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HOJAS INFORMATIVAS
25
de enero de 2006
"Alerta en
Malabo"
Con este titulo,
Pascal Airault, corresponsal de Jeune Afrique en Malabo, publica
en el último número de esta revista lo que sin duda es el
relato más pormenorizado aparecido hasta ahora del incidente
del Eurocarrier. En este relato se intenta repartir
responsabilidades entre las distintas personas que intervienen
en el decomiso del material de Naciones Unidas (del que se
habla como un simple "registro"), sin embargo, una lectura no
demasiado crítica deja pocas dudas sobre quienes son los
principales responsables del asunto... El texto completo del
artículo es el que sigue:
"Al registrar un
barco que transportaba material militar de la ONU las
autoridades han provocado un intenso movimiento diplomático.
Cuando el Eurocarrier entraba, el 9 enero, en las aguas
territoriales ecuatoguineanas, nada hacía pensar que iba a
convertirse unas horas más tarde en la atracción de toda la
ciudad y a movilizar a un puñado de diplomáticos de los cuatro
rincones del planeta. Su capitán, Serhiy Solyomin, un
ucraniano que ha dado vueltas por todos los mares del mundo,
no esperaba ciertamente recibir tal acogida...
Hasta entonces, su
bandera con los colores de San Vicente y las Granadinas
navegaba en calma en dirección a Malabo para descargar allí
una parte de sus mercancías. Después de atracar, el 10 de
enero, el experto marino se presentó a las autoridades
portuarias y les mostró la hoja de ruta del carguero. El
documento atestigua la presencia a bordo de 18 contenedores,
maquinaria para remoción de tierras (camiones, excavadoras,
bulldozers …) y de materiales ligeros destinados a una empresa
marroquí encargada de la construcción del nuevo puerto de
Malabo. Comienza la descarga, pero las autoridades locales se
dan cuenta rápidamente de que el barco contiene también
equipos de muy distinta naturaleza… sobre todo vehículos con
los colores de Naciones Unidas y de armamento belga. Cuatro
soldados benineses están también a bordo, junto con un oficial
superior. Requerido para que se explique, el capitán declara
desconocer la razón de su presencia en el cargamento y la
naturaleza del material militar que transporta.
Casi dos años
después de la abortada tentativa de golpe de Estado orquestado
por unos mercenarios surafricanos contra su régimen, el
presidente ecuatoguineano Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y los
altos cuadros de la defensa y de la seguridad del Estado piden
que se aclaren todos los aspectos de este asunto.
A través del país,
la noticia corre como la pólvora. En los cuarteles, los
soldados se montan los escenarios más locos: “los americanos
han visto las armas a bordo con sus satélites”, “los coches
están pintados sólo por fuera, es la prueba de que se ha
intentado camuflarlos”, “los países occidentales están con el
golpe con la complicidad de Estados africanos” fueron algunos
de los rumores puestos en marcha.
En el puerto el
nerviosismo llega al máximo. Un representante de la agencia
marítima de recepción de mercancías es increpado por un
coronel. El día 11, Armengol, el hermano menor del presidente
Obiang Nguema, está allí. Está también el coronel Manuel
Nguema Mba, ministro de la Seguridad Nacional, que ha rodeado
el lugar con sus hombres. En ausencia de responsables
concretos de Naciones Unidas, se toma la decisión de
desembarcar el material y llevarlo a un lugar seguro. Se hace
esa misma noche ante los ojos de centenares de habitantes que
acuden para asistir al espectáculo.
En la cumbre del
Estado y en todas las cancillerías occidentales, se ponen en
marcha para desenredar la madeja. Se contacta con el fletador
del barco, Geodis, y su armador, MBS, ambos franceses. Siguen
después contactos entre las autoridades portuarias y el agente
marítimo local, al que se le piden algunas cuentas. El
asegurador de MBS intenta por su parte, entrar en contacto con
el embajador francés. Este último, que ha ido a París para
recibir atención médica, está ausente. El cónsul, Jean-Claude
Olivié, le sustituye y entra en contacto con el representante
residente de Naciones Unidas en Malabo, Bacar Abdouroihamane,
que ha salido para Sao Tomé y Principe , adonde ha sido
trasladado, quien establece los contactos entre los
diplomáticos occidentales, las autoridades locales y sus
superiores de Naciones Unidas.
En Nueva York, Kofi
Annan es informado de lo que sucede y delega la gestión del
asunto en el departamento de operaciones africanas de su
organización. Mientras tanto, Naciones Unidas no envía a
Malabo más que un simple correo electrónico sin firma
explicando que los equipos iban destinados al MONUC, la Misión
de Naciones Unidas en la RD del Congo.
Bruselas, por su
parte, ha pedido a Daniel Dargent, su embajador en Gabón, que
tiene también competencia para Guinea Ecuatorial, que se
traslade al lugar de los hechos. Llega el 15 de enero e
intenta encontrarse con el jefe del Estado… pero solo le
recibe al día siguiente el Ministro de Asuntos Exteriores,
Pastor Micha Ondo Bilé, a quien entrega el bill of loading
(«albaran de carga ») en el que se describe la mercancía de
Naciones Unidas que contiene la bodega del Eurocarrier.
El ministro belga
de Defensa, André Flahaut, convoca, el mismo día, una
conferencia de prensa para decir que su país no tiene “la
menor intención de apoyar un golpe de Estado” en Guinea
Ecuatorial. Precisa también, ante los periodistas, la lista
del material objeto de la polémica : un centenar de vehículos
blancos con las iniciales UN, blindados Pandur, camiones Man,
equipos de comunicación así como armas ligeras. Este arsenal
debe servir para equipar un batallón de 750 cascos azules
de Benin incorporados a la MONUC, lo que explica la presencia
de cuatro soldados de este país a bordo del navío
inspeccionado. Soldados que, mientras tanto, han sido
incomunicados... Al capitán ucraniano y a uno de los
ingenieros presentes a bordo, se les asigna residencia en el
hotel Tropicana, mientras el resto de la tripulación es
retenido en el barco, a la espera del desenlace del asunto. En
París, el asegurador, MBS, echa chispas...
En el momento en el
que entramos en prensa, la solución está en marcha. Kofi Annan
ha telefoneado, el 17 de enero, al jefe del Estado
ecuatoguineano para tranquilizarle. Obiang Nguema se habría
comprometido a devolver el material, aunque falta aún definir
la forma de esta operación. Por su parte el Ministro beninés
de Asuntos Exteriores y de Integración Africana, Rogatien
Biaou, llegó el 18 de enero para encontrarse con las
autoridades a fin de liberar a sus soldados. Queda que Malabo
sigue sin admitir la razón por la que no fue advertido de la
llegada de esa carga. Una chapuza en la que los principales
actores se atribuyen unos a otros la responsabilidad. Los
diplomáticos acusan al armador y al fletador del navío de
haber querido rentabilizar el viaje cargando material civil
con destino a Malabo – que no se menciona en la hoja de ruta-
cuando el barco debía haberse dirigido directamente a Dar es-Salaam.
La elección del puerto tanzano se justifica por su proximidad
con el este de la RD del Congo, destino final del contingente
beninés de la MONUC. Una sola certeza en todo caso: Malabo y
los cancilleres occidentales se han visto muy superados por
este asunto…"
Hissène
Habré no será extraditado a Bélgica
El diario
senegalés Le Soleil ha publicado en el día de hoy la
siguiente noticia que firma Sadibou Marone:"
Un grupo de juristas africanos propondrá soluciones a la Unión
Africana tras haber estudiado y analizado todos los elementos
del affaire Hissène Habré.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana está
encargado de formar un grupo de juristas africanos para
analizar todos los elementos y proponer soluciones a la Unión
Africana sobre el caso Hissène Habré.
Es un antiguo presidente de la Republica de Chad que reside en
Senegal desde 1990. Hace un cierto tiempo, un juez belga, dentro
de la investigación de una demanda presentada por un grupo de
personas que se dicen victimas de su régimen, pidió su
extradición a Bélgica para ser juzgado.
El Tribunal de apelación de Dakar se declaró incompetente en el
mes de noviembre para pronunciarse sobre este tema.
Las autoridades senegaleses permitieron entonces que Habré
continuara en su país hasta la siguiente reunión de la cumbre de
jefes de la Unión Africana. Una forma, según el presidente de la
República, Abdoulaye Wade, de pedir a sus iguales que asumieran
sus responsabilidades en el affaire Hissène Habré.
Es lo que ha sucedido en Jartum, en Sudan, en el curso de la
cumbre de jefes de Estado de la Unión Africana que finalizó
ayer. El presidente de la República, señor Abdoulaye Wade, que
regresó de Jartum en la noche de ayer, lo confirmó: “Hemos
adoptado, sobre el caso Habré, un texto por el que se confía al
Presidente de la Comisión de la Unión Africana, Alpha Oumar
Konaré, el encargo de formar un grupo de juristas africanos para
que analicen todos los elementos y propongan soluciones a la
Unión Africana”, declaró ayer Abdoulaye Wade poco después de
descender del avión, ayer, a última hora de la noche.
En resumen, corresponderá a este grupo de juristas africanos a
formar, la que deberá hacerse en el caso Habré que, mientras
tanto, no será enviado a Chad, ni a Bélgica.
Hissène Habré permanecerá mientras tanto en Senagal. Sin
embargo, « se le juzgará » advirtió el presidente Wade.
« Espero simplemente que los juristas trabajen rápidamente,
escuchen a todas las partes, se desplacen a todos los sitios y
obtengan los elementos de prueba », añadió el presidente de la
República que ha recordado que no se trata de un problema
senegalés, sino un asunto muy africano. Estas mismas razones le
llevaron
en su día a someter el caso ante sus pares de la Unión Africana.
Repasando otros de los puntos fuertes de la cumbre de Jartum,
Abdoulaye Wade indicó que se ha tratado de una cumbre « intensa
y positiva” y anunció la organización en Dakar en los próximos
meses de un reflexión profunda sobre las estructuras, la
financiación y las orientaciones de la NEPAD, tal como han
decidido los jefes de Estado presentes en Jartum
Han conseguido también el acuerdo del Banco Africano para el
Desarrollo (BAD) para financiar los estudios sobre los grandes
proyectos de la NEPAD tales como carreteras, ferrocarrites y
puentes.
El presidente de la República ha explicado también ante sus
pares, su punto de vista sobre la posición de África en la
reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas : « Todos lo
han entendido y han aceptado adoptar mi punto de vista”, declaró
Abdoulaye Wade.
Ha hablado también de los ocho militares senegaleses heridos en
Darfour y ha intentado trnquilizar al pueblo afirmando que
ninguna vida está en peligro.
Hay que recordar que durante este cumbre los dirigentes
africanos han elegido al presidente Denis Sassou Nguesso del
Congo-Brazzaville como presidente en ejercicio de la Unión
Africana (UA) para suceder al jefe del Estado nigeriano Olusegun
Obasanjo, que dirigió la Unión durante 18 meses".
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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