NUEVA
YORK, 13 Ene. (EUROPA PRESS) - Las
organizaciones Human Rights Watch (HRW) y el
Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ)
han acusado este viernes al presidente de Guinea
Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, de
servirse de la celebración de la Copa Africana
de Naciones de fútbol para "vender una imagen"
del país mientras "persigue a opositores
políticos e intimida a periodistas".
En un
comunicado, ambas organizaciones denunciaron que
algunos periodistas que han visitado Guinea
Ecuatorial a lo largo del último año para
informar sobre lo que sucede en el país "han
sido detenidos, interrogados, censurados y
deportados", lo cual no es "una buena señal"
para los periodistas deportivos que asistan a la
ceremonia de inauguración de la Copa Africana.
La
inauguración tendrá lugar el 21 de enero en Bata
(capital económica del país, en la región
continental) y el campeonato se celebrará en
Guinea Ecuatorial y Gabón. El pasado 3 de enero,
el presidente Obiang declaró que estos
acontecimientos deportivos suponían una ocasión
para "vender la imagen del país", indicaron las
dos ONG.
"Auspiciar eventos internacionales es una forma
de seducir a los visitantes extranjeros e
intentar generar una buena impresión ante los
medios, pero se trata de estrategias
superficiales que no resisten ningún
escrutinio", manifestó el director para África
de Human Rights Watch, Daniel Bekele.
"La
única manera de que el presidente Obiang mejore
verdaderamente su reputación es poniendo fin a
décadas de gobierno irresponsable y permitiendo
que se lleven a cabo reformas genuinas en
materia de Derechos Humanos", advirtió.
Campaña contra la
prensa
En el
comunicado, las dos organizaciones denuncian lo
que califican de "campaña de intimidación y
detención contra la prensa". En este sentido,
citan el ejemplo de un equipo de televisión de
la red alemana ZDF cuyos miembros fueron
"detenidos, interrogados minuciosamente,
censurados y deportados" cuando efectuaban un
reportaje sobre fútbol femenino y otros temas en
Guinea Ecuatorial en junio de 2011.
El
equipo aseguró que los agentes de seguridad les
quitaron sus filmaciones y borraron o
confiscaron las imágenes que consideraban
"negativas", entre ellas las de niños jugando al
fútbol en uno de los barrios pobres de Malabo y
las entrevistas con el único parlamentario
opositor, Plácido Micó, y con un abogado de
Derechos Humanos.
Aparte, según el comunicado, otros periodistas
extranjeros que viajaron a Guinea Ecuatorial
durante la cumbre de la Unión Africana (UA)
celebrada en Malabo en junio de 2011 y con
anterioridad a este evento contaron a Human
Rights Watch que habían sido detenidos durante
períodos breves y obligados a borrar
fotografías, a pesar de que contaban con
permisos de prensa otorgados por el Gobierno de
Malabo.
"Es
habitual que el Gobierno del presidente Teodoro
Obiang invite a periodistas al país, para luego
restringir sus movimientos como parte de una
estrategia constante por engañar al mundo y
promover una imagen inmaculada", afirmó el
coordinador de incidencia en África del CPJ,
Mohamed Keita. "Los periodistas que cubran los
eventos de la Copa Africana de Naciones deberían
poder ver qué sucede detrás de esta fachada con
libertad y sin temor a represalias", advirtió.
Por
otra parte, los medios de comunicación oficiales
informaron a principios de enero de que Obiang
había recalcado la necesidad de garantizar "la
seguridad y el control de los inmigrantes" antes
de los partidos de la Copa Africana.
Con ello, el
presidente reiteró las declaraciones vertidas
por el Gobierno durante las semanas previas a la
cumbre de la UA, cuando varios inmigrantes
fueron detenidos en Bata por la Policía y
sometidos a malos tratos, "en el marco de un
operativo represivo más amplio llevado a cabo en
varias regiones del país", según HRW y CPJ.
"Este
tipo de medidas represivas ha sido una
característica distintiva del Gobierno del
presidente Obiang", señaló Human Rights Watch.
"Es común que opositores políticos sean
detenidos arbitrariamente y perseguidos",
prosiguió.
"El
poder judicial carece de independencia y se
ignoran garantías básicas para los juicios
justos", denunció HRW. Aparte, "pese a que
existe una ley que prohíbe la tortura, esta
práctica continúa representando un grave
problema y los responsables gozan de impunidad
casi absoluta", agregó.
Las
dos organizaciones recordaron también que
Obiang, que ya se ha convertido en el mandatario
africano con mayor permanencia en el cargo,
impulsó una serie de reformas constitucionales
el pasado mes de noviembre "que fortalecieron el
poder casi absoluto del cual ya gozaba". "La
validez del referéndum organizado para aprobar
las reformas se vio desacreditada debido a
graves irregularidades", añadieron.
"Construcción
compulsiva"
Por
otra parte, el comunicado llama la atención
sobre "la construcción compulsiva y a gran
escala de obras financiadas con ingresos
petroleros" en Guinea Ecuatorial. El presidente
Obiang ha calificado recientemente como
"enemigos" a los que acusan a su Gobierno de
desviar la riqueza generada por los recursos
petroleros del país.
"Gran
parte de estas obras están destinadas a un
sector reducido integrado por la élite del país
y a visitantes extranjeros", indicó Human Rights
Watch. "Estos gastos fastuosos no parecen
ofrecer grandes beneficios a la mayoría de la
población, que continúa sumida en la pobreza",
denunció.
Según
las dos organizaciones, el Gobierno no ha dado a
conocer los gastos en que ha incurrido para
albergar a la Copa Africana de Naciones, pero
entre las mejoras que se conocen se incluyen la
construcción o ampliación de estadios y otros
establecimientos deportivos en Malabo y Bata.
También se han realizado gastos para embellecer
estas ciudades antes de la competición,
"presuntamente a un alto costo". El Gobierno ha
descrito la Torre de la Libertad, una estructura
revestida en granito y con un sistema especial
de iluminación que cuenta con un restaurante
giratorio en la parte superior, como el
"monumento que corona" el nuevo paseo marítimo
en la ciudad de Bata y "una de las estampas
urbanas más espectaculares de toda África".