer alcalde annobonés
postcolonial, don Saturnino Ronda Vizcaya “Tutù d’Ábitxì”, hizo
levantar la monumental cruz con material permanente). Después
que Castilla acabó con la vida de Sostoa, se dirigió a la Casa
Misión Católica para hacer lo mismo con el sacerdote, (claro
está, no tenía buenas relaciones con el representante
eclesiástico), el reverendo padre Epifanio Doce, quien en aquel
momento bajaba en compañía de dos monaguillos nativos a la
plaza, y que gracias a los ambô o ngê d’ambô, le previnieron que
bajase a la plaza, porque el delegado de gobierno español, señor
Castilla, acababa de asesinar al gobernador general.
Aquella noche fue muy agitada para el pueblo annobonés. La gente
acumulada en la plaza empezó a escapar, e incluso hubo personas
de buena voluntad que tuvieron que escapar con niños que se
desviaron de sus padres.
El segundo episodio tuvo lugar en la Casa Misión Católica, como
decía arriba. Cuando el asesino estaba próximo a llegar a ella,
sólo pudieron entrar en la Casa Misión, el padre Doce y un
monaguillo, y el segundo monaguillo tuvo que ocultarse dentro de
un bidón vacío y destapado de entre los tantos que allí habían
junto a la puerta; y cuando llegó el asesino, mientras gritaba
“¡Padre!”, “¡Padre!” descargando balas contra las sábanas que
estaban tendidas en las cuerdas de la Misión en el piso,
confundiéndolas con personas, o por la rabia, seguramente. Y al
no conseguir su segundo objetivo, se escapó al bosque.
Para secundar las informaciones que he recibido de personas que han
vivido en primerísimas personas de este triste hecho, he aquí
unos testimonios que revelan la absoluta inocencia del annobonés
en cuanto a la muerte de tal ilustre se refiere: la revista La
Guinea Española en su nº 740 fechada en Santa Isabel el día 15
de noviembre del año 1932 dice: ‹Hoy día 15 de los corrientes, a
eso de 8 y media se recibió en el Gobierno General la siguiente
comunicación que ha llenado de consternación al público:
“Asesinado ayer nueve horas noche Gobernador General por
Sargento Restituto Castilla, quien redujo gente desarmada a
tiros e internándose a bosque”. Este es el tristísimo hecho, que
ciertamente sumirá la Colonia en patriótico sentimiento…›. La
información más contundente llegaría días después con la radio
del vapor Legazpi, véase en la misma revista en su nº 740
fechada también en Sata Isabel 20 de noviembre del mismo año 32
cuyo texto dice: “Veintiuna hora aproximadas noche 14 en ocasión
presenciar fiesta popular Annobón, en la plaza pueblo playa
Excmo. Sr. Gobernador General, quien se hallaba sentado silla
unión acompañantes secretario auxiliar, cabo delegado Sanz y
practicante Fernández fue agredida primera autoridad por espalda
con navaja barbera por sargento Guardia Colonial Restituto
Castilla, quien seccionó cuello parte lateral derecha posterior,
tajo profundísimo, rematándolo luego a tiros, sin que presentes
pudieran evitar por estar desarmados y rapidez hecho cobarde
asesinato, falleciendo victima momentos después. Causó suceso
enorme sorpresa y profundo sentimiento por no haber causas
aparentes. Criminal redujo pueblo que huyó atemorizado huyendo a
su vez a bosque bien armado de fusil pistola y abundantes
municiones, entregándose mañana día 15, once horas y cuarto,
manifestando deseaba ser deportado en mismo Annobón.- pueblo
indígena pedía ejecución asesino mismo sitio cometido hecho”
firmado por Soler. También del reverendo padre Tomás L. Pujadas
encontramos: “Un acontecimiento que hizo tristemente famosa a
Annobón fue el asesinato allí perpetuado del gobernador general
don Gustavo Sostoa, el año 1932, por el delegado gubernativo que
aquél acababa de desbancar, don Restituto Castilla” Pág. 4573.
Por lo que si hubiera sido “unos (los Ambö)” los que asesinaron
a don Gustavo de Sostoa, el annobonés sufriría una de las
crueles atrocidades que ha sufrido desde la llegada de los
colonos a Guinea. Todo por el recelo histórico, por la muerte
del conde de Argelejo en manos de nã ngê d’ambô. Este lamentable
hecho llenó tanta rabia al pueblo annobonés que hasta pidió la
cabeza del señor Castilla “pueblo indígena pedía ejecución
asesino mismo sitio cometido hecho”.
Encuentro lamentable que sigamos con la misma estrategia que
empleaban o emplean los occidentales cuando hablan de las
culturas e historias africanas con desacreditados propósitos;
teniendo en cuenta que es un sistema gratuito de bufonearse de
la sensibilidad de todo un pueblo y no de un individuo. De igual
modo, no estoy convencido que Annobón, necesita una mano amiga
para ennegrecer su verdadera historia, sino para ayudarla a
esclarecer y sacar a la luz su verdad histórica.
Informantes y bibliografía consultada
Mensã Mbôfì Manè Mámol “Mensã-Táfina” de 78 años y Másãntu -Tombitxì
Manè Mámol “Másãntu Kôkôlôk” de 90 años. San Antonio de Palea,
julio de 1993.
(1) BOLEKIA BOLEKÁ, J. APROXIMACIÓN A LA HISTORIA DE GUINEA
ECUATORIAL. ed. Amarú ediciones y autor, Salamanca -España 2003
(2) KUMBÈ, danza tradicional annobonesa que generalmente bailan
personas de edad avanzada.
(3) LA GUINEA ESPAÑOLA Año XXIX Santa Isabel 15 de noviembre de
1932 nº 740. Espacial número, Suelto Extraordinario.
(4) LA GUINEA ESPAÑOLA Año XXIX Santa Isabel 20 de noviembre de
1932 nº 740. Pág. 367
(5) PUJADAS, Tomás L. LA IGLESIA EN LA GUINEA ESPAÑOLA, ed. Iris de
paz Madrid- España 1968.
Editado y distribuido por ASODEGUE
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