HOJAS INFORMATIVAS
15
de febrero de 2000
ENTREVISTA DE
OBIANG CON UNA DELEGACIÓN DE LA UE
La
agencia de noticias France Presse difundía el pasado día 11
un despacho relativo a la entrevista mantenida en Malabo entre
el dictador guineano Teodoro Obiang y una delegación de la
UE.
Conforme
a este despacho la UE va a abrir negociaciones con el régimen
de aquel país para una posible reanudación de los programas
de cooperación. Al igual que otras administraciones la UE
parece decidida a no llamar a las cosas por su nombre y estas
negociaciones se denominaran 8ª Cumbre para el Progreso y el
Desarrollo en Guinea Ecuatorial.
La
UE ha firmado "con una empresa local" un contrato de
12 millones de euros para los trabajos sobre la distribución
de agua a Malabo y a Bata.
Las
noticias de este despacho, de las que no parece haya motivos
para dudar, confirman las previsiones hechas por esta
Asociación antes de la formalización del último acuerdo de
cooperación España-Guinea (oficialmente IX Comisión Mixta
Hispano-Guineoecuatoriana). Dijimos que este acuerdo
representaba un aval para la dictadura guineana y tras él se
abriría un periodo de nuevos acuerdos con la UE,
fundamentalmente, pero también con otros cooperantes
unilaterales y multilaterales. La visita a Malabo en una misma
semana de la delegación de la UE y de un grupo de senadores
norteamericanos nos dan, lamentablemente, la razón.
Queremos
hacer un llamamiento a la UE y a todos los grupos políticos
con representación en el Parlamento Europeo para que analicen
seriamente las repercusiones que tendría una normalización
de sus relaciones con la dictadura guineana.
No
hay ni un solo síntoma en la política de aquel país que
permita entrever la puesta en marcha de un programa
democratizador. La condicionalidad democrática ha sido
afirmada en distintos documentos y acuerdos de la UE. Habrá
que esperar que esta condicionalidad se manifieste en el caso
guineano.
Guinea
Ecuatorial, como dice la oposición democrática, no es un
país pobre, es un país mal administrado. Hay informes
publicados por esta Asociación, pero también por entidades
como el Banco Mundial y el FMI que abundan en este sentido.
Este hecho, junto con el carácter neopatrimonial del régimen
guineano, fuerzan a analizar seriamente en que medida la
cooperación sirve a la mayoría de la población o ahorra
gastos Obiang y sus gentes. Además, ¿qué legitimidad tiene
un estado con ingresos millonarios que es incapaz de asegurar
las mínimas condiciones de vida de su población?
La
reciente salida de ese país de la organización Médicos Sin
Fronteras, habla con claridad del imposible humanitario que
propician las autoridades guineanas.
Esperamos
que se den a conocer la fecha y lugar de celebración de esa
8ª Cumbre (¿cuando tuvieron lugar las otras siete?) y que en
ella puedan participar representantes de los partidos
democráticos guineanos. Esperamos también que la UE no
confunda el enjambre multipartidista de siglas y partidos
financiados por el dictador con los grupos políticos y
asociaciones con verdadera representación popular.
Queremos,
finalmente, recordar a las instituciones de la UE que una
buena parte de las situaciones críticas que se han dado en el
continente africano, han nacido de la perpetuación de
regímenes dictatoriales, insoportables para su población,
pero ante los que las instituciones internacionales han
mostrador una paciencia inmerecida.
Las
experiencias de estas crisis demuestran también que la mejor
inversión hubiera sido la inversión en democracia.
Esperamos
de todos una actitud vigilante y solidaria para con el pueblo
guineano.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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