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HOJAS INFORMATIVAS

 

 7 de febrero de 2008

Un nuevo ejemplo de la falta de independencia de la justicia ecuatoguineana: un juez suspende a Faustino Ondó Ebang Nchama como Presidente de UP

   En la mañana de hoy estaba convocada una reunión en Malabo entre Obiang y los partidos políticos, en el edificio del Ministerio del Interior. En el momento de entrar, el ministro Clemente  Engonga Nguema Onguene se ha dirigido al presidente de UP, Faustino Ondó Ebang Nchama, para decirle que no podía asistir dado que estaba suspendido de su cargo por sentencia judicial a raíz de una demanda planteada contra los resultados del reciente Congreso de Unión Popular por el también militante de UP, y candidato frustrado a la presidencia de esta organización, Carmelo Mokong.

   Carmelo Mokong, como informamos en su día, había presentado una impugnación a los resultados del Congreso basada fundamentalmente en la personalidad de Faustino Ondó Ebang, ex-militar injustamente juzgado y condenado en el juicio-farsa del cine Marfil de mayo-junio de 2002: el juicio contra Felipe Ondó Obiang y la dirección de la FDR, partido al que  además  Faustino no ha pertenecido nunca.

   En su momento, UP desmintió estas razones y contraatacó, ante el juez, argumentando que Carmelo Mokong había formado parte de la Comisión preparatoria del Congreso de UP y entre los acuerdos previos a su constitución figuraba que ninguno de sus integrantes podría optar al puesto de Presidente de la organización. UP argumentó también que Carmelo Mokong debería dar cuenta del destino que había dado a los 10 millones de francos CFA que había recibido del gobierno para la organización del Congreso, de los cuales solo había justificado tres millones, y también de otros quince millones que había recibido en secreto para comprar votos de militantes de UP de la región continental.

   Presentadas esta alegaciones el juez, José Tomás Ngonga, no había vuelto a ponerse en contacto con la formación opositora, aunque ahora se ha sabido que recientemente "había ampliado diligencias" sin informar de ello y ayer había decidido suspender a Faustino como Presidente aceptando así la demanda de Carmelo Mokong.

   La suspensión de Faustino Ondó Ebang Nchama como Presidente de UP por la sola razón de no ser "el candidato del régimen" es un decisión gravísima que pone de manifiesto la nula voluntad democrática del dictador y los suyos y la farsa que representa, en todas sus actuaciones, la llamada "Justicia" ecuatoguineana.

   Obiang y los suyos han desencadenado tradicionalmente situaciones de tensión en los meses previos a las elecciones de modo que éstas tuvieran  lugar en un clima de intimidación. Pese a todo lo anunciado, las elecciones municipales y legislativas van a tener lugar en las condiciones de siempre.

  

La televisión ecuatoguineana emite imágenes de Simon Mann esposado y encadenado

   La televisión ecuatoguineana emitió ayer imágenes en las que aparece el ex-mercenario con esposas en las muñecas y cadenas en los tobillos. La página The Zimbabwe Guardian incluye en su edición de hoy algunas de esas imágenes:

 

   En esa misma página se informa que los abogados de Simon Mann no han recibido autorización para entrevistarse con su defendido. Tampoco han podido verlo funcionarios de la embajada británica en Nigeria que habrían viajado a tal fin hasta Malabo.

   Quien si parece haberle visto es el embajador norteamericano en Guinea Ecuatorial, Donald C. Johnson. Siempre según The Zimbabwe Guardian, el señor Johson habría manifestado: "no diría yo que estaba muy cómodo y evidentemente no se mostraba feliz de estar en la cárcel, sin embargo aparecía relativamente relajado" (...) "estaba satisfecho de encontrarse limpio y manifestó que las instalaciones eran adecuadas".

 

   A: En nuestra opinión, las imágenes de Simon Mann esposado y encadenado no son las de  alguien que ha sido llevado a Guinea Ecuatorial para ser juzgado, sino para ser condenado. Hemos insistido muchas veces en su condición de mercenario y no nos merece ninguna simpatía, pero su traslado a Black Beach es una clara violación de los leyes internacionales. Nadie puede ser extraditado a un país en el que puede ser objeto de maltrato y en el que, además, no tiene posibilidades de ser juzgado con mínimas garantía. Su extradición es el resultado de un apaño indefendible entre dos regímenes tan poco ejemplares  como son los de Obiang y Mugabe.

   La dictadura ecuatoguineana lleva meses preparando (y exigiendo) esta operación. Hace meses adecentó la cárcel de Black Beach (uno de los negocios más saneados del dictador ecuatoguineano es remozar o construir edificios públicos por medio de las empresas de las que es accionista mayoritario; entre las instalaciones remozadas en los últimos meses están las cárceles de Malabo y de Bata). A finales de mayo de 2007 autorizó ya un reportaje sobre el "nuevo Black Beach" a una revista británica [significativamente, ya entonces, el reportaje hablaba de "la cárcel que espera a Simon Mann"]. Parece que en Black Beach no hay ya, o no había recién terminadas las obras, roedores, insectos o crustáceos. Sin embargo, la higiene no tiene que ir asociada a la ausencia de tortura...

   En todo este periodo (en realidad a partir de marzo de 2004) se han intercambiado numerosas visitas de ministros, altos cargos y de los propios presidentes entre Harare y Malabo cuyo objetivo ha sido, desde la parte ecuatoguineana, hacer de Zimbabwe un cliente preferente de su petróleo a cambio de la extradición de Mann. [Hay muchas informaciones al respecto pero entre ellas puede leerse nuestra traducción de lo publicado por The Guardian Weekly el 18 de mayo de 2007]

   Un último signo de la connivencia entre ambos gobierno y de que el gobierno ecuatoguineano conocía previamente a su publicación la sentencia de la "justicia zimbabwana" y la inminencia de la llegada de Simón Mann ha sido el aplazamiento de la visita al país del  relator de Naciones Unidas sobre la Tortura, Manfred Nowak anunciada para el día 30 de enero y que debería durar hasta el 8 de febrero. En la explicación aportada  por el señor Nowak se habla de "una "nota verbal" del gobierno del 22 de enero, argumentando 'urgentes actividades gubernamentales en el primer trimestre de 2008' para justificar la suspensión". Es decir, desde antes del día 22 de enero el gobierno de Obiang tenía plenamente confirmada la extradición de Simon Mann que, para sus intereses, no debía coincidir con la presencia en Guinea del relator de Naciones Unidas sobre la tortura.

   Pese a todo lo anterior, y una vez consumada la extradición, solo cabe exigir a las autoridades de Guinea que Simon Mann tenga un juicio justo. Es decir, que no sea objeto de torturas, que se le juzgue conforme a las leyes que existen realmente en Guinea Ecuatorial y sobre hechos perfectamente probados. Lo habitual en Guinea Ecuatorial es que se practique la tortura [sin salirnos de este mismo caso, es decir, del intento de invasión de marzo de 2004, recuérdese la muerte del ciudadano alemán Gerhard Eugen Nershz], que los cargos sean imprecisos y nadie se tome mucho trabajo en demostrarlos y que las leyes se interpreten con notable flexibilidad en contra de los acusados.

   En Guinea Ecuatorial se ha recreado, además, una figura de la justicia feudal: existen los "prisioneros de Obiang". Se trata de prisioneros a los que se mantiene de manera irregular en la cárcel durante años sin ser presentados a la justicia. Es el caso de Bienvenido Samba Momesori que permanece detenido desde el 26 de octubre de 2003, y está en la actualidad encerrado en la cárcel de Evinayong, sin que se hayan formulado nunca cargos contra él [Obiang cree que tiene "poderes especiales" y que estos "poderes" le perjudican] y también de las personas secuestradas en países limítrofes y trasladadas secretamente a Black Beach a lo largo de 2005: Juan Ondó Abaga, Antimo Edú Nchama, Florencio Elá Bibang y  Felipe Esono Ntutumu. Un último caso es el de Agustin Ndong Oná, ex-general del ejército, pariente del dictador y considerado durante un tiempo como su posible "sucesor", que permanece desde hace meses en la cárcel de Bata [parece haber sido presentado en algún momento ante una parodia de tribunal militar, valga la redundancia]. Simon Mann parece tener también esta consideración de "prisionero de Obiang": téngase en cuenta que su gobierno ha esperado a que regresara de Addis Abeba para reconocer que la extradición se había consumado...

 

Chad, el día después.

   La agencia MISNA emitió a lo largo de ayer cinco comunicados que dan cuenta de la situación en la capital de Chad y sus alrededores:

1.- Llamamiento al regreso de los refugiados y comienzo de la recogida de cadáveres

   “Pedimos a nuestros compatriotas que se han visto forzados a dejar la capital Djamena, que vuelvan inmediatamente”. Este es el llamamiento lanzado anoche después del noticiero televisivo, por las autoridades del Chad a las decenas de miles de personas (entre 20.000 y 50.000, según las fuentes) que a causa de los violentos combates en los últimos días han abandonado la capital para refugiarse en Kouesseri, localidad de la limítrofe Camerún, y también en Nigeria.

   Al invitar a sus conciudadanos a volver, el general Mahamat Ali Abdallah, comandante de operaciones del ejército de Chad, agregó que “no hay ningún tipo de amenaza sobre la capital y sus alrededores”. En realidad, según las informaciones que circulan, las fuerzas rebeldes del Comando Militar Unificado seguirían encontrándose en los alrededores de la ciudad. Las informaciones provenientes de Djamena son escasas y difícilmente verificables, los medios de información locales, con frecuencia demasiado cercanos a la oposición y a los rebeldes, presentan informaciones confusas de escaramuzas y de intervenciones de militares franceses, que resultan luego imposibles de confirmar.

   Hoy se esperaría la llegada de una delegación líbia encargada de mediar entre el gobierno y los rebeldes. Como “bienvenida”, las declaraciones del primer ministro Delwa Kassiré Coumakoye que acusó a Trípoli (encargada por la Unión Africana de la mediación) de haber “apoyado” y “armado” a los rebeldes. Quien ya llegó a Djamena es el ministro de defensa francés Hervé Morin, en una visita sorpresa durante la cual debería encontrarse con el jefe de estado chadiano, justamente en momentos en los que en los medios de información locales crece el resentimiento contra Francia (y en general contra la comunidad internacional, las Naciones Unidas y la Unión Africana) a la que acusan de estar dispuesta a apoyar al contestado presidente para salvaguardar sus propios intereses económicos.

   Mientras tanto, según fuentes de la MISNA, la Cruz Roja inició las operaciones de recolección de los cadáveres que han permanecido durante días en las calles de Djamena, apenas cubiertos con algún que otro trozo de tela. En algún momento del día se espera una nota de la Comisión Internacional de la Cruz Roja para dar por lo menos una estimación sobre el número de víctimas de los combates que han sacudido a la capital de Chad y que habrían dejado, siempre según la Cruz Roja, más de mil heridos.

   2.- Son cien las víctimas en los combates

   “Son cerca de un centenar las personas que murieron en los combates que tuvieron lugar durante el fin de semana en Djamena”: lo dijo a la MISNA una fuente de la Comisión Internacional de la Cruz Roja (ICRC) contactada esta mañana en la capital del Chad, confirmando que comenzaron ayer las operaciones de recogida de los cadáveres que han estado en las calles durante días, cubiertos apenas por algún trozo de tela.

   “Las víctimas no son centenares como informaron algunas fuentes de prensa. De los cadáveres que hemos recogido en la ciudad estamos hablando de un total de cerca de cien muertos, a los que luego habrá que agregar el número de personas que han muerto en los hospitales, una cifra que por el momento no tenemos a disposición”, agregó la fuente consultada por la MISNA.

   Ayer, dice el entrevistado, han sido recuperados 27 cuerpos de las calles. El operativo de recolección –llevada a cabo por la Cruz Roja chadiana junto con la municipalidad de Djamena y la ICRC– continúa hoy. Ayer la misma Cruz Roja había presentado las primeras estimaciones sobre el número de heridos, hablando de “unas mil” personas. Todavía es dudoso el número de personas que han huido de Djamena para refugiarse en la vecina Camerún o, en menor medida, en Nigeria: las estimaciones oscilan entre los 20.000 refugiados indicados por la ONU y los 50.000 informados por las autoridades del Camerún".

   3.- Primera conferencia de prensa del Presidente

   "Tenemos el control total no solamente de la capital sino de todo el país" dijo hoy el presidente Idriss Deby Itno en la primera conferencia de prensa después de los enfrentamientos entre rebeldes y fuerzas armadas de gobierno que comenzaron el pasado fin de semana.

© AFP

Deby vestido de militar

   Refiriéndose a los rebeldes, Deby dijo que algunos huyeron y otros en cambio se encuentran aún en la capital camuflados como civiles. Otros aún están intentando de alcanzar las zonas de frontera con Sudán.

   Deby afirmó también que el país habría sido agredido desde el exterior, es decir desde Sudán, una noticia repetidamente desmentida desde Khartoum. La conferencia de prensa en la que se presentó Deby puso fin a las noticias que  difundían radios locales sobre la presunta muerte o fuga al exterior".

   4.- Vuelve la calma a la capital

   "La situación se está normalizando lentamente, como lo demuestra que los evacuados que huyeron en en los días pasados a Camerún estén comenzando a volver a Djamena. Además la situación en la que se encontraban era insoportable, al menos aquí pueden encontrar algo", dice a MISNA una fuente que pidió el anonimato al describir el clima que se respira en Djamena.

   Mientras el centro de la capital, escenario en el fin de semana de violentos enfrentamientos, retoma lentamente el ritmo normal de vida, en la periferia este de la ciudad se señalan nuevos combates entre las fuerzas de gobierno y movimientos rebeldes. "La radio dijo esta mañana que los rebeldes estarían aún en torno a la ciudad, que se encontrarían a una treintena de kilómetros. Desde entonces varios helicópteros están recorriendo el espacio entre el aeropuerto y el área en cuestión", dice la misma fuente.

   Mientras tanto, a la espera de cifras oficiales, fuentes del Comité internacional de la Cruz Roja han dado un primer balance de las víctimas causadas por los combates entre rebeldes y el ejército en Djamena el fin de semana. Según el funcionario del ICRC, los cadáveres en las calles de la ciudad, que ayer empezaron a retirarse, serían cerca de un centenar. Pero fuentes locales dudan de que el número real de las víctimas no pueda ser mucho más alto. "En una parte de la calle que he recorrido esta mañana frente a la sede de la radio nacional (una de las zonas de Djamena donde el sábado se produjeron los enfrentamientos más intensos, ndr) se contaron cerca de 30 cadáveres. Muchos están aún al interior de los vehículos quemados al borde de las calles. Imagino que en otras zonas de la ciudad no es distinto", dijo, agregando que todas las personas con las que se encuentra en las últimas horas afirman haber perdido algún pariente o conocido.

   La vuelta a la calma y la presencia de las fuerzas de gobierno por las calles de Djamena parece haber puesto fin también a los saqueos que en los días pasados se produjeron de manera intermitente. "La radio invita desde ayer a los saqueadores para que restituyan lo robado amenazando con repercusiones. Aquí, enfrente de mí se ha preparado un puesto de recogida, llamado así, y hay realmente de todo. Sillones, tubos, cajas llenas de megáfonos", cuenta la fuente, precisando que los más afectados fueron los edificios de gobierno o ligados a la política".

   5.- El drama de los refugiados en Kousseri

   "La situación es caótica y dramática aquí en Kousseri, donde se han contabilizado en cerca de 70.000 los refugiados que llegaron desde Chad. Están un poco en todas partes, en las escuelas, en las iglesias, en los edificios públicos, por las calles, bajo los árboles... Los más afortunados encontraron refugio en casas de parientes o amigos. Algunos se están dirigiendo hacia Maroua, al sur, mientras unos pocos han decidido intentar regresar a la patria. Son personas en dificultades, que llegaron con lo mínimo indispensable. Sus condiciones de vida son verdaderamente difíciles", así describe a MISNA Georges Alain, portavoz de la Cruz Roja camerunense, la situación de la ciudad de Kousseri, en el extremo norte de la frontera con Chad, literalmente invadida por civiles que huyen de Djamena, capital del país limítrofe, escenario de combates en los días pasados.

© AFP

Refugiados en Kousseri

   "Los organismos de la ONU están trabajando para registrar a toda esta gente y se piensa en la creación de un campo de refugiados a una treintena de kilómetros de aquí", agregó, precisando que entre los refugiados, 97 heridos se recuperan en el hospital local, cuya capacidad es de solo 100 camas.

   "Por el momento —dice Alain— las gentes de aquí son comprensivos. Aúnque el flujo de decenas de miles de personas ha provocado la subida de todos los precios, desde los transportes a los bienes de primera necesidad y de los productos del mercado. En las escuelas, llenas de refugiados, es imposible por ahora dar clases". Cerca de 5.000 personas han encontrado refugio en la parroquia católica de Kousseri, parte de la diócesis de Yagou. "Necesitan comida y medicinas. El administrador apostólico de la diócesis se movilizó para llevar abastecimiento de comida pero se requerirá más tiempo porque las distancias son enormes. Yagoua se encuentra a 600 kilómetros de aquí", dijo Suor Giuseppe de Cuneo, citada por la agencia Fides.

   "Muchas familias han atravesado el río, que hace frontera, de noche sobre las lanchas porque el puente estaba cerrado. Algunas de estas embarcaciones tuvieron percances y se produjeron victimas, entre ellas algunos niños", dijo el misionero.

   "Esperamos que la situación mejore en el Chad y que pronto la gente pueda volver a casa. Estamos de todas formas haciendo planes para cerca de 50.000 personas en la eventualidad de una larga permanencia", dijo a MISNA Maurizio Giuliano, portavoz de la Oficina de coordinación de asuntos humanitarios de la ONU (OCHA), dando también detalles sobre el material que estarían preparando: 50.000 mantas y otros cobertores, 10.000 mosquiteros, 10.000 tiendas, 10.000 utensilios de cocina, 25.000 dosis de vacuna contra la meningitis y la viruela, entre otros".

 

   Editado y distribuido por ASODEGUE

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