Adís Abeba, 1 feb (EFE).- La Cumbre de la
Unión Africana (UA) eligió hoy su Consejo de
Paz y Seguridad, el órgano ejecutivo y de
resolución de conflictos de la organización,
y discutió la situación en el sur de Sudán,
donde se podría reanudar el conflicto si
decide su independencia en el referéndum
previsto para el próximo año.
De los quince países designados para el
Consejo, cinco de ellos (Guinea Ecuatorial,
Kenia, Libia, Zimbabue y Nigeria) estarán en
el organismo los próximos tres años,
mientras los otros diez (Burundi, Chad,
Yibuti, Ruanda, Mauritania, Namibia,
Sudáfrica, Benin, Costa de Marfil y Mali)
estarán dos años.
Los gobernantes africanos discutieron un
documento del Comité Ministerial para la
Reconstrucción y el Desarrollo de Sudán que
pedía a los implicados en el conflicto de
Sudán que "no ahorren esfuerzos para superar
los retos de la aplicación del Acuerdo
Global de Paz", firmado hace cinco años.

Bingu Wa
Mutharika, jefe del Estado de Malaui y
nuevo Presidente de la UA
Dentro de esos esfuerzos, el Comité pide que
las elecciones presidenciales previstas para
el próximo abril en Sudán se desarrollen con
limpieza para conseguir la "transformación
democrática del país", gobernado por el
presidente Omar Hasan Al Bachir, que llegó
al poder en un golpe de estado en 1989.
Según el Acuerdo Global de Paz, el sur de
Sudán debe celebrar un referéndum sobre su
eventual independencia en enero de 2011,
pero el pacto, según las fuentes locales,
está en peligro debido al agravamiento de la
violencia en Darfur.
El líder libio, Moamar Gadafi, antes de
abandonar hoy Addis Abeba, compareció anoche
en una conferencia de prensa en la que
afirmó que la eventual secesión del sur de
Sudán supondría un peligro para esa región,
rica en recursos petroleros.
"Sería débil y codiciada por sus países
vecinos, que tratarían de tomar el petróleo
o lo que tengan", dijo Gadafi, quien llegó a
afirmar que el sur de Sudán podría
convertirse en un estado fracasado, "otra
Somalia".
Previamente, el secretario general de la
ONU, Ban Ki-moon, también se mostró
contrario a la secesión del sur de Sudán ,
aunque apoyo la aplicación del Acuerdo
Global de Paz, donde se contempla la
consulta sobre la independencia para 2011, y
dijo que la ONU "respetará el resultado del
referéndum sea el que sea".
En relación con Sudán, la Cumbre de la UA
tiene previsto estudiar hoy sus relaciones
con la Corte Penal Internacional (CPI),
después de que ese organismo reclamara en
marzo de 2009 al presidente sudanés, Omar
Hasan Al Bachir, acusado de genocidio,
crímenes contra la humanidad y crímenes de
guerra en la región Darfur.
Al Bachir está presente en la Cumbre y la
Unión Africana rechazó las pretensiones de
la CPI y pidió que se aplazase una
reclamación contra un jefe de Estado en
ejercicio.
Por otro lado, Gadafi, que ayer tuvo que
ceder la Presidencia de la UA al jefe del
Estado de Malaui, Bingu Wa Mutharika,
arremetió contra la organización y dijo
"dudo que seamos capaces de asumir las
responsabilidades que tenemos".
Gadafi, que ayer intentó sin éxito seguir
por segundo año al frente de la UA para
desarrollar su proyecto de unos Estados
Unidos de África, mostró sus dudas de que
"podamos lograr algo concreto en el futuro".
Para Gadafi, "la elite política africana no
está interesada en los cambios que ocurren
en el mundo" y en la formación de bloques
regionales sólidos, como el formado por la
Unión Europea".
http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jn6H3zk2d2Y_Edlismk2K7DaxWnQ