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HOJAS  INFORMATIVAS   

 

13 de enero de 2010 

Obiang nombra gobierno (23 horas)

   Muy pocas horas después de que Milam Tang tomara posesión como Primer Ministro, los medios de comunicación oficiales (controlados por el dictador) han hecho pública la lista de ministros que integran el "nuevo gobierno". Se trata hasta ahora (faltan los secretarios de Estado) de un gobierno doblemente monocolor: todos los ministros son del PDGE y, la mayoría de los cambios que se producen son para mejorar la posición de los oriundos de Mongomo. Filiberto Ntutumu aparece como Ministro de Educación lo que significa que se le destituirá de su puesto de Secretario General del PDGE.

 

El más sumiso

   Los nombramientos de Obiang tienen más morbo que interés político. Ha renombrado al más sumiso de los considerados candidatos a Primer Ministro pero si hubiera elegido a otro las cosas no serían muy distintas. Seguiría siendo él quien ordenase y controlase en todo momento, y hasta los últimos detalles, la vida política ecuatoguineana. Hay, sin embargo, algunos aspectos del nombramiento que no queremos pasar por alto, que no nos parecen despreciables. Obiang parece decidido a olvidarse de la "cuota bubi" que venía manteniendo para este puesto. Es cierto que los bubis que ocupaban el puesto de Primer Ministro eran tan inútiles, tan corruptos y tan poco demócratas como los fang que lo ocupan ahora pero la "cuota" representaba el reconocimiento de la diversidad que existe en la sociedad ecuatoguineana frente al esquema monolítico que quiere, cada día más, imponer el dictador. Milam Tang es, efectivamente, el más sumiso de todos. Sigue en su puesto porque Obiang quiere a alguien que no le discuta ni los mínimos detalles. El dictador soporta cada vez menos en su entorno  a personas  que tengan ideas propias, incluso personas que tengan carácter propio a la hora de aplicar las ordenes que él emite. No hay el menor síntoma de cambio político en Guinea al menos de ningún cambio positivo. Las tendencias que consolida el dictador son pocas y, sobre todo, son malas.

  

Viky y el FRENALIGE

   Viky es Victoriana Mbasogo Mangue, sobrina del dictador, eterna secretaria de la embajada de Obiang en Madrid y, en algunos periodos, embajadora en funciones.

   Las siglas del FRENALIGE (Frente Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial) habían aparecido muy poco, entre los grupos del exilio, antes del 17 de febrero del año pasado. A partir de entonces se han hecho algo más frecuentes. FRENALIGE se atribuyó una importante participación (seis de los catorce asaltantes serían, según ellos, de FRENALIGE) en el asalto al Palacio Presidencial de Malabo que el régimen ecuatoguineano adjudicó (sin pruebas) al MEND y que evidentemente fue obra de algún grupo nigeriano del Delta del Níger o de la península de Bakasi. La participación guineana en aquel asalto es más que dudosa. Las personas que desde entonces han reconocido su pertenencia a esta organización tienen algunas características comunes: son de una notable bisoñez política, están ligadas por lazos familiares con dirigentes del régimen y han jugado sus primeras bazas dentro de él (con alguna frecuencia han sido colaboradores de la "seguridad" ecuatoguineana). Sus actitudes opositoras se alimentan de una animadversión personal (no política) hacia el dictador y de la fascinación que sobre ellos produce la capacidad militar de los grupos nigerianos. Su escaso desarrollo organizativo les hace que, en el exilio, sigan relacionándose con personas y ambientes muy cercanos a la embajada ecuatoguineana y a círculos integrados fundamentalmente por personas del régimen. Utilizan un lenguaje muy radical (copiado en parte del MEND) y no muestran una especial habilidad para las tareas conspirativas. [Ejemplo: dos miembros del FRENALIGE han compartido amantes durante meses con los (actuales) más altos dirigentes de la "seguridad ecuatoguineana", algo que, aspectos jocosos al margen, supone un enorme riesgo y se desaconseja en los manuales más simples de la conspiración]. El resultado final es que el régimen cree tener identificados a buena parte de sus integrantes, acosa a sus familiares dentro de Guinea y, según parece, está dispuesto a emplear contra ellos los métodos más despiadados.

Viky en la embajada. Agosto 2008

   Vayamos a los hechos: círculos del exilio acusan a Viky de haber organizado la pasada semana un intento de asesinato contra Ángel Esono, Ote, a quien considera uno de los dirigentes de FRENALIGE. [Queremos dejar bien claro que, puestos en contacto con él, el señor Esono ha negado cualquier relación con este grupo político]. Para llevar a cabo la intentona, Viky se habría puesto en contacto con Eduardo Ndong Buendy exilado en España hace algunos años, de unos 40 años de edad, y que ha vivido primero en las ciudades del entorno de Madrid, ha pasado después nueve meses en Barcelona y vive ahora (desde hace seis meses) en Tarragona. Eduardo Ndong habría militado en un momento en FRENALIGE pero fue expulsado hace meses de la organización. Viky utilizó para ponerse en contacto con él a Manuel Mbela (tío de Eduardo), embajador de Obiang en Libreville. Con el dinero que le proporcionó la embajada Eduardo Ndong montó un comando integrado por cuatro personas: "su jefe", un español natural de Tarragona, dos rusos y él mismo. Entró en contacto con antiguos compañeros de militancia en el FRENALIGE que se negaron a participar en la acción y que, además, advirtieron a Ángel Esono de sus planes. Eduardo llamó por teléfono a Ángel Esono y le dijo que "su jefe" (el ciudadano español natural de Tarragona) estaba interesado en hablar con él para hacer negocios en África. Esono, al tanto ya de sus intenciones, manifestó su acuerdo y la cita se celebró a las ocho de la noche del pasado domingo en Torrejón. Los cuatro integrantes del comando se habían alojado en el hotel SGEC de esta ciudad. Ángel Esono había avisado a la policía española que  se hizo presente en un determinado momento de la reunión y tomó los datos de Eduardo y del tarraconés. Antes, se había personado en el hotel y había hecho lo mismo con los dos rusos. Ángel Esono no estaba en la reunión del domingo, lo hicieron en su nombre dos exilados ecuatoguineanos vecinos de Torrejón y Móstoles. Antes de la llegada de la policía el español de Tarragona había expuesto los que, según él, eran los planes del comando. Habían recibido de Viky la mitad del dinero de la operación y ahora deberían fingir el secuestro Esono para recibir la otra mitad. Invitó a los ecuatoguineanos a que aparentaran encerrarlo en algún lugar a determinar, llamarían a Viky para que comprobase que estaba allí, le cobrarían el dinero y cuando se fuera, pondrían a Ángel Esono en libertad y se lo repartirían...

   Por los métodos que fueran (parece que a través de personas del exilio y también a través de la policía española) Viky y Obiang se enteraron del fracaso de la operación y de la intervención de la policía española. Viky, que estaba en Barcelona esperando el regreso del comando, se trasladó urgentemente a Madrid y, reclamada por su tío, salió el mismo lunes hacia Malabo en un avión de Air Europa. Siempre según FRENALIGE (todo lo que hemos contado es el resumen de varias conversaciones con militantes de esta organización), Obiang estaría muy enfadado por el fracaso del complot y querría leerle la cartilla a su sobrina...

   El relato que ofrece FRENALIGE nos parece demasiado complejo como para ser resultado de una pura invención. Podemos estar en desacuerdo con sus métodos políticos pero no nos parece admisible que el régimen de Obiang practique la eliminación física de estos, o de cualquier otros, ciudadanos de Guinea Ecuatorial.

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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