HOJAS INFORMATIVAS
2
de febrero de 2010
Las cuentas del Centro Médico
"La Paz" de Bata
Las cuentas
del Centro Médico "La Paz" de Bata presentan alguna complejidad.
Publicamos en primer lugar un escrito firmado por el Director
Administrativo del Centro, de 13 de octubre del pasado año,
dirigido a la Presidencia de la República en el que se recuerda
la existencia de seis grupos "especiales" de pacientes y el
importe que tuvo la atención a esos seis grupos en el mes de
julio de 2009. El escrito habla de "de los ciudadanos pacientes
que reciben atenciones médicas en ella", pero, como se verá no
se da información de todos ellos, sino solamente de los que
pertenecen a seis grupos "especiales":



Añadimos a esta
información el desglose de los gastos correspondientes a esos
seis grupos en julio de 2009:
|
PRESIDENCIA |
|
Julio 2009 |
15.875.500 |
TOTAL
PRESIDENCIA 15.875.500 F CFA
|
GOBIERNO |
GRUPO
A |
GRUPO
B |
GRUPO
C |
GRUPO
C* |
GRUPO
G |
|
Julio 2009 |
996.507.000 |
11.935.300 |
233.430.000 |
0 |
65.568.500 |
|
TOTAL |
996.507.000 |
11.935.300 |
233.430.000 |
0 |
65.568.500 |
TOTAL
GOBIERNO 1.307.440.800 F CFA
|
PDGE |
|
Julio 20099 |
3.843.000 |
TOTAL PDGE
3.843.000 F CFA
TOTAL
GENERAL 1.327.159.300 F CFA
ALGUNOS DATOS RELACIONADOS:
1€ = 656 F CFA
El
escrito del director administrativo no informa del número de
pacientes y de las dolencias que presentaban. No se trata de un
informe de la gestión del hospital. Habla solamente del importe
que para el Centro ha supuesto la atención a esos seis
grupos de pacientes "especiales" y reclama ese importe al
gobierno. Es un importe alto: 1.317.159.300 francos CFAS =
2.007.864 euros. Si consideramos a este mes de julio como un mes
de gasto medio, habría que suponer que la atención a estos seis
grupos especiales supone, al año, 24 millones de euros (más de
15.000 millones de francos CFA).
¿Quienes son estos
seis grupos "especiales"? Dos de ellos, los pacientes enviados
por el PDGE y por la Presidencia del Gobierno, que no pagan pero
el importe de cuya atención debe abonarse finalmente con dinero
del Estado reflejan, sin paliativos, una situación de
corrupción, de lo que podríamos llamar "corrupción directa". Sin
embargo, aunque son partidas injustificables, no llegan al 2% de
la deuda total.
La parte fundamental
del gasto corresponde al grupo A, "ecuatoguineanos mayores de 65
años, los menores de 18 años, las mujeres embarazadas y las
personas con discapacidades agudas", con el 75% de la deuda. En
el montante total de este capítulo influyen tres problemas
fundamentales: la demagogia, el desorden y la corrupción.
Durante meses, decenas de pacientes (entre ellos todas las
parturientas) han sido atendidos sin cobrarles nada. En algún
momento se les pedían datos para su posterior localización pero,
finalmente, no se les cobraba. En todo esto, además de
desorden y favoritismo, hay una buena dosis de demagogia: se ha
dado por hecho que el Estado iba a correr con todos estos
gastos, cosa que ahora (vistas las cantidades) se hace difícil.
El Centro La Paz planteó un precio en sus prestaciones muy por
encima del poder adquisitivo de los ecuatoguineanos, el
resultado final ha sido que los pacientes han acudido (y acuden)
porque su atención mejora la de la sanidad pública pero se
declaran insolventes para pagar y finalmente no pagan.
El Centro, es
propiedad de la familia Obiang (el dictador está detrás de todo
este tinglado administrativo y contable imposible de gobernar),
y se publicitó como la solución para que los guineanos no
tuvieran que recurrir a la sanidad extranjera. Se trata en
realidad de un caso paradigmático: Guinea Ecuatorial tiene
recursos suficientes para poner en marcha una Seguridad Social
solvente en sus aspectos médicos y bien administrada pero esto
suponía "desaprovechar" lo que Obiang y los suyos entendieron
como una oportunidad de negocio, de beneficio particular. El
resultado es que han puesto en marcha un galimatías, mezcla de
público y privado, que son incapaces de gestionar y que está ya
al borde de la quiebra.
Tras la crisis
evidente, las primeras medidas que han tomado son las
"habituales" en estos casos: disminuir las prestaciones
gratuitas y dejar de pagar al personal que trabaja en el Centro.
Según nuestras
noticias los partos ya no son gratis. El pasado 28 de enero
ingresó
una parturienta, Genoveva Nfono. No se le pudo
echar porque estaba a punto de dar a luz. A uno de febrero, tras
el parto, sigue retenida en el Centro hasta que pague,
como mínimo, 120.000 francos CFA.
Desde el 12 de enero, el servicio de Pediatría, dirigido por un
médico argentino (el Dr. Santiago), ha permanecido cerrado. Los
médicos se quejaban y decidieron no trabajar hasta que se
“aclarara” su situación. El Dr. Santiago se marchó de vacaciones
antes de la Navidad. Durante el mes de enero, el director
administrativo del centro, Leonardo Insani, debió viajar a
Malabo para entrevistarse con la señora Ovadia y el "Gobierno".
A su regreso, los servicios se han puesto de nuevo en marcha.
Hay rumores que indican que la intención de la dirección es
cambiar o disminuir considerablemente al personal expatriado
actual, principalmente latinoamericano, por personal sanitario
alemán. Por lo menos, este sería el deseo del Presidente del
Consejo de Administración del centro, Marcelino Oyono Ntutumu,
alias “Abigui”, ministro de Estado de Obras Públicas e
Infraestructuras (siempre la misma mezcla de lo público y lo
privado). Que consigan hacerlo es otra historia.
A
15 de enero, los médicos y enfermer@s expatriados de La Paz
seguían sin cobrar sus salarios; algunos llevan tres meses sin
cobrarlos. A finales de enero, el personal ecuatoguineano ha
empezado a correr la misma suerte. No se les ha pagado la
“quincena” habitual.
Un último dato que no tiene nada que ver con los problemas de La
Paz: a comienzos de enero murieron en el Centro, tras un
accidente ocurrido en la carretera de Añísok-Mongomo, del que
nadie habló, tres muchachos que iban totalmente bebidos en
una de esas caravanas con las que Teodorín acostumbra a
viajar por el país...
Editado y
distribuido por ASODEGUE
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