NOTICIAS ASODEGUE

 
   

 

 

 

HOJAS INFORMATIVAS

 

2 de febrero de 2005

Pedro Nsue Ela, miembro de la policía guineana, y otras cuatro personas intentan asaltar el domicilio de un exilado residente en Granada

   A primera hora de la noche de ayer Pedro Nsue Elá, teniente coronel de la Policía guineana y Notario-Asesor Jurídico de la "Seguridad" de aquel país intentó junto con otras cuatro personas asaltar el domicilio del exilado Cándido Elá Eyang, residente en Granada en la calle Pasaje de la Algada nº 6, del barrio Casería de Montijo. 

   Los asaltantes se encontraron con una hija de Cándido que les engañó, indicándoles que su padre no estaba en casa, que no había vuelto todavía de los cursos que recibe en la Universidad. Poco después denunciaron los hechos a la policía que no pudo detener a los asaltantes, pero proporcionó a Elá Eyang un lugar en el que estar a salvo. Las últimas noticias indican que Elá Eyang continúa en ese lugar pero ni Nsue Elá , ni ninguno de los asaltantes,   ha sido todavía localizado.

   Cándido Elá Eyang vive desde hace dos años en el exilio. Es funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores de Guinea y ha ocupado puestos en distintas embajadas. Ha sido colaborador de Manuel Moto Tomo Mangué, ex-embajador guineano y en la actualidad residente en Canadá. El pasado 3 de enero informabamos de que Pedro Nsue estaba ofreciendo recompensas millonarias a quien le proporcionaria información sobre la residencia del señor Tomo Mangué en aquel país. 

   Cándido Elá Eyang y Pedro Nsue Elá son hermanos. 

   La agencia Europa Press difundió a primeras horas de hoy el despacho siguiente: "Un exiliado ecuatoguineano, Cándido Oyono Elá Eyang, fue objeto en la noche del martes de un presunto intento de secuestro en la ciudad de Granada por parte de un grupo de compatriotas, entre los que se encontraría el notario mayor de Guinea Ecuatorial, Pedro Nsué Elá, según informaron fuentes de la Asociación para la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE) y [German] Pedro Tomo 'Mayo', un exiliado compañero de la presunta víctima.

   Tomo, exiliado desde finales de 2003 en España, explicó a Europa Press que Elá asistió durante la mañana a una reunión en la Embajada de Guinea Ecuatorial en Madrid junto el ministro ecuatoguineano de Hacienda, Marcelino Owono, y el secretario de Estado de Tesorería, Melchor Esono. La reunión, según Tomo, se prolongó hasta las tres de la tarde.

   Hacia las ocho de la tarde un ecuatoguineano exiliado en Canadá contactó por teléfono con Tomo para comunicarle que Oyono Elá Eyang le había llamado por teléfono para pedirle ayuda, después de que viese que en la puerta de su casa, en la urbanización de Cacería de Montijo, en Granada, se encontraba Nsué Elá con otras cinco personas, con la intención de secuestrarle. Oyonop Elá Eyang "marcó el primer número que vio para pedir ayuda", explicó Tomo.

   Tras conocer lo que ocurría, Tomo llamó a la Policía Nacional, que le confirmó que agentes del Cuerpo se desplazaron al lugar de los hechos para encargarse del asunto. Un portavoz de la Policía Nacional en Granada confirmó a Europa Press la existencia de una denuncia presentada esta noche por un hombre de origen ecuatoguineano que "denunció que se sentía amenazado". El portavoz no dio más detalles.

   Tomo explicó que diversos exiliados ecuatoguineanos están en alerta después de que hace 13 días un refugiado político que era antiguo comandante de la Marina en Guinea Ecuatorial fuese dado por desaparecido en Cotonú (Benín). Exiliados ecuatoguineanos en Nigeria confirmaron ayer martes a Tomo que esta persona fue raptada, "en un secuestro tramado por el embajador ecuatoguineano en Nigeria y el director de Seguridad Presidencial, Julián Ondó [Nkulu]".

   Nota de Asodegue: El atrevimiento del dictador guineano y sus acólitos, está llegando cada día más lejos. Es la primera vez, en años, que puede confirmarse la actuación de un "comando" de sicarios de Obiang en territorio español. Es un hecho grave y esperamos sea considerado como tal por las autoridades españolas.

   Las relaciones entre España y Guinea Ecuatorial no pueden establecerse al margen de realidad de los dos países. El régimen guineano no es un régimen normal. El informe del Senado norteamericano sobre la banca Riggs demuestra que a su cabeza hay un grupo de personas corruptas que han sacado del país, para su aprovechamiento personal, cientos de millones de dólares; el seguimiento de la actualidad guineana muestra como centenares de personas son detenidas, sin las mínimas garantías y la mayoría de ellas son vejadas y torturadas; para conseguir estas detenciones la policía guineana no duda en utilizar de manera habitual métodos gansteriles como es el secuestro y tortura de familiares (incluyendo niños) de aquellos a quienes persigue; los motivos de las detenciones se visten con pretextos políticos, pero hay indicios más que evidentes de que, en no pocos casos, se tratan de puras venganzas personales. En los últimos tiempos estas practicas han rebasado las fronteras guineanas y han llegado a países africanos limítrofes y ahora, por primera vez en años, a nuestro país. Obiang miente siempre y violenta siempre el ejercicio de las libertades en su país. Obiang y los suyos componen un régimen delincuente, y de nada sirve imaginárselo de otra manera.

   Exigimos seguridad para todos los guineanos residentes en nuestro país y esperamos que Pedro Nsue y sus cómplices reciban el castigo que se merecen. 

 

Al habla con Cándido Elá Eyang

   Hemos hablado con el señor Elá Eyang a las 7 de la tarde de hoy. A esa hora había vuelto ya a su casa y la policía había puesto dos agentes de vigilancia a la entrada del edificio en el que reside.

   Ha empezado contándonos lo que sucedió ayer: Está terminando sus estudios de Derecho y normalmente tiene clases por la tarde. Suele regresar a su casa en torno de las ocho y media o nueve, pero ayer cambió de planes y lo hizo a las cuatro para seguir el debate en el Parlamento español. A las nueve y media su hija, de 19 años, salió un momento a la calle y volvió muy asustada diciéndole "Tío Pedro está en la calle y quiere llevarte". Le explicó que Pedro Nsue estaba en la puerta del edificio junto con otras cuatro personas, que la había saludado y le había preguntado por su padre. Ella le dijo que no estaba en casa y que tenía que volver con urgencia porque necesitaba unos libros para ir a consultar unas cosas con una compañera de estudios. Fue entonces cuando Cándido supo de la presencia de su hermano y llamó a la policía. Cuando ésta llegó no pudo localizar a Pedro Nsue y sus acompañantes.

   Antecedentes: Cándido Elá Eyang nos dice que tenía pocas, y no buenas, relaciones con su hermano. A finales del pasado verano supo que Pedro Nsue estaba en España y se puso en contacto con él en varias oportunidades para intentar verlo y que Pedro viera a sus hijos. En tres ocasiones Pedro le respondió que no tenía interés en verlos a ninguno. Sin embargo, poco después de volver a Malabo Pedro le llamó y le dijo que tenía que volver urgentemente a Guinea y le pagó un billete de avión para que lo hiciera el 15 de septiembre. A partir de esa fecha le llamó varias veces urgiéndole para que fuese a Malabo para explicar su relación con algunos supuestos intentos de golpe de estado que se estaban desarrollando en el extranjero. En noviembre Cándido supo que el régimen había destinado una cantidad para secuéstralo y que el encargado de hacerlo sería su hermano Pedro. En esas fechas denunció su situación a la policía española. Desde entonces ha recibido confirmación por distintas fuentes de las intenciones de Obiang y de su hermano. 

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

Índice Noticias