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 18 de enero de 2008

"Pape Diagne abatido por un policía ecuatoguineano. El pánico se adueña de la comunidad senegalesa en Malabo"  

   "La violencia policial sigue dando que hablar en Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, en la que que la sangre inocente de un senegalés corre todavía. Pape Diagne, de 33 años, albañil de profesión, establecido en la capital ecuatoguineana desde hace tres años con la única intención de ganarse la vida, murió de un disparo, en el descansillo de su casa, por resistirse a una detención arbitraria. Un hecho al que hay que añadir las dificultades que tiene su familia para conseguir repatriar el cadáver. Razón por la cual, sus parientes hacen un llamamiento a las autoridades senegalesas competentes. Si no obtienen respuesta, su cuerpo será enterrado en tierra ecuatoguineana. Lo que conlleva otros peligros porque, allí los restos mortales de los extranjeros pueden ser desenterrados para fines inconfesables... Por el momento, un miedo cerval reina entre nuestros compatriotas que viven en Malabo.

   Los hechos, según Aziz Diop - hermano de la victima -, se han desarrollado durante la noche del 15 de enero, entre las 23 y las 00h en Malabo, en Guinea Ecuatorial. A esa hora dos senegaleses discutían a voz en grito en el barrio Kandangdoss, dice, hasta tal punto que perturbaban la tranquilidad del vecindario que ha acabado por llamar a la policía. Pape Diagne (la victima), también senegalés molesto por el ruido que hacían sus compatriotas, salió de su habitación, que linda con el bar, con la intención de calmarlos. Lo que consiguió un momento antes de que llegasen los policías para separar a los antagonistas. Sin embargo, los policías no se limitaron a eso. Uno de ellos, tras oír las explicaciones del hermano de la victima, al darse cuenta que Pape Diagne tenía la misma nacionalidad que los alborotadores, quiso llevárselo por la fuerza. Pape Diagne alegó que no participaba en la discusión y que no estaba dispuesto a subirse a un vehículo que no tenía matrícula. Ha sido en vano, ha gastado saliva para nada. Recibió un bala en la nuca por haberse atrevido a hacer frente a un agente de la policía que, para justificarse, ha alegado legítima defensa. 

Proyectiles para "poner orden" entre los senegaleses.

   Balas es lo que se destina a los senegaleses de Guinea Ecuatorial, si no son otras sevicias las que han de sufrir aquí por parte de los militares y los policías. Siempre se les denigra. Aziz Diop cuenta el caso de dos amigos suyos, senegaleses, a los que dispararon en las rodillas por haberse atrevido a responder a la orden discriminatoria de un policía. Él tampoco ha podido escapar siempre a la acción, nos dice, de estos "verdugos". Podría uno preguntarse porque continúan aquí, a pesar de estas persecuciones. Hay una sola razón: quieren ganarse el pan con el sudor de su frente. Pape Diagne era un albañil de 33 años que vivía en las Parcelas en la Unidad 18, cercana al garaje «Magasin». Había dejado Dakar en 2004 para instalarse en Malabo, no estaba casado ni tenía hijos. Ahora, la mayor preocupación de su familia es la repatriación de su cuerpo. Parece que sus allegados tienen muchas dificultades para hacer llegar los restos de su hijo a Senegal. Por eso hacen un llamamiento a las autoridades competentes. Si no reciben ayuda se verán en la obligación de enterrarlo en esta tierra hostil a los senegaleses, concluye Aziz Diop".

   Maria Dominica T. Diédhiou

    L´Observateur, Dakar, 18 de enero de 2008

    http://www.lobservateur.sn/articles/showit.php?id=15988&cat=societe

 

   Editado y distribuido por ASODEGUE

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