HOJAS INFORMATIVAS
13
de febrero de 2004
Aunque una nota del ministerio
de Defensa guineano anunciaba, el pasado día 10, el inicio
de unas maniobras militares incompatibles con la vida normal
en la carretera que enlaza Malabo con su aeropuerto, tres días
después podemos decir que las maniobras no aparecen por
ningún sitio y todo es normal en esta vía de comunicación,
una de las más activas del país.
Guinea vive
desde hace algunas semanas un ambiente político enrarecido.
El pasado domingo, el dictador guineano, decía en un
discurso pronunciado ante los militares del campamento
Acacio Mañé (en la carretera Malabo-Luba) que en Guinea
"habría guerra en los próximos seis meses", pero
que a él lo "encontrarían en su puesto". Se
suceden los rumores (falsos, eso sí) sobre hechos graves,
de implicación militar.
Nervios, e
incluso críticas, aparecen en estos días en personas hasta
ahora fieles seguidores del dictador...
GUERRA
DE BANCOS Y PETROLERAS
El
último número de la publicación Africa Energy
Intelligence (11/02/04) dice: "Divorcio con
Marathon. Tras la firma, el año pasado, del protocolo de
acuerdo entre Marathon y Guinea Ecuatorial para la
construcción de una fábrica de GNL [gas licuado] en la
isla [de Bioko]las relaciones entre la empresa americana y
Malabo se han vuelto tensas. La sociedad nacional guineana
GEPetrol ha negociado dólar a dólar el importe de su
aportación financiera al proyecto, fijada inicialmente en
400 millones de dólares; una suma que podría financiar a
través del préstamo de un consorcio de bancos encabezado
por Deutsche Bank y reembolsable por la venta de
20.000 barriles/día.
Sin
embargo, Marathon ha valorado recientemente al alza el
importe de la aportación de entrada de GEPetrol en la fábrica
de GNL (...) y la ha elevado a 450 millones de dólares.
Guinea Ecuatorial, que produce suficiente petróleo para
aumentar el importe del préstamo que estaba a punto de
contratar, ha preferido, en una carta enviada a sus
banqueros la semana pasada, denunciar el proyecto de fábrica
de GNL con Marathon, que considera demasiado caro, y
congelar el mandato otorgado a Deutsche Bank. Parece poco
probable que esta ruptura afecte de manera definitiva al
proyecto de fábrica de GNL guineana: Marathon, tras la
decisión de Malabo, podría revisar el proyecto y GEPetrol
podría contratar un préstamo con un importe más
bajo. La empresa guineana y Guinea Ecuatorial comparten
intereses en un proyecto más amplio: la fábrica de Bioko
debe alimentar la terminal americana de Elba Island en la
que Marathon compró los derechos en Enron".
Africa
Energy Intelligence se extiende después en la
complicada trastienda de todas estas decisiones y las
relaciona con la presencia de una empresa
"francesa" llamada Stag que, finalmente,
representaría los intereses del libanés Hassan Mohamed
Nahel Assad, "el hombre de negocios del presidente
Obiang".
Una
delegación gubernamental norteamericana ha visitado Malabo.
Estaba encabezada por "el secretario adjunto para la
Energía, Vicky Bailey" y llegó el pasado domingo a la
capital guineana. Esa misma noche cenaron con Obiang y,
siempre según despachos de France Press, dedicaron
una atención especial a temas relativos "a los
hidrocarburos, gas y petróleo, a las transferencias de
tecnología y a la formación del personal". Hablaron
también de los problemas relativos al suministro de energía
eléctrica a las principales ciudades del país, Malabo y
Bata [como es sabido, de manera habitual, se producen
apagones de luz en amplias zonas de las dos ciudades...].
La delegación
norteamericana se trasladó a la región continental donde
visitó "diversas instalaciones industriales".
El miércoles
se anunció la firma de tres acuerdos entre los dos países
aunque la información oficial no ha sido muy explícita al
respecto: se refieren al "envío a Guinea Ecuatorial de
un experto en formación de recursos humanos, apoyo, en
forma de crédito, a algunos proyectos e inversiones
americanas en otros sectores en desarrollo del país".
Los
gobiernos guineano y gabonés aceptaron hace ya semanas la
mediación del canadiense Yves Fortier, antiguo
representante de su país en Naciones Unidas y, más tarde,
miembro de la empresa de abogados Ogilvy Renault, en el
conflicto fronterizo relativo a los islotes de Mbañé,
Cocoteros y Conga. La mediación del señor Fortier fue
propuesta por el secretario general de Naciones Unidas, Kofi
Annan, y aceptada por los ministros de asuntos exteriores de
los dos países en la sede de Nueva York de esta organización
internacional.
Fuentes
bien informadas indican que el gobierno de Malabo podría
presentar, por este tema, una demanda ante el Tribunal
Internacional de La Haya en el que Guinea tiene alguna
experiencia tras su implicación en el pleito que enfrentó
a Nigeria y Camerún por la península de Bakassi. Una de
las primeras consecuencias de esta demanda sería la
paralización de cualquier exploración petrolera en la
zona, algo en lo que está muy interesado el gobierno gabonés.
La
publicación Africa Energy Intelligence aporta una
nueva hipótesis que relaciona la situación de las
negociaciones Guinea-Gabón con el reciente envío de barcos
españoles para apoyar al dictador guineano, más en
concreto con la interrupción de ese viaje. Según la
publicación del grupo Indigo, el gobierno de Malabo
"temió que la presencia de las fragatas españolas
fuese interpretada en Libreville como una provocación"
y este hecho influyó en la decisión final de que no
llegasen los barcos españoles.
Lo que parece
que no saben en Africa Energy Intelligence es que
entre las múltiples versiones dadas por los ministros españoles
hay una que dice que iban "de visita",
precisamente, a Guinea y a Gabón. Hay más, algunos medios
dicen que ahora no irán a Guinea pero sí a Gabón... Ya
dice la ministra que la política exterior española es muy
imaginativa.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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