| |
|
HOJAS INFORMATIVAS
2
de febrero de 2007
Exxon Mobil y
el cambio climático
La agencia
IPS difundió el pasado 5 de enero la siguiente información
firmada desde Washington por Jim Lobe: "Como la industria del
tabaco, que durante décadas negó cuallquier vínculo entre el hábito de
fumar y el cáncer de pulmón, la petrolera ExxonMobil ha librado
una "sofisticada y exitosa campaña de desinformación" para
engañar al público sobre el recalentamiento planetario, ha
acusado un grupo de científicos de Estados Unidos.
Entre 1998 y 2005, la
empresa aportó casi 16 millones de dólares a una red de 43
organizaciones que cuestionaban la idea de que las emisiones de
gases de efecto invernadero contribuían al calentamiento global,
indica un estudio de la Union of Concerned Scientists
(Unión de Científicos Comprometidos).
Entre los principales receptores estuvieron el American Enterprise
Institute (Instituto Estadounidense de la Empresa), al que Exxon-Mobil
aportó más de 1,6 millones de dólares, el Instituto George C.
Marshall (630.000 dólares) y el Competitive Enterprise Institute
(Instituto Competitivo Empresarial), que recibió más de dos
millones de dólares, más que cualquier otro beneficiario.
Esas cuarenta y tres organizaciones, de las que participaron
directores, asesores y demás personal, han actuado como una
"cámara de eco" que, con la ayuda de columnistas y medios de la
derecha, como The Wall Street Journal, han difundido
deliberadamente información errónea sobre el cambio climático,
indica el informe.
El documento de 63 páginas, titulado "Smoke, Mirrors & Hot Air"
("Humo, espejos y aire caliente"), fue presentado el día 3 y
repite acusaciones similares a las planteadas por la Royal
Society de Gran Bretaña en septiembre pasado.
Sus autores instan al nuevo Congreso legislativo [norteamericano],
liderado por los demócratas, a investigar la presunta campaña de
desinformación de Exxon Mobil, tomando como precedente los
esfuerzos de la industria del tabaco por bloquear la regulación
gubernamental de sus productos.
"ExxonMobil fabricó incertidumbre sobre las causas del
calentamiento global, igual que las tabacaleras negaban que su
producto provocara cáncer de pulmón", dijo Alden Meyer, director
de estrategia y política de la Union of Concerned Scientists.
"Una inversión modesta pero efectiva ha permitido al gigante
petrolero alimentar dudas sobre el calentamiento global para
retrasar la acción del gobierno, tal como lo hicieron las
grandes tabacaleras durante 40 años", agregó.
Según el estudio, algunas de las personas implicadas en aquellos
intentos de la industria del tabaco han participado también en
la campaña de ExxonMobil.
Es el caso de Steven Milloy. Su Advancement of Sound Science
Coalition (Coalición para el Avance de la Ciencia Responsable)
fue creada por el gigante del tabaco Philip Morris en 1993 para
investigar la posible relación entre el "humo de segunda mano"
(el que respiran los fumadores pasivos) y el cáncer.
Milloy entró a formar parte del Equipo de Ciencia del Cambio
Climático que ExxonMobil ayudó a crear en 1998, y dirigió el
Free Enterprise Action Institute (Instituto de Libre Acción
Empresarial), al que la compañía financió con 130.000 dólares, o
casi dos tercios de los gastos totales del grupo.
El informe aparece en medio de indicios de que tanto el público
como los medios dominantes en Estados Unidos se están
preocupando más por el calentamiento global.
La arrasadora victoria demócrata en las elecciones legislativas del
7 de noviembre inclinó la balanza de poder en el nuevo Congreso
a favor de los parlamentarios que apoyan normas para limitar o
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Al ser la mayor empresa de energía del mundo, ExxonMobil ha sido
durante mucho tiempo objetivo prioritario de los ambientalistas.
En especial desde que, al ratificarse el Protocolo de Kyoto
(1997) para que los países industrializados redujesen esas
emisiones, sus principales rivales, Shell y BP especialmente,
empezaron a retirarse de la Global Climate Coalition (Coalición
para el Clima Global), organización de empresas que hizo campaña
contra el tratado.
(...) El que fuera presidente de la compañía hasta el año pasado,
Lee Raymond, se mostró abiertamente desdeñoso con la teoría de
que el uso de combustibles fósiles contribuía de modo importante
al calentamiento global, y rechazó la presión de sus accionistas
para invertir más en combustibles alternativos.
Ese mismo año, Exxon participó en una reunión del American
Petroleum Institute (Instituto Estadounidense del Petróleo) en
la que (según un memorando se filtró posteriormente) hizo un
llamamiento a las demás empresas para que brindasen "apoyo
logístico y moral" a quienes discrepaban con el creciente
consenso científico en torno a las causas humanas del
calentamiento global, "cuestionando y debilitando la 'sabiduría
científica dominante'".
Como detalla el nuevo estudio, ha sido precisamente eso lo que
ExxonMobil ha venido haciendo en los últimos siete años, al
patrocinar a esas 43 entidades cuyos consejos y asesores se
apoyaban entre sí, citándose continuamente unos a los otros,
para lograr un "efecto eco" de sus opiniones.
(...) En una carta
dirigida a Exxon Mobil el pasado septiembre, la Royal Society,
que es la organización científica más prestigiosa de Gran
Bretaña, pidió a ExxonMobil que dejase de financiar a esos
grupos y de favorecer la distribución de sus trabajos
"imprecisos y engañosos" sobre el cambio climático. Un portavoz
de la petrolera alegó que se habían comprometido a interrumpir
la financiación de esas organizaciones en una reunión realizada
en julio.
(...) En una carta escrita en octubre, que comparaba explícitamente
las tácticas de ExxonMobil con las de la industria del tabaco,
los senadores Jay Rockefeller (demócrata) y Olympia Snowe
(republicana) urgieron al nuevo presidente de la empresa, Rex
Tillerson, a "poner fin a su peligroso apoyo de quienes niegan"
el calentamiento global y a "repudiar su campaña de negación del
cambio climático y hacer pública la historia de su
financiación".
La carta fue duramente criticada en las páginas editoriales de The
Wall Street Journal, que es un aliado cercano del American
Enterprise Institute, considerándola un intento de sofocar el
debate científico.
El informe de la Union of Concerned Scientists es "un intento más
de manchar nuestro nombre y de establecer conexiones entre
hechos que no están relacionados, llegar a conclusiones poco
claras y engañar a la audiencia con invenciones respecto a la
que es la verdadera posición de ExxonMobil", señaló el portavoz
de ExxonMobil, David Gardner, en una declaración emitida el
miércoles.
"Lo que ahora está claro es que las emisiones de gases invernadero
son uno de los factores que contribuyen con el cambio climático,
y que el uso de combustibles fósiles es una importante fuente de
estas emisiones", dijo en una larga declaración".
A.
Exxon Mobil apoya a la dictadura
de Teodoro Obiang Nguema en Guinea Ecuatorial, ha favorecido o
ignorado las prácticas de corrupción mediante las que el
dictador y sus acólitos se apropian de los beneficios de la
explotación petrolera, junto con otras empresas petroleras
norteamericanas lleva años desarrollando maniobras de diversión
destinadas a ocultar la ausencia total de transparencia con la
que Obiang y los suyos se comportan en los negocios petrolero y
gasistíco...
Exxon Mobil, junto
con Amerada Hess, Marthon Oil y Chevron Texaco, son también
responsables de las condiciones de opresión y pobreza en la que
viven la mayoría de los ecuatoguineanos.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
Índice Noticias
|
|
|