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HOJAS INFORMATIVAS
29
de enero de 2010
"El dolor y la desazón de la
oposición guineana"
Enrique Peris, Europaensuma,
16 de diciembre 2009
"Está dolido Plácido Micó con la diplomacia española y con la
política del actual gobierno respecto a Guinea Ecuatorial. El
líder y candidato del CPDS, Convergencia para la Democracia
Social, un partido de inspiración socialdemócrata, miembro de la
Internacional Socialista y opuesto, en la medida de lo posible,
que no es mucho, y siempre por vías pacíficas, a la dictadura de
Teodoro Obiang, acaba de expresar en Madrid el desánimo y el
desconcierto de su grupo por el hecho de que Europa y la
comunidad internacional en general pierden interés y juegan un
papel cada vez más marginal en la causa de los derechos humanos
en su país.
El dinero del petróleo y sus condicionantes, y un cierto
pragmatismo con algo de fatalista y bastante de interesado,
están detrás de ese olvido, a pesar de que la realidad y los
índices de desarrollo (“el espejismo del desarrollo”,
en la expresión que utiliza Micó) muestran que el
nivel de vida y las condiciones de la existencia diaria de la
población ecuatoguineana han ido a peor en los últimos años, y
que el discurso y la actitud de Obiang se han radicalizado y han
ganado en agresividad hacia cualquier tipo de oposición o de
alternativa política.
Se duele, sí, Plácido
Micó, de que los partidos que propugnan la democracia, como el
suyo, ya no cuentan con España, que parece más inclinada a “agradar
a Obiang”, dice, en aras de esa normalización
que propugna el ministro Miguel Ángel Moratinos. Y eso a pesar
del poco edificante espectáculo político que han sido las
últimas elecciones en la antigua colonia española, sin prensa
extranjera, ni observadores internacionales, ni testigos
incómodos o entrometidos (¿para qué?).
Pero es que esa
“defensa de los intereses españoles” como norma inspiradora
parece haber alcanzado al propio Partido Socialista como tal,
correligionario, en teoría, de la formación política de Micó,
que se duele también de que ni siquiera el PSOE ha denunciado
el pucherazo electoral de finales de noviembre. Hay muchas y
honrosas excepciones, desde luego, y la más destacada es la de
Juan José Laborda, que apoya una salida democrática y no
violenta para Guinea Ecuatorial, y en este sentido respalda
plenamente (como lo hizo de forma expresa en un coloquio
organizado por la Asociación de Periodistas Europeos) la opción
de Plácido Micó y del CPDS, que se enfrentan al régimen de
Obiang desde el interior de Guinea, es decir, sobre el terreno,
en una tarea poco agradecida y con mucho de heroica.

Nadie les escucha, ni
les considera. “Las empresas españolas que quieren
hacer negocios en Guinea Ecuatorial huyen de nosotros
(es decir, de los grupos de la oposición)
como de la peste”, dice Micó. Desde el régimen les
advierten claramente que no se les ocurra “hacer política”.
Y, claro, esa actitud
tan pragmática de la política exterior española contribuye a
taponar cualquier apoyo o cualquier aproximación por parte de
Europa a la pelea por la democracia y la libertad de los
guineanos. Si España, que es, como antigua metrópoli, una
referencia respecto a Guinea Ecuatorial, se desentiende de esa
causa, no es fácil que algún otro país de la Unión Europea le
preste atención, para no crear confusión o recelos. Y esa es una
de las cosas que más dolor y desazón le producen al CPDS y al
propio Micó, al que le queda en cambio el consuelo (y la
esperanza vaga) de que la administración de Barack Obama sí ha
prometido, al parecer, interesarse por la defensa de los
Derechos Humanos en el país africano y tener en cuenta esa
cuestión en sus relaciones con el régimen de Obiang. Algo es
algo".
http://europaensuma.org/eu/index.php?option=com_content&view=article&id=70:el-dolor-y-la-desazon-de-la-oposicion-guineana&catid=31:general
Editado y
distribuido por ASODEGUE
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